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Museo Nacional de la Lucha Contra Bandidos

 Ruben Aguilar Valenzuela

Trinidad, Cuba
 
 
Historia
 
El museo se abre en 1984 y está dedicado a mostrar la lucha de las milicias y el Ejército en contra las bandas contrarrevolucionarias que operaron en la Sierra de Escambray.
 
Edificio
 

 
El edificio fue en su origen un convento de la Orden de Frailes Menores (OFM) que se levanta en el siglo XVIII. La torre es la original. El convento sufrió diversos tipos de daños y fue demolido. En el siglo XIX se vuelve a levantar siguiendo el diseño del viejo edificio.
 
La iglesia tiene un cuerpo con tres calles. En la del centro un arco de medio punto enmarcado en pilastras de mampostería. En las calles laterales dos ventanas, una arriba de la otra. Tienen forma rectangular. Las superiores con balcón y  barandal de hierro.  
 
Al centro del primer cuerpo se asienta la torre que tiene tres cuerpos y un remate con cúpula. El centro del primer cuerpo, el más grande, un arco de medio punto. El cuerpo dos y tres tienen arcos de medio punto en cada uno de sus cuatro lados. El remate es de forma octagonal con ventanas redondas en cada lado, y se techa con una cúpula de ocho gajos.
 
Lo que fue el convento tiene un patio rectangular, el claustro cuenta con una arcada de columnas de medio punto alargados. Todo de mampostería.
 
Colección


 
El museo cuenta con seis salas de exposición que abordan la lucha contra las fuerzas contrarrevolucionarias en la Sierra del Escambray que va de 1959 a 1965. La museografía se divide en tres ejes temáticos: La historia de la Revolución; la acción de la contrarrevolución en la sierra del Escambray, de 1959 a 1965, y una sala en honor de los 250 caídos.

En el patio interior se muestran piezas como un camión GAZ 63, una lancha pirata tipo fórmula o un fragmento del avión U-2 derribado durante la Crisis de los Misiles en 1962. El centro de documentación del museo ha sido avalado por el Ministerio del Interior y el Instituto Nacional de Historia como centro de referencia nacional para las investigaciones de la temática.

Comentario


 
Del convento de la Orden de Frailes Menores (OFM) del siglo XVIII solo queda la torre. Se destruyó en un terremoto, lo que quedaba se derribó, salvo la torre, y en el siglo XIX se volvió a levantar de acuerdo al edificio original.
 
Se exhiben algunos objetos, pero sobre todo reproducción de fotografías y textos colocados en mamparas con explicaciones. En el patio una lancha rápida y un camión utilizados por los contrarrevolucionarios. Es una colección pobre y descuidada. La museografía está ya muy rebasada. Urge que se le cambie y también el guion museográfico y el tono del mismo. Historia y no propaganda política.
 
 

La Xochitlmanía

Ruben Aguilar Valenzuela
A partir del pasado 12 de junio, la senadora Bertha Xóchitl Gálvez Ruiz (1963) se ha convertido en un fenómeno político y de comunicación que ha provocado lo que se ha dado en llamar la Xochitlmanía. Su presencia en las redes sociales, en los periódicos, en la radio y la televisión ha crecido de manera exponencial. Su historia y su figura es ahora un tema de conversación cotidiana. En las últimas semanas desplazó al presidente López Obrador en el interés de búsqueda en las redes sociales, cosa que ocurre por primera vez desde que este asumió la presidencia.
  
Sus mensajes en las distintas redes sociales alcanzan cientos de miles de visualizaciones y por esta vía se comunica e interactúa con miles de personas todos los días. El disparador del fenómeno ocurre el lunes 12 de junio, cuando el presidente López Obrador se niega a cumplir la orden de un juez que, después de ocho meses de trámites legales, otorgó a Gálvez el derecho de réplica, para presentarse en la comparecencia mañanera del presidente. Esto para desmentir las palabras falsas que López Obrador había puesto en boca de la senadora. La negativa presidencial provocó una ola nacional de simpatía hacia Gálvez y también despertó el interés de la prensa nacional e internacional.  La reacción ciudadana y de los medios hizo que la senadora considerara la posibilidad de competir por la presidencia de la República en la elección de 2024. En diversas ocasiones había dicho que solo iría por la jefatura de gobierno de la Ciudad de México.
 
