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La primera encíclica de León XIV

Rubén Aguilar Valenzuela

El 25 de mayo, se publicó Magnifica humanitas, la primera encíclica del papa León XIV, que firmó el 15 de mayo, en el 135 aniversario de la promulgación de la encíclica Rerum novarum de León XIII.

La encíclica tiene como subtitulo, "Sobre la custodia de la persona humana en el tiempo de la Inteligencia Artificial", y propone una actualización del Pensamiento Social de la Iglesia (PSI) en el tiempo de la Inteligencia Artificial (IA).

El objetivo central es ofrecer una orientación moral, social y espiritual ante uno de los mayores desafíos de nuestro tiempo: el avance de la IA y su impacto sobre la vida humana, el trabajo, la política, la cultura y la convivencia internacional.

Se inspira en la tradición del PSI e invita a releer el presente a la luz del Evangelio, el papa propone una reflexión de gran alcance sobre el uso de la técnica y sobre la necesidad de proteger siempre la dignidad de la persona.

Retoma los principios clásicos del PSI: el bien común, la solidaridad, la subsidiariedad, el destino universal de los bienes, la justicia social y el desarrollo humano integral, que se presentan como criterios, para construir la organización de la vida social en la era digital.

El papa afirma que la IA no es neutral, que refleja los intereses, valores y objetivos de quienes la diseñan, financian y controlan. Y no puede ser vista solo como una herramienta técnica, sino es una realidad con profundas consecuencias humanas y sociales.

Advierte que si esta se concentra en manos de pocos actores, grandes corporaciones o potencias estatales, puede reforzar desigualdades, dependencias y nuevas formas de dominación.

El papa critica el "paradigma tecnocrático", que mide todo en términos de eficiencia, productividad y rentabilidad económica. Advierte sobre los riesgos de la manipulación, la vigilancia masiva, la desinformación y las nuevas formas de dominación.

La encíclica denuncia el surgimiento de nuevas maneras de explotación ligadas a la economía digital, especialmente la explotación laboral asociada a sistemas automatizados, la extracción de minerales estratégicos y al trabajo precarizado por la automatización.

El papa sostiene que la dignidad humana está por encima de la eficiencia tecnológica. El ser humano no puede reducirse a "dato", "recurso" o "algoritmo". La persona vale por sí misma, no por lo que produce ni por la información que pueda generar.

La encíclica reconoce que la tecnología puede aportar beneficios reales, y propone una verdadera "ecología de la comunicación", basada en la responsabilidad de los medios, la transparencia de los sistemas algorítmicos y la formación de ciudadanos capaces de discernir y tener relaciones personales auténticas.

El texto concede una atención especial a quienes suelen quedar al margen de los procesos tecnológicos y económicos: los pobres, los migrantes, los refugiados y las víctimas de la exclusión. El trato que una sociedad dispensa a estas personas revela su verdadera idea de justicia.

En política internacional, la encíclica se manifiesta contra la militarización de la tecnología y la lógica de la guerra permanente. Denuncia la carrera armamentista vinculada a sistemas cada vez más sofisticados y sostiene que no es moralmente aceptable delegar decisiones irreversibles y letales a sistemas de inteligencia artificial.

La encíclica busca ofrecer una respuesta ética y social cristiana ante la transformación tecnológica profunda, que vive el mundo. El mensaje central es que la tecnología debe servir a la persona humana y al bien común, no convertirse en instrumento de dominación económica, política o cultural.

El papa sostiene que no existe una contradicción entre fe y tecnología, y el futuro será verdaderamente humano solo si la técnica permanece subordinada a la justicia, la verdad, la libertad, la paz y el bien común.

 

OTHONIEL COSMOS o los Fantasmas del Amor

Rubén Aguilar Valenzuela 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En el Museo Calvet, Aviñón, Francia, se exponen parte de las obras que integran la exposición OTHONIEL COSMOS o los Fantasmas del Amor del artista francés Jean-Michel Othoniel.

