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La cordillera de los sueños

Rubén Aguilar Valenzuela

El director chileno Patricio Guzmán (1941, Santiago de Chile) con el documental La Cordillera de los sueños (Chile - Francia, 2019) termina la trilogía sobre Chile, su país de origen, antes filmó Nostalgia de la luz (2010) y El botón de nácar (2015).

 

Desde el Golpe de Estado de 1973, sale huyendo de su país, después de estar algunos días encarcelado en el Estadio Nacional en Santiago, y puso su residencia en Francia. A Chile ya nunca ha vuelto para vivir.

 

En la trilogía el paisaje de Chile es un actor principal. En Nostalgia de la luz, el desierto de Atacama, en el norte del país. En El botón de nácar, la región de Magallanes, al extremo sur de la geografía chilena. En La cordillera de los sueños, la Cordillera de los Andés, frente a Santiago, la capital.

 

El documentalista recuerda y reflexiona sobre su niñez en la Chile anterior al golpe de Augusto Pinochet, sobre ese acontecimiento doloroso y traumático de la historia chilena, y sobre el Chile de hoy día, que ya no es como fue antes. Está muy lejos de ser como el de su infancia.

 

La cordillera de los Andés está ahí inamovible pase lo que pase. Es testigo de todo lo que ha ocurrido en la historia de Chile. Es, dice el director, "la puerta de entrada para reconocer el Chile de hoy".

 

En el documental se hace presente la nostalgia del país que ya no es, y que muchos tuvieron que abandonar para salvar la vida, la memoria, el recuerdo de la violencia impuesta por la dictadura y cómo esta marcó las vidas de las personas y del país.

 

Guzmán, para contar la historia que narra recurre a las entrevistas, a las imágenes de archivo, del pasado y de ahora, y de tomas aéreas extraordinarias de la cordillera y sus paredes. Son de una belleza impresionante. Las imágenes aéreas de Santiago con sus edificios modernos.

 

En la historia que reconstruye en el documental, hay una visión crítica del Chile democrático posterior a la dictadura. Ahora un país que ha resuelto muchos problemas sociales, pero que cada vez es más desigual, y menos humano y solidario.

 

Guzmán hace un reconocimiento especial al camarógrafo Pablo Salas, que nunca se fue de Chile, y que empezó con su cámara a registrar la historia de su país desde la época del Golpe de Estado de 1973, y lo ha seguido haciendo. Son 40 años. El documentalista dice que es un milagro que su amigo haya sobrevivido.

 

De la trilogía de Guzmán este es el capítulo más autobiográfico, y un extraordinario ejercicio de memoria de la realidad del Chile del Golpe de Estado y del que ha seguido después de este. Hay momento de poesía, y también espacio para los testimonios personales.

 

Las escenas de la cordillera, el gran personaje del documental, son espectaculares, el uso de los drones, de los primeros planos sobre las paredes agrietadas por la erosión de cientos de miles de años. El blanco de la nieve.

 

En 2019, el documental ganó L'Oeil d'Or a Mejor documental, en el Festival de Cine de Cannes, Francia, 2019, y en 2022, en los Premios Goya, España, como la Mejor película Iberoamericana.


 

 

La cordillera de los sueños 

Título original: La cordillera de los sueños 

Producción:  Chile - Francia, 2019

Dirección: Patricio Guzmán

Guion: Patricio Guzmán

Fotografía: Samuel Lahu

Locución: Patricio Guzmán

Entrevistas: Pablo Salas, Francisco Gazitúa, Vicente Gajardo, Guillermo Muñoz, Jorge Baradit (...)

Memoria de Ciudades

 Rubén Aguilar Valenzuela 

En Memoria de Ciudades (Edición privada - Amazon, 2025), Joaquín Peón Escalante (Ciudad de México, 1943) nos comparte sus crónicas de las visitas a 17 ciudades de Norteamérica, Europa y Sudeste Asiático.

El autor dice que "indaga datos históricos, sociales y políticos de las ciudades seleccionadas. Solo lo suficiente. Es indispensable dar un contexto cultural e histórico, fundamentar la descripción de cómo se ha formado cada ciudad. No es una guía turística" (...) y "considero que el mayor valor agregado del libro pudiera ser el lado subjetivo, los análisis y síntesis personales".

Peón Escalante afirma que "identifico similitudes y diferencias con localidades mexicanas donde he vivido. Pienso que pudiéramos aprender de otros para salir del bache. Comparar no es feo cuando se hace para ver cómo otros han resuelto su movilidad, seguridad, sus zonas verdes y su calidad de vida. En el mundo profesional de Calidad, de donde provengo, llaman a esto "comparación referencial de las mejores prácticas" o benchmarking, en inglés. Comparar para aprender. Comparar para mejorar".

