Cuando más se entraba en el interior del continente, más baratos eran los esclavos; lo que causó una expansión de las rutas de esclavos hacia el interior del continente debido al incremento de la demanda para la mano de obra esclava durante el siglo XIX y la búsqueda de mejores precios.
En la mitad del siglo XXI, los esclavos también se utilizaron en África para trabajar en los campos agrícolas del continente o como portadores de marfil y los materiales que se comercializaban en las distintas rutas. El siglo XIX, Zanzíbar era el principal exportador de marfil del mundo que iba destinado principalmente a la ciudad de Connecticut, Estados Unidos.
Cuando los esclavos llegaban a Zanzíbar, la primera parada era la Casa de las Aduanas, donde cada propietario tenía que pagar una tasa por cada esclavo que llevaba. Después, los esclavos eran llevados hacia el mercado donde eran preparados, expuestos y vendidos en las subastas que se realizaban entre los comerciales de este negocio expoliador.
Thomas Smee, comandante del barco de investigación británico Ternate, describe el 1811: «El show comienza alrededor de las 4 de la tarde. Los esclavos salen preparados con sus pieles limpias y untadas con aceite de nuez de cacao, sus caras pintadas de rojo con líneas blancas y las manos, la nariz, las orejas y los pies decorados con brazaletes y anillos de oro y plata.
Al inicio de la fila, formada por ambos sexos y clasificados por edad -en edades comprendidas entre 6 y 60 años- y de menor a mayor estatura, camina la persona propietaria de aquellos esclavos acompañada de dos esclavos domésticos que hacen de guardia.
Cuando comienza la procesión de los esclavos alrededor del mercado, al mínimo interés de algún espectador, la feria se detiene y comienza el proceso de examinación del esclavo interesado: comprueba que no hay ningún «defecto» en el habla, el oído y sus extremidades; que no tiene ninguna enfermedad palpable; y examina la boca, los dientes y todas las partes del cuerpo...»
El precio de los esclavos variaba según su condición. Los esclavos de más edad tenían un precio muy bajo ya que se esperaba una vida corta para ellos. Entre las mujeres esclavas, los precios más altos eran por aquellas que trabajaban en el hogar. Los más débiles eran vendidos a un precio irrisorio; mientras que los más fuertes (azotados en público para ver si aguantaban los golpes y no se quejaban) eran vendidos a un precio más elevado.
En el mercado de los esclavos asistían mercaderes, comerciales, ciudadanos y empresarios que provenían del Golfo Árabe, de India, de las islas del océano índico, de Europa y de Zanzíbar mismo que compraban los esclavos para llevar a cabo las pesadas tareas agrícolas de la producción de clave, una especie muy utilizada en la cocina de todo el mundo y en rápida expansión durante la segunda mitad del siglo XIX.
Zanzíbar se convirtió en el mayor productor mundial de clave cultivando grandes extensiones de terreno de esta especie y utilizando la fuerza física de los esclavos. Hay una relación simultánea entre el crecimiento de cultivos de clave y la llegada de más esclavos en la isla que explican la importancia de esta especie en la historia de Zanzíbar.
Uno de los mercaderes de esclavos más importantes de Zanzíbar fue Tippu Tip (1837-1905). Hijo de un comercial swahili de la ruta comercial hacia el interior del continente y de una mujer omaní miembro de la clase acomodada de Zanzíbar, controlaba un amplio territorio en África Oriental y Central.
Durante el final del siglo XIX, Tippu Tip estableció uno de los monopolios más importantes de venta y compra de marfil, lo que lo convirtió en uno de los hombres más poderosos de Zanzíbar. Cuando murió en 1905, se calcula que tenía alrededor de 10 000 esclavos trabajando para él y para sus negocios.
Algunos misioneros y exploradores europeos, como David Livingstone, presionaron al Imperio Británico para detener esta práctica que ellos mismos habían iniciado en el Atlántico desde mediados del siglo XVI. A partir de diferentes presiones de comandantes británicos como John Kirk sobre el sultán Barghash, la esclavitud fue abolida en 1873 y todos los mercados de esclavos fueron cerrados.