Back to Top

contacto@nuestrarevista.com.mx

headerfacebook headertwitter
 

Museo de la Plaza Mayor Samuel Lewis

Zona Arqueológica Panamá Viejo

Ciudad de Panamá, Panamá

 

Edificio

Es una construcción moderna de muy buena arquitectura. Los techos son de madera y lucen mucho. Desde 1995, el Patronato de Panamá Viejo es el encargado de administrar el sitio arqueológico. Antes la colección se alojaba en el Centro de Visitantes.

 

Exhibición

  • Época prehispánica

Se muestran puntas de raya que los indígenas usaban, para cazar, navajas y piezas de cerámica no solo de la antigua aldea de pescadores sino otras que provienen de la zona cultural del Gran Coclé, hacia el centro del país, lo que señala que había intercambio comercial entre los distintos pueblos indígenas.

La exhibición incluye diferentes tipos de entierros que se practicaban y objetos encontrados en diversos sitios. Entre ellos: Un collar de conchas que se encontró junto a “La Señora de Panamá Viejo”, un esqueleto descubierto en los predios de la Plaza Mayor que, a juzgar por la cantidad de objetos que había a su alrededor, se deduce que ocupaba un puesto de importancia en la aldea.

 

  • Primeras expediciones

La segunda parte del nuevo museo muestra las primeras expediciones de los españoles en el istmo y la fundación de la ciudad. En 1514, cuando Pedrarias llega a Darién, donde se había fundado Santa María la Antigua, ya Vasco Núñez de Balboa había cruzado el istmo hasta alcanzar el Pacífico. Él sería luego decapitado por órdenes de Pedrarias. Entre 1514 y 1519 se empiezan a explorar las aguas del Golfo de Panamá y las islas del Archipiélago de Las Perlas. Y Gaspar de Morales había regresado del archipiélago con un enorme cargamento perlífero, dejando a su paso una gran estela de sangre, y Gaspar de Espinosa había penetrado las sábanas occidentales saqueando los grandes cacicazgos de Natá y Escoria.

Por las dificultades que se enfrentaban Acla y Santa María la Antigua, por las condiciones geográficas y el ataque de indígenas, Pedrarias concluye que el desarrollo de las colonias debía orientarse hacia el occidente. Esta decisión le causa conflictos graves con quienes ya tenían intereses en las dos primeras ciudades, fundadas en el oriente.

  • Asentamiento colonial

El primer conquistador en llegar a las cercanías de Panamá Viejo fue Antonio Tello de Guzmán, en 1515. Los españoles tenían instrucciones claras de la Corona: “Explorar, conquistar y poblar”. En ese proceso de conquista, fundación de ciudades y administración de tierras, llevaban consigo el llamado “requerimiento”, texto donde se “requería” a los conquistados convertirse en vasallos del rey de España, adoptar la fe católica y obedecer la autoridad de los conquistadores.

Sobre este periodo se ven piezas de edificaciones antiguas, objetos de oro (anillos, rosarios …) y utensilios de cocina. Hay una maqueta de la distribución espacial de la ciudad: los siete conventos, las Casas Reales, la catedral y el cabildo, la casa de alquiler del gran comerciante Pedro de Alarcón, las dos ermitas y los puentes que daban acceso a la ciudad, además de una interpretación de la ubicación de las chozas de los arrabales.

  • Arte religioso

 Esta sección tiene piezas cedidas por el Instituto Nacional de Cultura. Cuadros e imágenes.

  • Destrucción de la ciudad

La exhibición termina con la incursión a la ciudad del pirata inglés Henry Morgan, que entró por el Puente del Matadero, pasó el endeble fortín de la Natividad y se estableció en el convento de La Merced, desde donde planeó el asedio que, durante varios días, ejecutó sobre la ciudad y su población.

