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Valor sentimental


Rubén Aguilar Valenzuela

 

La nueva película de Joachim Trier, Valor sentimental (Noruega, 2025), cuenta la historia de Nora (Renate Reinsve) y Agnes (Inga Ibsdotter Lilleaas) dos hermanas que, tras la muerte de su madre, deben reencontrarse con su padre, Gustav Borg (Stellan Skarsgård), un cineasta brillante y al mismo tiempo ausente.


Gustav, de regreso a la vida de familia, quiere filmar una película inspirada en la historia de los Borg, y pide a Nora, actriz de teatro, que encarne el papel principal, pero ella rechaza la invitación, incapaz de separar la propuesta artística de la historia de abandono que la une a su padre.


El padre, entonces, ofrece el papel a una joven estrella estadounidense, Rachel (Elle Fanning), cuya presencia altera todavía más el delicado equilibrio entre los miembros de la familia, y provoca nuevas tensiones.


La película narra, a profundidad, el proceso de reconciliación familiar, y también explora el modo en que las personas se inventan relatos para sobrevivir, justificarse o pedir perdón. Trier plantea un conflicto íntimo, y también propone una reflexión aguda sobre cómo el cine transforma la experiencia personal en representación, y sobre quién tiene derecho a narrar el dolor ajeno.


El cine aparece aquí como un espacio ambiguo, que puede ser útil para nombrar lo que no se ha dicho, pero también puede convertirse en una forma de apropiación o de manipulación afectiva. Trier construye una obra sobre la memoria, los resentimientos acumulados y la posibilidad, que siempre es incierta, de reparar los vínculos rotos y la pérdida a través del arte.


En la película, la casa donde transcurre buena parte del relato, no funciona sólo como escenario, sino es el depósito de una historia familiar que sigue viva en los objetos, en los silencios y en las habitaciones cargadas de pasado. Cada puerta, cada pasillo y cada encuadre parecen contiene una memoria reprimida. La cámara observa los gestos mínimos y las miradas interrumpidas.


Un crítico especializado plantea que en la película hay ecos evidentes de Ingmar Bergman en la exploración de los lazos paterno-filiales, pero Trier evita la mera imitación gracias a un tono propio, menos severo y más abierto a la ironía, al desconcierto y a una forma tenue de esperanza.


Es una película de una gran belleza formal, que se adentra a la vida de familia, el peso del pasado y el valor de la reparación que no puede ser milagrosa. Es una mirada profunda sobre las heridas que deja la ausencia, pero también sobre la posibilidad de mirar esas heridas de frente y convertirlas, si no en reconciliación plena, al menos en comprensión.














Valor sentimental

Producción: Noruega, 2025

Dirección: Joachim Trier

Guion: Joachim Trier y Eskil Vogt

Fotografía: Kasper Tuxen

Música: Hania Rani

Con: Renate Reinsve, Stellan Skarsgård, Inga Ibsdotter Lilleaas, Elle Fanning y Cory Michael Smith.

Stéphane Couturier. Eileen Gray / Le Corbusier


Rubén Aguilar Valenzuela






La exposición "Stéphane Couturier. Eileen Gray / Le Corbusier", se presentó en la Abadía de Montmajour, Arlés, Provence, Francia.


Exposición


El fotógrafo Stéphane Couturier, presenta "Eileen Gray / Le Corbusier". La serie de fotografías parte de la historia de la villa, en el sur de Francia, que Eileen Gray, diseñadora irlandesa, creó en 1926, junto al arquitecto Jean Badovici, una casa orientada al mar.


Se proponía como un manifiesto de modernidad, en una concepción minimalista, que se pensó hasta el último detalle, que incluyó el mobiliario y también las "ventana-biombo" diseñadas por Bodovici.




Diez años después, Badovici invita a Le Corbusier a pintar murales, sin avisar a Gray. Esta intervención violenta el proyecto minimalista original. Ella, dolida, nunca volvió a este lugar.


Couturier retoma ese "encuentro" póstumo y conflictivo: mediante sobreimpresiones, fusiones de imágenes y juegos de transparencia, hace dialogar las líneas depuradas de Gray con las pinturas explosivas de Le Corbusier.







