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Las muy diversas versiones de Asiain

Rubén Aguilar Valenzuela 

Leer Muy diversas versiones (Editorial Grano de Sal, México, 2025) del mexicano Aurelio Asiain, me resultó interesante y también un verdadero placer. En cada una de las poesías incluye, a la par, datos básicos sobre el poeta, su importancia y su obra, y también da cuenta de las fuentes que él y otros han utilizado para realizar la traducción, y las dificultades que implica ese muy particular oficio.

 

Ese trabajo sitúa en contexto de la poesía que se lee, y dice quien la hace, lo que permite entenderla mejor, y también, entonces, poder disfrutarla más. Esto es un aporte fundamental, que me resultó una nueva forma de aproximación, para alguien como yo, que entiende el enorme valor de la poesía, pero se le dificulta su lectura.

 

Asiain en Muy diversas versiones ha reunido poesías, la mayor parte traducidas por él, que abarcan un lapso no solo de cientos sino de miles de años, que va del siglo VII al siglo XXI. Desde la antigüedad remota de Grecia, Roma, China y Japón, hasta la Ucrania del día de hoy.

 

El autor, en la Advertencia, a manera de una Introducción, hace un recorrido histórico sobre la forma que se ha traducido la poesía y dice: "celebro que Borges, rehúya en sus traducciones de la literalidad y traicione el original en nombre de la fidelidad a la literatura (o a su idea de la literatura o a su literatura) y me regocija que sus apropiaciones enfaden a los profesionales".

 

Y en esa misma línea cita los ejemplos de otros escritores que han traducido textos incluso sin conocer —ya no se diga dominar— la lengua de origen: lo hizo Alfonso Reyes con la Ilíada teniendo poco más que rudimentos de griego, Octavio Paz se atrevió con numerosos versos en japonés, Samuel Beckett con toda la antología de poesía mexicana preparada por el propio Paz y Fernando Pessoa volcó al portugués a Omar Jayam "con fiel infidelidad".

 

Y menciona también, a otros escritores que ha seguido el mismo camino como Heinrich Heine, Judith Gautier, Ding Duling, Stuart Merrill, Amy Lowell, Lafcadio Hearn, Basil Buting, Bernard Shaw, Adolfo Bioy Casares, Arur Waley, y desde luego a él mismo, aunque solo "he nombrado apenas a unos pocos traductores, todos escritores ilustres, que crearon, al trasladar a su lengua poemas de lenguas que desconocían, obras memorables. Podría recordar muchos más".

 

Asiain sobre su trabajo de traductor dice: "Traducir es mi manera cotidiana de escribir. Y aun cuando escribo mis propios poemas traduzco, aunque no sepa a que original traiciono. Traduzco todos los días, por placer o por docencia y nunca, desde hace décadas, por encargo. Algunas veces dije que traducía para mantenerme en forma, pero quien asista con regularidad a un gimnasio sabe que aunque utilice ese verbo equívoco para nombrar su afición, no está entrenando para nada, sino satisfaciendo un gusto. Practico una disciplina, cultivo con fervor mi oficio, pero no soy un traductor profesional. Tampoco lo fueron los maestros que venero."

 

El libro es una selección de poesía en más de doce lenguas, que recoge 50 poemas, de por otros tantos autores, a los que se acompaña una sólida e ilustrada declaración de principios de cómo traducir literatura en particular poesía. Es la manera que Asiain piensa se debe de hacer y que requiere, es condición sin que non, de no ser literal y sí exige una gran dosis de intuición, imaginación y audacia.

 

Esta selección incluye traducciones de poetas que escribieron en sánscrito, griego, latín, kamasiano, pastún, vietnamita, coreano, chino, japonés y ucraniano.

