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El camino del colibrí

Rubén Aguilar Valenzuela

Con Luciano, mi nieto de cinco años, vi la puesta en escena El camino del colibrí. La obra se anuncia como un espectáculo infantil multidisciplinar que conjuga música en vivo, teatro, danza prehispánica, danza folklórica; danza contemporánea, danza clásica; ópera, y artes circenses.

 

En la historia se articula a partir de dos leyendas mexicanas, la del Colibrí y la de la Flor de Cempasúchil. Todas las tardes, los pequeños Piltontli y Huitzilin, subían a lo alto de la montaña a llevarle flores a Tonatiuh, el dios sol, él les sonreía desde las alturas ante la ofrenda, y ellos juraron quererse por siempre, incluso más allá́ de la muerte.

 

Tiempo después Amatlamatqui, el sabio del pueblo, decidió poner a prueba su cariño y pidió a Huitzilin que superara nueve pruebas en el Mictlán, el reino de los muertos. Atraviesa las nueve pruebas y Tonatiuh, conmovido por Piltontli y su amor por Huitzilin, lanzó uno de sus rayos que al tocar a nuestro pequeño héroe lo convierte en una hermosa flor de intenso color que brillaba como los rayos del sol, es decir, una flor de Cempasúchil.

 

Patricia Marín, directora general del proyecto y de la compañía Danza Visual, dice que: "Es una obra que narra una historia de amor y amistad que comienza desde la infancia, nuestros pequeños protagonistas Piltontli y Huitzilin, se divertían jugando juntos y disfrutando de la naturaleza, y entre risas y momentos memorables florece un amor muy natural basado en la gran amistad que compartían".

 

"La historia es muy linda porque cuando Piltontli se entera del desafío que Amatlamatqui le hizo a Huitzilin, cuenta la leyenda que sintió́ que su corazón se quebraba de dolor y decidió́ subir por última vez a la montaña para implorarle a Tonatiuh, que los volviera a reunir y es por eso que ambos, tanto Piltontli, como Huitzilin emprenden el viaje para volverse a encontrar", comenta Rogelio Marín, músico y codirector de Danza Visual.

 

La puesta en escena cuenta con la supervisión histórica y musical de Samuel Máynez Champion, especialista en estudios mesoamericanos y catedrático del Conservatorio Nacional de Música. Luciano se mantuvo atento toda la función.

 

El camino del colibrí

Teatro Helénico

Dirección: Patricia Marín, Leonardo Beltrán y Rogelio Marín

Dramaturgia y coreografía: Patricia Marín y Leonardo Beltrán  

Escenografía, iluminación y vestuario: Mauricio Ascencio

Música original: Rogelio Marín

Actuación: Compañía Danza Visual

 

 

@RubenAguilar

La Pintura Rupestre de Baja California

Rubén Aguilar Valenzuela

 

En 1979 Fomento Cultural Banamex publicó, dentro de su serie El Paisaje de México, el libro La Pintura Rupestre de Baja California con texto y fotografías de Enrique Hambleton von Borstel.

 

El autor en 1972, en compañía de Harry Crosby, inició una investigación, en muchos aspectos pionera, de las pinturas rupestres de la Baja California que lo llevó a localizar, registrar, catalogar y fotografiar los vestigios de estos murales.

 

Hambleton escribe un ensayo introductorio donde aborda: La situación geográfica y la descripción de la zona donde se encuentran los murales; los describe y distingue en ellos las figuras humanas y los animales. Ubica las excepciones.

 

Analiza la manera en la que se realizaron los murales, que incluye la instalación de andamios y los materiales que utilizaron los artistas, para sus pinturas. Concluye con una reflexión sobre los habitantes, la sociedad y la cultura.

 

El libro contiene 77 imágenes de la cuales 76 son fotografías a color y un dibujo con la reconstrucción de uno de los murales. En el apartado Notas a las Ilustraciones cada fotografía tiene una explicación que incluye el lugar en la que fue tomada y la descripción de la pintura mural que se registra.

 

Se incluyen cuatro mapas, para situar las zonas de la Baja California donde se encuentran las sierras con las pinturas murales. En el apartado Relaciones de los Sitios Pintados se da cuenta de las sierras y en ellas de los arroyos donde se ubican las cuevas y cuestas con las pinturas rupestres.

 

Sierra de San Francisco: Arroyo del Parral; Arroyo del Infierno; Arroyo de Santa Marta; Arroyo Palmarito; Arroyo de los Cerritos; Arroyo San Gregorito; Arroyo Gregorio; Arroyo de los Monos, Arroyo de San Pablo; Arroyo de La Ascensión y Arroyo del Baquete.

 

Sierra de Guadalupe: Arroyo de Los Sauces; Arroyo La Tinaja del Muerto; Arroyo Santa Isabel; Arroyo del Dathal; Arroyo San Juan; Arroyo Santo Domingo; Arroyo Los Caballos; Arroyo de Las Chivas; Arroyo de Guajademi; Arroyo Los Horoconcitos; Arroyo de la Trinidad; Arroyo de San Borjitas; Arroyo de San José de Magdalena; Arroyo de Santa Agueda y Arroyo San Luis.

