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El crimen organizado en las elecciones

Rubén Aguilar Valenzuela

El viernes seis de marzo pasado, el Frente Amplio Democrático (FAD) dio a conocer su posición ante la reforma electoral que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo envió a la Cámara de Diputados.

 

En el marco de ese evento, María del Carmen Alanís (Ciudad de México, 1967), licenciada en Derecho por la UNAM, maestra en Gobierno Comparado por la London School of Economics (LSE) y doctora en Derecho por la UNAM, presentó una ponencia.

 

Ella, entre otros cargos públicos que ha tenido, fue secretaria ejecutiva del Instituto Federal Electoral (IFE) y presidenta del Tribunal del Poder Judicial de la Federación (TPJF).

 

En su ponencia analiza el contenido de la propuesta de reforma electoral enviada por la presidenta, que es la que López Obrador —su antecesor, mentor y líder— le deja para su aprobación, y señala también los temas que no contempla.

 

De su intervención retomo el apartado que llama el "Punto de partida", y los que hacen referencia a la participación del crimen organizado: "Crimen organizado en elecciones" y "Cierre".

 

Punto de partida

 

La iniciativa de reforma electoral se ha presentado como una transformación histórica del sistema político mexicano, incluso como un posible legado democrático.

 

Pero cuando se analiza con rigor constitucional, el diagnóstico es muy distinto. Estamos ante una reforma regresiva y carente de técnica constitucional.

 

No amplía derechos ni fortalece la competencia política. Por el contrario, limita la equidad en la contienda, debilita instituciones electorales y concentra poder político.

 

En lugar de avanzar hacia una democracia más abierta, abre la puerta a prácticas que México ya había superado.

 

En términos simples: un retroceso hacia un sistema de partido dominante hegemónico que creíamos superado.

 

Crimen organizado en elecciones

 

Pero el problema más grave que enfrenta hoy la democracia mexicana es otro: la creciente intervención del crimen organizado en las elecciones.

 

La iniciativa refuerza la prohibición constitucional del uso de recursos ilícitos en campañas. Pero hay que decirlo con claridad:

 

Esa prohibición ya existe en la Constitución. El problema nunca ha sido la falta de normas. El problema ha sido la falta de decisiones firmes para aplicarlas.

 

La reforma se limita a señalar que las autoridades deberán coordinarse para compartir información sobre candidaturas. Eso es claramente insuficiente frente a la magnitud del problema.

 

Cierre

 

Hoy el mayor riesgo para nuestra democracia es la intervención del crimen organizado en las elecciones.

 

Si no enfrentamos con decisión ese fenómeno, ninguna reforma electoral podrá blindar nuestros procesos democráticos.

 

Porque, al final del día, la democracia se defiende con reglas claras, con instituciones fuertes y con decisiones firmes frente al crimen.

 

Y la pregunta que debemos hacernos como país es muy simple:

 

¿Seremos las y los ciudadanos quienes decidamos quién nos gobierna... o lo hará el crimen organizado?

 

Lo más seguro es que el próximo miércoles 11 de marzo, la propuesta de reforma electoral enviada por la presidenta no va a tener los votos necesarios para ser aprobada, y en ese momento inicia su Plan B, que ya ha anunciado. De eso hablaremos en su momento.

 

Convento de San Lorenzo en Tultitlán

Rubén Aguilar Valenzuela

 

 

 

 

 

El conjunto conventual de San Lorenzo, ahora de San Antonio de Padua, está en Tultitlán de Mariano Escobedo, Estado de México.

 

Toponimia

La palabra náhuatl Tultitlán se traduce como "sobre los tules".

Historia

 

- Época prehispánica

 

La historia de este asentamiento se remonta al siglo XIII.  En la época prehispánica la población del norte del valle de México jugó un papel relevante, tanto por el dominio de la cuenca, por sus actividades comerciales, así como por las alianzas que concretaron con las diferentes naciones de los alrededores.

 

De acuerdo con los especialistas, la sociedad asentada en el antiguo pueblo se conformó en su gran mayoría de tepanecas, un grupo étnico relacionado con tribus nómadas que se volvieron destacados socios del imperio de Azcapotzalco y que quedarían relegados luego del triunfo de la Triple Alianza.

