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Marco Antonio y Cleopatra de Shakespeare

Rubén Aguilar Valenzuela

La tragedia de Antonio y Cleopatra (Espasa Calpes, España, 2020) de William Shakespeare (1564-1616) es una obra que escribe en 1606, y se representa por primera vez en 1607 o 1608. El Stationers Register es de 1608, pero el First Folio de 1623, que es el texto canónicos.

 

Los especialistas reconocen que la fuente principal para construir la obra es la Vida de Marco Antonio, una de las Vidas paralelas de Plutarco, en la traducción al inglés publicada por sir Thomas North en 1579.

 

Las ediciones modernas dividen la obra en cinco actos, pero Shakespeare no creó estas divisiones en actos. Su obra se articula en cuarenta "escenas" separadas, más de las que usó en cualquier otra obra.

 

Se requieren tantas de estas porque la acción se mueve de un lugar a otro; Italia, Sicilia, Siria, Grecia, y diversas partes de Egipto y del Imperio romano. La obra contiene treinta y cuatro personajes hablados, que es común para una obra de Shakespeare de tal escala épica.

 

Esta tragedia histórica narra los últimos años de la vida Marco Antonio, y su relación con la faraona Cleopatra de Egipto, los dos fallecieron en el año 30 a.C. La historia cuenta que Marco Antonio, uno de los triunviros de Roma, junto con Octavio César y Lépido, abandona sus obligaciones como miembro del triunvirato, y sólo se preocupa de su amor por Cleopatra.

 

Llegan noticias de Roma, que Fluvia, la esposa de Marco Antonio ha muerto, y se suceden distintos conflictos en el Imperio, donde Octavio César ostenta el poder, y Sexto Pompeyo resulta ser una amenaza. Marco Antonio decide volver a Roma. Cleopatra lamenta su ausencia y le envía un mensaje diario.

 

Una vez reunido el triunvirato de nuevo, dejan atrás los reclamos y se unen contra Pompeyo. Para sellar la nueva alianza, Marco Antonio se casa con Octavia, hermana de César. Pero su intención es volver a Alejandría, a con Cleopatra.

 

El triunvirato llega a un acuerdo con Pompeyo y se evita la guerra. Él retendrá Sicilia y Cerdeña, y entre todos lucharán por "limpiar el mar de piratas". Marco Antonio, César y Lépido son invitados a la embarcación de Pompeyo, donde se emborrachan.

 

Mena, uno de los soldados de Pompeyo, le propone que mate a los tres triunviros para hacerse con el poder, pero Pompeyo no lo considera honorable. Más tarde, Octavio y Lépido rompen su tregua con Pompeyo y le hacen la guerra. Antonio no aprueba esto, y enfurece.

 

Un mensajero informa a Cleopatra de que Antonio se ha casado con Octavia. Cleopatra entra en cólera y pide informes sobre Octavia. Le dicen que ella no es atractiva; de baja estatura, estrecha de frente y cara redonda.

 

Antonio y Octavia van de viaje a Atenas, se despiden de César, que teme Antonio vuelva con Cleopatra. Antonio advierte a Octavia de que si César, su hermano, continúa ninguneándolo, hará la guerra en contra él. Octavia se erige en mediadora y va a Roma.

 

El ejército de César mata a Pompeyo. Octavia se siente desgraciada, por tener su corazón dividido entre su hermano César y su esposo Antonio. César le informa que Antonio está con Cleopatra.

 

Antonio aprovecha su ausencia y se va a Alejandría con Cleopatra, él y ella se coronan como gobernantes de Egipto y del tercio oriental del Imperio romano, que era la parte que correspondía a Antonio como triunviro.

 

Acusa a César de no darle la parte que le corresponde de las tierras de Pompeyo, y se enoja porque Lépido, a quien César hace prisionero, y queda fuera del triunvirato. César accede a la primera demanda, pero manifiesta su desacuerdo con lo que ha hecho Antonio.

 

Antonio se prepara para enfrentarse a César en una batalla naval en las costas de Actium, actual territorio griego. Enobarbo, teniente de su ejército, le dice a Antonio que luche por tierra, donde es más fuerte, y no por mar, pues la armada de César es más ligera, y está mejor dirigida.