En una entrevista con el periodista de El País Elías Camhaji fechada el 13 de junio, Gálvez dice por primera vez que va a considerar la posibilidad de ir por la presidencia de la República y ese mismo día en el noticiero matutino de Ciro Gómez Leyva reitera su intención. Este anuncio es el segundo y decisivo paso en la construcción de la Xochitlmanía. Sin la negativa del presidente no hubiera sido posible. Él, como lo dice la senadora, la "destapó". La negativa del presidente a que Gálvez ejerciera su derecho de réplica y el anuncio de que consideraba la posibilidad de ir por la presidencia de la República fueron la ocasión, para que su historia la conocieran amplios sectores de la sociedad.
 
Gálvez tiene una historia como pocas y es digna de contar.  Nació en el seno de una familia indígena que vivía en condiciones de pobreza extrema en Tepatepec, un pueblo de Hidalgo. De niña vendía gelatinas para ayudar al sostenimiento de su familia. En la escuela pública de su pueblo siempre fue buena estudiante y lo siguió siendo hasta llegar a la UNAM donde hizo la carrera de ingeniería en computación. En sus años de estudiante vivió en un cuarto de servicio en una azotea en Iztapalapa. Una vez que se graduó, desarrolló una empresa de edificios inteligentes con mucho éxito. Con esa historia luego vino la política.

Gálvez ha vivido la pobreza extrema en carne propia y también la discriminación por su condición de indígena y mujer. Sabe de lo que habla, no son discursos. A partir de su origen la senadora construye una poderosa narrativa que sostiene en su propia vida. Su historia y su figura generan una emoción y empatía como ningún otro político en activo en México.
 
Su historia, ejemplar en muchos sentidos, no basta para construir la Xochitlmanía. A esto se añade que Gálvez tiene las seis características que se requieren hoy, para ser un candidato exitoso. Las y los electores deben percibir en este:
 
1. Que es honrado. Deben vivir de manera sencilla, nunca se ha aprovechado de sus cargos y por lo mismo no tienen cola que le pisen.
2. Que es cercano. Se le considera una persona como ellos, con sus mismos problemas y no como un personaje inalcanzable.
3. Que es empático. Se pueden identificar con el candidato. Les tiene que resultar atractivo y decir algo. Es una reacción emocional.
4. Que saben comunicarse. Las y los candidatos deben tener habilidades, para establecer una conversación permanente y fluida con el electorado.
5. Que tiene narrativa. Lo que se dice debe envolverse en un texto que consiste en la simpatía y adhesión del electorado a lo que el candidato propone.
6. Que tiene una propuesta. No es un programa de gobierno, que eso no convoca a nadie, sino contar con tres ideas muy claras con las cuales el electorado se identifica.
 

Xóchitl Gálvez. Fotografía: Santiago Alba Ibarra bajo licencia Creative Commons

Gálvez tiene esas características que la hacen muy distinta a las y los otros candidatos del gobierno, las corcholatas, y de la oposición de los que forma parte la senadora.  A la historia y a las características se añade un elemento adicional inesperado y es la actitud de López Obrador, que sin quererlo se ha convertido en un aliado fundamental de Gálvez y en una pieza clave de la Xochitlmanía. 

Desde el pasado 12 de junio, el presidente todos los días en su comparecencia mañanera, insulta de manera particularmente agresiva a Gálvez. La convierte en un personaje público de primer orden y un candidato por encima de los otros. La sitúa a su nivel. En sus críticas e insultos, López Obrador se muestra como un machista, misógino y racista. La indígena Gálvez, que nace en el seno de una familia de extrema pobreza, lo saca de sus casillas y le provoca reacciones viscerales de odio. La actitud y el discurso del presidente alimentan día con día la Xochitlmanía. Cada mañana convierte en tema de conversación nacional el insulto proferido contra Gálvez, que esta responde con ingenio y elegancia.
 