 

 

 

Vestigios arqueológicos prehispánicos.

 

 

- Época colonial 

 

En 1521, la encomienda de esta se dio a Juan de la Torre, luego a Bartolomé de Perales y después a su hijo. En 1569 pasó a manos de la Corona.

 

Tultitlán en 1530 era vista del convento de Cuautitlán con el que siempre mantuvo estrecha relación. Se construyó una capilla abierta y el pueblo recibió el prefijo cristiano de San Lorenzo. Por otra parte, de acuerdo con la historiadora Juanita Dolores Serratos García, la traza de los barrios que fueron definidos por los tepanecas se mantuvo en el pueblo novohispano; incluso hoy en día se aprecia rastros de la traza original.

 

- Conjunto conventual

 

En 1569, la Provincia del Santo Evangelio, de la Orden de Frailes Menores (OFM), empieza a construir el conjunto conventual, y la obra queda a cargo de fray Bernardino de la Fuente, franciscano nacido en la Nueva España, que se ordena en 1570 y muere en 1627.

 

El edificio se levanta sobre un basamento del antiguo Centro Ceremonial Tepaneca. De la visita de fray Alonso Ponce de 1585, fray Antonio de ciudad Real escribe: "El convento, aunque pequeño, está acabado, con su iglesia, claustro, dormitorios y huerta; todo es pequeño. Moraban en él dos religiosos".   

 

Según George Kubler, dado a la cercanía del convento de Cuautitlán, en el de Tultitlán sólo residía un fraile, que asistía a unos 3000 tributarios.

 

En 1654 llega al pueblo una imagen de san Antonio de Padua, y la iglesia grande se dedicó a este santo franciscano. En el siglo XVIII se construye la capilla de San Lorenzo. En la edificación de las dos se utilizaron pierdas de la pirámide que había en el sitio. En un principio el pueblo se llamó San Lorenzo Tultitlán y luego San Antonio de Padua Tultitlán. 

 

Descripción:

 

Atrio

 

 

 

El atrio y el conjunto conventual están sobre el nivel de la calle, por asentarse sobre una plataforma prehispánica. Se utilizó como cementerio hasta a finales del siglo XIX, cuando por las Leyes de Reforma se establece el panteón municipal.

La entrada principal del atrio es del siglo XVI, y son está tres arcos ojivales, que descansan en grandes columnas cilíndricas con capiteles toscanos. El arco del centro es de mayor tamaño que los dos laterales.

Se asciende por una escalinata de diez escalones. El atrio está bardeado por dos de sus lados, y la barda tiene almenas, y los otros dos lados se comunican con lo que fue la huerta que también está bardeada. Ahora, el atrio es un jardín con árboles y al frente hay una plaza.  

 

El acceso norte del atrio está formado por una puerta de un solo arco de medio punto, el cual en la parte superior tiene un nicho con una imagen de san Lorenzo. Se debió construir a principios del siglo XVIII.

 

Cruz atrial

 

La Cruz atrial original del siglo XVI está incrustada en la pared de la torre derecha de la iglesia. Se debió labrar entre 1570 a 1590, igual que la cruces que se encuentran en el barrio de Belem, San Pablo de las Salinas y Santiago Tepalcapa, todas iglesias pertenecientes a la parroquia de Tultitlán.

Ahora, la que está en el atrio es del siglo XX. Se levanta sobre una estructura de tres cuerpos. El primero un rectángulo cubierto con mosaico y en las cuatro esquinas figuras de leones. Luego un rectángulo cubierto con un bajorrelieve en sus cuatro costados. Y la base propiamente tal sobre la que se sostiene la cruz, que está labrada.

Huerta

 

La huerta se ubica al lado sur del conjunto de la parroquia. Su construcción ocurre entre 1573 a 1574. En la esquina sureste del claustro, por el lado que queda hacia la huerta, se ve un basamento prehispánico, que después de la época colonial fue aprovechado como cimiento para la casa cural.

 

 

 

 

La barda de la huerta es uno de los monumentos históricos más importantes de Tultitlán, ya que en ella se encuentran varias decenas de piedras labradas, en las cuales se representaron, por medio de glifos e inscripciones, los nombres de los barrios y pueblos de la jurisdicción de Tultitlán. La barda de la huerta se encuentra casi totalmente completa después de 400 años de existencia.