 

Él rechaza el consejo, y Cleopatra le promete que con su flota lo va a apoyar. En la batalla, Antonio y sus hombres vencen en la primera jornada, pero al día siguiente, las tropas de Antonio son derrotadas en el mar.

 

La víspera de la batalla, los soldados de Antonio oyen extraños portentos, que interpretan en el sentido de que el dios Hércules lo ha abandonado. El propio Enobarbo lo abandona y se pasa al lado de César.

 

Antonio, aunque este lo traiciona, lo perdona. Enobarbo queda tan abrumado por la generosidad de Antonio, y tan avergonzado de su propia deslealtad, que muere con el corazón roto.

 

La derrota, Antonio la atribuye a la traición por parte de Cleopatra, que en plena batalla huye con su flota. Ella decide que la única manera de volver a lograr el amor de Antonio es enviarle un recado diciendo que se ha suicidado, y muere con su nombre en los labios. Se encierra en un monumento mortuorio, y espera la llegada de Antonio.

 

El plan de Cleopatra fracasa, Antonio no se apresura, a ir a ver a su Cleopatra "muerta", sino que decide que su propia vida ya no merece la pena. Pide a uno de sus ayudantes, Eros, que lo atraviese con una espada, pero Eros no soporta hacer eso, y se mata a sí mismo. Antonio admira el coraje de Eros e intenta hacer lo mismo, pero solo consigue herirse. Sabe, entonces, que Cleopatra aún vive. Lo llevan en parihuelas hasta ella, y muere en sus brazos.

 

César lamenta la muerte de Antonio, que pese a haberse convertido en su enemigo lo sigue admirado. Luego va a reunirse con Cleopatra, la cual le entrega una lista de sus bienes para que sean requisados. César le dice que no es necesario, que será benévolo con ella, y se va.

 

Cleopatra no está dispuesta a ser llevada a Roma, y prepara su muerte: hace llegar a un campesino con una cesta de higos en la que esconde una víbora letal. Mediante su mordedura, Cleopatra se suicida.

 

Muere serenamente y en éxtasis, imagina cómo se va a encontrar de nuevo con Antonio. Sus doncellas, Iras y Charmian, también se suicidan. César descubre los cuerpos muertos y experimenta emociones encontradas.

 

Las muertes de Antonio y Cleopatra le dejan el camino libre para ser el primer emperador romano, pero también siente simpatía hacia ellos. Ordena un gran funeral público, para la pareja.

 

De las tragedias de Shakespeare, Marco Antonio y Celopatra, es la única en la que el tema amoroso está fatalmente ligado a la lucha por el poder. La acción se despliega en una continua alternancia entre Roma y Alejandría como extremos opuestos del mundo antiguo y símbolos del conflicto de Antonio entre su deber romano y su pasión amorosa egipcia.

 

Shakespeare, más allá de las consideraciones políticas, que también las hay, se adentra en la pasión amorosa entre Marco Antonio y Cleopatra, el primero abandona sus deberes públicos, como político y soldado, por dejar que la pasión lo invada y sea la que conduzca su actuación, lo que necesariamente lo conduce a la tragedia.

 

Es su tragedia, pero también de Cleopatra, la faraona de Egipto. César, en cambio, guía su actuación desde el cumplimiento de sus deberes como gobernante y soldado, que lo lleva a convertirse en el primer emperador del Imperio romano.

 

Gocé mucho el texto, y de cómo Shakespeare construye la historia y aborda una gran cantidad de personajes, a los que humaniza en sus sentimientos, reacciones y relaciones. Son hombres y mujeres, que viven su vida con amor, y pasión. Las escenas en las que participan, por más complejas que sean, los hacen seres humanos reales, de carne y hueso.

 

Cada personaje vive sus contradicciones, al tiempo, que es fiel a sí mismo y lo que siente. Cada uno, aunque no lo sepa es parte de una gran tragedia, que va más allá de sus personas y afecta a sus pueblos y naciones. Todas y todos intentan vivir con dignidad, honor y ejercen el poder al estilo de su tiempo.