Castillero Calvo menciona en su libro que en el ataque pirata de enero de 1671 murieron más de quinientas personas, entre blancos, negros, indígenas, mulatos y mestizos, sin contar heridos ni prisioneros. “La fuerza invasora entró a la ciudad en llamas para saquearla sin piedad. Luchando por sus vidas y haciendas, los defensores pelearon hasta el límite. Ofrecieron resistencia en el fuerte de la Navidad y en las trincheras y barricadas que se colocaron en las calles principales, aunque tenían pocas piezas de artillería”.

El propio gobernador de la ciudad, Juan Pérez de Guzmán, dio órdenes de volar el polvorín y poner barriles de pólvora en puntos estratégicos de la ciudad para hacerlos detonar si entraba el enemigo, y fue así como empezó el gran incendio. La idea era acabar con todo lo que pudieran llevarse los piratas como botín.

Desde las islas de Perico, Taboga y Taboguilla, las monjas de La Concepción, con los ornamentos litúrgicos del convento, el oro y la plata; y los niños y mujeres de la élite, con sus joyas y caudales, escucharon primero las detonaciones de pólvora y luego divisaron las llamaradas que anunciaban la caída de la ciudad. Cuando supieron que Morgan se acercaba, y cuando se hizo evidente la derrota, embarcaron rumbo a Perú, huyendo, para salvar la vida.

  • Casa colonial

La última parte del recorrido es la “casa colonial”, un espacio que muestra cómo era la vivienda de clase alta en la ciudad: arriba, el espacio de las mujeres, con los dormitorios, el comedor y los cuartos de costura. Abajo, la tienda y la trastienda; el espacio de los hombres. La casa tenía también un corredor que llevaba hacia la cocina, parcialmente cubierta y junto al patio, y luego el espacio de la servidumbre y los esclavos.

--------- 

El museo aloja al Centro de Investigaciones Patrimoniales (CIP) que está dedicado a la investigación de la historia, la arqueología, la ecología y la conservación de los bienes patrimoniales.


Comentario

 

La exhibición se organiza en seis secciones: Época prehispánica; Primeras expediciones; Asentamiento colonial; Arte religioso; Destrucción de la ciudad y Casa colonial. El guión museográfico se apoya en imágenes, textos, dioramas, maquetas, videos, cuadros y objetos.

El edificio del museo es un buen proyecto arquitectónico. Una construción muy sencilla diría que minimalista. Es una propuesta original. Se integra muy bien en el espacio. En el interior los techos son de madera y se juega con los formas de un edificio colonial.

La museografía es buena y las piezas están bien montadas. A partir de la información que ofrece el museo uno se puede dar idea de lo que fue la conquista en esta región y también de la fundación y desarrollo de la ciudad de Panamá en su primera etapa.

El Japón de Mishima

 Rubén Aguilar Valenzuela

El templo del alba, es la tercera parte de la tetralogía El mar de la fertilidad, donde Yukio Mishima (1925-1970) presenta su visión de la evolución y desarrollo del Japón desde comienzos del siglo XX hasta los años sesenta. En ella expresa su rechazo ante lo que considera es una sociedad sumida en la decadencia moral y espiritual. La obra se considera su testamento ideológico y literario.

La tetralogía está compuesta por Nieves de primavera, Caballos desbocados, El templo del alba y La corrupción de un ángel. Mishima al terminar la última de estas novelas se realiza el harakiri que acaba con su vida. Ese mismo día, antes del suicidio, envía a su editor esta última obra que se edita después de su muerte.

Esta, la tercera novela, abarca el período que va de finales de los años treinta a principios de los años cincuenta del siglo pasado. El abogado Shigekuni Honda, personaje central, es un reconocido especialista en derecho internacional. Por su trabajo va a Tailandia y ahí se encuentra con la princesa Ying Chan, de la monarquía tailandesa, que tiene solo seis años. En ella ve la reencarnación de su gran amigo Kiyoaki Matsugae.

Honda en ese viaje a Tailandia y después a la India ve lo que piensa es el primitivo y original espíritu del Japón a través de los rituales de la vida y de la muerte, de la purificación y la transmigración. Mishima presenta lo que podría ser un estudio de las diversas teorías sobre reencarnación en las distintas escuelas budistas y en las religiones de la India.