 

 

 

 

Barda exterior del atrio frente a la plaza. 

 

Iglesia

 

 

- Exterior

La construcción original de la iglesia es de 1570 y estuvo dedicada a san Lorenzo. La imagen de san Antonio de Padua llega a Tultitlán entre 1645 a 1650, y debido a que comenzó a tener gran culto, en 1650 se construye una primera iglesia en su honor. Con el paso del tiempo se deteriora la construcción y es parcialmente demolida, ahora del edificio solo se conserva un muro.

En 1731 inicia la construcción de una segunda iglesia, que es la que ahora vemos. La obra se suspende en 1744 y permanece detenida por más de 100 años. En 1819 continúan los trabajos, pero solo en la torre sur, hasta que se termina.

Es en 1870 que se reanuda la construcción de los muros, la obra la dirige el ingeniero Manuel Restory. La cúpula principal se termina a principios del siglo XX, y la cúpula del sagrario en 1917.

La fachada - portada tiene dos cuerpos y es de piedra y cantera aparente. En el primero hay tres calles, que se dividen por pilastras. En la del centro un arco de medio punto, y en las dos laterales paredes lisas. 

En el segundo, de menor dimensión, tiene tres calles, en la del centro la ventana del coro en forma rectangular, y las dos laterales son paredes lisas. El remate un frontón triangular, al centro un reloj, y a los lados un barandal.

Las torres tienen dos cuerpos y un remate. En el primero, que corre a lo largo de la fachada - portada, hay ventanas respiradoras. El segundo tiene arcos de medio punto alargados.

 

 

- Interior

 

 

 

La planta es de una nave y en el crucero hay una cúpula octagonal con ventanas alargada obra de inicios del siglo XX. El altar mayor, los altares laterales y el púlpito son de estilo neoclásicos del siglo XIX.

En la restauración de 2004, se encontró el "arco del triunfo", del siglo XVI (1570), arco de piedra labrada de estilo ojival, en el cual se ven alternadas ocho flores. En el siglo XVII fue tapiado, el altar se recorrió hacia delante y la nave quedó más corta.

 

 

 

La cúpula es octagonal con tres ventanas alargadas en cada uno de sus ocho lados La del centro es más ancha que las dos laterales. Hoy tiene vitarles. Entre ventana y ventana hay columnas. Al centro de la cúpula una linternilla.

 

 

Iglesia de San Lorenzo

 

- Exterior

La fachada - portada es del siglo XVIII. Tiene dos cuerpos y un remate. En el primer cuerpo un arco lobulado en medio de dos columnas estípite. En el segundo, la ventana del coro, tipo trébol arremetida, que se enmarca en dos columnas estípite y un arco. El remate es mixtilíneo.   

- Interior

 

El interior es de una sola nave y en el crucero tiene una cúpula octagonal del siglo XVIII. El altar es neoclásico con la imagen de san Lorenzo.  

 

Portal de peregrinos

 

 

 

Se construye entre 1917 y 1947. Consta de ocho arcos de medio punto en el nivel bajo y alto.

 

 

Convento

 

 

 

El convento se encuentra a mano derecha de la capilla de San Lorenzo. La construcción original inicia en 1576 y en 1585 estaba terminado. A lo largo de los siglos ha sufrido diversas intervenciones, una muy importante en el siglo XX.

 

Tiene claustro bajo y alto. En cada lado tres arcos de medio punto. Los del claustro bajo, obra del siglo XVI, son de menor dimensión que los del claustro alto, que se construyen entre 1916 y 1917. Los arcos se sostienen en columnas cuadradas. En los arcos del claustro alto hay un barandal. Todo es de piedra aparente.  El patio es cuadrado y al centro el brocal de un pozo. El techo que lo cubre es obra de 2004 y 2006.  

 

 

 

Galería del claustro bajo.

 

 

Comentario

 

 

 

Loggia del convento que da a la huerta y contrafuerte.

 

 

El conjunto conventual de San Lorenzo es una fundación siglo XVI de la Orden de Frailes Menores (OFM), de la Provincia del Santo Nombre, a cargo de fray Bernardino de la Fuente, franciscano nacido en la Nueva España, que se ordena en 1570 y muere en 1627.