 

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De 2020, es la edición y la traducción del inglés al español de Ángel Luis Pujante. Es parte de su proyecto de traducir toda la obra de William Shakespeare al español. Es catedrático de Filología Inglesa de la Universidad de Murcia, España.


 

 

 

 

 

 

 

Antonio y Cleopatra

William Shakespeare

Espasa Calpe S.A.

Colección Austral

España, 2020

pp. 208

 

La Malinche de Nacho Cano

Rubén Aguilar Valenzuela

El musical Malinche, es una creación del español Nacho Cano, que participó en el grupo musical Mecano, él escribió la música, el guion y es el director de escena.

 

La obra es una peculiar manera de entender la relación personal entre Malinche y Hernán Cortés sin ningún rigor histórico. Esa, en todo caso, no es la preocupación de Cano.

 

Sybille, mi compañera, y yo nos resistíamos a ver la obra, pero amigos que la habían visto la recomendaban. Por fin decidimos ir a verla. El guion de la historia es pobre y superficial. No hay tensión dramática. Es plano.

 

No sé gran cosa de música y tampoco de canto y baile flamenco, pero lo que me gustó de la obra fue precisamente los bailes, y la energía y la entrega de los bailarines, hombres y mujeres. Es un trabajo de profesionales.

 

Críticos especializados afirman que la música en vivo no tiene calidad y critican a quienes la ejecutan, pero a mí me gustó. Y también la mezcla de música pop, rock y flamenca. Y lo mismo los bailes que son una combinación de estilos muy diversos.

 

Es interesante, me resultó novedoso, el uso de la tecnología en la construcción de la escenografía. No me gustó, es lamentable, el final con la expresión de un nacionalismo ramplón, con el que gran parte del público vibra y se identifica.

 

En España la obra tuvo un enorme éxito y también en México, que después de muchos meses sigue en cartelera. ¿Por qué? ¿Cano cuenta la historia de Malinche y Cortés de una manera con la que se identifican los asistentes? ¿Esa historia de amor les gusta? Debe de haber una o varias razones que expliquen el éxito del montaje en los dos países.      

 

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A Sybille y a mi después de ver la obra nos pareció mejor de lo que habíamos imaginado. Al maestro Luis de Tavira le escribí diciendo que habíamos visto la obra, que la historia me había parecido pobre y plana, pero me había gustado la coreografía de los bailes, su ejecución y los recursos tecnológicos que se utilizaban.

 

En respuesta me mandó este mensaje: "Qué bien ir al teatro y hacer de eso un hábito necesario. El teatro es discurso social, no solo evento de entretenimiento. Y en el discurso hay una impresionante diversidad discernible de hallazgos y carencias cuyo contraste desafía a construir el criterio.

 

Así en ese espectáculo turístico del controvertido Nacho Cano, que me compartes. Y lo que ponderas, porque es necesario considerar: la riqueza coreográfica y su exigencia técnica; el despliegue tecnológico en la escenificación, gran producción, inversión en el hecho teatral, poderosa convocatoria de público, estrategia de recuperación. Y sin embargo, pese a lo provocativo del asunto, pobreza y debilidad de contenido.

 

Todo emprendimiento teatral aspira a tener éxito. Lo controvertible está en que no hay un solo tipo de éxito, sino varios, contrapuestos y nunca unánimes: éxito de taquilla, éxito de público, éxito artístico, éxito de crítica; éxito cuantitativo o éxito cualitativo; definir el que cada proyecto se propone suscita el debate que necesitamos.

 

Muy grave es la situación en la que el único triunfo al que puede aspirar un emprendimiento teatral sea a existir y no más bien a desaparecer. Es nuestro caso, hoy en México. Ya seguiremos compartiendo, pensando y conversando. Un abrazo fuerte".


