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La crisis migratoria de Ceuta: geopolítica, desigualdad y responsabilidad internacional

Ceuta es una ciudad autónoma española, situada en la península tingitana, en la orilla africana del estrecho de Gibraltar, en su lado oriental. Está bañada por las aguas del mar Mediterráneo, mientras que al oeste y suroeste limita con Marruecos.

La ciudad autónoma de Ceuta afronta una crisis migratoria sin precedentes tras la entrada masiva de unas 72,000 personas procedentes de Marruecos a finales de julio de 2026. El cruce masivo, realizado principalmente a nado, generó un colapso humanitario e institucional inmediato, desencadenando además fuertes tensiones políticas dentro de la Unión Europea y una movilización civil masiva en la propia ciudad.

El Gobierno de España reportó el retorno de aproximadamente 70,000 migrantes a Marruecos. No obstante, el enclave permanece desbordado, albergando aún a miles de personas y bajo la tutela de más de 1,100 menores de edad no acompañados.

Los incidentes en el mar y el perímetro fronterizo cobraron la vida de al menos 100 personas en aguas españolas y 11 en territorio marroquí, según cifras oficiales, aunque varias ONGs elevan el total de víctimas mortales por encima de las 140.

Una hipótesis es que la avalancha humana estuvo impulsada por la difusión viral de rumores falsos en redes sociales que prometían un acceso libre y sencillo hacia Europa.

El presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, calificó el evento de "emergencia humanitaria" y reclamó sin éxito al Gobierno Central la declaración de "emergencia nacional" ante el colapso total de recursos.

El ejecutivo de Pedro Sánchez desplegó al Ejército y fuerzas policiales. Defendió un enfoque pragmático frente al fenómeno migratorio y criticó con dureza el uso político de la crisis por parte de otros socios europeos.

El gobierno italiano de Giorgia Meloni cerró temporalmente su espacio Schengen para viajeros procedentes de España alegando motivos de seguridad. En respuesta, el Gobierno español impuso controles fronterizos recíprocos con Italia.

Marruecos, aunque cooperó activamente en la readmisión de los migrantes repatriados, utilizó el foco mediático para exigir una mayor cofinanciación por parte de la Unión Europea, afirmando que "no son el gendarme de Europa".

La administración de Donald Trump catalogó la entrada como una "invasión" y culpó directamente a las políticas fronterizas de España.

El 9 de agosto de 2026, una manifestación masiva de más de 15,000 personas convocada por el colectivo de las "Cuatro Culturas" que reúne a representantes cristianos, musulmanes, judíos e hindúesmarchó por las calles de Ceuta.

La ciudadanía y las autoridades locales firmaron un manifiesto conjunto exigiendo a España y a la Unión Europea medios humanos y materiales estables, garantías de seguridad y una respuesta estructural que salvaguarde la convivencia social de la ciudad autónoma. En paralelo, la Audiencia Nacional de España mantiene abiertas diligencias judiciales para esclarecer si existieron fallas o alertas previas no atendidas por los servicios de control fronterizo.

Ante la pregunta ¿Quién es responsable de la crisis migratoria en Ceuta? , dos expertos con los que ha hablado la agencia alemana Deutsche Welle  (DW) instan a la cautela. Coinciden en que las explicaciones simplistas se quedan cortas.

"Creo que hoy nos encontramos ante una situación claramente diferente a la de 2021", afirma Isabelle Werenfels, experta en el Magreb de la Fundación Ciencia y Política (SWP), en entrevista con DW. En aquel entonces, Marruecos tenía un claro interés en materia de política exterior, en el marco del conflicto del Sahara Occidental, por ejercer presión sobre España. Hoy en día, en caso de un movimiento migratorio orquestado deliberadamente, Rabat tendría "muchísimo que perder, sobre todo credibilidad internacional e inversiones".