 

Y entre ellos está el autor del Rig Veda, Aristófanes, Ovidio, Catulo, Petrarca; poetas chinos, como Bai Yuyi, Li Po, Otsu, y los japoneses: Matsuro Bashô, Teika, Shunzei, Shinkei, Ko, Yosa Buson, Shikô, Kuroyanagi, Mitsui, Ishigaki, Tadashi Amano, Miyoshi Tatsuji, Ikkyu, Tadoami, Sugawara Michizane, Gensei, Ryokan, Ema Sikō (poetisa) y Natsumu Sõseki. Y también quince poetas zen de Vietnam, entre ellos Khuong Viet, Van Hanh y Vien Chieu. La poetisa Ho Xuang Huong.

 

Hay también poemas de Victor Hugo, Nelson Cogane, Sammy Mysely, Dick Robertson, Sharon Olds, Juan José Tablada, Vicente Huidobro, R. Ammons, Heaney, Anthony Hecht, Ungaretti, Wallace Stevens, Yeats, Robert Frost, y los poetas ucranianos: Grigory Skovoroda, Taras Shevchenco, Mykola Zerov, Mayra Alexandrova Zaturenska (poetisa), Mykola Bazhan, Serhiy Zhadán, Natalka Bilotserkivets (poetisa) y Oksama Zabuzhko.

 

Y hay traducciones de Aurelio Asiani, las más, y también de Octavio Paz, Mathers, Jorge Luis Borges, Arthur Waley, Kenneth Rexroth, Basil Bunting, Gabriel Zaid, Carmen Bullosa, Andrés Virreynas, Orlando González, Toshahiru Oseko, Juan José Tablada, Seamus Heaney y Robin Robertson.

 

La lectura del libro me resultó un placer y me abrió a nuevos intereses y aprendizajes. Impresiona el enorme conocimiento que Asiain tiene del oficio de la traducción de la poesía, y de la poesía que se hace en toda la geografía del mundo y de todos los tiempos, y en particular en Asia, con China y Japón, como proa.

 

Sus notas y comentarios son de una erudición que asombra. Estuve el día que Aurelio Asiain presentó su libro en México, con lectura de alguna de las poesías. Es un gran texto, y una obra indispensable para entender como se traduce la poesía, de alguien que es reconocido como un experto en el tema, y tiene una gran sensibilidad poética.

 

 

Autor

 

 

 

 

Aurelio Asiain, nace en la Ciudad de México, el 29 de octubre de 1960. En 1978 recibe la Beca Salvador Novo. En 1982, Gabiel Zaid lo lleva a la revista Vuelta, que en 1976 funda Octavio Paz. En un principio colabora reseñando libros y aportando algunos poemas, a finales del mismo año pasa a formar parte del equipo editorial como corrector y más tarde es nombrado secretario de redacción, puesto que desempeña hasta el cierre de la revista en 1998.

 

Su primer libro de poemas, República de Viento, obtuvo el III Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe a la Joven Creación en 1990. Entre 1994 y 1996 tuvo la beca del Sistema Nacional de Creadores de Arte. Al cierre de Vuelta fue director fundador de la revista cultural Paréntesis en 1999 y se mantuvo en el cargo hasta 2001.

 

Asiain llega a Japón como agregado cultural de la Embajada de México en Tokyo en 2002, puesto que desempeña durante cinco años, para después dedicarse a la cátedra en la Universidad de Kansai Gaidai, en la ciudad de Hirakata, Japón, donde sigue trabajando.

 

Desde 1999 es miembro del consejo editorial de la revista Letras Libres, donde colabora habitualmente. En 2007, realizó una exhibición de sus fotografías denominada Formas de Japón en la Casa de la Cultura Reyes Heroles, en la Ciudad de México.

 

Asiain es uno de los escritores que utiliza el espacio de las redes sociales, particularmente X, como medio de expresión, y para polemizar. El Periódico de Poesía, editado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), publicó 22 cosas sobre Twitter, un ensayo sobre el tema.

