Rubén Aguilar Valenzuela
Toluca, Estado de México

Exposición
Se presentan 15 obras elaboradas en conjunto entre los artistas Tere Metta y Agustín Castro.
Castro dice que, "el interés de trabajar con mi colega Tere, pintar lo que es el concepto alimón, surgió dado que ella es de la comunidad judía, le dije que desarrolláramos la idea sobre cómo llegó a México su comunidad. Esta historia se presta para trabajar la pintura desde los colores sepia hasta llegar a una pintura más contemporánea".
Y ella plantea que "la idea fue de Agustín, que hiciéramos la historia de la comunidad judía, que es mi comunidad, vista desde la salida de sus ciudades de origen, mostrando cómo debían salir como refugiados, hasta la llegada a México. Así fue como empecé a investigar la historia, de dónde salieron, cómo llegaron y empezamos a colocarlo en cuadros. Es la historia de llegar, desarraigarse de su hogar, de su idioma, de su cultura y llegar aquí sin entender nada".

Los cuadros hablan de esa historia del viaje, del desarraigo, de la llegada y el asentamiento de la comunidad judía en México. Un historia que se construye en la simplicidad de la cotidianidad y al mismo tiempo en la complejidad de cada biografía.
Estas obras, elaboradas por dos artistas, que trabajan en el mismo lienzo, integran dos estilos y dos maneras de ver la pintura, para construir un solo mensaje.

Los artistas
- Agustín Castro
Agustín Castro es un artista visual con más de 40 años de trayectoria, egresado de la "Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado, La Esmeralda", ha realizado 50 Exposiciones Individuales y varios murales en la Ciudad de México, cuenta con más de 100 exposiciones colectivas tanto en su país originario como en el extranjero.
Nació en la Ciudad de México en 1958, Miembro Artístico del Sistema Nacional de Creadores de Arte, entre sus logros se encuentran: Premio de Adquisición de Pintura en el Salón Nacional de Artes Plásticas sección Pintura, Becario de Jóvenes Creadores del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, Programa de Intercambio de Residencias en el Extranjero, Mención Honorífica en la Sexta Bienal Rufino Tamayo, invitado a las tres selecciones de Premio Marco Monterrey, Premiado en la Bienal Pascual de Pintura, Mención Honorífica en el Salón Nacional de Pintura sección Dibujo, ha participado en más de cien subastas y donaciones.
Agustín Castro se encuentra en colecciones privadas y en museos como el Museo de Arte Moderno, Museo Carrillo Gil, Museo Marco de Monterrey, Museo del Arzobispado, Colección Andrés Blastein, Colección Pinturerías de Arte Taurino, MAM, Ciudad de México en la que obtuvo una mención especial y además tiene diversas publicaciones de libros y catálogos.
Su trabajo podría ubicarse dentro del neoexpresionismo figurativo destacado por su dominio del dibujo y de la técnica pictórica mixta, rica en su composición y argumentación de sus temas que van de lo alegórico neofigurativo a una pintura de crítica y narrativa social. Becario 2014/2017 y actualmente es Becario para el Sistema Nacional de Creadores de Arte, CONACULTA, FONCA para el ciclo 2021-2024. (Ficha en la exposición)
- Tere Metta
Nació en la Ciudad de México. Tras su primera exposición individual, en 1978 en el Centro Deportivo Israelita de la Ciudad de México, a la fecha ha sumado más de 120 exposiciones tanto individuales como colectivas en diversos museos y galerías en México, Estados Unidos y Sudamérica. Reconocida con varios premios y distinciones, su obra forma parte de importantes colecciones públicas y privadas. Ha destacado en el panorama artístico a lo largo de más de cuatro décadas por su extraordinaria y prolífica obra pictórica y escultórica.
Desde los inicios de su actividad artística, participó en numerosos cursos de dibujo, pintura y escultura en la capital del país, destacando los talleres del maestro Eduardo Cohen, Enrique Jolly, Luis Gutiérrez y Gilberto Aceves Navarro, además de seminarios relativos a la plástica en Miami, Chicago y otras ciudades de los Estados Unidos. Una de las características principales de Tere Metta, dentro de los expresionistas abstractos gestuales, es que no ha perdido su toque figurativo de este género fantástico.
Comentario

Erik Castillo, el curador de la exposición dice: "En el nivel artístico hay una confluencia, estamos hablando de arte producido por Tere Metta y Agustín Castro, dos artistas a cuatro manos como se dice coloquialmente: aquí ya hay un compromiso de integración entre dos personas que tienen una trayectoria especial y que además tienen una coincidencia muy interesante, ambos pertenecen de alguna forma a la genealogía del expresionismo internacional, una vanguardia de movimiento en la escena artística que desde los años entre la Primera y Segunda Guerra Mundial se convirtió en un lugar crítico, en un lugar para el ensueño y es un estilo que le dio a muchas sociedades una herramienta de arte moderno para poder rescatar lo originario, repensar el futuro y censurar todo lo destructivo".

Y añade que "el hecho de que Tere tenga una procedencia y Agustín también, en este compendio internacional nos presenta una primera escena de confluencia en el nivel artístico y por supuesto en el nivel formal hay mucho que decir, aquí hay un juego entre lo que está a color y lo que está en blanco y negro, hay un juego entre el pasado, presente y futuro, hay retrato pero también paisaje, el paisaje no solo es naturaleza sino también estructura, hay edificios, crepúsculos, interior y exterior, una ambivalencia como un acto de libertad, hay un tiempo sin tiempo en un multiespacio, por otro lado existe una alusión por los momentos fundacionales del cine en México, en conclusión las imágenes de la exposición Dos Vías. Una Historia nos evocan y, están montadas en una especie de one pictórico".
La exposición me impactó, cada uno de los cuadros es una obra de arte, buena pintura, que trasmiten un poderoso mensaje. Son complejos retratos de familia, que hablan de una historia compartida. Del viaje de un lugar del mundo a otro. De un continente a otro. De una cultura a otra. El tránsito, el desarraigo, la pérdida y la llegada. El tono de los colores y el uso del blanco y el negro da fuerza a las imágenes. Es una exposición que sorprende y merece la visita.
Se puede ver hasta julio

Rubén Aguilar Valenzuela



