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Museo Naturaleza y Cultura (Bahía de Los Ángeles, Baja California)

Rubén Aguilar Valenzuela

Historia

 

En 1988 los esfuerzos de residentes encabezados por Carolina Espinoza culminan en la construcción del Museo de Historia Natural y Cultura. El museo ha funcionado hasta ahora como centro de información sobre la importancia ecológica de las islas y la historia natural y cultural del área. También ha proporcionado oportunidades de educación ambiental para la población local.

 

Colección

La colección exhibe objetos de la región. Los hay de carácter paleontológico como osamenta de mamuts; de la naturaleza como los restos de ballena y una colección de conchas; objetos arqueológicos de los pueblos originales; objetos de la comunidad indígena Pai Pai y objetos de la época de la minería. Hay textos y fotografías sobre la historia de la región e información sobre la bahía y las islas. Su importancia ecológica.

 

Comentario

Es un museo comunitario fundado y bajo responsabilidad de los residentes de fuera que viven en Bahía de Los Ángeles. El día que lo visitamos, dos mujeres estadounidenses voluntarias estaban a cargo. Muy amables.

 

La museografía, que es muy abigarrada, está puesta con cuidado, con gusto y diría que con amor. Se transmite una sensación de cariño por la región y por los objetos. Las piezas son donación de particulares.

 

El museo ofrece una idea general del desarrollo de la región desde la época prehistórica y ubica la importancia de la bahía y su originalidad natural. Nos gustó mucho.

 

Las dos izquierdas de México

Rubén Aguilar Valenzuela

Jorge G. Castañeda y Joel Ortega militaron en el Partido Comunista de México (PCM) y desde esa experiencia, también como académicos y estudiosos de la política, abordan el desarrollo histórico de la izquierda mexicana.

 

Las dos izquierdas. Lo que nunca se contó sobre la izquierda mexicana (Debate, México, 2024) es un trabajo a cuatro manos. Obra didáctica de gran claridad y sencillez, al tiempo que revisa una muy amplia documentación.

 

En la Introducción los autores definen que "por izquierda entendemos aquellas posiciones políticas e ideológicas —de personas, agrupaciones, partidos, sindicatos, universidades, publicaciones, gobiernos extranjeros— que se han empeñado a lo largo del último siglo y medio en México por cambiar el estado de cosas vigentes hacia otro, menos desigual, más próspero, más nacionalista, más solidario, más democrático".

 

A partir de esa concepción, la tesis central es que en México han existido dos izquierdas, una independiente que viene desde finales del siglo XIX y la otra que surge con la Revolución Mexicana.

 

El libro da cuenta de la trayectoria histórica de esas dos izquierdas y construye una especie de árbol genealógico, con las ramas que tienen las dos, que resulta muy útil.

 

Los autores optan por evitar las grandes discusiones teóricas, y hay un gran esfuerzo por simplificar, con las desventajas que esto tiene, pero también con las grandes ventajas que esto ofrece.

 

El libro ofrece una gran panorámica de la izquierda mexicana en sus dos vertientes y lo hace de una manera impresionista, no va al detalle.

 

Por eso mismo se convierte en una guía muy útil y original, para quien quiere profundizar en una y otra etapa de esa historia solo apuntada a grandes rasgos.

 

Los autores sostienen que con la creación del PRD se unificaron todas las agrupaciones de la izquierda independiente, pero que en ese acto al mismo tiempo se pone fin de esa izquierda.

 

La llegada de Morena al poder supone el triunfo de la izquierda del nacionalismo de la Revolución Mexicana, ideología que pasa del PRI al partido creado por López Obrador.

 

No surge y se nutre de lo que fue la historia e ideología de la izquierda independiente, sino que recoge, hace suyos, los planteamientos de la izquierda de la Revolución Mexicana.

 

El aporte de este libro de Castañeda y Ortega son dos: establecer para el caso de México la existencia de dos izquierdas, la independiente y la que nace con la Revolución Mexicana.

 

Y la de ofrecer un árbol genealógico escueto de esas dos corrientes que ofrece una estructura, clara y precisa, para el estudio a fondo de la izquierda mexicana.