El antropólogo Guillermo de la Peña dice que el libro no es una guía turística convencional "pero sí una es una guía para viajeros inteligentes. Son efectivamente ensayos, en el estilo de Montaigne, que nos llevan a encontrarnos con la historia de cada ciudad, su relación con el presente y sus expresiones en obras de arte, todo ello escrito sin pretensiones "científicas", pero con conocimiento y emoción. Además, encontramos las simpatías y diferencias con otros espacios y otros tiempos, particularmente de nuestro México".

Para Alfonso Castillo, promotor social y especialista en economía popular, el texto ofrece: "La contextualización y la perspicaz mirada del autor que muestra un ejercicio reflexivo, más que un ejercicio 'fotográfico'. Invita a recorrer ciudades que condensan historias, que son las mismas de siempre, más han sufrido múltiples cambios. El autor manifiesta con claridad desde donde escribe, desde el México contemporáneo, cargado de incertidumbre., y contrasta ambos presentes, la ciudad elegida y este México. A fin de cuentas, es un libro provocador, pues está convencido de que descubrir otras ciudades y sus dinámicas históricas pueden enriquecer nuestro futuro".

Peón Escalante en el Epílogo plantea: "Somos un solo mundo con muchas ciudades que ofrecen lecciones de civilidad, ecología, movilidad, nos muestran sus tradiciones, idiomas, gastronomía, arte, formas de vida. Representan herencias de siglos y también la influencia de migraciones que se fusionan con poblaciones locales. Es importante el entendimiento de lo intercultural. Es indispensable revisar nuestra mentalidad acomplejada ante los logros de otros países".

Y que "viajar nos conecta con nosotros mismos. Nos permite ver mejor nuestra realidad. La vida en ciudad significa bullicio constante, multitudes, presión que genera estrés, hay muchas  

competencia por trabajos, viviendas. El ritmo urbano es rápido y exigente, menos en Mérida, donde el reloj corre despacio. Las ciudades nos ofrecen museos, teatros, cines, restaurantes. Siempre hay algo que hacer o explorar: cultura, ideas, personas, diversidad social, tolerancia a lo diferente. Tenemos que revisar nuestra mentalidad".

El autor nos ofrece una crónica de 17 ciudades, desde la manera en la que él y su compañera viajan. Es un texto muy personal, que dice lo que le provocan e impresionan de estas ciudades. Su historia, su cultura, su arte, su gastronomía, la manera en la que se organizan y la forma en que las personas viven esas ciudades, para después hacer una comparación de estas con el México de hoy.

Todas y todos tenemos nuestra propia manera de viajar y acercarnos a los lugares que visitamos, Joaquín Peón Escalante se ha dado el tiempo de escribir lo que ha vivido y compartirlo. Su visión enriquece la nuestra. Al leer sus crónicas, podemos comparar con la visita que nosotros hicimos a esos lugares, y si no los conocemos darnos idea de ellos a través de su mirada.            

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Las ciudades visitadas son: Sudeste Asiático: Singapur, Bangkok; Nom Pen, Saigón - Ciudad Ho Chi Min y Hong Kong. Europa: Praga, Budapest, Berlín, Lisboa, Atenas y Roma. América del Norte: Canadá, Vancouver; Estado Unidos, Nueva York; México, Ciudad de México, Cuernavaca, Mérida y Guadalajara.   


 

Memoria de ciudades

Joaquín Peón Escalante

Edición privada – Amazon

Guadalajara, México 2025. 

pp. 130

Fuerte Lamu en Kenya

 Rubén Aguilar Valenzuela

 

 

 

El Fuerte Lamu está en el Centro histórico de Lamu, en la isla del mismo nombre, en Kenia, que en 2001 fue declarado como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco.

Historia

La construcción del fuerte la inicia el sultán de Pate, Fumo Madi ibn Abi Bakr, en alianza con el líder mazrui Abdalla bin Hemed. Se construye un piso, pero en 1809, a la muerte del sultán, se detiene la construcción. El Said bin Sultan, sultán de Muscat y Omán (1804-1856), ayuda en la renovación del edificio, que inicia en 1813, y en 1814 envía un gobernador a Lamu y proporciona una guarnición protectora de soldados. El fuerte se termina en 1821.

 

 

 

El sultán usa el fuerte como base para establecer el control sobre la costa de África Oriental. Cuando por razones estratégicas se traslada la capital del sultanato a Zanzíbar, Lamu pronto disminuye en importancia económica y también militar.