 

El edificio se levanta sobre un basamento del antiguo Centro Ceremonial Tepaneca. En 1585 y estaba terminado.  En el siglo XVII (1654) llega al pueblo una imagen de san Antonio de Padua, que se hace muy popular y es cuando cambia el nombre del conjunto al de este santo franciscano.

 

Desde el siglo XVI, ya a lo largo de los siglos, el conjunto ha tenido diversas intervenciones, la última al inicio del siglo XX. La iglesia de San Antonio de Padua que ahora vemos es de principios del siglo XVIII y del mismo siglo la capilla de San Lorenzo.

 

Del siglo XVI se conserva el atrio, la cruz atrial empotrada, la huerta, que es de grandes dimensiones y sigue en pie la barda de hace 400 años, y el claustro bajo del convento. En la huerta se pueden ver los vestigios arqueológicos del Centro Ceremonial Tepaneca, que debe ser del siglo XIV - XV.

 

- Visitas

 

2026 (febrero)

 

- Fuentes consultadas

  • Notas de la vista.

  • Kubler, George, Arquitectura Mexicana del Siglo XVI, FCE, México, 1983.

  • Vergara Hernández, Arturo y Robert G. Jakson, Las doctrinas franciscanas de México a fines  del siglo XVI en las descripciones de  Antonio de Ciudad  Real (O.F.M.) y  su situación actual, Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, Pachuca de Soto, Hidalgo, 2022. Con base en el libro del siglo XVI Tratado curioso y docto de las grandezas de la Nueva España de fray Antonio de Ciudad Real.

  • Córdoba Barradas, Luis, cronista municipal,  Catálogo de Monumentos Históricos Inmuebles de Tultitlán, Dirección de Educación, Cultura y Turismo, Crónica Municipal, Tultitlán, Gobierno Municipal, 2022 – 2024.

  • Córdoba Barradas, Luis, Tultitlán, Compendio histórico, Tomo I,  Ayuntamiento de Tultitlán, 2019 – 2021.

Estados Unidos en abatimiento de El Mencho

Rubén Aguilar Valenzuela

El 22 de febrero inmediatamente después del abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, fundador y líder indiscutible del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), el gobierno de Estados Unidos felicitó al Ejército de México por la acción.

La vocera de la Casa Blanca, Karolina Leviras, en un mensaje para las redes, dijo: "Estados Unidos brindó apoyo de inteligencia al Gobierno mexicano para ayudar al operativo de Tapalpa, Jalisco, México, en el que se detuvo a Nemesio, El Mencho, Oseguera Cervantes".

Y añadió que "El Mencho era objetivo prioritario para los gobiernos de México y Estados Unidos, pues era uno de los principales traficantes de fentanilo, a nuestro país. El año pasado el presidente Trump designó correctamente al Cártel Jalisco Nueva Generación como Organización Terrorista Extranjera, pues es exactamente lo que es".

 

Lo que ahora se sabe, de fuentes del gobierno de Estados Unidos, es que la colaboración en el operativo consistió en que el Grupo de Trabajo Interinstitucional Conjunto Contra los Cárteles, bajo el mando del Comando Norte, que involucra a varias agencias y corporaciones del gobierno estadounidense, proporcionó información de inteligencia al Ejército mexicano.

 

Este grupo, especializado en el combate contra el crimen organizado, específicamente en la recopilación de información sobre el movimiento de los cárteles de la droga, desde fines del año pasado empezó a monitorear el movimiento de los dirigentes de estas agrupaciones criminales en ambos lados de la frontera.

 

La investigación contempló el seguimiento del El Mencho, pero también de otros líderes, información altamente confidencial en manos del Grupo de Trabajo Interinstitucional Conjunto Contra los cárteles, que puede ser o no proporcionada a las Fuerzas Armadas de México.

 

El Ejército mexicano sobre la colaboración del gobierno estadounidense en el operativo de Tapalpa, señaló que "para esta operación, además de los trabajos de inteligencia militar central dentro del marco de la coordinación y cooperación bilateral con Estados Unidos, se contó con información complementaria por parte de las autoridades de ese país".