 

Edificio

 

El museo se encuentra en un edificio que en 1719 se vende a François-René de Villeneuve, marqués de Arzeliers y señor de Martignan. En 1734, su hijo, Jacques-Ignace de Villeneuve, decide ampliar el edificio según diseño de Thomas Lainée, pero cambia de opinión y en 1741 decide demoler todo el edificio, y lo reemplaza por uno nuevo según los diseños de Jean-Baptiste Franque. La obra se termina en 1749.

 

En 1802 el empresario Deleutre lo compra y lo alquila a las autoridades de la ciudad para albergar las colecciones que en 1810 dona a la ciudad de Aviñón, Esprit Calvet, hombre que dedicó su vida a la medicina y las artes. Lega su biblioteca, su colección de historia natural, sus obras de arte, su gabinete de antigüedades y también los fondos necesarios para crear una institución independiente que conserve y exhiba las obras. En 1833, las autoridades compran el edificio, para hacerlo museo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Desde la década de 1980, la colección del museo se divide en dos: las bellas artes en este edificio y la otra parte en el Museo Lapidario en la antigua capilla del colegio jesuita de la ciudad.

 

Las colecciones incluyen pintura, escultura, orfebrería, loza, porcelana, tapices, trabajos en hierro y otros ejemplos de las artes decorativas, junto con arqueología y etnografía asiática, oceánica y africana.

 

 

Exposición  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La ciudad de Aviñón, Francia, para celebrar los 25 años de su designación como Capital Europea de la Cultura y los 30 años de su inscripción en el Patrimonio Cultural de la Humanidad de la Unesco, encargó al artista Jean-Michel Othoniel intervenir con su obra la ciudad a partir de diez lugares emblemáticos.

 

Las 260 obras se exponen en el Palacio de los Papas, el Puente de Aviñón, el Museo del Petit Palais-Louvre, el Museo Calvet, el Museo Requien, el Museo Lapidario, el Convento Sainte-Claire, los Baños Pommer, la Colección Lambert y la Plaza del Palacio.

 

El artista dice: "Este proyecto celebra tanto los 25 años de la designación de Aviñón como capital europea de la cultura como los 30 años de su inscripción en el patrimonio de la Unesco. Fue un reto volver sobre los pasos de la gran exposición "La Beauté" de 2000, donde se habían invertido casi todos los lugares de la ciudad. Retomar este principio, pero con un solo artista, es una elección audaz por parte del ayuntamiento. De ahí nació la aventura que llevamos juntos. Quería que la exposición fuera completamente nueva para el público francés, con muchas obras creadas especialmente para Aviñón. De las 260 obras presentadas, 140 se produjeron para los lugares donde se instalan, entre ellos los astrolabios, incluido el de la Plaza del palacio. Las otras obras provienen del extranjero y nunca se habían presentado en Francia". Del total de las obras expuestas 160 no se habían mostrado antes.

 

La exposición se organiza bajo el hilo conductor de El Canzonière de Petrarca (Italia, 1304-1374), que vivió en Aviñón, y que dedicó a su amor perdido. Un crítico comenta que "es un monumento de la literatura universal, tanto sentimental como conceptual, impregnado de una gran abstracción lírica. El artista elige este creando un mundo poético dominado por un razonamiento infinito, conciso, abstracto y maravilloso. La exposición se desarrolla como un largo soneto, una aventura salpicada de estaciones y peregrinaciones amorosas, dejando espacio para el humor".

 

En el Museo Calvet se muestran piezas de la exposición que dialogan con las obras de arte que se exhiben en las salas del museo, que en su mayoría están construidas por esferas de vidrio de distintos colores. En el exterior del museo también hay piezas de gran formato.

