Back to Top

contacto@nuestrarevista.com.mx

headerfacebook headertwitter
 

Ruffo, en la estrategia de comunicación

Rubén Aguilar Valenzuela 

Ya académicos, constitucionalistas y analistas políticos han demostrado, con las propias declaraciones de la presidenta Sheinbaum Pardo, en sus comparecencias mañaneras, que en el caso de Ernesto Ruffo (Ensenada, 1950), hoy preso en la cárcel de alta seguridad del Altiplano, todavía antes de ser juzgado, viola los principios jurídicos, consagrados en la Constitución, de "presunción de inocencia" y "debido proceso".


A la presidente en el caso de Ruffo, el cumplimiento a la Constitución, a la que está obligada, no le interesa, ella sabe muy bien que no se trata de un caso jurídico sino estrictamente político y de comunicación. La Fiscalía General de la República (FGR) está totalmente supeditada a la presidenta, y es ella la que decide este arresto, para todos los días llevarlo a su comparecencia mañanera.


En los últimos meses, la presidenta ha estado presionada por el tema de la evidente implicación de Morena e integrantes de su gobierno en el negocio del huachicol y el uso de este recurso ilegal en el apoyo a las campañas electorales de su partido, y necesitaba un tema, que le permitiera salirse de esa presión e intentar imponer la agenda mediática, lo que no ha podido hacer desde hace muchos meses, para solo reaccionar a la agenda que le imponen otros actores de la vida pública nacionales e internacionales.


La figura de Ruffo, personaje histórico por haber sido en 1989, el primer político de la oposición que ganaba una gobernatura, la de su estado, Baja California, que lo hizo como militante del PAN, que ahora no lo es, cumplía una serie de requisitos que en la estrategia político-comunicacional de la presidenta le eran rentables: que se le identificaba como panista, que era de Baja California, donde hay graves acusaciones en contra de la gobernadora de Morena, y que estaba ligado a una empresa de importación de combustibles.


Con el caso Ruffo, lo que la presidenta pretende, como parte de su estrategia político-comunicacional, posicionar en la agenda pública que no solo en su partido y su gobierno están relacionados con el delito del huachicol, sino que también los políticos de otros partidos y que eso no es nuevo sino se ha hecho desde años atrás. Lo que pretende es que ese tema no influya en la imagen de su partido y gobierno de cara a las elecciones de 2027 a partir de posicionar que todos los partidos y políticos son iguales.


El caso de Ruffo, ahora un componente en la estrategia político-comunicacional de la presidenta, lo seguirá llevando a sus comparecencias mañaneras sabiendo que viola los principios jurídicos, consagrados en la Constitución, de "presunción de inocencia" y "debido proceso". Y lo continuará haciendo mientras ella y sus asesores de comunicación consideren que el tema les es rentable, y les permita fijar la agenda mediática, y transferir, la culpabilidad del delito del huachicol, a los otros actores políticos en México.

Museo Petit Palais de Aviñón

Rubén Aguilar Valenzuela




El Museo Petit Palais, se encuentra en Aviñón, Francia. Desde 1995, el museo forma parte de la declaratoria de Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco, junto con el palacio de los papas, la catedral, el puente sobre el Ródano, y el antiguo recinto amurallado.

 

Historia


El museo se inauguró en 1976 y tiene una colección de arte de la Edad Media y del Renacimiento temprano, con 390 cuadros y 600 esculturas.

 

Edificio


En 1318, se construye el palacio como residencia del cardenal Bérenger Fredoli, el Viejo, con cuatro alas alrededor de un claustro y un patio de servicio. En 1323, a la muerte de este cardenal, el cardenal Arnaud de Via, sobrino del papa Juan XXII, compra el palacio, pero muere en 1335.

 

En 1336, el papa Juan XXII adquiere el  palacio para compensar al obispo de Aviñón por la demolición de su palacio para  permitir la construcción del palacio de los papas. Durante los siglos XIV y XV, el palacio se amplía.