 

Las dos izquierdas

Jorge G. Castañeda y Joel Ortega Juárez

Editorial Debate

México, 2024

pp. 191

 

@RubenAguilar

Elecciones y violencia

Rubén Aguilar Valenzuela 

En México se da por hecho que las elecciones son procesos violentos y con muertes, se asume que es algo inherente a la disputa del poder.

 

Se dice que es parte de nuestra realidad y manera de ser. Que no puede ser de otra manera. En muy amplios sectores de la sociedad hay un claro fatalismo.

 

La violencia y los asesinatos en las elecciones no se pueden aceptar y la sociedad no puede asumir que se trata de algo que forma parte "normal" de las contiendas electorales.

 

Eso no ocurre en los países de América del Norte, de la que México forma parte, pero tampoco en América Latina. En algunos países existen hechos de violencia, pero son la excepción.

 

En el caso de México, la violencia y los asesinatos se han convertido en la norma. En la elección federal de 2018 hubo 112 asesinatos, en la de 2021 fueron 102 y en la de 2024 ya van más de 40.

 

La violencia y los asesinatos tienen un origen y en su gran mayoría son provocados por la acción de grupos del crimen organizado, que se han convertido en un actor fundamental de las elecciones. Se han constituido en un gran elector.

 

Existen los asesinatos producto de rivalidades locales o rencillas entre militantes de un mismo partido, pero son los menos y es claro que nunca deberían tener lugar. Hablan de descomposición de la sociedad y de falta de respeto a la vida.

 

Sí se sabe, la evidencia es contundente, que el origen de la violencia y el asesinato de políticos y candidatos son perpetradas por los grupos del crimen organizado. Frente a esta realidad no hay más que enfrentarlos con inteligencia y en el marco de un plan.

 

Para eso se requiere de una estrategia nacional, coordinada por el gobierno federal, en la que participen los tres órdenes de gobierno.

 

El centro de la responsabilidad recae en los titulares de las entidades federales, quienes coordinan a las policías municipales y acuerdan el apoyo de las Fuerzas Armadas.

 

Mientras eso no ocurra la violencia y los asesinatos seguirán siendo parte integral, lamentable y trágica, de los procesos electorales que se realizan en el país.

 

Este gobierno federal no quiso enfrentar a los grupos del crimen organizado y permitió que estos ampliaran su control territorial y multiplicaran sus actividades delictivas.

 

Abrió el espacio, por la vía de los hechos, para que los grupos del crimen organizado intervinieran como nunca en la historia del país en los procesos electorales.

 

Y no solo eso, sino que existen evidencias de que el actual gobierno y su partido, han negociado con grupos del crimen organizado, para obtener el triunfo en ciertas gubernaturas. La oposición una y otra vez ha enunciado esos hechos.

 

Toca a quien encabece el próximo gobierno federal dar los pasos decisivos, para poner fin a la violencia y a los asesinatos en las contiendas electorales. Es una de sus responsabilidades.

 

@RubenAguilar

 
 

Los asesinatos, la punta del iceberg

Rubén Aguilar Valenzuela 

El asesinato de políticos, precandidatos y candidatos durante el proceso electoral son la trágica y lamentable punta del iceberg de la estrategia de intervención del crimen organizado en los comicios.

 

Abajo de esa punta hay una gigantesca masa de acción, del más diverso tipo, acciones violentas, amenazas, compra de políticos, de medios de comunicación, de autoridades, de promotores del voto, para obtener el resultado electoral que quieren.

 

Ellos en ciertas regiones del país, donde se ubica una quincena de estados, son quienes ponen a los candidatos de uno y otro partido. La elección no es una atribución de los partidos sino del responsable de la plaza del grupo del crimen organizado que ahí tiene el control.

 

Coincido con Rubén Moreira Valdés, líder de la bancada del PRI en la Cámara de Diputados, cuando plantea que "el crimen organizado es el mayor enemigo de la democracia" en nuestro país. Es un tema del que hemos hablado en muchas ocasiones.