Por el comportamiento diario de las redes, después vendrá lo que dicen las encuestas, se hace evidente que cada vez son más las y los electores, que se solidarizan y ponen de lado de la senadora. Es muy probable —habrá que medirlo— que incluso sectores populares que habían permanecido fieles al presidente ahora simpatizan con Gálvez y se identifican con su historia y lucha por salir adelante.  Y a todo lo anterior se añade un elemento más, que también está a la base de la Xochitlmanía, y es que amplios sectores de la sociedad descontentos con el actual gobierno no veían a ningún candidato o candidata de la oposición con posibilidades reales de ganar la presidencia. De pronto, antes no lo habían considerado, surge ante sus ojos de improvisto Gálvez y ven que ella sí puede vencer a cualquiera que sea el candidato de Morena. Esto despierta esperanza y un gran entusiasmo que se expresa en la Xochitlmanía.
 
La historia de éxito de la senadora Gálvez es una construcción de años producto del esfuerzo personal. Nadie nunca le dio nada y todo lo hizo por sí misma. A partir de su lucha salió de la miseria y está donde ahora se encuentra. A partir del 12 de junio pasado se ha convertido en una rockstar como lo fue Fox en 2000 y López Obrador en 2018.  Todo indica que habrá de ser la candidata que triunfa en la elección interna de la oposición y luego, habrá que ver, también en la próxima presidente de México. Esa es decisión del electorado. Lo que es evidente es que la rockstar Xóchitl Gálvez despierta la simpatía y el apoyo de millones de electores. La Xochitlmanía llegó para quedarse y habrá de crecer en los próximos meses. Las encuestas irán midiendo cuál es el efecto real de esta en la intención del voto.
 

Francisco de Vitoria, una biografía

Rubén Aguilar Valenzuela
El historiador dominico Ramón Hernández Martín (Macotera, 1932) es un especialista en la figura y en la obra del también dominico Francisco de Vitoria (Burgos, 1483 – Salamanca, 1546).
 
En Francisco de Vitoria (Fundación Emmanuel Mounier, 2011) ofrece una visión sintética sobre la vida de este humanista, teólogo y jurista y también aborda su pensamiento y principales aportes.
 
De Vitoria ingresa a la Orden de Predicadores (OP) en 1505 en el convento de San Pablo de Burgos, donde recibió una sólida formación humanista.
 
En 1508, los dominicos lo envían a París para estudiar artes y teología. A partir de 1513 imparte clases de arte y filosofía, y en 1516 inicia su enseñanza de teología en el Colegio de Saint Jaques, al tiempo que estudia para obtener el doctorado en teología.
 
La Orden de Predicadores (OP) lo envía de regreso a España, para dar clases de teología en el Colegio de San Gregorio en Valladolid, hasta 1525 cuando gana la cátedra, para impartir la misma materia en la Universidad de Salamanca.
 
Aquí, fue una innovación, introdujo la lectura directa de la Summa Theologiae de Tomás de Aquino como el libro de texto básico en teología.
 
Desde la iniciativa que adopta la Universidad de Salamanca, ya entonces una de las más reconocidas de Europa, el tomismo fue adoptado por otro centro de estudio difundiéndose así el realismo aristotélico tomista.
 
Corriente que también se va a conocer como la Escuela de Salamanca, y a De Vitoria como su fundador. Es una variante muy influyente de la escolástica que, entre otras cosas, se preocupó por la economía desde un punto de vista moral.
 
Hernández Martín destaca, a partir de testimonios de la época, el gran reconocimiento que el gran teólogo y jurista tenía como maestro. El emperador Carlos V en alguna ocasión asistió a una de sus clases.
 
De Vitoria, que innovó en los métodos pedagógicos, formó a numerosos teólogos y juristas de manera directa o a través de sus obras entre ellos a Melchor Cano, Domingo Báñez, Domingo de Soto y Francisco Suárez.
 
El autor, que fue director del Instituto Histórico Dominicano (1975-1996), después de presentar los datos biográficos, ofrece una síntesis del pensamiento De Vitoria.
 