 

Especialistas mexicanos en las relaciones entre México y Estados Unidos, y otros sobre el crimen organizado y la acción del Ejército, plantean dos posibilidades sobre la colaboración en el caso del abatimiento de El Mencho: El Ejército de México le estaba dando seguimiento y solo recibió, como lo dice, apoyo complementario de los estadounidenses, pero otros sostienen, que los Estados Unidos, a partir de su información, obligó a las autoridades mexicanas a actuar.

 

De no hacerlo, hubiera implicado que se protegía a El Mencho y al CJNG, que creció de manera extraordinaria en el sexenio del presidente López Obrador (2018-2024), bajo la estrategia de "abrazos y no balazos", que permitió a todos los grupos criminales, en particular al grupo fundado y dirigido por El Mencho, avanzar en el control de espacios del territorio nacional.

Museo Histórico de Acapulco

Rubén Aguilar Valenzuela

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Museo Histórico de Acapulco, se encuentra en el Fuerte de San Diego, en Acapulco, Guerrero.

Historia

El Fuerte de San Diego desde 1949 se convirtió en museo y en distintos momentos ha estado a cargo del INAH, la SEP y el INBA. En 1980 volvió a la gestión del INAH, y desde 1986 alberga el Museo Histórico de Acapulco.

 

Edificio

 

 

 

 

Desde fines del siglo XVI, distintos grupos de piratas y corsarios, que venían de los actuales Reino Unido y Países Bajos, asediaron las costas de la Nueva España con el fin de saquear barcos y pueblos, para obtener tanto botines como agua y provisiones para sus acciones en altamar.

El botín más codiciado fue siempre el Galeón de Manila, grupo de embarcaciones que en su viaje de las Filipinas a Acapulco venía cargado con toneladas de artículos, muchos de ellos de gran valor monetario.

 

En 1615, el virrey de la Nueva España, Diego Fernández de Córdoba, para prevenir los ataques de los piratas, ordena la construcción de un fuerte en Acapulco.

 

El ingeniero militar Adrián Boot, quien había intervenido en la edificación del Fuerte de San Juan de Ulúa, en Veracruz, hizo el proyecto y llevó a cabo la edificación.

 

A los seis meses de haber iniciado la construcción, ya se habían terminado los baluartes; Los Caballeros del ReyEl Príncipe y El Duque, correspondientes a la banda de tierra.

 

Y estaban en construcción Los Caballeros de  GuadalcázarEl Marqués y los terraplenes, cuando un  terremoto afectó la obra. Se hicieron las reparaciones, y luego se levanta la  portada y el puente levadizo. Dos años más tarde el fuerte estaba terminado.

 

 

 

Se realizaron pruebas de artillería en las que las balas llegaban a la punta del grifo, cerrando el acceso a la bahía. Contaba con cuarteles, casa para el castellano, del condestable y una sala de armas. El Fortín Álvarez se construye como polvorín y alojo de municiones, en la parte alta de Acapulco.

 

En 1766 un terremoto causó daños al fuerte y en 1776, el ingeniero Miguel Constanzó propuso mejorar las defensas, pero es el ingeniero Ramón Panón quien diseña un nuevo pentágono defensivo para mejorar la fortaleza, ​cuya obra inicia en 1778.

 

Para 1783, la obra estaba concluida, con capacidad  para 2000 personas con víveres y agua potable para todo el año. Más tarde fue convento, hospital y cárcel.  En esa época se le llama fue Fuerte de San Carlos en honor de Carlos III, pero su nombre original permanece entre la  población.

 

 

 

 

Durante la Independencia, los rebeldes logran sitiar Acapulco, apoderándose de la plaza. Las fuerzas españolas se refugiaron en el fuerte, donde lograron resistir hasta el 16 de agosto de 1813, cuando se firmó un tratado de rendición entre José María Morelos y el comandante relista Pedro Antonio Vélez, defensor de la plaza de Acapulco. En abril de 1814, lo recupera el virreinato. Luego pasaría a ser parte del Primer Imperio Mexicano el 15 de octubre de 1821.

