Rubén Aguilar Valenzuela
El historiador jesuita Rodolfo Cardenal (70) escribe Biografías. Mártires de la UCA (CMR, 2005) sobre el asesinato el 16 de noviembre de 1989 en San Salvador, El Salvador, de seis jesuitas y dos mujeres.
 
Los padres asesinados son: Ignacio Ellacuría (59), rector de la UCA; Ignacio Martín-Baró (44), vicerrector académico; Segundo Montes (56), fundador del Instituto de Derechos Humanos; Juan Ramón Moreno (56), director de la Biblioteca de teología; Amando López (53), profesor de teología; Joaquín López y López (71), director del sistema educativo Fe y Alegría.
 
Y las mujeres Julia Elba Ramos (42) y Celina Mariceth Ramos (16), esposa e hija de Obdulio Ramos, el jardinero de la comunidad de los jesuitas, que se salvó porque los soldados no llegaron al sitio donde dormía.
 
El crimen fue planeado y ordenado por el Alto Mando de la Fuerza Armada de El Salvador y la acción realizada por el batallón de élite Atlacátl. El 13 de noviembre, el Ejército sin ninguna orden de cateo, entró a la casa de los jesuitas como parte del plan, para luego asesinarlos.
 
La orden fue proceder a su aniquilación sin dejar ningún testigo. Esto explica que hayan asesinado a todas las personas que encontraron en la casa donde habitaba el rector de la universidad, que era el blanco del ataque, incluidas dos mujeres. La coartada era simular que se había tratado de una acción guerrillera.
 
Cardenal plantea que "las vidas que aquí se relatan están unidas por el martirio. Aunque las vidas de los jesuitas ya tenían mucho en común -compartían una misma vocación, un mismo compromiso religioso y una obra-, cada una es única e irrepetible. Los derroteros por los que fue transcurriendo cada uno fueron muy diferentes y ellos mismos eran personalidades fuertes y bien definidas".
 
Y que estos "enfrentaron los desafíos planteados por su vocación a la vida religiosa en la Compañía de Jesús de manera diversa. Sin embargo, sus caminos se juntaron en la encrucijada del 16 de noviembre de 1989. Ahí se encontraron con una madre y su hija adolescente, cuya historia es muy similar a la de la inmensa mayoría de las salvadoreñas, quienes se unieron a ellos en el martirio".
 
El historiador, que en esa ocasión se salvó de ser asesinado, plantea que "cada vida está relatada de forma separada, respetando su individualidad, pero sin perder de vista el sendero que lleva a la encrucijada del 16 de noviembre de 1989. No son biografías exhaustivas ni definitivas. Su pretensión es mucho más modesta. Son relatos que recogen los rasgos más característicos o relevantes de cada una de estas ocho vidas".
 
Y añade que estas historias "tienen mucho de testimonio para animar y de memoria para no olvidar. Tienen mucho de recuerdo agradecido por una entrega tan generosa. Tienen mucho de historia biográfica para quienes no los conocieron. En este sentido, son relatos tradicionales, en cuanto buscan transmitir una experiencia pasada que forma parte de la realidad salvadoreña".
 
Tal como lo propone el autor se trata de una obra introductoria a las vidas de estas personas. Cada historia está muy bien construida y ofrece líneas, para avanzar en el conocimiento de las mismas.
 
Biografías. Mártires de la UCA
Rodolfo Cardenal
Centro Monseñor Romero (CMR)
No 5.
San Salvador, El Salvador, 2005
pp. 59