Aborda sus ideas en torno a diversos temas teológicos, éticos, económicos, filosóficos y políticos. Su visión sobre los límites del poder civil y eclesial.
 
Los planteamientos sobre el Ius gentium (derecho de gentes), De iure belli (guerra justa) y sus aportes al derecho internacional, del que a nivel mundial se considera su fundador.
 
El autor, que se ha dedicado a la investigación y la docencia, dedica un capítulo, que resulta particularmente interesante, para analizar las diferencias y coincidencias entre Erasmo, Lutero y De Vitoria, que son contemporáneos.
 
Aborda también la preocupación del humanista, teólogo y jurista por la realidad y el derecho de los indígenas en América. Su obra De indis recoge los textos en los que expresó su postura ante el conocimiento de los excesos cometido contra los indígenas en tierras americanas.
 
Hernández Martín trata también la relación epistolar que existió entre De Vitoria y fray Juan de Zumárraga, el obispo de la Ciudad de México, y también con el dominico Bartolomé de las Casas, Obispo de San Cristóbal, en Chiapas.
 
Francisco de Vitoria es una obra introductoria al pensamiento de este gran pensador, hijo del renacimiento, de quien fundó y fue director de la revista de investigación histórica "Archivo Dominicano" (1975 a 1996).
 
Francisco de Vitoria
Ramón Hernández
Fundación Emmanuel Mounier
España, 2011
pp. 122

Otra lectura de las renuncias al PRI

Rubén Aguilar Valenzuela
En diversos artículos se ha analizado que las recientes salidas de militantes del PRI, entre ellos dos exgobernadores, cuatro senadores y algunos diputados locales, es expresión del anunciado fin del PRI, que no termina por ocurrir.
 
En una conversación con dirigentes de ese partido me plantean otra lectura desde el interior de ese instituto político. Me dicen que después de siete años, el PRI nacional acaba de recuperar el liderazgo del partido en Hidalgo.
 
Estuvo en manos del gobernador Omar Fayad (1962), que, entre otras cosas, trató de impedir que el PRI designara como candidata a la gobernatura a Carolina Viggiano (1968), secretaria general de partido.
 
Y ya en la elección de manera abierta trabajó a favor del candidato de Morena, Julio Menchaca Salazar (1959), que por años había militado en el PRI. Fayad antes de su renuncia ya simpatizaba con ese partido.
 
El pasado 20 de junio en Hidalgo renunciaron los ocho diputados del PRI en el congreso local, entre ellos el presidente del partido. Todos del grupo cercano a Fayad, que ya antes se habían distanciado del partido que los llevó al cargo que ahora tienen.
 
A partir de ese momento, después de siete años, el PRI nacional recupera el liderazgo y pone como presidente del partido al diputado federal Marco Antonio Mendoza (1986). Piensan que ahora, el partido empezará a crecer.
 
El pasado 3 de julio renunciaron al PRI cuatro senadores: Miguel Ángel Osorio Chong; Claudia Ruiz Massieu; Nuvia Mayorga y Eruviel Ávila. Los cuatro son plurinominales. No ganaron la elección de manera directa.
 
El análisis del PRI es distinto en cada caso, pero tienen en común que desde hace ya muchos meses, por voluntad propia, no participaban de la vida del PRI. En el partido son marginales.
 
En la decisión de Eruviel Ávila (1969), que fue gobernador del Estado de México, está que no quiere enfrentar como oposición al próximo gobierno del estado, que va a encabezar Delfina Gómez (1962), de Morena. Es una decisión en defensa de intereses personales.
 
Miguel Ángel Osorio Chong (1964) y Nuvia Mayorga (1966) son senadores por Hidalgo. Cuando Osorio Chong fue gobernador, Mayorga se desempeñó como secretaria de Finanzas.
 
En el PRI consideran a Osorio Chong, cuando fue secretario de Gobernación del presidente Peña Nieto, como responsable de las derrotas electorales de 2015 y 2018.
 