Al término de la Segunda Guerra Mundial, tras la derrota del Japón, Honda gana el caso del reclamo histórico de una comunidad por sus tierras y a cambio recibe una fortuna. Ya no necesita trabajar. Se vuelve un hombre rico. En esa condición aspira a volver a encontrarse con el espíritu del Japón milenario. Ya cumplió los 56 años.

La princesa Ying Chan, que ahora tiene 19 años, estudia en Japón. Honda está obsesionado por ella. La quiere tener y hace todo lo que está a su alcance, para lograrlo. En ese entonces se relaciona con un grupo de mujeres y hombres occidentalizados. Son expresiones de la decadencia espiritual de las costumbres y la cultura japonesa.

Del Japón milenario, severo y profundo, que vivía sólidamente anclado en sus tradiciones ya no queda nada. Después de la derrota con rapidez se transforma en otro país. La cultura occidental lo empieza a permear todo. Cambian las costumbres y la manera de vestir.

Ahora lo que se quiere es fabricar y vender televisores, lavadoras y carros. En ese Japón occidentalizado, los jóvenes estudian en universidades estadounidenses y visten ya de otra manera. El Japón de los samurais y el Código de Honor, que es el mundo de Mishima, se ha ido y nunca más volverá.

La lectura de la novela es difícil y a veces cuesta trabajo seguir el hilo de la trama. Es una obra que exige la máxima atención. En ella se expresa uno de los más grande literatos del Japón que escriben después de la guerra. Se le considera un sofisticado estilista de la lengua japonesa. Pienso que la traducción es muy buena.

El templo del alba
El mar de la fertilidad (3)
Yukio Mishima
Alianza Editorial
Madrid, 2017
pp. 461

Versión original: Akatsuki no tera, Japón, 1970. Traducción del japonés al español de Guillermo Solana Alonso. La primera edición al español es de 2007.

¿Cuántos muertos?

Rubén Aguilar Valenzuela

El número final de muertos a causa de la pandemia del Covid-19 es incierto, para el caso de México. El portavoz del tema, el subsecretario de Salud, López-Gatell, en estos meses ha dado cifras distintas con diferencias muy grandes entre unas y otras.

En las conferencias vespertinas de todos los días habla e informa como un político afiliado a Morena y no como un funcionario del Estado mexicano, que ofrece información objetiva y veraz.

Desde que el subsecretario empezó con sus conferencias-discursos ha dado cinco cifras distintas del posible número de muertes por Covid-19 al final del año.

La primera vez dijo serían 8,000, luego que llegarían a las 12,500, pero después corrigió y sostuvo que se elevarían a 30,000, para dos días después plantear que se estimaban en 35,000 y finalmente que podrían ser 60,000.

De la misma manera, en por lo menos cinco ocasiones, ha dado fechas distintas, para ubicar el pico más alto de la pandemia. Un día se aplana la curva y el otro va hacia arriba. No hay consistencia en lo dicho. ¿Son errores?

Es muy evidente, ahí están sus conferencias-discursos, que las intervenciones del subsecretario adolecen de rigor y fundamentación científica. Y tampoco queda claro cuáles son sus motivaciones y propósitos.

Entre epidemiólogos y matemáticos independientes al gobierno se habla de graves inconsistencias en las estadísticas oficiales e incluso de cifras maquilladas, y también que su metodología de cálculo no es transparente.

La Universidad La Salle estima un pico máximo de contagios el 24 de junio y para octubre un acumulado de 37 mil muertes.

Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), con actas de defunción oficiales, demostró que en la CDMX había un subregistro de más de 4,000 muertos por Covid-19.  Y lo mismo hizo el Taller de Datos de la revista Nexos con una diferencia todavía mayor.

Para el 12 de junio, otros matemáticos estiman en 6,400 los muertos por Covid-19 no registrados por la SSA a partir de los propios números que ésta proporciona. Y el número puede crecer. ¿Cómo explicar el error?