 

Artista

Jean-Michel Othoniel (Saint-Étinne, Francia, 1964). Ha trabajado en muy diversas expresiones artísticas que incluyen cine, instalación, fotografía y escultura. Se graduó de la École Nationale Supérieure d'Art de Cergy-Pontoise en 1986. Su trayectoria internacional inicia en 1992 con su participación en Documenta 9 en Kassel, Alemania, seguida de una residencia en la Villa Medici, Academia Francesa, en Roma en 1995.

 

Su obra se ha expuesto: Colección Peggy Guggenheim, Venecia (1997); Fundation Cartier para Arte Contemporáneo, París (2003) y Petit Palais en París (2021). En 2011, su primera retrospectiva, My Way, se mostró en el Centre Pompidou, París, y luego en Seúl, Tokio, Macao y Nueva York. Ha participado en construcción de instalaciones públicas, como el Kiosque des Noctambules, París (2000), y la Fuente Les Belles Danses  en el Water Theatre Grove, Versalles (2015).

 

 

 

Comentario

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

De las 260 obras que integran la exposición OTHONIEL COSMOS o los Fantasmas del Amor, en el Museo Calvet, se exhibe una parte de ellas tanto en las salas como en el exterior del edificio.

 

La propuesta es que la obra se vea como en una "procesión", que implica ir de un lugar a otro. Son obras abstractas. En las que se exponen en el museo la forma dominante son esferas de vidrio de colores que se articulan en distintas formas, las más de las veces como una flor o ramillete de las mismas.

 

El artista, Jean-Michel Othoniel, sostiene que el hilo conductor de la exposición es el legado poético de Petrarca, y de él dice que en Aviñón, "inventó una nueva forma poética que ha inspirado a generaciones de artistas, desde Miguel Ángel hasta Shakespeare, pasando por Pasolini. Me sumergí en estos poemas para construir la estructura de la exposición. Es una paradoja estimulante: soy a la vez artista y comisario, un papel que nunca había asumido y que disfruté mucho experimentando, hasta el punto de querer prolongarlo".

 

La exposición que el artista ha montado en Aviñón es la más grande que ha tenido. Un crítico de arte dice que su obra gira en torno a la noción de geometría emocional. Trabaja mediante la repetición de elementos modulares como ladrillos o sus características cuentas, crea esculturas que recuerdan a joyas, cuya relación con la escala humana abarca desde la intimidad hasta la monumentalidad.

 

Su predilección por materiales con propiedades reversibles y también reflejantes, particularmente el vidrio soplado, sello distintivo de su obra desde principios de la década de 1990, se relaciona con la naturaleza profundamente ambigua de su arte. Monumentales pero delicadas, barrocas pero minimalistas, poéticas pero políticas, sus formas contemplativas, como oxímorones, tienen el poder de reconciliar opuestos.

 

Afirma que gran parte de su obra han sido encargos para espacios públicos, y esto ha llevado a que parte de su obra adquiera un carácter arquitectónico y social, la sensibilidad holística de Othoniel se asemeja al feng shui, o el arte de armonizar a las personas con su entorno, permitiendo a los espectadores habitar su mundo a través de la reflexión y el movimiento.

 

El nacionalismo soberano de la presidenta

Rubén Aguilar Valenzuela

A la presidenta Sheinbaum Pardo, le gusta pronunciar discursos nacionalistas básicos y elementales, se siente cómoda en ellos, y estos tienen como base a los libros de historia de sexto de primaria, del programa oficial.

 

Supongo, que piensa que esta narrativa produce empatía con su base social, formada, en su gran mayoría, en el nacionalismo que se expresa en esos textos doctrinarios. Ella aborda el tema venga o no al caso.

 

Todos sus discursos hacen referencia de manera críptica a una posible invasión, que ve como inminente, del Ejército de Estados Unidos a territorio de México, de ahí la insistencia del tema.

 

A pesar del los discursos del presidente Trump, en los planes del gobierno de Estados Unidos no se contempla una invasión masiva a México, pero la presidenta en su discurso la hace patente todos los días.