Lo acusan, entre otras cosas de traidor por haber entregado gubernaturas a la oposición, para construir su candidatura a la presidencia, que no logra. Peña Nieto nombra a José Antonio Meade. A partir de entonces ya no significa nada en el PRI.
 
La senadora Claudia Ruiz Massieu Salinas (1972), sobrina del presidente Carlos Salinas de Gortari, estaba cercana a Osorio Chong, pero no tenía ninguna presencia en el partido. Aspiró a ser candidata a la presidencia, pero cuando vio no tenía la más mínima posibilidad, deja el PRI.
 
¿En 2024 cuál será la posición de estos militantes que han renunciado? Se preguntan los dirigentes del PRI. Por lo pronto ven como positivo, la salida de estos personajes; algunos han trabajado abiertamente por Morena y otros, siendo marginales, no aportaban nada al partido.

Los derrotados, luchan para sobrevivir

Rubén Aguilar Valenzuela

Los Derrotados (Francia-Canadá-Alemania,2020), es una serie de ocho capítulos (primera temporada) dirigida por Máns Márlind y Björn Stein.

Márlind, uno de sus creadores, dice que se inspira en el libro infantil alemán Max y Moritz, cuentos de Wilhelm Busch publicada en 1865 que se usaba para enseñar a los niños a leer.

La serie se ambienta en la Berlín en 1946 al término de la Segunda Guerra Mundial. La ciudad está devastada y los hombres y mujeres que la habitan luchan día a día por supervivir.

Max McLaughlin (Taylor Kitsch), es un policía estadounidense enviado para ayudar a profesionalizar a un cuerpo de policía alemán que se ha creado para hacer frente a la caótica situación tras el fin de la guerra.

Al mismo tiempo busca encontrar a su hermano Moriz (Logan Marzhall-Green) un militar estadounidense desaparecido en la guerra.

El papel del responsable del grupo de policías novatos lo representa la extraordinaria actriz alemana Nina Hoss, que en la historia, antes de la guerra era una lingüista. En la guerra su compañero ha desaparecido.

El objetivo es acabar con el Dr. Werner Glador, "Creador de Ángeles" (Sebastian Koch), sofisticado criminal que ha construido una extensa red de negocios sucios que incluyen la prostitución.

Su estrategia contempla "reclutar" mujeres jóvenes que quieren abortar y él tiene las condiciones para que estas lo hagan. A partir del aborto las incorpora a su organización. Una de estas mujeres es el papel que representa la actriz Mala Emde.

El Berlín dividido en cuatro partes, gobernadas por Rusia, Francia, Inglaterra y Estados Unidos, los triunfadores de la guerra, facilita el trabajo del "Creador de Ángeles" y dificulta el de McLaughlin y el novato equipo de policías.

Los niveles de violencia de Moriz, el hermano de Max, son terribles. Son de un sadismo impresionante. Se dedica a buscar a nazis, que nunca serán juzgados, para matarlos de manera lenta y cruel. Se ha propuesto vengar a los muertos del nacismo.

La serie ofrece elementos, para imaginar las dificultades de una sociedad que debe levantarse de la derrota y destrucción, que ella misma, con su fanatismo construyó.

Cada personaje inicia una nueva vida. Los tiempos no son particularmente difíciles. Hay que sobrevivir a cada día. Es un enfoque distinto al de todas las películas sobre la Segunda Guerra Mundial.

La historia, que tiene múltiples subhistorias, resulta compleja y atrapa. Está muy bien construida y la calidad de la producción es notable. Las ruinas de Berlín es el escenario donde todo ocurre. Las actuaciones son buenas y creíbles.


 
Los derrotados
Título original: Shadowplay / The Defeated
Producción: Francia-Canadá-Alemania, 2020
Dirección: Máns Márlind y Björn Stein
Guion: Máns Márlind
Fotografía: Erik Sohiström
Música: Nathaniel Mechaly y Lily Oaks
Actuación: Taylor Kitsch, Sebastian Koch, Logan Marshall-Green, Michael C. Hall, Nina Hoss, Tuppence Middleton, Mala Emde y Anne Ratte-Polle (...)

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