Artista




Stéphane Couturier nace en 1957 en Neuilly-sur-Seine, París. Estudia en el Lycée Condorcet y en la Universidad Paris-Dauphine. Durante más de treinta años, ha desarrollado un trabajo artístico innovador que combina la fotografía y el vídeo, explorando la arquitectura de los siglos XX y XXI desde múltiples perspectivas geográficas.


El eje central de su práctica artística es la transformación y el cambio. Sus fotografías documentan sitios de construcción en Berlín, edificios demolidos en La Habana, plantas de montaje de automóviles en Valencia, entre otros espacios. Su trabajo se caracteriza por un fuerte sentido del diseño, la composición y el uso específico del color.


Su obra se encuentra en más de 50 colecciones de museos e instituciones corporativas mundiales, incluyendo: Musée de l'Elysée; Centre Georges Pompidou; Los Angeles County Museum; Art Institute of Chicago; National Gallery of Canada.


Comentario




Couturier cuestiona la naturaleza pretendidamente objetiva de la fotografía, para construir combinaciones de formas que actualizan continuamente la realidad que registra, y esto se pude ver con claridad en la exposición.


De los trabajos que se exponen, la crítica especializada señala que funcionan en varios niveles: como documento fotográfico; como ensayo visual sobre la memoria arquitectónica, y como relectura de un episodio de la historia del diseño marcado por el conflicto de autoría entre Gray y Le Corbusier.


Couturier no toma partido en esta disputa, sino que construye una tercera imagen, híbrida, que obliga al espectador a habitar esa tensión sin resolverla del todo, y señala que la reconciliación plástica que hace entre ambos artistas da lugar a imágenes muy bien construidas y de colores intensos, que ofrecen una relectura crítica de la arquitectura, que resulta muy convincente.




 

Cueva Chauvet

Rubén Aguilar Valenzuela




En 2014, la Unesco declaró a la cueva de Chauvet Patrimonio Cultural de la Humanidad. Se encuentra cerca de la comuna de Vallon-Pont-d'Arc en un acantilado de piedra caliza sobre el antiguo cauce del río Ardèche, en las Gargantas del Ardèche.


Época


La cueva contiene algunas de las pinturas rupestres más antiguas que se conocen, basándose en la datación por radiocarbono, Jean Clottes concluye que "las fechas se dividen en dos grupos, uno centrado en torno a los 27 000-26 000 años de edad y el otro en torno a los 32 000-30 000 años".


Otros arqueólogos cuestionan estas fechas, entre ellos Christian Züchner, que en base a comparaciones estilísticas con pinturas similares de otros yacimientos bien datados, estima que las pinturas rojas son del periodo Gravetense (28 000-23 000) y las negras del Magdaleniense temprano (18 000-10 000).


La mayor parte de las obras de arte se remontan a la más antigua de las dos épocas, el período Auriñaciense (30 000 a 32 000). La posterior ocupación gravetiense, que se produjo hace 25 000 a 27 000 años, dejó poco más que huellas de un niño, los restos carbonizados de hogares antiguos y las manchas de humo de las antorchas que iluminaban las cuevas. Se descubrieron indicios que sugieren que, después de la visita del niño a la cueva, esta fue tapada hasta su redescubrimiento en 1994. Estas huellas humanas pueden ser las más antiguas fechadas con precisión.




Descubrimiento


La cueva fue explorada por primera vez el 18 de diciembre de 1994 por tres espeleólogos: Éliette Brunel-Deschamps, Christian Hillaire y Jean-Marie Chauvet, de quien tomó el nombre. Además de las pinturas y otras pruebas de actividad humana encontraron restos fosilizados, huellas y marcas de una variedad de animales, algunos de los cuales se han extinguido. Un estudio adicional del arqueólogo francés Jean Clottes ha revelado mucho sobre el sitio, aunque la datación ha sido motivo de controversia.