 

Sierra de San Borja: Arroyo del Progreso; Arroyo de San Pedro; Arroyo Grande; Arroyo Montevideo; Arroyo San Regis; Arroyo del Paraíso; Arroyo de Campomonte, Arroyo del Carrizo y Arroyo de San Matías.

 

Sierra de San Juan: Arroyo de San Casimiro; Arroyo de San Juan de Las Palmas; Arroyo de Santa Gertrudis; Arroyo del Muerto y Arroyo del Dathal. En total en las cuatro sierras 142 sitios.

 

El libro, de pasta dura, es un objeto de arte. Es una edición muy bien cuidada como todas las que realiza Fomento Cultural Banamex desde el inicio de sus publicaciones al día de hoy. Es un libro muy bello.

 

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En el libro no hay referencias a las épocas en las que se pintaron estos murales, pero las investigaciones más recientes ubican que los primeros datan del 7500 a.C. En 1993 estas pinturas rupestres fueron declaradas Patrimonio Cultural de la Humanidad de la Unesco. En noviembre de 2023 visité las pinturas murales de la Cueva del Ratón (5550 a.C.) y de la Cueva de San Borjita (7500 a.C.) y también las del Arroyo Montevideo.

 

La pintura rupestre de Baja California

Enrique Hambleton von Borstel

Fomento Cultural Banamex

México, 1979  

pp. 157

@RubenAguilar

 

 

Las piedras de la esperanza (Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) Zumpango, Estado de México)

Rubén Aguilar Valenzuela 

Exposición

 

El 19 de septiembre de 2017, Jojutla, Morelos, municipio cercano al epicentro del terremoto que sacudió México, sufrió serios daños en sus edificios, casas y patrimonio histórico.  El Arquitecto José Luis Hernández Bañuelos puso en marcha el Proyecto Esperanza con la idea original de dotar a la población de la Colonia Emiliano Zapata de viviendas que habían sido totalmente destruidas.

Poco después, con la idea de generar fondos para el proyecto, invita a 90 artistas a intervenir escombros con su trabajo, para posteriormente esas obras subastarlas. En esta exposición se presentan 32 de esas creaciones. El municipio de Jojutla adquirió estas obras, para que formen parte del museo de la ciudad. El diseño museográfico de la exposición es de Luis Jiménez García.  

Los artistas que exponen su obra son: Alejandra Barrera; Alciandro Martinez; Karen Woill; Yaya García; Cruz Alejandro; Mónica Groubert; Lalo Gabrielli; Omar de Regil; Humberto Mahum; Gabriel; Max Sanz; Emmanuel Espintia; Gabriela Roja; Luz María Morales; José Luis Hernández Bañuelos; Gabriela García; Alejandra Zermono; Ángel Mariano; Gabriela Catalán; Rita Sanchez; Mónica Soriano; Luz María Sullos; Salomón Conon; Mónica Garcia Yonoz; Ángel García; Alicia Praiz; Lourdes Berbeller; Didier Meila Maver; Saúl Castro y Tomás Pineda Matus.

 

Comentario

Es una idea original. Las obras son muy distintas unas de las otras. Cada artista interviene el escombro sobre el que trabaja con técnicas y estilos muy diversos. Los trabajos son de calidades artísticas desiguales. Hay obras muy convencionales y otras donde hay una propuesta novedosa y realmente interesante.

Servicio aeroportuario

Rubén Aguilar Valenzuela 

El pasado miércoles 29 de noviembre en el Diario Oficial de la Federación, el Ejecutivo Federal hizo público la entrega de cuatro aeropuertos más a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).

 

Son los aeropuertos que se ubican en Uruapan, Michoacán; Palenque, Chiapas; Puerto Escondido, Oaxaca, y Puebla, Puebla, para sumar nueve en total.

 

Los otros son el AIFA, Zumpango, Estado de México; Nuevo Laredo, Tamaulipas; Campeche, Campeche; Ixtepec, Oaxaca; Chetumal, Quintana Roo; y Tulum, Quintana Roo.

 

A los nueve aeropuertos administrados por la Sedena se añaden los ocho en manos de la Secretaría de Marina-Armada de Mexico (Semar).

 

Que son ACIM, Ciudad de México; Toluca, Estado de México; Matamoros, Tamaulipas; Ciudad del Carmen, Campeche; Loreto, Baja California Sur; Guaymas, Sonora, Ciudad Obregón, Sonora, y Colima, Colima.

 

En el proceso de militarización de la administración aeroportuaria, las Fuerzas Armadas se hacen cargo de 17 aeropuertos con la empresa Grupo Aeroportuario, Ferroviario, de Servicios Auxiliares y Conexos Olmeca-Maya-México (GAFSACOMM), creada en 2022.

 

El 99 por ciento de las acciones de esta empresa son de la Sedena y el 1.0 por ciento está en manos del Banco Nacional del Ejército, Fuerza Aérea y Armada (Banjercito).