El investigador en materia de migración Jochen Oltmer, de la Universidad de Osnabrück, también advierte en conversación con DW sobre conclusiones precipitadas. "Hay que tener en cuenta que aquí confluyen muchos intereses diferentes", afirma. La situación particular de Ceuta como enclave europeo en territorio africano, los movimientos migratorios que se prolongan desde hace décadas, las redes sociales y la esperanza de muchas personas de una vida mejor constituyen el trasfondo de los acontecimientos.

Mientras que Werenfels se refiere sobre todo al costo político para Rabat, Oltmer formula la responsabilidad de las autoridades marroquíes en términos mucho más contundentes. "Un cruce fronterizo de este tipo nunca habría podido tener lugar si la parte marroquí no hubiera, como mínimo, mirado para otro lado de forma activa", afirma. Sin esta actitud, habría sido difícil imaginar una irrupción fronteriza de esta magnitud.

Werenfels no contradice esta valoración. Ella también considera posible que Marruecos quisiera enviar una señal política. Por ejemplo, en el contexto del reciente acercamiento de España a Argelia y de la decisión de conceder la nacionalidad española a todos los residentes del Sahara Occidental nacidos antes de septiembre de 1977.

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Nicaragua: De la tragedia a la parodia

Carlos Marx en su primer párrafo del Der Achtzehnte Brumaire des Louis Bonaparte señala: Hegel dice en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen, como si dijéramos, dos veces. Pero se olvidó de agregar: una vez como tragedia y la otra como farsa”.

 

Al revisar el caso Nicaragüense, algunos analistas políticos plantean que la estrepitosa derrota electoral de Daniel Ortega el 25 de febrero de 1990 creó un trauma que explicaría la actual dictadura Ortega-Murillo: el miedo a perder el poder y la ausencia de escrúpulos para sostenerlo a costa de cualquier salvajismo.

 

Ortega alcanzó notoriedad con el derrocamiento y exilio del dictador Anastasio Somoza Debayle  en 1979 durante la Revolución Nicaragüense. Como líder del Frente Sandinista de Liberación Nacional ( FSLN ) Ortega se convirtió en líder de la Junta de Reconstrucción Nacional, la entidad gobernante en ese momento.

 

La primera elección presidencial de Daniel Ortega ocurrió el 4 de noviembre de 1984. Como candidato del Frente Sandinista de Liberación Nacional, ganó los comicios con cerca del 63% de los votos y asumió el poder para su primer mandato el 10 de enero de 1985.

 

Fue el jefe de Estado entre 1985 y 1990, año en el que perdió las elecciones ante la Unión Nacional Opositora (UNO), una coalición, de 14 partidos que llevó a la presidencia a Violeta Barrios de Chamorro.

 

Más adelante, perdió en las elecciones presidenciales de 1996 y 2001, pero triunfó en las elecciones del 2006, y desde entonces ha sido reelegido en 2011, 2016 y 2021.

 

El pasado 19 de julio de 2026, Daniel Ortega declaró abiertamente que en Nicaragua "no volverá a haber elecciones" bajo los estándares previos, justificándolo como una medida para evitar que la oposición (a quienes califica de "terroristas" y "golpistas") intente tomar el poder.

 

La Asamblea Nacional, controlada en su totalidad por el oficialismo, impulsa una reforma constitucional exprés para blindar el sistema. Esta nueva normativa excluye explícitamente a los opositores y críticos de cualquier futuro proceso de votación, calificándolos de "traidores a la patria".

 

Las elecciones generales estaban previstas originalmente para finales de 2026, pero mediante modificaciones previas y enmiendas de julio de 2026, se extendió el periodo presidencial, postergando cualquier tipo de votación hasta finales de 2027 y alargando el mandato de la pareja presidencial hasta enero de 2028.

 

La reforma constitucional ascendió formalmente a la esposa de Ortega, Rosario Murillo, al rango de "copresidenta". Esto centraliza por completo el control institucional e instaura un modelo dinástico permanente de sucesión matrimonial.

