El Tratado de Libre Comercio de América del Norte permitió incrementar de manera exponencial el intercambio de bienes y servicios en la región Norte del continente americano desde su entrada en vigor a mediados de la década de los noventa, pero los flujos migratorios desde México, documentados e indocumentados, a Estados Unidos aumentaron a pesar de la premisa de que el libre comercio evitaría la salida masiva de mexicanos. (revistas.unam.mx)
Pues bien, ahora México, Estados Unidos y Canadá se preparan para la revisión conjunta del T-MEC, programada para el 1 de julio de 2026.
El T-MEC entró en vigor el 1 de julio de 2020, reemplazando al TLCAN en Estados Unidos, según la Ley de Implementación H.R. 5430/Ley Pública 116-113.
El Acuerdo prevé una revisión conjunta obligatoria seis años después, el 1 de julio de 2026. En esa fecha, México, Estados Unidos y Canadá evaluarán su desempeño, formularán recomendaciones y decidirán si extienden su vigencia por 16 años más.
Desde la perspectiva del gobierno estadounidense, la revisión del T-MEC evaluará si las reglas de origen, especialmente los requisitos de Valor de Contenido Laboral, cumplen sus objetivos. También podría permitir ajustes a las regulaciones que promuevan salarios más altos en la producción regional.
Además, el Poder Ejecutivo estadounidense analizará el impacto del Tratado en los trabajadores, agricultores y empresas. Presentará recomendaciones al Congreso para garantizar un comercio justo y beneficioso para todos los sectores.
Una reciente Declaración Conjunta de México, Estados Unidos y Canadá reconoce que el T-MEC ha mejorado el bienestar económico en América del Norte.
El secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, anticipa una revisión compleja del T-MEC en 2026, pero proyecta menos incertidumbre para las inversiones en México. Las negociaciones buscarán fortalecer la competitividad de América del Norte y la seguridad de la cadena de suministro.
Ebrard ha enfatizado que México y Estados Unidos consolidarán los factores estratégicos y estructurales del acuerdo. A pesar de los desafíos, espera mayor claridad durante 2026, lo que favorecerá la inversión privada y permitirá avanzar en las relaciones comerciales y la cooperación bilateral en diversos sectores.

Ante los últimos casos de corrupción en los que se han visto envueltos políticos y funcionarios pertenecientes al gobierno de la llamada Cuarta Transformación, la presidenta Claudia Sheinbaum ha fijado postura. Por ejemplo, en el evento conmemorativo a su primer año de gobierno expresó: “Eso se acabó, porque en este México nuevo, la honestidad no es la excepción, es la regla. Y quien traicione al pueblo, quien robe al pueblo, enfrenta la justicia.”
En el evento encabezado por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, desde el Zócalo de la Ciudad de México, en donde se conmemoró el primer año de su gobierno, se habló de intenciones y logros. Esta semana me gustaría recordar también algunos pendientes. Acompáñenme por favor.