 

Malinche

Frontón México

Alcaldía Venustiano Carranza

Ciudad de México

Dramaturgia: Nacho Cano

Música: Nacho Cano

Dirección: Nacho Cano

Elenco: Alán Javier Hernández, Alexa Cervantes, Alexis Olvera, Ana Karen Espinosa, Andrea Zapata, Arantxa del Pilar Lomelí, Belén Blanco, Celia García Cubillana, Celia Muñoz, Daniel Rosado, Daniel Torres, Diego Andújar, Eduardo Javier Siller, Goretty Tello, Jacob Navarro, Javier Mota, Javier Navares, Joaquín Hernández, Joshae Cruz, Julia Pereira, Julian Jakub Jacórzynski, Julliet Geraldine Martínez, Julieta Velasco, Karla Centeno, Laura Ramírez, Lucía del Campo, Lucía López, Lucía Moreno, Luisa Buenrostro, Luis Sánchez, Magaly Torres, María José García, María José Quiroz, Natalia Huerta, Paula Lages, Paula Muñoz, Paula Ximena, Patricio Tello, Regina Isabella Arroyo, Sandra Viridiana Cruz, Lucía Hermosillo, Victoria Hernández, Zeltzin Vargas.

Obras emblemáticas de la Colección Gelman – Santander

 

Rubén Aguilar Valenzuela 

 

 

 

 

 

 

Natasha Gelman, obra de Digo Rivera.

 

En el Museo de Arte Moderno (MAM), en el Bosque de Chapultepec, Alcaldía Miguel Hidalgo, Ciudad de México, se presenta le exposición Retratos modernos. Obras emblemáticas de la Colección Gelman – Santander.

 

La colección, ayer y hoy

 

El matrimonio de Natasha Zahalka y Jacques Gelman Se conocieron en México y, tras contraer matrimonio, decidieron establecerse aquí en un contexto de la Segunda Guerra Mundial. En 1941 empezaron su colección de arte internacional y mexicano. Se conoció como Colección Jacques y Natasha Gelman.

En 1986, tras el fallecimiento de Jaques Gelman, surge la amistad entre la señora Gelman y el curador de arte Robert R. Littman, y lo nombra albacea de la colección en su testamento. La voluntad de la pareja era que las obras permanecieran en México.

Cuando murió la señora Gelman, en 1998, Littman le dio prioridad a la creación de la Fundación Vergel con la intención de resguardar el acervo. Cinco años más tarde, después de un periodo en el extranjero, que permitió recaudar fondos para la adquisición de nuevas obras, la colección regresó finalmente a México.

La intención era que las piezas permanecieran por 15 años en un Museo Muros de Cuernavaca, en Morelos, pero solo estuvo dos años y en 2008 se perdió el rastro de la colección, luego de una serie de procesos legales que amenazaban con destituir a Littman como albacea.

Un primer problema fue la querella impuesta por el abogado Francisco Enrique Fuentes Olvera, quien compró en 2007 los derechos hereditarios sobre los bienes no incluidos en el testamento de la señora Gelman a su medio hermano, Mario Sebastián Zawalka, lo que implicaba que si algo no estaba claramente estipulado, pasaría a ser propiedad de Fuentes. En su momento, Littman calificó el juicio como "ilegal e irracional" y su remoción como albacea no procedió.

En el conflicto por la propiedad de la colección también entra la familia de Mario Moreno, Cantinflas, amigo cercano de los Gelman. En versión de esta, Littman el curador de arte, se habría aprovechado del Alzheimer que padecía Natasha Gelman, ya  muerto su esposo, para ser incluido como albacea de la colección.

 

Mario Moreno Ivanova, hijo del actor, aseguró ser heredero legítimo de parte del acervo. Sin embargo, la denuncia interpuesta ante la entonces Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) no prosperó al no considerarse que existieran elementos contundentes para ejercer acción penal y, con el tiempo, el caso prescribió.

 

 

 

Diego Rivera y Frida Kahlo, obras de Frida Kahlo.

 

 

En 2025, el nieto de Cantinflas, Mario Moreno del Moral, retomó el caso en redes sociales, donde difundió un mensaje que aseguraba que su abuelo fue traicionado por Jacques Gelman, ya que algunas de las pinturas que adquirió el famoso comediante habían sido incorporadas a la colección por su valor cultural.