De 1396 hasta 1411 funciona como una ciudadela fortificada durante el Cisma de Occidente, y es constantemente atacado. Al final de la guerra estaba en ruinas. En la segunda mitad del siglo XV, el obispo Alain de Coëtivy y su sucesor, Giuliano della Rovere, el futuro papa Julio II, realizan obras de restauración.

 

En 1474, Della Rovere llega como obispo de Avión y también como legado papal, nombrado por su tío, el papa Sixto IV. Es quien añade las fachadas meridional y occidental, en estilo renacentista italiano y, en 1487, construye una torre, que se derrumba en 1767.




Durante la Revolución francesa, el palacio fue nacionalizado y vendido. Se dividió en parcelas y fue alquilado a comerciantes y artesanos, y un tiempo fue cuartel. Durante el siglo XIX el edificio vivió un período de deterioro constante. Durante un tiempo albergó un seminario menor, antes de convertirse en una escuela primaria superior hasta 1960.

 

En la década de 1960 empieza la restauración, a cargo de Jean Sonnier, arquitecto jefe de monumentos históricos. Se eliminaron las disposiciones posteriores y se realzaron los aspectos relacionados con la fase constructiva medieval.







Exposición




Se exponen pinturas y esculturas de la Edad Media y el Renacimiento. Aquí se encuentra la Colección Campana, depósito del Museo de Louvre, con un conjunto extraordinario de pinturas italianas y provenzales de fines del siglo XIII y comienzos del XVI, y una colección de esculturas románicas y góticas.


Y también se expone una importante colección de la Fundación Calvet, con obras de la Escuela de Aviñón de los siglos XIII al XVI y esculturas medievales de los siglos XII al XVI procedentes de Aviñón y sus alrededores. Y también ofrece un panorama de la pintura italiana.


Entre los artistas representados se hallan: Simone Martini, Paolo Veneziano, Lippo Memmi, Taddeo Gaddi, Agnolo Gaddi (El Calvario), Ambrogio Lorenzetti, Bartolo di Fredi, Giovanni Baronzio, Lorenzo di Bicci, Jacopo del Casentino, Mariotto di Nardo, Jacopo di Cione, Puccio di Simone, Paolo di Giovanni Fei, Turino Vanni, Simone dei Crocifissi., Angelo Puccinelli, Girolamo Marchesi, Niccolo di Pietro Gerini, Niccolò di Tommaso, Francescuccio Ghissi y Sandro Botticelli (La Virgen y el Niño).




Y también Vittore Carpaccio (Sacra conversazione), Lorenzo Monaco, Carlo Crivelli, Vittorio Crivelli, Sano di Pietro, Matteo di Giovanni, Benvenuto di Giovanni, Taddeo di Bartolo,  Benozzo Gozzoli, Lorenzo di Credi (taller), Antonio Vivarini, Bartolomeo Vivarini, Liberale da Verona, Pesellino, Jacobo del Sellaio, Neri de Bici, Cima da Conegliano, Vechietta, Giovanni di Paolo y Jacobo di Paolo.  

 

Junto con Cosimo Rosselli, Ludovico Mazzolino, Ridolfo del Ghirlandaio, Giovanni da Udine, Biagio di Antonio Tucci, Benvenuto di Giovanni, Bartolomeo Veneto, Ambrogio Bergognone, Francesco Botticini, Antoniazzo Romano, Bonifacio Bembo, Marco Palmezzano, Bernardino Fungai, Louis Bréa, Josse Lieferinxe y Enguerrand Quarton.




















































Comentario




El museo es parte de la declaratoria como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco en 1995, junto con otras edificaciones del Centro Histórico de la ciudad. Es uno de los museos de arte medieval y renacentista más importantes de Europa. Son más de 1000 obras de los siglos XII al XVI.


La extraordinaria colección de pinturas italianas es obra del marqués Campana, acaudalado aristócrata romano, apasionado por el arte y las reliquias antiguas, fue uno de los coleccionistas más importantes del siglo XIX. Su estrepitosa bancarrota provoca la dispersión de sus colecciones, parte de las cuales la Francia de Napoleón III pudo adquirir en 1860.