 

Ha escrito cientos de artículos y reseñas, y dictado conferencias en instituciones de Estados Unidos, América Latina, Europa y Asia. Entre sus obras están: Poesía: República de viento (1990); Edición de Autor (2004); ¿Has visto el viento? (2008); Estrofa (2010). Ensayo: Julio Ruelas (1987); Los pueblos de antes (1991); Legítima defensa de la exención autoral que hacen numerosos autores mexicanos con buenas razones y ejemplos desde los tiempos prehispánicos (1993); Caracteres de imprenta (1996); Vida y muerte en la obra de Juan Soriano (1997);Japón en Octavio Paz (2014). Traducciones: Veintitantos poemas japoneses (2005);Luna en la hierba. Medio centenar de poemas japoneses (2007; Ikkyu Sojun. Un puñado de poemas. (2010). Antología: Gendai Mekishiko Shi-shu, Antología de la Poesía Mexicana contemporánea (2004); Libro de las moscas. Antología de poemas, prosas breves y canciones (2024).


 

 

 

Muy diversas versiones

Aurelio Asiain

Editorial Grano de Sal

México, 2025

pp. 160

 

Museo Regional de Arte Contemporáneo de Sicilia

Rubén Aguilar Valenzuela

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Museo Regional de Arte Contemporáneo de Sicilia, se encuentra en Palermo, Sicilia, Itaia.

Historia

 

En 1985 la Región Siciliana compró el Palacio Belmonte Riso y se iniciaron los trabajos de restauración, que realiza la Superintendencia para el Patrimonio Cultural y Ambiental. A partir de 2005 en este espacio se establece el Museo Regional de Arte Contemporáneo, al que también pertenece el Museo Regional de Terrasini en el Palazzo D'Aumale. El palacio se encuentra en la Via Vittorio Emanuele, frente a la Piazza Bologni.

 

Edificio

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Palacio Belmonte Riso, se construye a finales del siglo XVIII. En 1407 Isabel de Aragón vende al comerciante-banquero Pietro Alfitto el palacio que está parcialmente destituido. A lo largo de los años, el edificio sufre varias ampliaciones a través de adquisiciones e incorporaciones de edificios contiguos hasta que en 1658 lo lleva como dote Ninfa Affitto en su matrimonio con Francesco Ventimiglia, príncipe de Belmonte.

 

El proyecto de reconstrucción en estilo barroco tardío se realiza de 1777 a 1784 por encargo de Giuseppe Emanuele Ventimiglia. Es obra del arquitecto Ferdinando Fuga, que levantó edificios semejantes en Roma y Nápoles. La dirección de la obra estuvo a cargo del arquitecto Giuseppe Venanzio Marvuglia.

 

En 1832, a la muerte de Giuseppe Emanuele il Ventimigli, el palacio lo hereda su hijo Marianna y en 1841 lo vende al capitán marítimo Giovanni Riso, cuyo hijo, Pietro, hizo que el escultor Ignazio Marabitti hiciera el escudo con las insignias de la familia, un brazo con un paquete de espigas, en la fachada de la casa.

 

De 1922 a 1943, el palacio fue sede del Partido Fascista y se convirtió en objetivo de los bombarderos anglo-americanos. En 1943 los ataques aéreos derribaron buena parte de su estructura, pero se salva la fachada. En otras cosas se pierden los frescos, incluidos los realizados por Antonio Manno en el gran salón de baile, y las decoraciones interiores.

 

En 1985 la Región Siciliana compra el inmueble e inician los trabajos de restauración, recuperando algunas partes del edificio y, en particular, el ala norte. De la casa original sobrevive la fachada de piedra de toba, y algunos elementos estructurales de los patios exteriores y de los amplios salones interiores.

 

 

 

El patio es un espacio abierto rectangular donde se encuentran elementos antiguos junto a elementos modernos. En 1943, durante los bombardeos sufrió graves daños. Una parte quedó en total ruina.

 

 

 

Exhibición

 

 

 

 

 

 

 

El área de exposición abarca la primera y la segunda planta del palacio. En cada planta la visita comienza por una sala desde la cual se accede a otro espacio expositivo, más grande, que corresponde al lado de la fachada del palacio. La segunda planta del museo tiene la misma estructura que la primera, pero su salón principal tiene como uso, además de área expositiva, el de sala de conferencias.