Exhibición

 

El discurso museístico abarca el conjunto de la historia de la región, inicia con los primeros pobladores mesoamericanos, para después seguir con la colonia, el comercio con el Oriente, la piratería en el Océano Pacífico, la lucha por la Independencia, y el siglo XIX y XX. La exposición se organiza en 13 salas:

1) Sala Introductoria: Aborda la política de defensa de la Corona española y la construcción del Fuerte de San Diego.

2) Sala Primeros Pobladores: Muestra los asentamientos prehispánicos de Acapulco y los grupos étnicos al momento de la Conquista.

3) Sala Conquista de los Mares del Sur: Enseña la importancia de la Nueva España detrás de la expansión de nuevos territorios.

 

4) Sala de Navegación: Aborda el descubrimiento de la ruta Acapulco-Manila-Acapulco, con el tornoviaje de Andrés de Urdaneta, así como la importancia del Galeón de Manila o Nao de China, embarcación autorizada por la Corona española para realizar el comercio entre sus colonias.

 

 

5) Comercio I y Comercio II: Salas dedicadas al intercambio comercial de la época.

 

 

6) Sala de Piratería: Aborda la piratería en las costas americanas, la diferencia entre piratas, bucaneros, filibusteros y corsarios.


7) Sala de la Cocina del Fuerte:  Cocina y espacio donde se realiza la celebración de la victoria de Morelos.

 

8) Sala de los Confines del Imperio: Muestra la transculturación que dio forma a la cultura de Filipinas.

9) Sala de la Capilla del Fuerte: Aborda cómo las acciones militares de la Corona de España eran, al mismo tiempo, medios para propagar la fe católica.

 

10) Sala de Independencia: Muestra el inicio y consumación de la Independencia y la importancia de las campañas de Morelos, y la hazaña de la toma de la fortaleza.


11) Sala Siglo XIX: Exhibe elementos relacionados con la instauración de la República, el gobierno y derrocamiento de Antonio López de Santa Anna por el general Juan Álvarez y las Leyes de Reforma, hasta el Segundo Imperio.

12) Sala Porfiriato y Sala Revolución: Muestra la vida de Porfirio Díaz a través de una ambientación de la época y los sucesos del movimiento armado, en particular sobre el general Silvestre G. Mariscal, revolucionario guerrerense.

13) Sala Acapulco Contemporáneo: Aborda la transformación del municipio de Acapulco tras la Revolución, desde la década de los años cuarenta a la fecha, que incluye sus perfiles turísticos y cinematográficos.

 

Ahora hay dos salas dedicadas a la comunidad afromexicana de Guerrero. 

Comentario

 

El fuerte del siglo XVIII en forma de pentágono, diseño del ingeniero Ramón Panón, es una buena muestra de la ingeniería militar de la época. El edificio, de arquitectura de gran calidad, cuenta con portada, puente levadizo, patio central y los terraplenes que dan acceso a la parte alta donde están los cañones. Es un edificio muy bello, que está bien conservado.

 

Las trece salas cuentan con objetos de gran valor, y tienen buena información. El diseño de la museografía es buena, y también la iluminación. Se requieren varias vistas, para poder leer el conjunto de los textos y ver con cuidado los objetos expuestos. Vale la pena el recorrido exterior del fuerte, para ver el conjunto de su arquitectura y la propuesta de la ingeniería militar.    

 

Maqueta del Fuerte de San Diego. 

Rini Templeton. Apuntes

 

Rubén Aguilar Valenzuela 

 

 

La exposición Rini Templeton. Apuntes se presentó en el Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). La curaduría es de Elva Peniche Montfort y Cristine Galindo, y el diseño museográfico de Byron Franco.

 

Exhibición

 

En una mampara de la muestra se encuentra este texto: "La artista militante Rini Templeton (Búfalo, 1935 - Ciudad de México, 1986) desarrolló su práctica alrededor de diversos movimientos sociales entre las décadas de 1960 y 1980. Acompañó gráficamente coyunturas como la Revolución cubana, el movimiento chicano, la revolución nicaragüense y distintas luchas campesinas, obreras y sindicales en México y Estados Unidos. Esta exposición busca recuperar sus procesos de trabajo, itinerarios y compromisos como productora de imágenes, a partir de una revisión exhaustiva de sus cuadernos de apuntes, que conforman el Fondo Rini Templeton del Centro de Documentación Arkheia del MUAC.