El Petit Palais alberga actualmente 350 pinturas de finales de la Edad Media y del Renacimiento procedentes de la colección Campana, depositadas por el Museo del Louvre. Hay numerosas obras maestras, como la Virgen con el Niño de Sandro Botticelli, del siglo XV; una representación de San Bernardino de Siena pintada por Bartolomeo della Gatta alrededor de 1448; Santa Lucía, pintada por Carlo Crivelli en la década de 1430. Otros grandes pintores italianos son Lorenzo Vecchietta, Niccolò da Foligno, Antoniazzo Romano, Jacopo del Sellaio y Louis Brea.







Se exponen esculturas románicas y góticas de gran valor. Entre estas obras lapidarias se incluyen capiteles del claustro de la catedral de Aviñón, así como estatuas yacentes que representan a los difuntos recostados. Aquí está, entre otras obras maestras, la tumba del papa Urbano V y varias estatuas de alabastro de la tumba del papa Juan XXII. Una de las obras más destacadas es la impresionante tumba del cardenal Jean de Lagrange.




Los papas, al establecerse en Aviñón por casi un siglo, convirtieron a la ciudad en un centro de atracción. Artistas, atraídos por la pompa de las cortes papales y de los cardenales, llegaron del norte de Europa, Francia, España e Italia para poner su arte al servicio de los jerarcas de la Iglesia. Aviñón se convirtió en un centro de creación artística de gran valor.

 

La Escuela de Aviñón fue creada por pintores como Josse Lieferinxe, Enguerrand Quarton, Nicolas Dipre, y muchos otros cuyos nombres no han pasado a la historia. Este enfoque original se caracteriza, en particular, por la sencillez de la composición, con una geometrización de los volúmenes, una audacia en el uso del color y una luz nítida y dirigida.

 

Las obras que se exponen del arte medieval y renacentista de los siglos XII al XVI son de un gran valor y una enorme belleza. Es una amplia muestra del arte que se hace entonces en Occidente. Es un museo que se puede visitar una y otra vez, y aprender y gozar del arte que se hizo en esos siglos, que son momentos donde surgen y se desarrollan artistas extraordinarios, que siempre van a tener un lugar en el arte.    




Bellini




Explanada frente al museo. Al fondo el Palacio de los papas. 

Asuntos de fe


Rubén Aguilar Valenzuela

 

Rubén Moreira Valdez, que fuera gobernador de Coahuila (2011-2017) y ahora es diputado federal, escribe un libro, que no es común lo haga un político y menos un político mexicano. Trata de un tema que, como creyente, le importa y resulta relevante en su vida.


El libro se llama Asuntos de fe. Breviario de santos, teólogos y reformistas (Cal y Arena, 2026). Reúne artículos, que Rubén ha publicado sobre la semblanza de grandes teólogos luteranos del siglo XX, de los teólogos católicos que tuvieron un papel decisivo en el Concilio Vaticano II, y de quienes han trabajado la Teología de la Liberación.


Escribe y ofrece su opinión sobre diversos temas de actualidad en el ámbito de la Iglesia católica, como encíclicas y declaraciones de los papas Francisco y León XIV. Y también aborda problema sociales y éticos a la luz del Pensamiento  Social de la Iglesia.


En 2024, Rubén se recibió como licenciado en teología por la Universidad del Valle de Atemajac (UNIVA) en Guadalajara, Jalisco. En el Prólogo plantea por qué de su interés en la teología, y cita al gran teólogo jesuita Ignacio Ellacuría (1930-1989) asesinado por el Ejército de El Salvador: "En tiempo como estos no hay coda más práctica que le teología".


Es un texto bien escrito, de una prosa ágil, que se lee con mucha facilidad, y cada uno de sus textos ofrece información relevante y pertinente, que amplían la mirada sobre temas que son interesantes para los creyentes, pero también para las personas interesadas en entender mejor la realidad.


