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A 18 meses de dejar la presidencia

Rubén Aguilar Valenzuela
Al presidente López Obrador en las comparecencias matutinas de todos los días, se le ve cada vez más desesperado, irritable e incluso desencajado.

Con frecuencia pierde la compostura y crece su nivel de intolerancia frente a quienes no piensan el mundo como él lo hace.

Como cualquier ser humano que ha tenido un cargo como el suyo sabe que el tiempo de su mandato se acaba y que ya nunca más volverá.

Es una realidad, que no queda más que aceptar. Unos lo hacen de manera elegante, con proyecto futuro, pero a otros les cuesta aceptar que es así.

Desde el inicio de su gestión los gobernantes de sociedades democráticas tienen tres temas que les preocupa: La sucesión, la permanencia de su proyecto y el legado para la historia.

En la medida que se acerca el fin de su mandato estos temas adquieren mayor importancia. Para López Obrador, a 18 meses del fin de su gestión, estos son su gran preocupación.

La sucesión. El presidente de manera adelantada, para la tradición política en México, abrió las cartas de quienes eran sus candidatos a sucederlo. El controla el proceso y al final será quien decida. No hay más.

La permanencia de su proyecto. El presidente planteó un proyecto al que llamó la Cuarta Transformación. Se vió como un conjunto de buenas intenciones, pero nunca se dijo cómo habría de llevarse a cabo.

López Obrador sabe, que ese proyecto, por las razones que sean, no se ha podido llevar a cabo. En lo fundamental el país sigue siendo el mismo que recibió y en algunos casos es todavía peor.

A pesar de la realidad, están ahí los datos, él quiere garantizar que siga su proyecto aunque solo sea en el discurso. El candidato que elija, en caso de ganar, tendrá la responsabilidad de continuarlo. Aunque no hay garantía de que así será.

El legado para la historia. López Obrador sabe que los resultados de su proyecto de gobierno no dan para que pase como un presidente excepcional a los libros de historia. Será uno más.

Sabe también qué hay un sector importante de la sociedad, por ahora poco más de la mitad, que aprueba ampliamente su gestión, pero otro grupo también grande, poco menos de la mitad, que lo rechaza.

La desesperación creciente y muy visible del presidente tiene que ver con la certeza de que solo le quedan 18 meses en el cargo. Gobernar un país como México resultó más difícil de lo que pensó.

Camilo Cienfuegos, cartas a sus padres y hermanos

Rubén Aguilar Valenzuela
La historiadora cubana Daniela Fernández Falcón compila y ordena por años una serie de cartas que Camilo Cienfuegos envía a sus padres, hermanos y amigos entre 1953 y 1956 cuando estuvo trabajando en Estados Unidos.

El título de la obra es Camilo Cienfuegos. Diario de un joven revolucionario (Ocean Sur, 2018) aunque no es un diario sino un relato coherente que se construye a partir de cartas, que la historiadora selecciona y edita.       
 
El 5 de abril de 1953, cuando Camilo tiene 21 años, sale de Cuba en compañía de su muy cercano amigo Rafael Sierra, hacia Estados Unidos con una visa de turista por 29 días.
 
Llegan a Miami, luego van a Nueva York, después a Chicago, regresan a Nueva York y luego viajan a San Francisco, California. Los amigos siempre están juntos.
 
Para sobrevivir realizan todo tipo de trabajos en fábricas, bares y restaurantes. Se mueven de un lado a otro, para evitar ser detenidos por la migra.  
 
Camilo de manera abierta y franca cuenta a sus padres y hermanos cómo lo tratan, cuánto gana, cómo le va en el trabajo y de los amigos que hace.
 
En las cartas, que están bien escritas, recurre a la ironía. Se burla de sí mismo. A pesar de los problemas que enfrenta siempre ve las cosas de manera positiva. 
 
Se comunica un joven que vive una nueva experiencia de vida en un país que no es el suyo. No habla inglés, pero en la medida que pasa el tiempo en las cartas utiliza cada vez más frases en ese idioma.
 
En 1955, Camilo y Rafael conocen a dos salvadoreñas, ya nacionalizadas estadounidenses, y con ellas se casan. En ese mismo año, la migra los deporta a Cuba vía Mérida.
 