 

En 1910, la administración colonial británica convierte el fuerte en prisión, que después de la independencia de Kenia lo sigue siendo hasta 1984. El edificio, entonces, se entrega a los Museos Nacionales de Kenia, que lo convierten en museo a partir de 1993. 

 

Edificio

 

 

 

El  fuerte situado en el Centro histórico de la ciudad, es un edificio muy grande de dos pisos. Cuenta con un patio central rodeado en tres de sus lados, en la  planta baja de los mismos tienes cuatro arcos ojivales estilo árabe y una  estructura de madera en la parte alta. El acceso entre los dos niveles es por una escalera exterior. Tiene dos torres y está almenado.   

 

Exposición

 

En los pasillos del fuerte hay una exposición con láminas sobre la región y la conservación del medio ambiente.

 

 

 

Comentario

El fuerte se construye junto a la Mezquita Pwani, la más antigua de la ciudad Lamu, que tiene su origen en el siglo XIV. El fuerte originalmente estaba en el paseo marítimo, pero ahora está más adentro y forma parte de la plaza principal.

 

Lo que se exhibe es muy pobre y lo realmente importante es el edificio del fuerte, que es una construcción militar de inicios del siglo XIX, que establece el sultán como base para ejercer el control sobre la costa de África Oriental. Desde los muros almenados vistas sobre la ciudad y el mar.

 

 

Plaza central

 

Soberanía Nacional

Rubén Aguilar Valenzuela 

En esta diecinueve conversación, el general de división Carlos Demetrio Gaytán Ochoa (1948, Ciudad de México) habla sobre el tema de la Soberanía Nacional, que implica garantizar la integridad del territorio frente a actores externos e internos.

 

La Soberanía Nacional se da en el marco de hacer realidad la Seguridad Nacional, que el general define como: "Condición a la que debe aspirar todo Estado, buscando la ausencia, o mínima presencia de antagonismos, misma (condición) que alcanzará, solo si cuenta con capacidad de Defensa real y un nivel de Desarrollo suficiente y sustentable".

 

Y asumir que en la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos establece en el Artículo 89, Fracción VI, que son facultades del presidente "preservar la Seguridad Nacional (...) disponer de la totalidad de la Fuerza Armada permanente (...) para la Seguridad Interior y defensa exterior de la Federación (...)". El general Gaytán Ochoa, doctor en Alta Dirección, plantea que la Soberanía Nacional se defiende frente a amenazas del exterior, pero también del interior.

 

Amenazas del interior. "Desde el interior está la cada vez mayor influencia del Crimen Organizado (C.O.), con la pretensión de crear base social e invadir funciones de gobierno, como el cobro de impuestos o derecho de piso. Ambas transgresiones ya se dan, en mayor o menor medida, en aproximadamente 30 por ciento del territorio nacional".

 

Hoy día "el CO controla tránsito, comercio, autoridades locales y otros, en múltiples municipios y algunos Estados. Se deben recuperar dichos espacios con la Guardia Nacional (GN) respaldada por las FF.AA., mediante presencia permanente disuasiva, o bien, ante la resistencia armada del CO, imponer con el uso legal de la fuerza, las condiciones de paz y armonía requeridas".

 

Amenazas del exterior. "Ante amenazas desde el exterior, particularmente desde los E.U.A., que el nuevo gobierno ya se ha manifestado explícitamente la intención de combatir el narco terrorismo, en territorio mexicano. Ante ello, parte de la Política Exterior mexicana debe operar acuerdos y coordinaciones para enfrentar de manera conjunta el flagelo, y evitar la intromisión en el territorio nacional".

 

El general, que fue subsecretario de la Defensa, plantea que la "defensa exterior se puede conceptualizar como el conjunto de medidas de que dispone el Estado Mexicano para oponerse a las agresiones provenientes del exterior que amenacen su soberanía, independencia e integridad territorial, mediante la aplicación coordinada de todos los recursos y medios con que cuenta, su poder nacional, incluso, con la puesta en acción de su fuerza armada permanente".

 

Garantizar la Soberanía Nacional requiere una Política de defensa que "devuelve a las Fuerzas Armadas su función constitucional y orgánica; la defensa nacional. Lo anterior con base en lo establecido en el artículo 89 de la C.P.E.U.M. y el artículo 1/0 de la Ley Orgánica del Ejército y Fuerza Aérea Nacionales (L.O.E.F.A.N.), así como la ley orgánica de la administración pública federal (L.O.A.P.F.)".

El país de los otros

Rubén Aguilar Valenzuela

La escritora Leila Slimani (Rabat, Marruecos, 1981) es hija de padre marroquí y madre franco-argelina, y de ella es la novela El país de los otros (Editorial Cabaret Voltaire, Madrid, 2021). En 2017 gana el Premio Gancourte por su novela Canción dulce.