Rubén me invitó a escribir la presentación del libro aquí comparto, la que fue la primera versión de la misma:


El padre de Rubén Ignacio Moreira Valdez (Saltillo, Coahuila, 1963) era agnóstico y su madre católica practicante. Rubén fue educado en el catolicismo, y su padre nunca se opuso.


Fue bautizado, confirmado y las catequistas de la parroquia de la Santísima Trinidad, en Saltillo, lo prepararon para la primera comunión.


Desde los 10 o 12 años, asumió, con la conciencia propia de un niño, la existencia de Dios como algo importante en su vida, y se asumió como miembro de la Iglesia.


Y en ese ambiente, en ocasiones asistía a un templo mormón que estaba muy cerca de su casa. En la familia de su padre hay integrantes de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.


Los domingos asistía a misa con su madre y, en ocasiones, con su abuelo materno, de nombre Ignacio, un guadalupano que murió en una peregrinación al Tepeyac, y más tarde con su abuela paterna.


De ella aprendió todo sobre la liturgia, y en particular sobre las grandes celebraciones de la Iglesia, como la Semana Santa y la Navidad.


La primaria y la secundaria las hizo en escuelas públicas, pero por decisión propia cursó la preparatoria en un colegio de los padres salesianos en Saltillo.


Ahí entra en contacto con el pensamiento de san Juan Bosco, quien funda la congregación de la Pía Sociedad de San Francisco de Sales en 1859. De él le impresionó su fe, su sencillez, y su concepción de la educación.


Al terminar la preparatoria, hizo al mismo tiempo la carrera de educación en la Normal Superior y la de leyes en la Universidad Autónoma de Coahuila, ambas ubicadas en Saltillo.


En los años de estudios en la Escuela Normal, tuvo noticias de la Teología de la Liberación, de la que entonces se hablaba entre sus maestros y compañeros, y en la Universidad con el Pensamiento Social de la Iglesia a través de un curso sobre economía política.


Ambas líneas de pensamiento, le llamaron la atención y, por su cuenta, empezó a leer y estudiar. Era la continuación de su interés en los temas religiosos que se habían despertado desde niño.


En su formación religiosa fue importante su relación con el sacerdote Antonio Usabiaga, hombre muy culto formado en Europa, que había asistido a las sesiones del Concilio Vaticano II, en tareas de apoyo a los obispos participantes.


Él era párroco de la iglesia de Fátima en Saltillo. Rubén, que en esa época era secretario del ayuntamiento de Saltillo, tenía pláticas con él sobre temas relacionados con la fe y la religión.


El sacerdote había fundado el Centro Juan Larios y en los servicios religiosos tenía una poderosa prédica. Un tema central era la actitud que un miembro de la Iglesia católica debe tener dentro de la sociedad a la cual pertenece.


Su padre agnóstico, se interesaba por temas de la Iglesia y de los cambios que se daban en esta. Rubén conoció por él la obra del sacerdote colombiano Camilo Torres, que había optado por el camino de las armas, para tratar de cambiar la realidad de su país.


Y también le habló del obispo de Cuernavaca, Sergio Méndez Arceo, y los cambios que había hecho en su diócesis, y del benedictino Gregorio Lemercier, y de los monjes de la comunidad que presidía, que habían entrado al psicoanálisis.


A Rubén, desde estudiante normalista y universitario, le han preocupado dos temas; uno que tienen que ver con el Pensamiento Social de la Iglesia, y el otro en la búsqueda de la respuesta a dos preguntas: el sentido de la vida, y la construcción del Reino de Dios. ¿Es una tarea que debe tener lugar aquí y hoy? ¿Su plenitud está en una realidad que nos trasciende?


En 2019, para abordar de manera sistemática estas preguntas, y para encontrar respuestas profundas y convincentes, Rubén inicia la Licenciatura en Teología, en la Universidad Del Valle de Atemajac (UNIVA), en Guadalajara, Jalisco, que termina en 2024.