 

Altos mandos del Ejército me dicen, que la única estrategia para enfrentar una acción de fuerza del vecino del norte es la diplomacia, a nivel militar no existe ninguna posibilidad de enfrentar y resistir. Las desigualdades son abismales.

 

Y de darse una invasión, que violentaría el Derecho Internacional, y merecería todo tipo de condenas, los discursos de la presidenta serían solo frases al aire, que no tendrían ninguna posibilidad de hacer frente al poder del Ejército más poderoso y preparado del mundo.

 

Aquí párrafos de discursos sobre el tema pronunciados por la presidenta entre el 3 de febrero y el 11 de mayo de 2026, que expresan la manera en la que trata el tema.

 

-3 de febrero. En la comparecencia mañanera aseguró que "no somos Santa Anna, hay que defender la soberanía siempre" y que "el pueblo de México bajo ninguna circunstancia aceptará intervenciones, intromisiones o cualquier otro acto desde el extranjero, que sea lesivo a su integridad, independencia y soberanía de la Nación como golpes de Estado, injerencia en elecciones o la violación del territorio mexicano, sea esta por tierra, mar o espacio aéreo. Así está definida la soberanía".

 

- 10 de febrero. En el 111 Aniversario de la Fuerza Aérea Mexicana sostuvo que "(...) ningún gobierno puede sostenerse si se desconecta de las demandas y los anhelos del pueblo, nos recuerda también que México debe cuidar celosamente su soberanía, porque a lo largo de la historia las amenazas a nuestra independencia no siempre han venido de fuera, sino también de quienes abrieron las puertas a la injerencia extranjera".

 

- 3 de mayo. En Atenco, Estado de México, dijo: "antes hubo entreguismo al extranjero, hoy hay defensa de la soberanía nacional".

 

- 5 de mayo. En Puebla, Puebla, en el aniversario de la Batalla de Puebla, afirmó: "Ninguna potencia extranjera nos va a decir a los mexicanos cómo nos gobernamos. Somos un pueblo que ama su libertad, su independencia, su soberanía y estamos dispuestos a siempre defender, la libertad y la independencia".

 

- 7 de mayo. En su comparecencia mañanera planteó que "no queremos que haya injerencia, la intervención, y menos en asuntos políticos".

 

- El 11 de mayo. En su comparecencia mañanera dijo que  "(...) nuestra historia nos enseñó que la soberanía no se negocia, que la independencia se defiende todos los días y que la relación entre las naciones sólo puede constarse desde el respeto y única desde la imposición".

 

Todo indica que de aquí al fin de su mandato en 2030, el concepto de soberanía nacional es abstracto, sin decir qué significa, frente a quién hay que defenderla y cómo hacerlo, seguirá siendo un tema central de su narrativa. En ella se siente cómoda. Expresa su primitivo nacionalismo.

OTHONIEL COSMOS o los Fantasmas del Amor

Rubén Aguilar Valenzuela 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En el Museo del Petit Palais-Louvre, Aviñón, Francia, se expone parte de la exhibición OTHONIEL COSMOS o los Fantasmas del Amor del artista francés Jean-Michel Othoniel.

 

Edificio

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El museo se aloja en una obra original de principios del siglo XIV, residencia del cardenal, Bérenger Fredoli, el Viejo. En 1323, a la muerte del cardenal, su familia vende el edificio al cardenal Arnaud de Via, sobrino del papa de ese entonces. En 1335, lo adquiere el papa Juan XXII. Durante los siglos XIV y XV, se fue ampliando progresivamente.

 

De 1396 hasta 1411 se utilizó como ciudadela fortificada durante el Cisma de Occidente, y quedó hecho una ruina al final de la guerra. En la segunda mitad del siglo XV, el obispo Alain de Coëtivy y su sucesor, Giuliano Della Rovere, el futuro papa Julio II, llevaron a cabo obras de restauración, dando al Palacio más o menos su apariencia actual ya para 1503.