Según su versión, existió un acuerdo que establecía que eventualmente debían quedar bajo resguardo de Rioma Films, la casa productora en la que ambos fueron socios. "Jacques muere en 1986 sin respetar el trato que tenían y olvidándose completamente de la palabra que le había dado a mi abuelo. Dejó la cesión de derechos de todas las obras a su esposa, incluyendo las que eran de mi abuelo".

Después de los problemas legales, Littman optó por mantener un perfil bajo y en los años posteriores hubo pocas pistas del paradero de la colección, que finalmente quedó dividida en tres secciones: la de arte mexicano, la de escultura prehispánica (cuyo destino aún se desconoce); la de arte moderno europeo con obras de artistas como Picasso, Mondrian, Kandinsky o Dalí, donadas en 1998 al MoMa.

En 2023 se dio a conocer la adquisición de las obras por parte del empresario regiomontano Roberto Zambrano Gutiérrez. Hay serias dudas si esta operación podía realizarse legalmente ya que no se puede vender un bien a menos que el testamento exprese abiertamente el permiso para hacerlo y el de Natasha Gelman nunca se ha hecho público.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Natasha Zahalka y Jacques Gelman, obras de Ángel Zärraga.

 

En versión del Banco Santander, es legal la venta de la colección por parte de Robert R. Littman: "Nosotros hemos hecho todas las pesquisas necesarias para poder confirmar la información. No tenemos ninguna duda sobre la capacidad de Robert Littman para transmitir los bienes a Zambrano".

Héctor Grisi, consejero delegado del Grupo Santander, ha dicho que se ha establecido un acuerdo con los actuales propietarios de la colección que consiste en que el banco asume su gestión profesional. Y que la empresa ha trabajado de manera estrecha con el Instituto Nacional de Bellas Artes Literatura (INBA), para asegurar que la colección, en esta nueva etapa, este bien conservada y protegida.

Y también dijo que la ahora Colección Gelman - Santander es "una colección mexicana que sigue estando sujeta a la legislación y la tutela institucional de nuestro país, lo que garantiza, además de su adecuada conservación, su acceso y difusión con responsabilidad".

El INBA dice haber firmado un acuerdo tripartita con los actuales propietarios de la colección y con quienes han sido designados como "figura de gestión ante la posibilidad de itinerancias internacionales". El acuerdo tiene una vigencia de cinco años y se puede renovar. Debido a que la exhibición cuenta con 27 obras que tienen la declaratoria de Monumento Artístico, "el INBA tiene que cuidar que se cumplan con todos los aspectos técnicos de conservación".

Sigue habiendo muchos temas oscuros y por aclarar en relación a la colección, lo ahora seguro es que cuando en mayo en el Museo de Arte Moderno (MAM) de la Ciudad de México, termine la exposición Retratos modernos. Obras emblemáticas de la Colección Gelman – Santander la colección viajará para ser expuesta, a partir de junio de 2026, en elFaro Santander, en Santander, España.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Frida Kahlo

Exhibición

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Diego Rivera

 

 

Se exhiben 68 obras de la colección que ofrece una visión panorámica del arte moderno que se hizo en México. De las obras que se exponen 27 tienen declaratoria de Monumento Artístico Nacional.

  

Retratos modernos está organizada en cuatro secciones: Orígenes en construcción, la invención de una mirada; Un proyecto cultural: de la revolución al canon; Presencias construidas, coreografías del retrato, y Modernidades, montaje y exploración.

La curaduría de la exposición es de Marisol Argüelles, directora del MAM, y Carlos Segoviano. Su trabajo permite hacer un recorrido por al arte moderno mexicano, donde cada obra activa diversas relaciones entre biografías, contextos y postulados artísticos.

El guion curatorial sitúa la figura de Frida Kahlo como un eje simbólico que procura diálogos con el resto de las y los que conforman la colección. De ella se exponen diez obras entre otras Autorretrato con collar (1933) y Diego en mi pensamiento (1943). 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Frida Khalo

Se exponen obras claves de: Diego Rivera, José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros, Rufino Tamayo, Ángel Zárraga, Gunther Gerzso, Carlos Mérida, María Izquierdo, Jesús Reyes Ferreira, Lola Álvarez Bravo, Gabriel Fogueroa y Francisco Toledo, y también obras de otros autores fundamentales del arte moderno que se produjo en México.