Ahora, para profundizar en esa reflexión, desde otro ángulo de mirada, pero estrechamente relacionado, a partir de 2025, se ha inscrito en el doctorado de Ciencias del Desarrollo Humano en esa misma universidad.


Es a partir de haber iniciado sus estudios en teología que empieza a escribir de temas relacionados con la Iglesia, la fe, la religión y la teología. Textos que publica en diversos medios sobre los grandes teólogos alemanes; católicos y protestantes.


Y también sobre los teólogos del movimiento de la Teología de la Liberación, que se desarrolló sobre todo en América Latina, en particular en países en situaciones políticas y sociales conflictivas, como Perú, Brasil y El Salvador.


Y sobre distintos temas como ciertas encíclicas, declaraciones del papa, el Concilio Vaticano II, la transformación de la realidad a la luz del Evangelio y la Guerra Cristera, entre otros.


Es extraño, para decirlo de alguna manera, que un político en activo en México, incluso en otros países, se interese por el estudio de la teología, no solo por interés intelectual, sino porque pretenda establecer la relación con su práctica política.


Rubén, puede dar fe de eso, de manera consciente, hace el esfuerzo de confrontar su actividad de todos los días con su reflexión sobre el Evangelio y el Pensamiento Social de la Iglesia. Dos frentes que alimentan sus decisiones.


Él y yo somos amigos desde hace 16 años, y de inmediato, uno de los temas centrales de nuestra conversación fue, y sigue siendo, la teología y el desarrollo de la Iglesia. He sido testigo de cómo Rubén integra en su práctica diaria la reflexión teológica, y las nuevas posiciones de la Iglesia.


Buena parte de los artículos que aquí aparecen han sido temas de nuestro intercambio y discusión, a lo largo de los años, y espero que así siga siendo. Quien los lea se va a sorprender de estos textos, que recomiendo plenamente.


Invito a las y los lectores a leer el libro y adentrarse en la reflexión que propone Rubén, desde su posición de un político creyente e hijo de la Iglesia católica.




Asuntos de fe. Breviarios de santos, teólogos y reformistas

Ruben Moreira Valdez

Editorial Cal y Arena

México, 2026

pp. 172

Cambio en la visión de las pantallas

Rubén Aguilar Valenzuela

En los últimos cinco años, de 2020 a 2025, se ha profundizado la migración de las pantallas que son más vistas por las audiencias y los usuarios, de acuerdo a un artículo de Víctor Osorio (Reforma, 28.06.26).

 

La investigación está hecha a partir de los datos de la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnología de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2025, que realiza el Inegi.

 

En la encuesta se contempla a la población mexicana de seis y más años, y esta arroja que en 2020 veían la televisión abierta el 61.1% y ahora lo hace el 49.1%, una pérdida de doce puntos porcentuales.

 

En 2020 usaban internet, el 71.5% y en 2025, el 86.1%. Un crecimiento porcentual de 15 puntos. Y en el caso del celular, el 2020, lo utilizaba el 75.1% y en 2025, el 84.6%. Un crecimiento de 9.5 puntos porcentuales.

 

El crecimiento del acceso a internet y celular se asocia a que cada vez son más los hogares que disponen de esas tecnologías. En 2020, el 69.9% tenía acceso a internet y ahora es el 78.3%. Hoy, el 84.6 % tiene acceso a un celular y en 2020, era el 75.5%.

 

La radio que no es una pantalla, pero sí un medio de comunicación, en 2020, el 35.0% escuchaba la radio y en 2025, ya solo el 29.8%. Una caída de cinco puntos porcentuales. En los hogares ha disminuido el número de radios, en 2020, lo tenía el 51.4% y en 2025, el 34.7%.

 

El 79.5% de los encuestados dan como razón el no ver la televisión, "porque no le interesa o no la necesita", y el 66.6 % de los que no escuchan la radio dan la misma razón.