 

La colección permanente se integra con pinturas, esculturas, fotografías, videos e instalaciones. Son obras de artistas de Sicilia, Italia e internacionales. La colección permanente está compuesta por obras realizadas desde los años cincuenta hasta hoy, por artistas italianos e internacionales que trabajan o han trabajado en Sicilia, convocados para proyectos específicos. Así, la colección se caracteriza por el vínculo de los artistas y las obras con la isla. El hilo conductor de la colección es el vínculo de las obras y los artistas con el territorio.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En la página del museo se dice que hay obras de: Alessandro Reggioli; Alessio Deli; Alexander Timofeev; Alfio Giurato; Alice Zanin; Anja Millen; Anna Gillespie; Anna Kozlowska Luc; Annalù Boeretto; Barbara Bezina; Bob Clyatt; Carla Accardi; Carla Crawford; Carlos Asensio Sanagustìn; Cesar Santos; Chris Leib; Cristina Coral; Daniela Astone; Daria Endresen; David Simon; Davide Puma; Elisa Anfuso; Emanuele Dascanio; Emanuele Giuffrida; Enrique Donoso; Fabio Modica; Fabio Presti; Fatima Messana.

 

Fernando Fraga Imaz; Francesco La Rosa; Gary Weisman; Gesualdo Prestipino; Giovanni Iudice; Giuseppe Barilaro; Giuseppe Bombaci; Giuseppe Veneziano; Han Khac Nguyen; Ignazio Schifano; Ilaria Margutti; James Xavier Barbour; Jara Marzulli; Jethro Eduardo Mather Joo; Jorge Egea; José Manuel Martínez Pérez; Joseba Eskubi; Judith Peck; Lita Cabellut; Lorenzo Gatto; Lorenzo manuel Duràn; Luciano Vadalà; Luigi Lanotte; Marcia Galvez Camus; Marco Condrò; Marcos Rey Vicente; Maria Cristina Costanzo; Mariarosaria Stigliano; Mario Andres Robinson; Marta Czok; Marc Vinciguerra; Massimo Lagrotteria.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Matteo Mauro; Michele Darmiento; Miguel Escobar Uribe: Mir Nedyalkova; Miriam Pace; Monia Merlo; Natalia Drepina; Nihil (Jean-Baptiste) Mouton; Nikola Kolev; Nikolai Makarov; Nino Pracanica; Oceana Rain Stuart; Ottavio Marino; Paolo Guarrera; Patricia Smith; Piero Roccasalvo Rub; Ramona Zordini; Richard Thomas Scott; Roberta Busato; Roberta Coni; Roberta Ubaldi; Ryan Mendoza; Salvatore Cammilleri; Salvatore Grasso; Samantha Torrisi; Santa Seveso; Santiago Ydanez; Sara Lovari; Sebastiano Messina; Sergio Fiorentino; Sergio Padovani; Silvio Porzionato; Stefania Orrù; Steven Kenny; Teodor Teofil Baciu; Thomas Dodd; Ugo Riva; Valentina Ceci; Valerio D'ospina; Vincenzo Todaro; Wenceslao Jiménez Molina; Zheng Lai Ming.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Comentario

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Del conjunto de las obras y autores que más me impresionaron son: Regina José Galindo (Raíces, 2015); Croce Taravella (Piazza Caracciolo, 2005); Loredana Longo (Family Portrait, 2009); Herman Nitsch (Schuhbild mit malhemd, 2020); Christian Boltanki (Theatre d' ombres, 1990.- 2007); Medhat Shafik (2016); Igor Grubic (Angels with durty faces, 2000) y Carla Accadi (Meterico su grigio, 1954); Giovanni Gaggia (Practica Poetica Política, 2022); Antonio Sanfilippo (Senza titolo, 1958) y obras de Sergio Zavattieri.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La colección permanente tiene obras de autores contemporáneos con un gran reconocimiento internacional, pero para mí eran desconocidos. Los hay de Italia, en particular de Sicilia, y de otros países. Hay obras en muchas técnicas y estilos. Se pueden ver pinturas, esculturas, fotografías, videos e instalaciones.