Después de la muerte de Natascha Gelman, quien se hizo cargo de la colección, incorporó fotografías de Gabriel Figueroa, Manuel Álvarez Bravo, Graciela Iturbide y Lola Álvarez Bravo. Y también otras obras de gran calidad y belleza de creadoras y creadores del arte mexicano.

Frida Kahlo

 

 

Comentario

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Frida Kahlo

 

La colección la vi cuando estuvo expuesta en el Centro Cultural Muros, en terrenos del Hotel Casino de la Selva, en Cuernavaca, Morelos, en los años 2006 y 2008, y también cuando se alojó en el Centro Cultural Arte Contemporáneo (CCAC) de la Ciudad de México, de 1992 a 1998. En ambos sitios la visité en varias ocasiones.

Después de 2008, la colección "desapareció" y ahora en el MAM, la he vuelto a ver antes de que vuelva a salir de México. La exposición la visité con una pareja de amigos, ella alemana y él italiano, que conocí en la época de la guerra en San Salvador, El Salvador, en 1981.

Los dos sabían de la obra de Frida Kahlo y Diego Rivera, y tenían alguna idea de Siqueiros, Orozco y Tamayo, pero no conocían a los otros artistas cuyas obras se podían ver. Me tocó hacerle de "guía". Disfruté muchísimo la exposición.

Las 95 obras del núcleo inicial de la colección, elegidas por Jacques Gelman y Natasha Zahalka, son trabajos fundamentales del arte mexicano, y también las piezas que adquirió Robert R. Littman, para en 2023 llegar el acervo a las 400.

Es lamentable que el gobierno de México, que por décadas tuvo la oportunidad de hacerse de la colección, no lo hubiera hecho, y que otros sí supieron aprovechar la oportunidad que tuvieron para hacerse de ella.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Diego Rivera

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Frida Kahlo

La exposición se puede ver hasta el 17 de mayo.

La reacción de las OSC frente a la agresión del gobierno

Rubén Aguilar Valenzuela

Desde que llegaron los gobiernos de Morena a la presidencia de la República, primero con Andrés Manuel López Obrador (2018-2024) y luego con Claudia Sheinbaum Pardo (2024-2030), las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) han estado bajo ataque permanente del poder de muy diversas maneras.

 

Desde la comparecencia mañanera se les ha agredido con todo tipo de falsas acusaciones, en el esfuerzo sistemático de dañar su imagen; ha habido campañas organizadas desde Palacio Nacional, para desprestigiarlas; se le ha retirado todo tipo de apoyo de recursos públicos, y también se les ha quitado su carácter de donatarias.

 

Mientras Morena esté en la presidencia de la República, y por lo pronto continuará hasta 2030, faltan todavía poco más de cuatro años, la "guerra" del gobierno contra las OSC va a continuar, y ante esa realidad el sector como tal no ha articulado una estrategia común, sino que cada organización ha decidido como enfrentar, a su manera, la embestida morenista.

 

Aquí, con respeto y admiración por su trabajo, con el que me identifico, propongo algunas ideas para que el sector de las OSC, de manera coordinada, enfrenten los ataques del gobierno. Desde 2007, en la Licenciatura de Ciencias Políticas y Administración Pública de la Universidad Iberoamericana doy el curso de Teoría de la Sociedad Civil y la Ciudadanía, son ya 19 años.

 

El sector de las OSC, debe ubicarse con claridad en línea estratégica de "resistir, desarrollarse y avanzar", y esto en el marco de la estrategia de Guerra Popular Prolongada (GPP), con la que los vietnamitas derrotaron, en su momento, al Ejército de los Estados Unidos, el más grande y poderoso del mundo, y guió la lucha que en la década de 1980 y principios de 1990 dio el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) en El Salvador.

 

De manera sintética la GPP se integra a partir de cuatro partes que conducen la acción de manera integral, cada parte forma un todo, y tienen el mismo valor: el trabajo de base con el pueblo; el trabajo de comunicación; el trabajo internacional; el trabajo militar. Acá propongo, de manera condensada, cómo traducir la estrategia de la GPP al mundo de las OSC.