 

Desde 1474, cuando Della Rovere llegó a Aviñón y es nombrado arzobispo de Aviñón, por su tío el papa Sixto IV, el edificio pasa a ser el Palacio de los Arzobispos. Durante la Revolución francesa, el palacio fue nacionalizado y vendido, convirtiéndose en una escuela secundaria católica en el siglo XIX y, desde 1904 hasta 1976, una escuela profesional y técnica.

 

Luego acogió al Musée du Petit Palais, que alberga una de las mayores colecciones de pintura italiana del Renacimiento (siglos XIII al XVI) fuera de Italia, además de obras maestras de la Escuela de Aviñón. El edifico es parte de la declaratoria de 1995 del centro histórico de la ciudad como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco.

   

Exposición  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La ciudad de Aviñón, Francia, para celebrar los 25 años de su designación como Capital Europea de la Cultura y los 30 años de su inscripción en el Patrimonio Cultura de la Humanidad de la Unesco, encargó al artista Jean-Michel Othoniel intervenir con su obra la ciudad a partir de diez lugares emblemáticos.

 

Las 260 obras se exponen en el Palacio de los Papas, el Puente de Aviñón, el Museo del Petit Palais-Louvre, el Museo Calvet, el Museo Requien, el Museo Lapidario, el Convento Sainte-Claire, los Baños Pommer, la Colección Lambert y la Plaza del Palacio.

 

El artista dice: "Este proyecto celebra tanto los 25 años de la designación de Aviñón como capital europea de la cultura como los 30 años de su inscripción en el patrimonio de la Unesco. Fue un reto volver sobre los pasos de la gran exposición "La Beauté" de 2000, donde se habían invertido casi todos los lugares de la ciudad. Retomar este principio, pero con un solo artista, es una elección audaz por parte del ayuntamiento. De ahí nació la aventura que llevamos juntos. Quería que la exposición fuera completamente nueva para el público francés, con muchas obras creadas especialmente para Aviñón. De las 260 obras presentadas, 140 se produjeron para los lugares donde se instalan, entre ellos los astrolabios, incluido el de la Plaza del palacio. Las otras obras provienen del extranjero y nunca se habían presentado en Francia". Del total de las obras expuestas 160 no se habían mostrado antes.

 

La exposición se conduce bajo el hilo de El Canzonière de Petrarca (Italia, 1304-1374), que vivió en Aviñón, y que dedicó a su amor perdido. Un crítico comenta que "es un monumento de la literatura universal, tanto sentimental como conceptual, impregnado de una gran abstracción lírica. El artista elige éste creando un mundo poético dominado por un razonamiento infinito, conciso, abstracto y maravilloso. La exposición se desarrolla como un largo soneto, una aventura salpicada de estaciones y peregrinaciones amorosas, dejando espacio para el humor".

 

En el Petit Palais - Musée du Louvre, se exponen 40 instalaciones que son parte de las 240 obras que integra la exposición. En este caso son trabajos elaborados en oro, vidrio, perlas y ladrillos de vidrio. En el caso particular estos trabajos exploran temas relacionados con el deseo, la memoria y la pasión.

 

El artista con estas instalaciones dialoga con las obras que se exponen en el museo a través de círculos de vidrio translúcido con incrustaciones de oro que resplandecen, y también interviene alguna de las obras de la colección.

 

 

Artista

Jean-Michel Othoniel (Saint-Étinne, Francia, 1964). Ha trabajado en muy diversas expresiones artísticas que incluyen cine, instalación, fotografía y escultura. Se graduó de la École Nationale Supérieure d'Art de Cergy-Pontoise en 1986. Su trayectoria internacional inicia en 1992 con su participación en Documenta 9 en Kassel, Alemania, seguida de una residencia en la Villa Medici, Academia Francesa, en Roma en 1995.