 

Entre los líderes de los partidos de oposición en la Cámara de Diputados y de Senadores existe la convicción de que es inaceptable que los procesos electorales que ahora se desarrollan, estén sometidos a la presión y al control de grupos del crimen organizado.

 

Los dirigentes de Morena, PT y PVEM tienden a minimizar la intervención de los grupos del crimen organizado en los comicios que ahora están en plena actividad. Hablan del uso político de la oposición de una realidad a la vista de todos, están ahí los datos, que también los afecta.

 

Dirigentes de la oposición plantean que el aumento de la intervención del crimen organizado en los comicios es producto de la actual estrategia de seguridad, que ha resultado el sexenio más violento en la historia del país. Son ya 183 000 los homicidios dolosos en lo que va del actual gobierno.

 

De enero al terminar el mes de marzo han sido asesinados por lo menos 30 políticos y candidatos y son cientos los precandidatos y candidatos que renunciaron a participar en la contienda por amenazas directas o sus familias y por temor a ser asesinados por el crimen organizado. Asumieron que no había condiciones para participar.

 

Cuando el crimen organizado asesina candidatos manda un mensaje claro y poderoso, para que todos los políticos pongan atención y escuchen. Si no se sujetan a las reglas también a ellos los van a matar. Una investigación realizada por el PRI revela que el asesinato de dos candidatos en Maravatio, Michoacán, fue por no haber antes avisado al jefe de plaza del grupo que domina el lugar.

 

Ahora en los medios de comunicación hay un registro puntual de los políticos y candidatos asesinados, pero hay poca información, requiere investigación, de las otras acciones que realiza el crimen organizado, para influir en el resultado electoral. Es claro que resulta más difícil documentarlas.

 

Son ellas, sin embargo, las que en muchos casos explican el resultado electoral, que necesariamente pasa, por un acuerdo con determinado partido. Las formas de intervención son múltiples e incluyen, entre otras cosas, la compra de los promotores electorales de diversos partidos y la del voto de una masa significativa de electores, la que les garantiza la victoria. Ejemplos hay muchos.

Museo Regional de Antropología e Historia de Baja California Sur (La Paz, Baja California Sur)

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Historia

El Museo Regional de Antropología e Historia de Baja California Sur se inauguró en 1981. Estuvo un tiempo cerrado y en 2018 reabrió sus puertas luego de que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), en coordinación con el Gobierno del Estado, lo sometiera a un proceso de reestructuración y un nuevo guion museográfico.

Edificio

Es un edificio moderno construido para albergar el museo. Tiene tres pisos.  

Colección

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La colección se organiza en cinco salas:

- Sala Introductoria, que abre el camino hacia el pensamiento y las culturas antiguas de estas tierras.

- Sala de Arqueología, que aborda el nacimiento de las primeras culturas en la península de Baja California.

- Sala de Pintura Rupestre, con reproducciones y fotografías de esta manifestación artística de los antiguos pobladores en la región.

- Sala Primeros Contactos Europeos, el proyecto misional de los jesuitas, los primeros pueblos que con el tiempo dieron lugar a la conformación de la sociedad regional.

- Sala Grandes Movimientos Sociales, la Independencia, las Intervenciones, la Reforma, el Porfiriato y la Revolución.

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Comentario

El guion museográfico ofrece información sobre el desarrollo de la península de Bja California desde hace 60 000 000 años. Hay objetos arqueológicos que dan cuenta de la presencia de los primeros habitantes, que en el caso de la isla de Espíritu Santo algunos ofrecen el dato del 40 000 a.C.  

Hay vestigios de las pinturas rupestres y en la sala dedicadas a ellas hay fotografías, una reproducción a gran escala (ver la fotografía) e información para comprender el desarrollo de esta actividad en la península. Las pinturas más antiguas se fechan en el 7500 a.C.

En las salas dedicadas a la época colonial y a los grandes movimientos sociales del siglo XIX y XX se ven desde esta parte del territorio nacional. Hay objetos originales, fotografías y fichas técnicas.

Es un sitio que se debe visitar, para darse idea del desarrollo de la Baja California Sur desde los primeros habitantes hasta su constitución como estado. La museografía es buena, el museo requiere mantenimiento. El personal atento y amable.    

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