 

 

Investigación




Cueva original

 

Desde el año 1998 un equipo multidisciplinar efectúa investigaciones en la cueva Chauvet-Pont d'Arc. En 1996, el Ministerio de la Cultura y de la Comunicación francés anunció una licitación internacional para seleccionar al equipo científico que estudiaría la cueva Chauvet-Pont d'Arc, según el protocolo que se reserva habitualmente a los yacimientos arqueológicos de carácter histórico.


En 1996, el equipo científico al que se le asignó la investigación estuvo dirigido por Jean Clottes, quien estuvo a cargo hasta 2002, fecha en la cual Jean-Michel Geneste lo sustituyó. Los trabajos de investigación de dicho equipo se iniciaron en 1998 y continúan en la actualidad.


Los nuevos modos de investigación no invasivos permiten en el futuro la prolongación de los trabajos actuales. La investigación se efectúa en dos campañas anuales, de dos a tres semanas de duración cada una, la primera en primavera y la segunda en otoño.


El trabajo está supeditado a las posibilidades de acceso a las paredes, vestigios o huellas en suelos, sin correr el mínimo riesgo de deteriorar los suelos vírgenes. Los trabajos científicos se realizan a partir de pasarelas que discurren fundamentalmente por el primitivo recorrido de los descubridores. Cuando hay lugares que necesitan una investigación más cercana, se instalan pasarelas transitorias después de estudiar su impacto potencial sobre la cueva. La conservación es el eje prioritario del equipo y ha sido siempre un vector de desarrollo en los nuevos métodos de toma de datos y de enfoques de esta cueva decorada.




Pinturas rupestres




Hace 23 000 años, un desprendimiento de rocas selló la entrada, lo que protegió sus más de 1000 dibujos y grabados del deterioro y el aire exterior.


Las paredes de la cueva destacan por un realismo y técnicas de perspectiva sorprendentes para la época (periodo auriñaciense). En ellas se representan más de 400 animales de 14 especies diferentes, destacando especialmente manadas de caballos, leones cavernarios, rinocerontes y mamuts. Una de las figuras más famosas e icónicas es la representación del "Hombre-León".


Han sido catalogadas cientos de pinturas de animales que representan al menos catorce especies diferentes, entre ellas algunas que rara vez, o nunca, se han encontrado en otras pinturas de la época glacial. En lugar de representar solo los animales relacionados con la caza, que predominan en el arte rupestre paleolítico, es decir, caballos, bisontes, renos, y otros, las paredes de la cueva de Chauvet se cubren con depredadores: leones, panteras, osos, búhos y hienas.


Más típica de las cuevas con arte rupestre es la ausencia de representaciones de figuras humanas completas, aunque existe una posible figura parcial de "Venus", que puede representar las piernas y los genitales de una mujer. También puede estar presente una figura quimérica que parece tener la parte inferior del cuerpo de una mujer con la parte superior del cuerpo de un bisonte.


Hay paneles de impresiones y plantillas de manos positivas en ocre rojo realizadas por impresión directa. Igualmente se encuentran por toda la cueva símbolos abstractos, líneas y puntos. Además hay dos imágenes no identificables que tienen una vaga forma de mariposa. Esta combinación de temas ha llevado a los expertos en arte y culturas prehistóricas a creer que pudieran ser pinturas de tipo ritual, chamánico o mágico.










Réplica




La réplica de la cueva de Chauvet fue creada por un equipo de más de 500 profesionales entre artistas, escultores y científicos. El proyecto fue dirigido por el escenógrafo Alain Dervieux y el despacho de arquitectos Fabre & Speller.


En el interior la cueva mide 3000 metros cuadrados, y para lograr la réplica exacta, los artistas se valieron de tecnología 3D, resinas y moldes que simulan a la perfección las pinturas originales de hace 36 000 años, así como las formaciones geológicas y los restos de osos cavernarios encontrados en la cueva original.













Recorrido







Se recorre la réplica de la cueva caminando por pasillos, bajo la orientación de un guía que explica lo que se ve.


Museo




Hay una sala con reproducciones de seres humanos de la época en que la cueva fue pintada, y también de animales que están representados en las paredes de la cueva.
