 

El país de los otros se cuenta la historia de Mathilde, una joven alsaciana, que en 1944 se enamora de Amine Belhach, combatiente marroquí del ejército francés durante la II Guerra Mundial.

Al fin de la guerra se casan y el matrimonio viaja a Marruecos para establecerse en Meknés, ciudad en la zona del Protectorado de Francia con importante presencia de militares y colonos franceses.

 

Primero viven con la madre y los hermanos de Amine, y después se instalan en una finca de tierra pedregosa que Amine hereda de su padre, quien se proponía cultivar frutales y almendros. Ahora esta tarea la asume el hijo.

 

En un primer momento para Mathilde todo es nuevo e interesante, pero pronto se va a sentir agobiada por el ambiente asfixiante de su nuevo país. Amine, vuele al entorno cultura en el que nació, y con enormes esfuerzos se dedica a intentar hacer productiva la finca heredada.

 

Ella ahora vive asilada en el campo, en medio de una gran soledad, un arduo trabajo, y una vida muy austera. Ahí se dedica a crear a sus dos hijos. Como extranjera despierta desconfianza en su entorno donde empiezan los primeros intentos de liberación de Marruecos de Francia.

 

Personaje central de la novela es Aïsha, la hija mayor de Amine y Mathilde, una niña inteligente y perceptiva. En ella se concentran las tensiones y contradicciones culturales de la pareja. Asiste a un colegio de religiosas católicas donde, de una y otra manera, sufre el desprecio de las otras niñas porque no es una europea como ellas.

 

Aïsha, tiene el pelo rizado, usa ropa pobre hecha en casa, y llega tarde al colegio en una camioneta llena de cajas de fruta para el mercado. La hermana Marie-Solange, le enseña a rezar a Jesús, aunque aprende a no mencionarlo fuera del colegio. Es feliz cuando juega con los hijos de los trabajadores agrícolas en la finca.

 

La novela, que abarca diez años de vida de la pareja, es la primera parte de una trilogía que narra la vida de tres generaciones de una familia marroquí. La autora se inspira en su propia historia familiar. Todos los personajes habitan en "el país de los otros": los colonos, la población autóctona, los militares, los campesinos y los exiliados. Y sobre todo, las mujeres que viven en el país de los hombres y deben luchar por su emancipación.

 

Slimani, penetra en las diferencias culturales, que obliga a todas y todos a tener que saber convivir con esa realidad. Sus personajes viven en tensión permanente, entre uno y otro mundo. Son ciudadanos de una específica condición, pero también seres humanos como todos los demás. A partir de sus vidas, la autora indaga sobre la condición humana, sobre la manera en que los seres humanos, hombre y mujeres, se comportan, a partir de esta situación particular.

 

Su estilo es directo y provocador, con descripciones de situaciones y personajes muy realistas y poderosas. Habla sobre realidades difíciles, complejas y dolorosas de una manera que solo ella lo puede hacer. Es algo muy propio, que interpela al lector, que lo enfrenta a acontecimientos que suceden, pero que se suelen evadir o tratan de minimizar. No es su caso.

Ella de esta trilogía ha dicho que "lo más difícil ha sido contar la historia de mis padres, porque mis abuelos ya habían muerto, pero mi madre sigue ahí y eso lo hace más difícil. Pero sí que tengo pudor; lo que no tengo es vergüenza. A la hora de escribir, no hay que sentir vergüenza".

 

Y afirma que escribir esta obra "fue un placer enorme, como volver a casa, a mi infancia y a mi país. Y luego también tuve la suerte de tener una abuela que sabía contar historias muy bien. Mi abuela era impresionante. Era una mujer alta, de ojos claros (...) Y sí, llamaba mucho la atención porque hablaba árabe, bereber, tenía un físico impresionante y además era divertida".

 

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Leila Slimani, al terminar en el liceo francés de Rabat, va a París para estudiar en el Instituto de Estudios Políticos y, posteriormente, en la Escuela Superior de Comercio donde se especializa en medios de comunicación. Después de ejercer varios años como periodista en L'Express y Jeune Afrique, decide dedicarse por completo a la literatura. Su primera novela En el jardín del ogro (2014), recibe el reconocimiento unánime de la crítica. Actualmente es la representante francesa en el Consejo de la Francofonía.

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Versión original. La obra se publica en francés en 2020 por la Editorial Gallimard y en 2021 es español por la Editorial Cabaret Voltaire en una traducción de Malika Embarek López.


El país de los otros

Leila Slimani

Editorial Cabaret Voltaire

Madrid, 2021

pp. 448

 

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