 

Los dibujos a lápiz, acuarela, tinta y plumón se convirtieron en matrices para fotocopias que la misma Templeton entregaba a las organizaciones con el fin de que circularan en mítines y marchas, proceso nombrado por ella como Xerox-Art. Estos cuadernos constituyen un registro artístico y documental de la cotidianidad de las organizaciones y agentes con los que se vinculó, un aspecto poco explorado por la tradición gráfica política del siglo XX".

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Esta exposición busca recuperar sus procesos de trabajo, itinerarios y compromisos como productora de imágenes, a partir de una revisión exhaustiva de sus cuadernos de apuntes, que conforman el Fondo Rini Templeton del Centro de Documentación Arkheia del MUAC.

 

La exposición se organiza en cuatro espacios: Alfabeto visual; Recorridos; Acompañamientos y Puente voy. Soy vida.

- Alfabeto visual

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Se presentan materiales que ayudan a entender los procesos formales y referentes teóricos que llevaron a Rini Templeton a desarrollar un posicionamiento personal claro sobre el uso de las imágenes para fines militantes y comunicacionales. Su método de producción visual consistió en generar imágenes altamente contrastadas con líneas gruesas en plumón y tinta negra, para adaptarse a las necesidades de reproducción de imagen de las máquinas Xerox.

 

Punto crítico fue una revista publicada de 1972 a 1986. Durante varios años, Rini Templeton colaboró con Amelia "Cuqui" Rivaud y otros agentes en el diseño y edición de la revista. Muchos de los dibujos que se encuentran en los cuadernos fueron reproducidos para ilustrar sus páginas, y constituían para esta organización como para otras, una especie de propiedad común para ser utilizada libremente.

 

- Recorridos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Taos 1965-1974. En Taos, Nuevo México, inicia el desarrolla su carrera artística. Se vincula con el movimiento chicano y participa como diseñadora en los periódicos El Grito del Norte y New Mexico Review.

 

México 1974.  Llega a vivir a México donde se une al Taller de Gráfica Popular y en 1976 al Taller Arte e Ideología. En 1978, se incorpora al equipo de la revista de Punto crítico y es miembro fundador del Frente Mexicano de Grupos Trabajadores de la Cultura.

 

Albuquerque 1975-1976. En Albuquerque, Nuevo México, hace diseños para el libro 450 Years of Chicano History, publicado por el Chicano Communications Center y se vincula con la Chicano League Against Racism and Oppression (CLARO).

 

Chicago 1979. Ante la amenaza de cierre del Cook County Hospital en Chicago, uno de los hospitales públicos más grandes de Estados Unidos, acompaña la coalición formada por personal médico y pacientes para defender el hospital.

 

Big Mountain 1980. Acompaña a los Navajo en su lucha contra la política federal estadounidense de relocalización, la cual buscaba facilitar el acceso corporativo a los recursos minerales de la zona y desplazar a los pueblos nativos.

 

Nicaragua 1980. El gobierno sandinista la invita a Nicaragua para enseñar a producir materiales de educación política. Coincide allá con otros artistas como el Grupo Germinal y la poeta Margaret Randall.

 

SITUAM 1980-1983. Diseña publicaciones para el departamento de prensa del Sindicato de Trabajadores de la Universidad Autónoma Metropolitana (SITUAM) y acompaña al Sindicato de Trabajadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (STUNAM).

 

Los Ángeles 1984. Acompaña la huelga del International Ladies Garment Workers Union (ILGWU) en Los Ángeles, California, uno de los sindicatos más grandes y poderosos de Norteamérica en el siglo XX.

 

Ciudad de México 1985. Tras los sismos de 1985, recauda fondos para los damnificados y se une a las movilizaciones y al reclamo por la reconstrucción de sus viviendas.

 

- Acompañamientos

 

 

 

 

 

 

La vida y la obra de Rini Templeton estuvieron marcadas por sus procesos de acompañamiento a organizaciones sociales y políticas localizadas en diversos territorios. En las páginas de sus cuadernos se ponen de manifiesto preocupaciones constantes que invitan a agrupar algunos temas de su producción visual: el trabajo y los oficios, la violencia política, la vida cotidiana de las organizaciones, las dinámicas de las manifestaciones, entre otros.