Camilo participa en una marcha y es herido en una pierna. Junto con Rafael esperan el permiso de residencia en Estados Unidos, por estar casado con estadounidenses.
 
Éste llega y vuelven a Estados Unidos, primero Rafael y después Camilo. Él ya tiene el plan de viajar a México, para conectarse con el grupo que dirige Fidel Castro.
 
Ya en el Distrito Federal se conecta con alguien al que conoce que sabe es parte del movimiento 26 de Julio, pide ingresar, pero tanto Fidel como Raúl no lo aceptan.
 
Su amigo  insiste y finalmente se le incorpora y manda a un campo de entrenamiento en Ciudad Victoria, Tamaulipas. Es parte del grupo que en el Granma parte de México a Cuba bajo el liderazgo de Fidel Castro. 
 
La ciudad le impresiona sobre todo Ciudad Universitaria con un Estadio Olímpico para 110 000 personas. Habla también de la comida. De aquí son sus últimas cartas.
     
Camilo Cienfuegos
Diario de un joven revolucionario
Compilación de Daniela Fernández Falcón
Ocean Sur, 2018
pp. 112


Crece la solicitud de asilo

Rubén Aguilar Valenzuela 
Las solicitudes de asilo en los primeros cuatro años de la presente administración suman 345 729 personas, que supone un crecimiento del 477 % con relación al gobierno anterior, que fueron 59 838.[1]
 
Del total de las 405 567 solicitudes recibidas en los dos sexenios a solo el 25 %, 100 919, se les ha reconocido como refugiados, a 84 116 en la actual administración y 16 803 en los primeros cinco años de la anterior.
 
En 2019 las solicitudes fueron 70 310; en 2020, 40 912; en 2021, 129 780 y en 2022, 104 727. En el gobierno anterior en 2013 fueron 1 296; en 2014, 2 136; en 2015, 3 423, en 2016, 8 795; en 2017, 14 616 y en 2028, 29 572.
 
Como se puede ver es a partir de 2016 que empieza el crecimiento de las solicitudes de asilo, que se mantiene al alza con excepción de 2020 en el peor año de la pandemia del Covid 19.
 
En 2019, las solicitudes por país: 30 055 de Honduras; 9 032 de El Salvador; 8 676 de Cuba; 5 221 de Haití y 4 615 de Venezuela. En 2020, 15 362 de Honduras; 5 009 de Haití; 5 711 de Cuba; 3 292 de Venezuela y 4 011 de El Salvador.
 
Y en 2021, 50 044 de Honduras; 8 249 de Cuba; 6 124 de Venezuela y 5 944 de El Salvador. En 2022, 28 618 de Honduras; 17 000 de Cuba; 15 409 de Haití; 10 016 de Venezuela y 8 284 de Nicaragua.
 
El crecimiento de las solicitudes obedece a razones estructurales en todo el mundo, que se agrava en determinadas regiones por la pobreza, la violencia y los efectos directos del cambio climático.

A estas realidades se añade la inestabilidad política y económica como en América Latina son los casos de Venezuela, Nicaragua y Cuba, según el Servicio Jesuita a Refugiados México.
 
Los especialistas coinciden en señalar que México tiene la capacidad de acoger e integrar a los migrantes que han solicitado asilo y que también lo debe de hacer en cumplimiento de lo señalado por tratados internacionales y la Constitución.
 
En 2022, México se convirtió en el tercer país del mundo con más solicitudes de asilo y por eso mismo, la Comar debe crecer en personal y recursos, para hacer frente al reto que ya tiene y que seguramente se habrá de incrementar en los próximos años.

 

[1] Los datos aquí utilizados los obtuvo El Universal en diversas solicitudes hechas a la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar).  

Elvis, la biografía

Rubén Aguilar Valenzuela 
Elvis (Estados Unidos-Australia, 2022) es una película dirigida por el australiano Baz Luhrmann, que narra la vida y el trabajo de Elvis Presley (Austin Butler).

Se pone énfasis en la relación de más de 20 años que tuvo con el coronel Tom Parker (Tom Hanks), su representante, que es quien lo "descubre".

Está también la historia de su relación con su pareja Priscilla Presley (Olivia DeJonge), una de las personas que más influyeron en su vida.

