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El poder bajo la lupa: Estado, gobierno y sociedad civil

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, llega a la presentación de su Segundo Informe de Gobierno con un promedio de aprobación ciudadana de 68.4%, según revelan los estudios demoscópicos recientes.

La rendición del informe oficial tendrá lugar este próximo 1 de septiembre, tras lo cual la mandataria iniciará una gira de trabajo que recorrerá las 32 entidades de la República.

De acuerdo con el desglose de mediciones de firmas como FactoMétrica e ÍndigoData publicadas a finales de agosto de 2026, los indicadores clave de su gestión muestran el siguiente respaldo:


  Aprobación general: El 68.4% de la población respalda el desempeño global de la mandataria.

  Rumbo del país: Un 67.2% de los mexicanos considera que la nación avanza por el camino correcto.

  Rubro mejor valorado: Los programas sociales y de bienestar continúan registrando las calificaciones positivas más altas.

  Estrategia de seguridad: El 40% de los encuestados confía plenamente en la estrategia de pacificación nacional, destacando en la agenda gubernamental una reducción en los promedios diarios de homicidios.

 

Paralelamente al ambiente de evaluación política, la presidenta ha destacado datos recientes del INEGI relativos al bienestar subjetivo de la población.

El indicador de satisfacción con la vida en México subió a un promedio de 8.75 (sobre una escala de 10), alcanzando niveles históricos que la administración ha sumado como marco de percepción positiva de cara al inicio de su tercer año de mandato.

Sin embargo, usted como ciudadano, basado en su propia experiencia de vida, en lo que acontece en su entorno, y en su día a día, podrá tener su propia evaluación del gobierno de la presidenta Sheinbaum.

Considerando que tal vez, en lo personal, desea profundizar más en el análisis del actual gobierno, me pareció oportuno compartir para ello un breve marco teórico conceptual, que sirva como referente en su exploración.

Norberto Bobbio, Jurista, abogado, filósofo y politólogo italiano, analizó qué es el Estado, cómo debe ejercerse el gobierno y cuál es el papel de la sociedad civil en una democracia.

Su preocupación constante fue la libertad y afirmó: No es posible imaginar una sociedad libre sin un Estado de derecho, pero tampoco sin una sociedad civil activa y vigilante.”

Para Bobbio, el Estado es una organización política que posee el monopolio legitimo del poder en un territorio determinado. Su finalidad no es dominar, sino crear las condiciones para la vida civilizada.

Mientras que el gobierno es el conjunto de instituciones y personas que toman decisiones vinculantes para la comunidad. El que deberá actuar con legitimidad, eficacia y responsabilidad.

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Rocha Moya y la falla de los sistemas de inteligencia

El Gobernador, con licencia, de Sinaloa, Rubén Rocha Moya forma parte de un grupo de 10 personas requeridas por la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York. En ese grupo también están el senador Enrique Inzunza y el presidente municipal de Culiacán con licencia, Juan de Dios Gámez Mendívil.

 

Las autoridades estadounidenses los señalan por delitos relacionados con conspiración para importar narcóticos, narcotráfico, corrupción y posesión de armas de fuego, y solicitaron a México su detención urgente con fines de extradición.

 

Este viernes, el gobernador anunció públicamente su reincorporación y sostuvo que durante el periodo de licencia compareció ante autoridades mexicanas para responder por los señalamientos.

 

Después de 112 días de investigación, como la propia Fiscalía General de la República lo ha informado ya, en conferencia de prensa ante los medios de comunicación, que no existen los mínimos elementos de prueba que sustenten nuestra participación en conducta penal alguna, o sea no he cometido ningún delito, conforme al marco constitucional y legal de nuestro país”, escribió Rocha Moya.

 

Ante tal hecho, las reacciones no se hicieron esperar.

 

Un pronunciamiento oficial emitido el 21 de agosto de 2026 por 23 gobernadores estatales de la Cuarta Transformación y la jefatura de gobierno de la Ciudad de México. En el documento, las autoridades respaldan a la presidenta Claudia Sheinbaum y llaman a la madurez y responsabilidad política al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, tras su decisión de retomar el cargo.

 

Así lo expresaron: Las y los gobernadores firmantes, electos por la voluntad popular y comprometidos con la transformación de México, manifestamos de manera enérgica nuestra postura ante los acontecimientos recientes:

 

El movimiento que iniciamos junto al pueblo de México se sostiene sobre pilares éticos e institucionales indestructibles. En la cuarta transformación, las decisiones individuales jamás estarán por encima del proyecto colectivo ni del mandato ciudadano.