 

Su estar con estas movilizaciones pareciera ordenarse en dos marcos temporales complementarios: por un lado, el tiempo del espacio público en la toma de la calle y el grito de consignas y, por otro, uno más lento vinculado con la espera, aquella que transcurre en las huelgas y asambleas, pero que es también el tiempo del trabajo reproductivo, del compañerismo, del ocio y de la celebración.

 

El periodo en el que Templeton vivió en México, entre las décadas de 1970 y 1980, estuvo marcado por la represión sistemática por parte del Estado contra opositores políticos. En este proceso, conocido como Guerra Sucia, se llevaron a cabo torturas, asesinatos y desapariciones forzadas. Rini representó momentos de violencia, aprehensión y encarcelamiento, así como las protestas de organizaciones contra la represión y madres buscadoras con consignas que aún hoy son vigentes.

 

Templeton retrató a trabajadores y campesinos en el ejercicio de sus oficios cotidianos, acompañando de cerca sus demandas por mejores condiciones de vida y derechos laborales. La mirada de Rini buscaba dignificar a los sujetos de la lucha, mostrar la fuerza de su trabajo y la centralidad de su papel en la transformación social. Al registrar tanto la resistencia como la cotidianidad de quienes labran la tierra o sostienen con su esfuerzo los espacios urbanos, estos dibujos constituyen un testimonio visual de solidaridad.

 

- Puente voy. Soy vida

 

El título de esta sección recupera la frase que aparece en uno de los pocos autorretratos de Templeton, en donde se define y representa como un puente entre lugares y personas. En diálogo con la sección Recorridos, se muestran cuadernos que documentan luchas y tránsitos de la artista a lo largo de su vida, así como fotografías, cartas y publicaciones que atestiguan sus colaboraciones con grupos artísticos y agentes locales como Grupo Germinal, el Centro Libre de Experimentación Teatral y Artística (CLETA) o el Taller Arte e Ideología (TAI), fundado por Alberto Híjar. Estos documentos provienen de otros fondos documentales del MUAC y permiten trazar las redes afectivas y de afinidad política de Templeton.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Comentario

 

La militancia de Rini Templeton la llevó a viajar por una gran cantidad de territorios, especialmente entre Estados Unidos y México, pero también Cuba y Nicaragua, y otros países.

 

Más allá de las fronteras, la artista acudió a los lugares donde algún movimiento social requería de su acompañamiento y de su trabajo artístico. En sus cuadernos de apuntes, se pueden ver algunos de los momentos de su lucha para visibilizar la diversidad de causas que ella apoyó.

 

Los espacios recorridos por Rini Templeton no son neutrales, y hablan de su compromiso por cambiar el mundo y ser solidaria con las luchas populares en donde estas se daban. Ella iba a su búsqueda.

 

La curaduría y el diseño museográfico son muy buenos, y hacen lucir la obra, de un lado, y de otro permite se conozca la trayectoria de la artista y el conjunto de su obra. Había visto algunas de sus obras, pero no sabía que eran de ella.

 

Artista

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Rini Templeton (Búfalo, 1935 - Ciudad de México, 1986) fue una artista - activista que, con su obra, registró luchas populares en Estados Unidos, México y Centroamérica. Estudió en la Universidad de Chicago, viajó por Europa y se hizo escultora. Tras vivir dos años en Nuevo México, viene a México donde estudia grabado.

 

De 1961 a 1964 vive en Cuba, donde trabaja en la Campaña de Alfabetización, corta caña de azúcar y funda el Taller de Grabado de la Catedral de La Habana. Se instala en Taos, Nuevo México, donde trabajó como artista y colabora con el movimiento chicano.

 

Realiza una publicación de apoyo al pueblo chileno tras el golpe militar del 11 de septiembre de 1973 contra el presidente Allende. En 1974 regresa a la Ciudad de México y se incorpora al Taller de la Gráfica Popular.

 

Viaja a Nicaragua, donde forma a personas para producir material educativo para el gobierno sandinistas. Tras el temblor de 1985, en México, Rini se une a los esfuerzos populares para exigir al gobierno la construcción de nuevas viviendas. Al año siguiente, Rini muere por causas desconocidas en su casa de Ciudad de México.

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