 

Su obra se ha expuesto: Colección Peggy Guggenheim, Venecia (1997); Fundation Cartier para Arte Contemporáneo, París (2003) y Petit Palais en París (2021). En 2011, su primera retrospectiva, My Way, se mostró en el Centre Pompidou, París, y luego en Seúl, Tokio, Macao y Nueva York. Ha participado en construcción de instalaciones públicas, como el Kiosque des Noctambules, París (2000), y la Fuente Les Belles Danses  en el Water Theatre Grove, Versalles (2015).

 

 

Comentario

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En el Petit Palais - Musée du Louvre, se exponen 40 instalaciones que son parte de las 240 obras que integra la exposición OTHONIEL COSMOS o los Fantasmas del Amor. La propuesta es que la totalidad de las obras se vea como en una "procesión", que implica ir de un lugar a otro.

 

Los trabajos que aquí se exponen están realizados en oro, perlas y ladrillos de vidrio. En el caso particular estos trabajos exploran temas relacionados con el deseo, la memoria y la pasión. Son obras distintas a las expuestas en otros sitios.

 

El artista se propuso dialogar con las obras que se exponen en el museo a través de círculos de vidrio translúcido con incrustaciones de oro que resplandecen, y también interviene alguna de las obras de la colección.

 

El artista, Jean-Michel Othoniel, sostiene que el hilo conductor de la exposición es el legado poético de Petrarca, y de él dice que en Aviñón, "inventó una nueva forma poética que ha inspirado a generaciones de artistas, desde Miguel Ángel hasta Shakespeare, pasando por Pasolini. Me sumergí en estos poemas para construir la estructura de la exposición. Es una paradoja estimulante: soy a la vez artista y comisario, un papel que nunca había asumido y que disfruté mucho experimentando, hasta el punto de querer prolongarlo".

 

Un crítico de arte dice que su obra gira en torno a la noción de geometría emocional. Trabaja mediante la repetición de elementos modulares como ladrillos o sus características cuentas, crea esculturas que recuerdan a joyas, cuya relación con la escala humana abarca desde la intimidad hasta la monumentalidad.

 

Su predilección por materiales con propiedades reversibles y también reflejantes, particularmente el vidrio soplado, sello distintivo de su obra desde principios de la década de 1990, se relaciona con la naturaleza profundamente ambigua de su arte. Monumentales pero delicadas, barrocas pero minimalistas, poéticas pero políticas, sus formas contemplativas, como oxímorones, tienen el poder de reconciliar opuestos.

 

Afirma que gran parte de su obra han sido encargos para espacios públicos, y esto ha llevado a que parte de su obra adquiera un carácter arquitectónico y social, la sensibilidad holística de Othoniel se asemeja al feng shui, o el arte de armonizar a las personas con su entorno, permitiendo a los espectadores habitar su mundo a través de la reflexión y el movimiento.

 

5 de Septiembre, el ataque en la Olimpiada de Múnich

Rubén Aguilar Valenzuela

La película Septiembre 5 (Alemania, 2024) dirigida por el suizo Tim Fehlbaum, reconstruye los eventos del ataque terrorista en los Juegos Olímpicos de Múnich 1972.

Y también da cuenta cómo se organiza el equipo de televisión de ABC Sport, para cubrir los hechos y hacer frente a los dilemas profesionales que se le presentan en la cobertura directa en tiempo real.

El 5 de septiembre de 1972, un comando del grupo terrorista palestino Septiembre Negro, se infiltra en la Villa Olímpica, y toman como rehenes a 11 miembros del equipo olímpico de Israel en su propio dormitorio.

Durante la noche, el equipo de ABC oye disparos y escucha las transmisiones de la policía, con la ayuda de Marianne (Leonie Benesch), la traductora local, y poco a poco se enteran que ocurre un ataque del grupo terrorista Septiembre Negro.

En la Villa Olímpica, los terroristas se han introducido al departamento donde se aloja la delegación de Israel y ha tomado como rehenes a nueve atletas, y exige la liberación de cientos de prisioneros palestinos.