 

La fortaleza de la República reside en la institucionalidad. Ninguna autoridad está facultada para actuar al margen de la ley ni para tomar determinaciones unilaterales que atenten contra el orden constitucional o el diálogo republicano.

 

Los proyectos políticos personales o de grupo no tienen cabida cuando se contrapesan con el bienestar de la Nación.

 

Hacemos un llamado al Dr. Ruben Rocha Moya a la madurez y la responsabilidad. La política es un ejercicio de congruencia; la desmesura y las decisiones de facción atentan contra los principios de honestidad y lealtad que juramos defender.

 

Manifestamos nuestro absoluto y categórico respaldo a la Presidenta de la República, la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo. Ella encabeza con legitimidad, honestidad y liderazgo el destino de la patria. Su conducción cuenta con la fuerza y el compromiso de nuestros gobiernos estatales.

 

La unidad es nuestra mayor fortaleza. Frente a cualquier intento de división o personalismo, responderemos con cohesión, disciplina y trabajo por el pueblo.

 

Nuestro compromiso está con México, con la democracia, con la legalidad y con la continuidad de la transformación iniciada por el presidente Andrés Manuel López Obrador y encabezada hoy por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Reivindicamos el principio juarista que él sostuvo durante su gobierno: "Al margen de la ley, nada; por encima de la ley, nadie".

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La cuestión México-Estados Unidos: Gravitar inteligentemente

Ante la actual coyuntura que vive nuestro país en su relación con los Estados Unidos de América, me permito compartirles un texto de uno de los intelectuales, periodistas y narradores más destacados de México, Martín Luis Guzmán.


Como un ingrediente más de la pertenencia del texto, publicado en 1915, les señaló que para Luis Guzmán era muy importante la necesidad de plantear en términos eficaces los problemas fundamentales de México, para partir de ahí hacia la verdadera solución; el imperativo de resolverse, ver bien el pasado mexicano, para tener una luz y disponer de una brújula, con la cual guiar, certeramente un México nuevo y encaminarlo, consciente y dueño de sí mismo, hacia el futuro.


Acompáñenme, por favor, en esta lectura:

Algunos sucesos actuales —pequeños, aparentemente insignificantes y escogidos al acaso— ponen de manifiesto que las relaciones entre México y los Estados Unidos (eso que es, o debiera ser. la piedra angular de la política internacional mexicana) encierran para el pueblo de ambos países una serie de problemas de importancia inmediata y evidente. Bien sabemos que la cuestión no es nueva, así como tampoco son nuevas las opiniones que a este respecto se formulan. Y precisamente porque nada hay nuevo en lo uno ni en lo otro, juzgamos útil insistir sobre la conveniencia que resultaría de que tanto en México como en los Estados Unidos se procediese a revisar el asunto, añadiendo, de paso, a los datos fundamentales del problema, las enseñanzas que en esto, como en tantas otras cosas, debemos a la Guerra.


La realidad geográfica es así. De una parte una nación grande, rica, fuerte, bien organizada, bien gobernada, y movida tan incontrastablemente hacia la expansión, que no ha podido menos de echar por tierra, al fin y al cabo, las barreras que le oponía su política tradicional.


De la otra parte, una nación, vecina de la primera, que si no es chica por sus recursos naturales, es socialmente pobre, débil, mal organizada, mal educada, mal gobernada, y susceptible y temerosa. Motivos de vecindad y necesidad de vida hacen que la primera de estas dos naciones se crea llamada a poner de su parte cuanto sea necesario a su tranquilidad en puntos relacionados con el bienestar de la segunda nación. Por razones semejantes, ciertos aspectos de la vida de la nación segunda dependen, irremisiblemente, de la primera nación, o están, por lo menos, estrechamente supeditados a esta última.


Dada esa realidad, sería ocioso suponer que una u otra de estas dos naciones pueda vivir haciendo caso omiso de la otra. Y a sea que obren o que se abstengan, los Estados Unidos serán siempre, directa o indirectamente, la influencia exterior más grande de cuantas pesen en el destino de México.


Querámoslo o no los mexicanos, México contará siempre como elemento de primera importancia en la política americana de los Estados Unidos y como un factor no despreciable en determinadas coyunturas de su política asiática.

Para corroborar lo primero, recordemos tan sólo que el no haber reconocido el presidente Wilson al gobierno de Victoriano Huerta fue, para México, un suceso de mayor trascendencia que el desembarco de las tropas norteamericanas en Veracruz en 1914.

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