 

Trabajo de base. Más que nunca deben estrechar la relación con los beneficiarios de sus programas y proyectos. Es clave informar sobre lo que ocurre y responder a todas sus dudas. No hay que dar nada por supuesto.

 

Comunicación: Deben diseñar e implementar una estrategia de comunicación que de manera sistemática informe de la situación, con una narrativa clara y coherente, a través sus propios medios, pero también haciéndose presentes en los medios que existen en las localidades, regiones y a nivel nacional e internacional.

 

Diplomacia. Deben acercarse a las grandes agencias de la cooperación internacional, que incluye el sistema de la ONU, y también a gobiernos democráticos, para informar, con objetividad, los ataques que organiza el gobierno en contra de las OSC. Deben hacerse presentes en el exterior.

 

Trabajo militar. Para el caso serían las acciones de protesta, que pueden implicar la toma de calles o edificios, para protestar por las agresiones del gobierno cuando así se considere conveniente.

 

Ante la ONU dos visiones distintas

Rubén Aguilar Valenzuela

Ante la pasada resolución del Comité Contra la Desaparición Forzada (CED) de Naciones Unidas (ONU) sobre el caso de personas no localizadas en México, fueron radicalmente distintas la reacción de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHCM), las dos instancias oficiales.

 

La CNDH, presidida por María del Rosario Piedra Ibarra (Monterrey, 1951), desde el gobierno del presidente López Obrador (2018-2024), que la puso en el cargo, siempre ha operado como una oficina de Palacio Nacional. En esta ocasión su reacción inmediata, como lo hicieron otras dependencias del gobierno federal, fue descalificar el reporte de la ONU, que dijo "se basa en posturas sesgadas de organizaciones no gubernamentales".

 

La CDHCM, que encabeza María Dolores González Saravia (Ciudad de México, 1957), que solo tiene unos meses en el cargo, sostuvo que "en el contexto de desapariciones que atraviesa el país, se requiere mantener una disposición abierta al escrutinio y a la cooperación técnica, tanto de instancias nacionales como de los mecanismos del sistema internacional de derechos humanos".

 

Piedra Ibarra, en su declaración, además de descalificar a la ONU lo hizo también del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, A.C., institución fundada por la Compañía de Jesús, que tiene un gran reconocimiento nacional e internacional, por su trabajo de investigación, cercanía con las víctimas y sus familiares y su probada independencia.

 

González Saravia, sostiene que la desaparición de personas constituye una violación grave a los derechos humanos, con impacto a nivel individual, familiar y social, y subraya, con un gran conocimiento sobre el estado de los derechos humanos en México, que su pleno respeto es uno de los más grandes desafíos que tiene el país.

 

La CDHCM, afirma su responsable, ha emitido recomendaciones en materia de búsqueda y acceso a la justicia, y mantiene expedientes de quejas activas y ha dado seguimiento a casos relacionados con búsquedas inmediatas, debida diligencia e investigaciones y atención integral a víctimas. Y también que hay acciones de coordinación entre la Comisión de Búsqueda de Personas y la fiscalía local a través del gabinete de búsqueda, para mejorar los procesos de localización e identificación.

 

El origen de donde vienen Piedra Ibarra y González Saravia, puede explicar su reacción. El único mérito de la primera es haber sido hija de Rosario Ibarra de Piedra (1927-2022), personaje clave en la búsqueda de los desparecidos en México. La última, antes de llegar a la CDHCM, trabajó cuarenta años a favor de los derechos humanos y en la construcción de procesos de paz, siempre en Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC).

 

Es una especialista reconocida nacional e internacionalmente en derechos humanos y resolución de conflictos. En dos períodos dirigió la organización Servicios y Asesoría para la Paz, A.C. (SERAPAZ), que en 1996 funda Samuel Ruíz García (1924-2011), que fue obispo de la diócesis de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, que también fue sede del obispo Bartolomé de las Casas (1484-1566). Maria Dolores González Saravia y Miguel Álvarez Gándara contribuyen de manera decidida en esta fundación.

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