Comentario

 

Desde 2014, la cueva original de Chauvet fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco. No se le pude visitar, y solo tienen entrada a ella los investigadores que la estudian.


Hace 23 000 años un derrumbe selló la cueva y la protegió del deterioro y la destrucción. La fecha de las pinturas rupestres se divide en dos grupos, el primero entre el 32 000 y el 30 000; y el segundo entre el 27 000 y 26 000. En otra versión el primero entre 28 000 y 23 000, y el segundo entre 18 000 y 10 000.


La cantidad y la calidad de las obras al interior de la cueva la hacen única. Hay coincidencia de que se trata de dibujos de extraordinaria calidad y un alto estado de conservación. Es un sitio ideal para la investigación del pasado remoto.


El edificio que aloja la réplica de la cueva es espectacular, y el interior sorprendente. Es una gran obra. La reproducción de los ambientes y de la pintura es notable. La visita fue una gran experiencia para toda la familia. 




La planicie y al fondo las montañas.

Las Mutaciones de Bartra

Rubén Aguilar

Roger Bartra Muriá (Ciudad de México, 1942) en Mutaciones. Autobiografía intelectual (Debate, México, 2023) hace un recorrido muy personal por la evolución de su pensamiento en las diferentes etapas de su vida y da cuenta detallada de su producción intelectual.


En mi lectura de estas memorias de carácter autobiográfico, ubico que Bartra sigue seis grandes líneas: aspectos de su historia personal; los sitios donde estudió; los sitios donde trabajó; la evolución y cambios en su pensamiento; las obras que ha producido y su militancia de izquierda.


Bartra en la reconstrucción de su memoria utiliza cartas a sus padres y a su hermana, notas que hizo a lo largo de los años, artículos y entrevistas. De manera especial está presente su reflexión sobre el proceso de creación de sus obras.


Si bien el texto no es una biografía, Bartra hace algunas referencias a episodios de su vida de niño con sus padres, de la etapa de la adolescencia y de su juventud, que dicen quién es el personaje y de dónde viene.


Hace también referencia a sus relaciones de pareja y a sus hijos y nos cuenta de su permanente sensación de ser un extranjero en México, y de ubicarse siempre como alguien que es visto ajeno del lugar en el que vive.


Bartra, hijo de escritores catalanes del exilio de la República de España en México, habla de los lugares en los que estudió y lo que significaron en su formación intelectual. Tiene una visión crítica, que señala lo que piensa fue relevante y lo que no.


En la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH) se formó como etnólogo, y en la Sorbona (Universidad de París) se doctoró como sociólogo.


A finales de los años sesenta trabaja como académico en Venezuela. Desde 1971 es miembro del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (IIS-UNAM). En la década de los ochenta y noventa realiza pasantías y es invitado como profesor en universidades de Estados Unidos, España e Inglaterra.


Bartra cuenta el proceso de su evolución del pensamiento marxista-leninista, de carácter ortodoxo, hacia las posiciones del Eurocomunismo, a partir de sus años en París, y después su tránsito para asumir la causa de la democracia y la libertad.


El hilo conductor de la autobiografía es su producción intelectual y los problemas de carácter teórico que surgen cuando aborda cada una de sus obras. Bartra empieza a publicar de muy joven, todavía como estudiante en la ENAH.


En esa época, década de los sesenta, publica en la revista Taltoani, "La tipología y la periodificación en el método arqueológico". Luego viene el libro El modo de producción asiático y otros artículos, también de esa misma década, que se recopilan en el libro Marxismo y sociedades antiguas: el modo de producción asiático y el México prehispánico. En la autobiografía, habla de su compromiso con la teoría marxista y de su interés particular en el modo de producción asiático.


Del inicio de la década de los setenta es el Breve diccionario de sociología marxista (1973) y es cuando trabaja el tema agrario del que publica artículos, que luego se recogen en tres libros: Estructura agraria y clases sociales en México (1974), El poder despótico burgués: Las raíces campesinas de las estructuras políticas de mediación (1977) y Campesinado y poder político (1982). Estos luego se publican en inglés como Agrarian Structure and Political Power in Mexico (1993).