 

La caída de las audiencias en la televisión abierta se ha dado a partir de la irrupción del internet y la aparición de la televisión de paga, y los smart TV, que a través de distintas plataformas ofrecen servicios de entretenimiento, de acuerdo a Luz María Caray, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.

 

Y dice que años atrás, la televisión abierta ofrecía una "suerte de información que todo el mundo o una parte muy importante de las audiencias compartíamos y a partir de eso se generaban las conversaciones públicas. Había un foco que nos centraba para discutir asuntos de la vida nacional, de la política, pero también del entretenimiento".

 

La investigadora afirma que eso ya no existe, y que la llegada del internet y del streaming (transmitir y consumir información en tiempo real a través de internet) ha fragmentado las audiencias, y ahora los consumidores pueden elegir que plataforma utilizar y que canales ver.

 

Todos los que emiten opiniones y quieren influir en las audiencias, sean periodistas, políticos, analistas, religiosos, tienen que considerar con cuidado el giró que han dado las audiencias, que ya no consumen los medios tradicionales, para ir a las plataformas a las que sí acceden las audiencias.

Valor sentimental


Rubén Aguilar Valenzuela

 

La nueva película de Joachim Trier, Valor sentimental (Noruega, 2025), cuenta la historia de Nora (Renate Reinsve) y Agnes (Inga Ibsdotter Lilleaas) dos hermanas que, tras la muerte de su madre, deben reencontrarse con su padre, Gustav Borg (Stellan Skarsgård), un cineasta brillante y al mismo tiempo ausente.


Gustav, de regreso a la vida de familia, quiere filmar una película inspirada en la historia de los Borg, y pide a Nora, actriz de teatro, que encarne el papel principal, pero ella rechaza la invitación, incapaz de separar la propuesta artística de la historia de abandono que la une a su padre.


El padre, entonces, ofrece el papel a una joven estrella estadounidense, Rachel (Elle Fanning), cuya presencia altera todavía más el delicado equilibrio entre los miembros de la familia, y provoca nuevas tensiones.


La película narra, a profundidad, el proceso de reconciliación familiar, y también explora el modo en que las personas se inventan relatos para sobrevivir, justificarse o pedir perdón. Trier plantea un conflicto íntimo, y también propone una reflexión aguda sobre cómo el cine transforma la experiencia personal en representación, y sobre quién tiene derecho a narrar el dolor ajeno.


El cine aparece aquí como un espacio ambiguo, que puede ser útil para nombrar lo que no se ha dicho, pero también puede convertirse en una forma de apropiación o de manipulación afectiva. Trier construye una obra sobre la memoria, los resentimientos acumulados y la posibilidad, que siempre es incierta, de reparar los vínculos rotos y la pérdida a través del arte.


En la película, la casa donde transcurre buena parte del relato, no funciona sólo como escenario, sino es el depósito de una historia familiar que sigue viva en los objetos, en los silencios y en las habitaciones cargadas de pasado. Cada puerta, cada pasillo y cada encuadre parecen contiene una memoria reprimida. La cámara observa los gestos mínimos y las miradas interrumpidas.


Un crítico especializado plantea que en la película hay ecos evidentes de Ingmar Bergman en la exploración de los lazos paterno-filiales, pero Trier evita la mera imitación gracias a un tono propio, menos severo y más abierto a la ironía, al desconcierto y a una forma tenue de esperanza.


Es una película de una gran belleza formal, que se adentra a la vida de familia, el peso del pasado y el valor de la reparación que no puede ser milagrosa. Es una mirada profunda sobre las heridas que deja la ausencia, pero también sobre la posibilidad de mirar esas heridas de frente y convertirlas, si no en reconciliación plena, al menos en comprensión.














Valor sentimental

Producción: Noruega, 2025

Dirección: Joachim Trier

Guion: Joachim Trier y Eskil Vogt

Fotografía: Kasper Tuxen

Música: Hania Rani

Con: Renate Reinsve, Stellan Skarsgård, Inga Ibsdotter Lilleaas, Elle Fanning y Cory Michael Smith.

Página 3 de 218