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Se triplican las deportaciones

Rubén Aguilar Valenzuela

En los primeros cinco meses, el gobierno del presidente López Obrador ha triplicado el número de deportaciones de los migrantes. En diciembre de 2018 fueron 5,717 y en abril de 2019 suman 14,979, según el Instituto Nacional de Migración (INM).

El total de las deportaciones en estos cinco meses asciende a 45,370 personas que para el mismo período es mayor a las realizadas por el presidente Peña Nieto en sus dos últimos años de su mandato, las más altas, que fueron 37,298 y 24,567 respectivamente.

Los partidarios de MORENA y el ahora presidente criticaron a Peña Nieto de utilizar la mano dura contra los migrantes, pero el actual gobierno tiene una política de deportación mucho más fuerte que el anterior.

Al inicio de su gobierno, en diciembre y enero, López Obrador permitió la entrada libre de los migrantes en el marco de una nueva política migratoria, pero a partir de febrero cambió e inició otra que incrementa las deportaciones como nunca antes.

El dramático cambio de rumbo se debe a las presiones del gobierno de Estados Unidos. López Obrador quería implementar otra política migratoria, pero al anunciarla y  aplicarla no midió la reacción del vecino del Norte. No fue capaz de resistir la presión y tuvo que ceder.

Ahora la política migratoria de López Obrador está alineada a los intereses de Estados Unidos. Él lo niega como también lo hace el canciller Ebrard, pero la realidad se impone. Ahí están los datos. El aumento de las deportaciones es para mostrar a las autoridades estadounidenses que México cumple con lo acordado.

La nueva estrategia se centra en detener a los migrantes centroamericanos en el sur del país y evitar que avancen sobre el territorio nacional, para llegar a Estados Unidos. La capacidad de las estaciones migratorias del gobierno está rebasada.

Ya la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y las organizaciones de la sociedad civil han planteado que esos sitios no tienen las condiciones adecuadas, para alojar a los migrantes que van a ser deportados. Hay hacinamiento y falta de acceso a alimentos y atención médica.

La mayor parte de los migrantes deportados son centroamericanos y de ellos la mitad hondureños, después guatemaltecos y salvadoreños. Ahora hay cada vez más cubanos y africanos, aunque son grupos pequeños.

Las condiciones en Centroamérica, particularmente en Honduras, no van a cambiar pronto, desde luego no en este sexenio. El problema va a estar presente a lo largo del mandato de López Obrador.

En los próximos meses y en el marco de la política migratoria del actual gobierno, en acuerdo con Estados Unidos, lo previsible es que cada año irán en aumento las deportaciones. El presidente debe eliminar de su discurso que su gobierno extiende la mano a los migrantes. No es cierto.

@RubenAguilar

El PND, el presidente y la reducción de los delitos

Rubén Aguilar Valenzuela 

Hay una gran contradicción en materia de índices delictivos entre las cifras que compromete el presidente López Obrador y las que ofrece su Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2019-2024. ¿Cuál es la buena? ¿Sobre que números se va a evaluar la acción del gobierno?

En diversas ocasiones el presidente ha comprometido de manera pública que en 2024, al final de su gobierno, todos los índices delictivos van a tener una reducción del 50% en comparación con los que ahora existen. Esto lo reitera en el Epílogo: visión 2024 que el presidente añadió al PND.

El PND ofrece una reducción del 15.5% en los índices delictivos para el caso de homicidios dolosos, secuestro, robo de vehículos, robo a casa habitación y robo en vía pública. La diferencia entre una y otra cifra es de más de tres veces.

Los líderes de MORENA reconocen que existen dos cifras y a la hora de elegir optan por las del PND y no las que compromete el presidente. Es el caso, entre otros, del coordinador de la bancada de MORENA en la Cámara de diputados.

A la hora de la verdad los dirigentes se deslindan de lo dicho por el presidente. ¿No le creen? ¿No lo toman en serio? ¿Asumen que éste sigue en campaña y solo hace promesas? ¿Piensan que lo dicho por él son solo discursos de propaganda?

Y del otro lado son pertinentes las preguntas: ¿El presidente desmiente a la SHCP que hizo el PND? ¿Descalifica a los funcionarios que lo elaboraron?  ¿No confía en ellos?

La diferencia en la reducción de los índices delictivos es no solo muy grande sino también muy grave. La distancia entre lo comprometido por el presidente y el PND es del 300% en una materia tan importante como es la seguridad.

Los especialistas en el tema demandan al gobierno que aclare cuál es la verdadera meta en la reducción de los índices delictivos. El PND es la base para el diseño y la implementación de la política pública. De manera específica de los planes sectoriales.

¿Los planes sectoriales de Seguridad Pública, Seguridad Nacional y Prevención Social se harán con la meta de reducción de índices de violencia que compromete el presidente o los que propone el PND?