A partir de su trabajo académico en torno al agro genera una teoría para explicar la evolución de la sociedad rural mexicana que abre nuevas líneas de investigación sobre el campo y provoca intensas discusiones.


Al final de los setenta y en la década de los ochenta aborda la teoría política de los procesos de legitimación y las formas de mediación. Sostiene que el concepto de mediación permite explicar la estabilidad, la cohesión y la legitimidad de los sistemas políticos en los países industrializados del siglo XX.


De esa época es Las redes imaginarias del poder político (1981). La teoría de la mediación aplicada a la realidad mexicana se trata en La democracia ausente (1986). Y de esa década es su célebre trabajo La jaula de la melancolía (1987), que lo introduce de lleno a este tema de estudio.


Y aborda el problemático y muy debatido tema de la identidad nacional mexicana. Desde el inicio de su publicación el libro se convierte en un texto clásico que ofrece un nuevo ángulo de mirada sobre la identidad nacional, que supera y deja atrás antiguas interpretaciones.


En la década de los noventa realiza una serie de estudios y reflexiones sobre la realidad mexicana y sigue trabajando sobre la teoría de las redes imaginarias del poder político. Y añade a sus investigaciones los mitos sobre el salvaje. Estos estudios critican la tradición del estructuralismo y propone una nueva interpretación de carácter evolucionista.


De esta época son libros fundamentales en la producción de Bartra: El salvaje en el espejo (1992); Oficio mexicano: miserias y esplendores de la cultura(1993); El salvaje artificial (1997); El Siglo de Oro de la melancolía. Textos españoles y novohispanos sobre las enfermedades del alma(1998); La sangre y la tinta y Ensayos sobre la condición postmexicana, (1999).


Ya en la década del 2000 al 2010 continúa sus estudios sobre la realidad política de México, la melancolía e introduce un nuevo tema al que dedica gran tiempo y energía, el funcionamiento del cerebro. De esa época son: Cultura y melancolía. Las enfermedades del alma en la España del Siglo de Oro (2001);El duelo de los ángeles. Locura sublime, tedio y melancolía en el pensamiento moderno (2004) y Antropología del cerebro. La conciencia y los sistemas simbólicos (2006) y Cerebro y libertad. De 2013 es Ensayo sobre la moral, el juego y el determinismo.


En estas obras donde aborda el estudio del cerebro ofrece una nueva y original interpretación del tema de la conciencia que discute con neurocientíficos. Desarrolla la hipótesis de que el funcionamiento del cerebro humano no se puede entender sin examinar su estrecha conexión con un conjunto de prótesis culturales, a las que define como un exocerebro.


Sobre su análisis de la realidad política mexicana se encuentran: Fango sobre la democracia (2007) y La fractura mexicana (2009). Los dos abordan la transición democrática que se inicia en el año 2000 cuando el PRI, después de 80 años, pierde la presidencia de la República. Sobre ese tema trata también La sombra del futuro. Reflexiones sobre la transición mexicana (2012).


Estudia el axolotl, el anfibio endémico de México, y resultado de esa investigación es Axolotiada. Vida y mito de un anfibio mexicano (2011) que tiene imágenes, del diseñador Gerardo Villadelángel Viñas. Vuelve sobre el mito del salvaje en Historias de salvajes (2017) y Los salvajes en el cine: notas sobre un mito en movimiento (2018).


Y una vez más aborda el tema de la melancolía en La melancolía moderna (2017). Y la relación entre esta y el "ser del mexicano" que es objeto de estudio en Anatomía del mexicano (2019). La melancolía es un fenómeno social y cultural propia de una sociedad mundial inmersa en transformaciones caóticas y profundas que afectan a las sociedades de las distintas partes del mundo. De 2019 es Chamanes y robots. Reflexiones sobre el efecto placebo y la conciencia artificial.