 

Regresemos al texto de Carlos Marx, donde reflexiona:  

 

"Los hombres hacen su propia historia, pero no la hacen a su libre arbitrio, no bajo circunstancias elegidas por ellos mismos, sino bajo aquellas circunstancias con que se encuentran directamente, que existen y les han sido legadas por el pasado.

 

La tradición de todas las generaciones muertas oprime como una pesadilla el cerebro de los vivos, y cuando estos aparentan dedicarse precisamente a transformarse y a transformar las cosas, a crear algo nunca visto, en estas épocas de crisis revolucionaria es precisamente cuando conjuran temerosas en su auxilio los espíritus del pasado, toman prestado sus nombres, sus consignas de guerra, su ropaje, para con este disfraz de vejez, venerable y este lenguaje prestado, representar la nueva escena de la historia universal.

 

Así, Lutero se disfrazó del apóstol Pablo, la revolución de 1789-1814 se vistió alternativamente con el ropaje de la República Romana y el Imperio Romano, y la revolución de 1848 no supo hacer nada mejor que parodiar aquí al 1789 y allá la tradición revolucionaria de 1793 a 1795.

 

¿Estará viviendo Nicaragua una triste parodia de aquel FSLN de 1979?, ¿o ni para esa definición les alcanza hoy?.

 

José Vega Bautista

@Pepevegasicilia

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Negociar desde la periferia: el T-MEC y la nueva estrategia comercial de Estados Unidos


La presidenta Claudia Sheinbaum se reunió en Palacio Nacional con el representante Comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, acompañado por el embajador estadounidense Ronald Johnson.

El encuentro se dio en el contexto de la tercera ronda de negociaciones bilaterales y revisión del T-MEC. Y, al preguntársele a la presidenta los pormenores de la reunión, esto platicó.

Fue una muy buena reunión. Van avanzando distintos temas”.

Aclaró que la revisión se está haciendo es sobre una nueva visión que tiene el gobierno de los Estados Unidos, de protección de su economía y de imposición de aranceles al resto del mundo, incluido México. Esa es su visión.

Así lo explicó: Cuando entró el presidente Trump planteó poner aranceles a México en todos los productos de un 25 por ciento.

“Él entra en enero, y en febrero hace esta visión unilateral, vamos a plantearlo así. Ahí tuve una llamada por teléfono con él y logramos posponer un mes esos aranceles.”

En la segunda llamada por teléfono lo que el planteó —porque más que un acuerdo, fue una decisión de él sobre la base de lo que nosotros planteamoses que: lo que está dentro del Tratado de Libre Comercio tiene arancel cero y lo que está fuera del Tratado de Comercio, impuso 25 por ciento. Eso fue si mal no me acuerdoen abril, más o menos, del 2025.”

Además, impuso aranceles sobre vehículos con el 25 por ciento, disminuyéndole lo que se fabrica en Estados Unidos, y al acero, no solo a México, sino a todo el mundo.”

Sin embargo, después de eso, hace poco la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos dice que esos aranceles, igual que los aranceles recíprocos, no tenían validez”.

Enseguida, el gobierno de Estados Unidos pone un arancel del 10 por ciento, parejo a todo el mundo.

El arancel de los productos que no están dentro del Tratado de Libre Comercio de México pasó de 25 por ciento a 10 por ciento.

Esa resolución que sacó después de la de la de la Suprema Corte de Justicia tenía un vencimiento para esta semana, solamente era por 3 meses.”

Luego, sustituyen este arancel por este nuevo arancel que se llama el 301”, a partir del decreto que se expide, vinculado con el trabajo forzado, no en México, sino en cualquier lugar del mundo, y que se importe productos que tengan trabajo forzado.”

¿Qué le pasa a México? Se queda igual que como estaba:

Todos los productos que se exportan dentro del Tratado de Libre Comercio tienen cero arancel, con excepción de vehículos y acero. Y los productos que se exportan fuera del Tratado de Libre Comercio tienen un arancel del 10 por ciento, que es lo que ya teníamos antes.

Es decir, México queda exactamente igual que como estábamos hace una semana.

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