No hay ningún especialista en los temas de seguridad que vea posible que en los próximos seis años se puedan reducir en 50% los actuales índices delictivos. Lo comprometido por el presidente es solo demagogia.

El presidente ante el cuestionamiento insiste que para 2024 los índices delictivos se van a reducir en el 50%. Y dice que "ese es mi compromiso". Desde hoy se puede asegurar que el presidente no lo va a cumplir.

A lo largo del sexenio, mes a mes, todos los índices de violencia van a mostrar que el presidente está equivocado, no cumple con su palabra o simplemente es un demagogo. Ya se verá.

@RubenAguilar

Lo absurdo como algo cotidiano 

Rubén Aguilar Valenzuela

Las novelas de Kobo Abe (Tokyo, 1924-1933) se adentran en los temas de la identidad, la soledad y el miedo. Siempre recurre a ambientes encerrados, desconcertantes y absurdos. En ellos sitúa al hombre contemporáneo que está sometido, en muchas ocasiones, a situaciones límite.

Abe en La mujer de la arena (Ediciones Siruela, 2008) narra la historia de Jumpei, un profesor aficionado a la entomología, que en su día de descanso llega a un pueblo de pescadores en busca de insectos raros para su colección.

El profesor pierde el utobús de regreso a Tokio y los aldeanos le invitan a que pase la noche en casa de una joven viuda que vive sola, que se encuentra en el interior de un foso. Él acepta el ofrecimiento.

Baja a la casa a través de una escalera de cuerda, para disfrutar de la hospitalidad de la mujer. A la mañana siguiente, cuando va a dejar el lugar ve, con sorpresa, que la escalera ya no está.

Entiende, entonces, que contra su voluntad se le retiene para que trabaje como esclavo. Está condenado a ayudar a la solitaria mujer a sacar la arena que constantemente cae del techo y las paredes. Ésta de no hacerlo los va a cubrir.

Siempre hay que sacar la arena a la superficie. La mujer de la arena es una historia absurda, kafkiana, que no tiene ningún sentido. Todo se puede hacer de otro modo, pero no se admite cambiar.

En la novela se plantea el absurdo de unos personajes cuya existencia es solo sacar arena, para poder seguir viviendo en una vida que no es vida. La arena siempre se impone. Ella manda. Los seres humanos son solo insectos que luchan contra un destino que les ha sido dado de antemano.

La novela transmite desesperación, opresión y aislamiento. Nada se puede hacer. Ese es el destino al que está sometido el hombre. Es una pesadilla kafkiana. Es el sinsentido de la vida.

En el hoyo, donde ahora vive el profesor, hay lugar para las preguntas: ¿Por qué estoy aquí? ¿Cómo llegué a esta situación? ¿Cuándo voy a salir de ella? ¿Nunca? La respuesta es que no hay salida. Solo queda rendirse y morir o seguir con la rutina del absurdo.

La viuda acepta su destino sin quejarse. Sabe, con todo, que ahora y siempre su único objetivo en la vida será recoger arena. El profesor se hace consciente de su situación y a partir de ahí va a trabajar en su interior, para poder dar sentido a su nueva existencia.

El autor es detallado y preciso en la narración de los personajes y su entorno. Recurre a las imágenes de los sentidos. Se "siente" el ruido de la caída de la arena y su textura, el calor del sol, la suavidad de la piel, la noche, la sed, el hambre, el cansancio, el dolor y el miedo.

La novela ganó el Premio Youmiuri uno de los más importantes del Japón. En 1964, el director Hiroshi Teshigahara la adaptó al cine. En ese año obtuvo el Premio especial del jurado en el Festival de Cannes y fue nominada al Premio Oscar como mejor película de habla no inglesa.

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La mujer de la arena
Ediciones Siruela
Madrid, 2008
pp. 208


Versión originalSuna no onna, que se publica en 1962 en Japón. La traducción del japonés al español es de Sazuya Sakai. La primera edición en español es de 1989.

@RubenAguilar 

Mis cuadernos: Museo Gayer-Anderson. El Cairo, Egipto

Rubén Aguilar

La historia

En 1904, Gayer-Anderson médico militar inglés se incorporó al Ejército británico. En 1907 fue transferido a Egipto. En 1919, deja el Ejército para ocupar cargos administrativos en el gobierno. En 1924 se retira, pero se queda a vivir en Egipto. Dedica su tiempo a los estudios orientales, pero en especial a la cultura islámica.

En 1930 compra dos casas, que empieza a restaurar y son el origen del museo. Vivió en ellas entre 1935 y 1942 con un permiso especial del gobierno egipcio. En 1942 tuvo que regresar a Inglaterra. Las heredó, con todos sus bienes, al gobierno egipcio. Murió en su país en 1945.

 

 

 

 

 

El edificio

Son dos casas contiguas a la Mezquita Ibn-Touloum construídas en 879 en el barrio de Sayyida Zeinab. Cuando se edificaron era habitual que las viviendas situadas alrededor de las mezquitas se levantaran partiendo de uno de sus muros y de este modo quedaban unidas en un todo arquitectónico.