Geoffrey Mason (John Magaro), jefe de la sala de control de ABC, ve la oportunidad de cubrir y transmitir una historia de gran impacto, y organiza al equipo para que se centre en cubrir la crisis de los rehenes.

Junto con Arledge (Peter Sarsgaard), toma medidas para convertir la historia en una transmisión de gran impacto, negociando los horarios más ventajosos y falsifica una identificación para que un miembro del equipo acceda a la Villa Olímpica, ahora restringida.

 

La mayoría del equipo confía en que el conflicto se resuelva rápida y exitosamente, pero un consternado Bader (Ben Chaplin) les recuerda a Mason y Arledge que hay vidas reales en juego y les advierte del posible impacto en la narrativa de los terroristas.

A lo largo del día, la crisis se agrava debido a negociaciones fallidas y errores de una policía local incapaz y rebasada por los hechos.

Numerosas cadenas de noticias compiten por las últimas novedades y las imágenes del enfrentamiento, lo que impulsa a Mason a intensificar su cobertura, y arriesgar más.

En un momento dado, el equipo se da cuenta de que los terroristas están viendo su programa, lo que frustra un intento de rescate. La policía irrumpe en la sala de control y ordena al equipo que suspenda la transmisión en directo.

Como parte de las negociaciones, los terroristas son trasladados con sus rehenes al aeropuerto militar de Fürstenfeldbruck, y Mason envía a Marianne para cubrir la noticia, incluyendo un equipo de sonido por si se produce un tiroteo.

Marianne, en el aeropuerto con otros equipos de noticias, informa a Mason que se rumorea que los rehenes están libres, lo cual es aparentemente confirmado por la cadena alemana ZDF.

Bader le ruega a Mason que espere a que se confirme la información antes de publicarla, ya que las demás cadenas harán lo mismo, pero Mason no está dispuesto a perder la primicia y ordena salir con esa información.

Mason, le muestra a Bader, un télex oficial que indica que el presidente del COI, Avery Brundage, ha felicitado al canciller alemán por el exitoso rescate de los rehenes.

 

El equipo de la ABC celebra y Mason se centra en planificar entrevistas con los supervivientes. Bader, contacta con una fuente interna y descubre que el intento de rescate fracasó y que, de hecho, todos los rehenes han sido asesinados.

En la película, un rótulo final revela que el evento fue la primera vez que un ataque terrorista se transmitió en vivo por televisión y fue visto por 900 millones de personas, lo que lo convierte en una de las transmisiones más vistas de la historia.

La película muestra cómo la transmisión en vivo puede convertirse en un actor más de la tragedia. La escena en la que los periodistas se dan cuenta de que los terroristas están siguiendo la cobertura en sus televisores recuerda que la línea entre la noticia y la participación en los hechos es muy delgada.

De la película, la crítica especializada dice que Fehlbaum logra un trabajo contundente, sin concesiones y sin adornos. Ofrece una narración directa, con una buena mezcla de tomas reales y dramatizadas.

En la historia que se cuenta, no hay héroes absolutos ni respuestas fáciles, y se hace presente la pregunta: ¿hasta qué punto los medios afectan la historia en lugar de solo reportarla? September 5 obliga a mirar de frente el costo de la inmediatez y el impacto de la información en una sociedad que, aún hoy, sigue debatiendo los límites del periodismo en la era digital.

La película ha ganado muchos premios en los más importantes festivales internacionales. En 2025, en los Permio Lola, del Cine Alemán ganó en nueve categorías. 


 

 

Septiembre 5   

Título original: September 5 

Producción: Alemania, 2024  

Dirección: Tim Fehlbaum

Guion:  Tim Fehlbaum, Moris Binder y Alex David 

Fotografía: Markus Förderer

Música: Lorenz Dangel

Con: Peter Sargaard, John Magoro, Ben Chaplin, Leonie  Benesch, Zinedine Soualem, Georgina Rich, Corey Johnson,  Marcus Rutherford (...)

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