La vida intelectual de Bartra ha dejado huella en la realidad del país. No hay duda de la importancia y significado del conjunto de su muy amplia y diversa obra, que ha pasado por distintas concepciones teóricas, y también por muy diversas temáticas de carácter político, social, cultural y científico. Mutaciones. Autobiografía intelectual es el recuento de una vida intensa dedicada al estudio, siempre sugerente e innovador.


A lo largo de su vida ha sido un referente de la izquierda en México. Desde muy joven se volvió un activista político comprometido con los cambios en el país, para hacerlo más justo e incluyente. Ha seguido en esa lucha, que ahora identifica con la democracia. La búsqueda de la verdad y el rebelarse contra la establecido han sido dos grandes propósitos que han conducido su vida. Su autobiografía intelectual ofrece la posibilidad de conocer de manera más profunda la vida de este hombre, que optó por la academia y la escritura, como su manera de estar en el mundo.

En Nicaragua ya no habrá elecciones

Rubén Aguilar Valenzuela 

El pasado 19 de julio, el presidente Daniel Ortega, el dictador de Nicaragua, posición que comparte con su esposa, la vicepresidenta, Rosario Murillo, declaró:  "Que se olviden, aquí no volverá a haber elecciones".

En su intervención, en un acto conmemorativo del 47 aniversario del triunfo de la Revolución Sandinista, dijo también que "no volverá a haber elecciones para que ellos (la oposición) intenten atrapar el gobierno, atrapar el poder".

Después del triunfo de los sandinistas, que en 1979 derrocan a la dictadura de la familia Somoza en Nicaragua, Ortega gobernó su país de 1979 a 1990. Después de 17 años en la oposición regresó al poder en una elección democrática en 2007.

En Nicaragua a partir de entonces ha habido elecciones, siempre fraudulentas, que le han permitido mantener el poder en estos últimos 20 años. Después de 2007, en los hechos no ha habido elecciones, y el resultado se sabía de antemano.

La declaración de Ortega, que no deje de sorprender, confirma abiertamente el carácter dictatorial del gobierno que él y su esposa encabezan, que el sacerdote y poeta Ernesto Cardenal, llamaba la Familia Imperial.

Para la oposición, hoy toda en el exilio expulsada por Ortega y Murillo, la declaración del dictador confirma que en Nicaragua, desde hace años, son ya veinte, no se gobierna por decisión del voto ciudadano sino solo por la fuerza, avalada por el Ejército.


Desde hace años todas las encuestas señalan que si en Nicaragua hubiera reales elecciones, Ortega y Murillo perderían las elecciones. Ellos lo saben y por eso en todas, ya en el poder, han hecho fraude.


En la Nicaragua de hoy todo está diseñado para que a la muerte de Ortega, ahora tiene 80 años y su salud es mala, herede el poder su esposa, y que esta para mantenerse en él, ya no tenga que hacer elecciones, aunque fueran simuladas.


Las distintas organizaciones de la oposición, de manera conjunta, han dado a conocer su postura ante este nuevo nivel de la dictadura y dicen que "constituyen una ruptura abierta con los principios democráticos que sustentan el sistema interamericano".


Y añaden que "no se trata de un gesto político interno, sino de la decisión explicita de abolir el derecho del pueblo nicaragüense a elegir a sus gobernantes y de consolidar, un régimen autoritario, permanente y dinástico, incompatible con los principios de la democracia representativa y el derecho internacional".


Sostienen que "las elecciones libres no son una prerrogativa del gobernante de turno; son un derecho fundamental del soberano que es el pueblo nicaragüense y no el tirano (constituyen además un derecho humano inalienable y un pilar esencial del Derecho Internacional Público). Esto es un requisito indispensable para la pertenencia de Nicaragua a la comunidad democrática del hemisferio".


En la Nicaragua de hoy, no hay ninguna posibilidad de que la Familia Imperial, ya una de las más ricas de Nicaragua, puede ser relevada del poder. En el interior, única fuerza que podría restablecer el orden Constitucional y abrir el espacio, para que hubiera reales elecciones, y fuera el pueblo quien decide libremente por sus gobernantes, es el Ejército, que hoy está plenamente comprometido con la dictadura, es su sustento principal. ¿Así se mantendrá en el futuro?


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