El director, en el contexto social y cultural de Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial, nos presenta la evolución de la carrera de El Rey.

Están sus iniciales, conciertos en pequeños pueblos, sus primeras giras nacionales y sus grandes triunfos en la radio, la televisión y los teatros en los que se presenta.

Luhrmann aborda también los aspectos trágicos de la vida del cantante, que lo llevan a la muerte siendo todavía relativamente joven.

Su narrativa enfrenta al mismo tiempo múltiples eventos en la vida de Presley en una edición dinámica e intencionalmente rápida y radicalmente visual.

Está presente el estilo de cantar y bailar que Presley puso de moda en todo el mundo, que revolucionó la cultura popular y se convirtió en referente de los jóvenes.

La película deja en claro por qué Presley es uno de los artistas más influyentes del siglo XX, cuyo legado sigue presente en nuestros días.

El rey del rock and roll es un personaje que se ubica entre los grandes creadores y sus canciones se siguen escuchando en todo el mundo.

La actuación de Butler y Hanks son muy buenas. Disfruté la película. Hay un sector amplio de la crítica especializada que no la considera una buena película.

En los premios Oscar 2023, la película estuvo nominada a ocho estatuillas y no ganó ninguna. En los Premios BAFTA y Globo de Oro, Austin Butler ganó como mejor actor.

Se puede ver en Netflix.


 

Elvis

Título original: Elvis

Producción: Estados Unidos – Australia, 2022

Dirección: Baz Luhrmann  

Guión: Baz Luhrmann y Craig Pearce.

Fotografía: Mandy Walker

Música: Elliot Wheeler

Actuación: Austin Butler, Tom Hanks, Olivia DeJonge, Luke Bracey, Kelvin Harrison, Dacre Montgomery, Helen Tohmson, Richard Roxburgh, David Weenham (...)

Las narrativas del Plan B

Rubén Aguilar Valenzuela
El Plan B, iniciativa del presidente López Obrador, tiene dos narrativas muy distintas, la de quienes lo aprobaron y la de los que considera violenta la Constitución. Una está a la ofensiva y la otra a la defensiva.

La primera se sostiene en el discurso de que es necesario terminar con los supuestos abusos del Instituto Nacional Electoral (INE) sin que se ofrezca ningún dato sólido que pruebe tal cosa.

Es un discurso ideológico que todos los días se pronuncia en las comparecencias mañaneras del presidente, que se articula a partir de insultos, acusaciones y descalificaciones.

La otra se construye a partir de elementos legales que muestran dónde y cómo se violenta la Constitución a la que hay que defender y hacer valer.

Toda reforma electoral en cualquier sociedad democrática se construye a partir del consenso entre las distintas fuerzas políticas.

Esto porque se requiere la aceptación de quienes se someten a ella en el marco de la disputa por el poder. Morena y sus aliados votaron solos la ley que quisieron.

Lo hicieron sin obtener las dos terceras partes de los votos de la Cámara de Diputados y la Cámara de Senadores que exige todo cambio de la Constitución.

Esto es lo que establece el campo de la disputa y la materia de la construcción de la narrativa de ambas partes. Si se hubiera dado el diálogo y la negociación que esta reforma requería no se habría generado la actual situación.

Un primer episodio, de los muchos que habremos de ver, ha sido la destitución y posterior reposición en el cargo del secretario ejecutivo del INE, Edmundo Jacobo Medina.

Los que votaron la ley celebraron con júbilo la destitución como resultado de un artículo transitorio del Plan B, pero después un juez determinó que este era inválido y de inmediato fue repuesto en su cargo.

Los que defienden la Constitución celebraron la decisión del juez porque es prueba de que en el país existe el Estado de Derecho, que se había roto.

Las dos narrativas se hicieron presentes, una sostuvo que "quebrantar las disposiciones constitucionales (...) solamente erosionan progresivamente la función social del derecho y nos acerca peligrosamente a la ley del más fuerte con las altas dosis de arbitrariedad que ello significa".

La otra no defendió su propuesta de ley sino solo pronunció insultos y descalificaciones en contra del Poder Judicial y de los consejeros que celebraron se restaurara el Estado de Derecho. 

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