 

Las obras expuestas fueron realizadas desde la década de 1950 al día de hoy. Una idea original que promueve el museo es coleccionar y presentar obras que los artistas italianos e internacionales, han trabajado en Sicilia. Así, la colección se caracteriza, por el vínculo de los artistas y las obras con la isla. El hilo conductor es el vínculo de las obras y los artistas con el territorio.

 

Los espacios de las salas son muy amplios y la museografía aprovecha esa posibilidad para hacer que las obras se puedan ver a distancia y con profundidad, pero también que se puedan mirar de cerca. Cada una tiene su propio lugar y aire, para verse a plenitud.

 

El edificio del siglo XVIII es de estilo barroco tardío, diseño del arquitecto Ferdinando Fuga, que realizó edificios semejantes en Roma y Nápoles. A lo largo de los siglos el edificio ha sufrido diversos daños, el más severo producto de los bombardeos de 1943 durante la Segunda Guerra Mundial. De la construcción original se conserva la fachada, que ha podido sobrevivir a las guerras y terremotos.

 

En 1985 la Región Siciliana compró el inmueble y se inició la restauración a cargo de la Superintendencia para el Patrimonio Cultural y Ambiental, que ha hecho un gran trabajo. Desde 2005, es sede del Museo Regional de Arte Contemporáneo de Sicilia.

Gobierno, sociedad civil y Estado

Rubén Aguilar Valenzuela 

En 1921, el italiano Antonio Gramsci (1891-1937) cofundador del Partido Comunista Italiano (PCI) es enviado como representante de su partido a la Internacional Comunista o Tercera Internacional, fundada en 1919, por Vladimir Ilich, Lenin, en 1922.

En Moscú conoce a Lenin y a otros dirigentes comunistas e intercambia y discute con ellos. En esa estancia estudió la realidad de la Rusia zarista, y cómo se había dado la Revolución, encabezada por Lenin, en esa realidad histórica y social.

Ahí tuvo la oportunidad de participar en debates estratégicos, que serán fundamentales, para después elaborar sus propias ideas, que implican una lectura del marxismo y el leninismo desde un país de occidente.

En sus discusiones con los dirigentes comunistas, en particular con Lenin, estuvo siempre presente la diversidad entre las realidades de Rusia e Italia, y por lo mismo las grandes diferencias que había entre la revolución rusa, y la forma que esta tendría que realizarse en occidente, de manera particular en Italia.

Esa estancia en Moscú, fue decisiva para el desarrollo posterior de las ideas en las que ya venía trabajando sobre: gobierno, sociedad civil, Estado, hegemonía, bloque histórico e intelectuales orgánicos.

Desde la década de 1920, Gramsci planteó que el Estado se integraba con dos actores; sociedad política y sociedad civil o gobierno y sociedad civil. Y dijo que todo lo que no era gobierno era sociedad civil, y lo que no era sociedad civil era gobierno.

El Estado son los poderes Ejecutivo, Judicial, Legislativo, y el aparato coercitivo (Ejército y policías). La sociedad civil son todo tipo de organizaciones ciudadanas, las empresas, las iglesias, las universidades, los medios de comunicación y los partidos.

 

El papa León XIV invita a leer y pensar

Rubén Aguilar Valenzuela 

En estos tiempos del México que se promueve el pensamiento único, y vive altos niveles de ideologización, resultan particularmente pertinentes las declaraciones que el papa hizo el pasado 7 de mayo.

 

Ese día se celebraron los cien años de la editorial del Vaticano, la Librería Editora Vaticana, que se funda en 1926, cuando se independiza de la más antigua Tipografía Vaticana, que se crea en 1587.

El papa dijo a los miembros de la editorial, que quería compartir con ellos tres breves reflexiones. A continuación las transcribo textual:

 

  1. El libro es una ocasión para pensar. En la era digital, la materialidad del libro nos remite al papel del pensamiento, de la reflexión y del estudio. Leer es nutrir la mente; ayuda a alimentar un sentido crítico consciente y formado, a protegerse de los fundamentalismos y los atajos ideológicos. Por eso exhorto a todos a leer libros, como antídoto a la cerrazón mental, que se refleja en actitudes rígidas y en visiones reductivas de la realidad.