 

Antes la gran mayoría de estos aeropuertos estaban administrados por la empresa pública Aeropuerto y Servicios Auxiliares (ASA), organismo descentralizado del gobierno federal creado en 1965, para diseñar, construir y operar aeropuertos.

 

Esas responsabilidades, antes en manos de civiles, han sido transferidas a los militares. Las Fuerzas Armadas ahora tienen la mayor operadora aeroportuaria del país.

 

Las empresas privadas Grupo Aeroportuario Centro Norte (OMA), administra 13 aeropuertos; Grupo Aeroportuario del Pacífico (GAP), 12, y Grupo Aeroportuario del Sureste (Asur), 10.

 

En el país hay 62 aeropuertos, y entre los cuatro grupos más grandes, el de las Fuerzas Armadas, el mayor, administran 52 de los mismos.

 

Todo indica, que antes de que termine el actual gobierno, para consolidar la militarización, se otorguen a las Fuerzas Armadas por lo menos la administración de otros tres aeropuertos.

 

Se habla del aeropuerto de Nogales, Sonora; Ciudad Victoria, Tamaulipas, y uno en Monterrey, Nuevo León, para llegar a 20, bajo la administración de (GAFSACOMM), la empresa de los militares.

 

En principio, para operar en 2024, GAFSACOMM ha solicitado 15 172 millones de pesos y en 2023, recibió también recursos públicos a pesar de que no estaba dada de alta en el presupuesto federal de 2023.

 

Por decisión del comandante en jefe, con anuencia de los altos mandos del Ejército y la Marina, la militarización de la administración pública avanza de manera sostenida.

 

Esto a pesar de que el 53% de la población no aprueba que los militares y marinos administren empresas del gobierno como aerolíneas, la CFE o Pemex, el 29% sí lo aprueba y 15% solo en casos excepcionales (Nexos, 10.11.23).

 

La militarización de los servicios aeroportuarios no es bien vista por la mayoría de la población y genera un frente de crítica al Ejército y la Armada al cual no deberían estar sujetos en razón de sus tares sustantivas.

 

 

 

@RubenAguilar

Acoso sexual en las Fuerzas Armadas

Rubén Aguilar Valenzuela 

En los últimos cinco años en el Ejército se han reducido en 86 % las quejas de acoso sexual, pero en la Marina se ha mantenido en la misma proporción.

 

Esto de acuerdo a información que surge a partir de una petición de información que El Universal (14.11,23) hizo a ambas instituciones.

 

La Sedena afirma que en 2019 registró 77 quejas de hostigamiento y acoso sexual; en 2020, 32; en 2021, 2; en 2022, 11 y en lo que va de 2023, 6. En total 128 quejas.

 

En el caso de la Semar en 2019 hubo 47 quejas; en 2020, 57; en 2021, 52; en 2022, 56 y en lo que va de 2023 son 41. En total  253 quejas.

 

La diferencia entre una y otra institución es del doble. Esto a pesar de que el Ejército tiene muchos más elementos que la Marina.

 

Estos son los datos que estas instituciones, en cumplimiento de la ley de transparencia, dieron a El Universal, pero especialistas del tema, consultados por el mismo diario, señalan qué hay un subejercicio en las estadísticas.

 

Algunos de estos sostienen que el subregistro es superior al 70% y que es necesario crear una cultura de la denuncia al interior del Ejército y la Armada y facilitar que las mismas se puedan dar sin que existan represalias.

 

Manuel Balcázar, investigador del Centro de Estudios Sobre Seguridad Nacional, Inteligencia y Gobernanza del ITAM, afirma que en estas instituciones hay la idea de que el grado militar otorga una "patente" para cometer abusos de todo tipo, entre ellos los sexuales.

 

Y para Víctor Hernández, investigador de seguridad nacional, en la Universidad Panamericana, los números de quejas reportadas por la Sedena y la Semar son "imposibles" y muy menores a la realidad.

 

Para Víctor Carmona, docente civil, en el Centro de Estudios del Ejército y la Fuerza Armada (CEEFA), afirma que el tema del hostigamiento y acoso siempre ha estado presente en el Ejército, tanto contra hombres como mujeres.

 

El origen, sostiene, es "el abuso del poder jerárquico de los oficiales". A partir del impulso de la igualdad de género, al interior de la misma institución, el problema se ha hecho más evidente.

 

Los especialistas reconocen que desde hace años hay un esfuerzo, tanto en la Sedena como en la Semar, de implementar cursos de igualdad de género y respeto a los derechos humanos.

 

Hay también cada vez más conciencia de la presencia del abuso de parte de ciertos militares y marinos que se asocia al asenso jerárquico en las instituciones a las que pertenecen.

 

Me consta que de años atrás hay un esfuerzo, de manera especial en el Ejército, de que los integrantes de la institución respeten los derechos humanos. Saben que persiste todavía la violación, pero como casos excepcionales y que no forma parte de la doctrina militar.

 

Es todavía mucho lo que falta por avanzar, pero es cada día mayor el cuidado que hay en la Sedena y la Semar por reducir los hostigamientos y abusos sexuales, que siguen siendo una realidad a erradicar.

 

 

@RubenAguilar

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