La primera casa la construye Abdel-Qader al-Haddad en 1540 pero más tarde se conoce como Beit Amna bint Salim? por su último propietario. La segunda, la más grande, la construye Hajj Mohammad ibn al-Hajj Salem ibn Galman al-Gazzar en 1631. Esta fue después comprada por una musulmana de Creta y la casa se le empezó a llamar Beit al-Kritliyya (Casa de la Mujer Cretense), que es como ahora se conoce el conjunto. ?Están unidas por un puente a la altura del tercer nivel.

En las casas hay celosías de madera de gran belleza, que también se encuentran en la terraza. La estructura interna es un laberinto con cuartos y amplios salones que se que se conectan por estrechos pasillos y escaleras. Hay una hermosa logia y diferentes terrazas con vistas a la mezquita y a la ciudad. Los pisos son de estilo otomano de mármol y mosaico.

 

 

La colección

La colección son el conjunto de objetos reunidos por Gayer-Anderson. La gran mayoría piezas de los siglos XVIII y XIX, que provienen de diversos países orientales. Todas de la cultura islámica. Hay alfombras, muebles, textiles, cerámica, elementos arquitectónicos, cuadros y muchos otros objetos.

Es notable el salón Damasco con paredes y techos cubiertos de paneles de madera decorados que vienen de una casa del siglo XVII ubicada en Damasco. Y también el salón Persa. Está el Harem y una estrecha galería para mujeres de la que se podía ver lo que pasaba en el Salón de Celebraciones sin que se les pudiera ver.

 

 

 

 

 

 

Comentario

Lo más valioso es la arquitectura de las casas y la atmósfera que se respira en ellas como lugar de vivienda. Gayer-Anderson a lo largo de los años logró formar una gran colección. Son elementos arquitectónicos y piezas que le gustaron y por eso se hizo de ellas. Era un estudioso y un gran admirador del arte islámico. 

La Iglesia, la violencia y la migración

Rubén Aguilar Valenzuela 
El pasado 3 de mayo El Universal publicó una entrevista con Alfonso Miranda Guardiola, secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), donde plantea la posición de la Iglesia sobre la violencia, la migración y las relaciones con el gobierno.

En su visión la seguridad es un problema "que nos está rebasando gravemente. Si no reaccionamos de manera adecuada y con compasión y unidad, difícilmente vamos a poder resolverlo".

El también obispo auxiliar de Monterrey plantea la necesidad de una mejor coordinación entre la Iglesia y el gobierno "especialmente en el tema de la migración y la violencia" porque nadie en el país puede desentenderse de esos problemas.

Reconoce que "hay muchos lugares de nuestro país lacerados por el tema de la violencia: muchas personas mueren, familias quedan desintegradas, afectadas".

En torno a la violencia, afirma el obispo, "es necesario una mayor colaboración entre Iglesia, gobierno y sociedad. Eso me parece es algo completamente evidente"·

Y añade que "todos los días hay decenas de muertos y no es posible que nos acostumbremos o que hagamos como si no pasa nada".

El "trabajo es de todos y se "necesita, por supuesto, una mayor cooperación y más interés del gobierno, la sociedad y las iglesias católica y cristianas".

Es necesario, plantea, "tener más compasión y sensibilidad ante lo que está pasando, porque estamos perdiendo mexicanos. Necesitamos esa mayor sensibilidad para que podamos actuar todos".

El presidente de la CEM asegura que "como Conferencia Episcopal no hemos tenido mayor vinculación con las autoridades que manejan la migración, pero la estamos buscando para ofrecer nuestra ayuda".

La Iglesia es la institución del país que tiene la estructura más grande de atención a migrantes con 100 casas y reitera que con el gobierno "no ha habido, pues, comunicación entre nosotros para responder a esta crisis humanitaria".

Considera que hasta ahora "el gobierno está atendiendo el problema a su manera y capacidad, así como la Iglesia, pero sí nos ha faltado mejorar la organización".

Lo que ahora sucede es que "cada quien hace lo propio y cada quien con su enfoque, y el nuestro es ayuda humanitaria y completamente de hermano, de prójimo. A quien nos pide una mano, la Iglesia se la brinda incondicionalmente".

El obispo piensa que ahora el número de los migrantes "desborda a las fuerzas gubernamentales, eclesiales y sociales" y eso hace más necesaria la coordinación de los distintos actores que trabajan con esa problemática.

Al inicio de esta administración, sostiene el presidente de la CEM, "hubo una relación muy intensa con el gobierno, pero desde entonces se vino cayendo y ahora ya no ha habido un vínculo muy cercano con las autoridades".

El gobierno en la lucha contra la violencia y la atención a los migrantes tiene en la Iglesia un aliado natural al que se debería acercarse para acordar acciones comunes.


@RubenAguilar        

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