     

  2. El libro además es una oportunidad para encontrarnos. Cuando tenemos un libro en las manos, idealmente nos encontramos con su autor. Pero al mismo tiempo nos encontramos con quienes lo han leído antes que nosotros, o quienes lo están leyendo o van a leerlo. Y cada vez son más frecuentes las ocasiones en que escritores y lectores se reúnen para hablar y escucharse. El Papa Francisco nos enseñó a practicar la cultura del encuentro: el libro es un puente hacia los demás, es un motivo de intercambio que nos enriquece, un estímulo para ampliar nuestro punto de vista.

     

  3. Finalmente, para nosotros los cristianos el libro es una ocasión para anunciar a Cristo. Sabemos bien cómo la lectura de la biografía de un santo o de una reflexión espiritual bien planteada puede conmover el corazón. A la Virgen María se la representa a menudo, en la Anunciación, absorta en la lectura de las Sagradas Escrituras (...). A san Agustín lo vemos a menudo sentado ante un escritorio frente a un gran libro y, a veces, sostiene un corazón en la mano: verdad y caridad (...).

 

Hoy, en diversos lugares del mundo, se vive un auge de las ideologías más primitivas y dogmáticas, promovidas por gobernantes, unos que se dicen de derecha y otros de izquierda, que los une el negarse a pensar y abrirse al diálogo y a la crítica. El México de hoy no es la excepción.

 

El papa plantea, que el antídoto, la vacuna, a ese estado de cosas, es pensar y leer, y mediante la lectura, de un lado, "nutrir la mente" y, de otro, "alimentar un sentido crítico consciente y formado".

 

Y esto para protegerse "de los fundamentalismos y los atajos ideológicos", lo que hace necesario leer como "antídoto a la cerrazón mental, que se refleja en actitudes rígidas y en visiones reductivas de la realidad".

 

Hoy, quienes ejercen el poder en México, a nivel federal y en la mayoría de los estados, son fundamentalistas, que promueven una ideología dogmática, con altos niveles de irracionalidad, que siempre niega la realidad.

 

Estos dirigentes no solo rechazan el encuentro y el diálogo, al que siempre conduce la lectura, sino que también se niegan a pensar. La línea irracional viene desde arriba y hay que sujetarse a ella.

 

La sustancia

Rubén Aguilar Valenzuela

Coralie Farguet (París, Francia, 1976) dirige La sustancia (Estados Unidos, 2024), de ella también es el guion, se cuenta la historia de una artista en decadencia, que consume un medicamento que genera sea más joven, pero con efectos secundarios inesperados.

En su cumpleaños 50, Elizabeth Sparkle (Demi Moore), que fuera una famosa estrella de Hollywood, es despedida por Harvey (Dennis Quaid), del programa de televisión que ha presentado desde hace mucho tiempo, y la razón que le da es su avanzada edad.

De regreso a casa, deprimida y desconcertada, se distrae y tiene un accidente y la llevan al hospital, y aquí un joven enfermero le da el dato de un suero, una sustancia, que se consigue en el mercado negro, que genera una versión más joven y bella de la que se tiene.

Después de algunas dudas, Elisabeth hace un pedido de la sustancia y se inyecta el suero que al activarse, crea una versión mucho más joven de ella misma, que emerge de una hendidura en su espalda.

La sustancia establece una relación simbiótica entre los dos cuerpos: Elisabeth debe transferir su conciencia, al otro cuerpo, cada siete días sin excepción, mientras que el cuerpo inactivo permanece inconsciente.

El otro yo requiere inyecciones de "líquido estabilizador" extraído del cuerpo original mediante una punción lumbar. El otro yo, el que ahora ha surgido, es Sue (Margaret Qualley), que se presenta a Harvey, que la contrata de inmediato como reemplazo de Elisabeth.

A Sue, el programa de televisión la lleva a la fama y es seleccionada para presentar el programa de Año Nuevo que emite la televisora. Sue disfruta de su estilo de vida, pero se vuelve insegura cuando vive como Elisabeth.

Después de una noche de excesos, Sue extrae líquido estabilizador adicional de Elisabeth. A la mañana siguiente, que se despierta y descubre que su dedo índice ha envejecido con rapidez.

Llama al proveedor, quien le advierte que permanecer como Sue más de siete días seguido provocará un envejecimiento rápido e irreversible de su yo original, y ella, por lo mismo, debe seguir el programa de cambio para evitar que esto vuelva a suceder.

A pesar de que las dos mujeres son solo una conciencia, ambas personalidades comienzan a verse a sí mismas como individuos separados y comienzan a despreciarse mutuamente; Elisabeth se pone celosa de la belleza y el éxito de Sue.

 

Y Sue se molesta por el desprecio que siente por sí misma. Después de un episodio particularmente autodestructivo como Elisabeth, Sue se niega a volver a cambiar y almacena líquido estabilizador del cuerpo de Elisabeth en frascos de vidrio, y decide permanecer así de forma permanente.

Tres meses después, el día antes del programa de Año Nuevo, Sue no puede reponer su líquido estabilizador porque el cuerpo de Elisabeth está completamente drenado. El proveedor le informa que la única forma de reponer el líquido es volviendo a su yo original.

Cuando cambian, Elisabeth se encuentra transformada en una anciana deforme. Desesperada por evitar que el abuso de estabilizadores por parte de Sue, degrade aún más su cuerpo, adquiere un suero diseñado para acabar con Sue.

 

Sin embargo, todavía ansiosa de admiración, se detiene antes de inyectar la jeringa llena de suero de terminación y reanima a Sue, alterando su equilibrio simbiótico y dejando a ambas formas completamente conscientes.

Al darse cuenta de las intenciones de Elisabeth, Sue se enfurece y golpea brutalmente a Elisabeth hasta matarla, antes de irse a presentar el especial de Año Nuevo.

Ya sin Elisabeth, el cuerpo de Sue comienza a deteriorarse rápidamente. Presa del pánico, corre a su apartamento e intenta crear una nueva versión de sí misma con el suero activador sobrante.

Esto es algo, que el proveedor prohíbe expresamente debido a que de dicho suero solo se permite un uso único, pero a Sue no le importa y se inyecta, solo para provocar que, en vez de un cuerpo bello, se convierta en un híbrido grotesco de Elisabeth y Sue.

Aún así, se dirige al programa con una máscara improvisada, cortada de un cartel fotográfico de Elisabeth en su mejor momento. Mientras va hacia el escenario y comienza a hablarle a la audiencia, la máscara se cae, lo que hace que los espectadores se horroricen ante lo que ven.

Un hombre decapita a este monstruo, y lo que queda de él escapa del estudio y se derrumba para estallar en una masa de órganos internos. Y en ese momento, el rostro original de Elisabeth se desprende y se arrastra hasta su estrella en el Paseo de la fama de Hollywood.

La compleja historia de terror que cuenta Fargeat es una fábula sobre la fama y el rechazo a uno mismo. Sobre nuestros prejuicios, miedos, y el poder aceptarnos a nosotros mismos tal como somos. Y es también una crítica a los estereotipos de belleza, que se difunden en los medios.

 

En la 77.ª edición del Festival Internacional de Cine de Cannes, Fargeat ganó el premio al Mejor Guion, y en los Globos de Oro, Moore obtiene el premio como Mejor Actriz.


 

La sustancia

Título original: The Substance

Producción: Estados Unidos, 2024  

Dirección: Caroline Fargeat

Guion: Caroline Fargeat

Fotografía: Benjamín Kracun   

Música: Reffertine

Con: Demi Moore; Margaret Qualley; Dennis Quaid; Edward Hamilton; Gore Abrams; Oscar Lesage; Christian Erickson; Robin Greer; Tom Morton; Hugo Diego García; Phillip Schurer; Yann Bean (...)

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