En la comunidad científica internacional existen diversos modelos de cálculo y proyecciones. El Covidanalytics del MIT, para el caso de México, estima que para el ocho de julio habrá 34,808 muertes. El de la Universidad de California (UCLA), para el 31 de agosto calcula 38,447 defunciones.

El modelo Covid-19-Proyections, creado por Youyang Gu, del MIT, plantea que el primero de agosto se dará el punto más alto de la curva de muertes en México, y que ese mismo día podrá haber un acumulado de 97,096 defunciones.

La OMS pide "mensajes coherentes" a los gobiernos, porque "los ciudadanos se sienten confundidos si escuchan diferentes discursos, y hay que garantizar que tengan la mejor información posible para protegerse a sí mismos, a sus seres queridos y a las comunidades". ¿El gobierno la podrá ofrecer?  Hasta ahora no lo ha hecho.

Sexto trimestre

Rubén Aguilar Valenzuela 
De los últimos seis presidentes que ha tenido el país el que sale mejor evaluado al sexto trimestre de su gestión es Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) con el 75 % de aprobación y el 16 % de desaprobación, según Consulta Mitofsky (El Economista, 01.06.20)

Le sigue Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012) con 61 % de aprobación y 37 % de desaprobación, luego viene Vicente Fox Quesada (2000-2006) con 50 % de aprobación y 46 % de desaprobación.

En el cuarto lugar está Andrés Manuel López Obrador (2018-2024) con 50 % de aprobación y 49 % de desaprobación, luego viene Enrique Peña Nieto (2012-2018) con 49 % de aprobación y 50 % de desaprobación.

El presidente más mal evaluado con una diferencia muy grande con relación a los otros es Ernesto Zedillo Ponce de León (1994-2000) con 34 % de aprobación y 63 % de desaprobación.

De los tres presidentes mejor evaluados uno es del PRI y dos del PAN. Y de los tres más mal evaluados uno es de Morena y dos del PRI.

En la encuesta de Consulta Mitofsky el mejor momento, para López Obrador es febrero de 2019 cuando obtuvo 67.1 % de aprobación y 28.4 % de desaprobación. A partir de ahí empieza a caer.

De febrero a octubre de 2019 estuvo entre el 67.1 % y el 61.0 % de aprobación y entre el 28.4 % y el 38.2 % de desaprobación.

A partir de noviembre de 2019 y hasta marzo de 2020 se mantiene entre el 58.7 % y el 51.9 % de aprobación y el 41.1 % y el 47.9 % de desaprobación.

Ya en plena pandemia en el mes de abril la aprobación es del 47.8 % y la desaprobación del 52.0 %. En el mes de mayo la aprobación es del 50.1 % y la desaprobación del 49.2 %. En la primera quincena de junio la desaprobación es mayor que la aprobación.

En los primeros 18 meses de gobierno la aprobación del presidente ha pasado por tres etapas: la primera de once meses (diciembre 2018 a octubre 2019), donde el nivel está en los sesenta por ciento.

La segunda de cinco meses (noviembre 2019 a marzo 2020) donde el nivel de aprobación se encuentra en los cincuenta por ciento. Y a partir de abril de 2020 se entra a una tercera etapa donde el nivel de aprobación se ubica en los cuarenta por ciento. Los negativos empiezan a ser más que los positivos.

El presidente tiene los mayores niveles de rechazo en las amas de casa (51 %); jubilados (52.6 %); profesionistas (55.1%); estudiantes (55.6 %); empresarios (57.7 %) y desempleados (62.5 %).

Y los mayores niveles de aprobación en los trabajadores informales (66.8 %); profesores (66.0 %); trabajadores por su cuenta (56.8 %); campesinos (55.2 %); servidores públicos (52.9 %); comerciantes (51.1 %) y empleados (50.8 %).

La población entre los 18 y 19 años, el 51.5 % aprueba la gestión presidencial y el 47.3 % la rechaza. En el tramo de edad entre los 30 y 49 años, el 52.7 % lo aprueba y el 46.8 % lo rechaza y en el de más de 50 años el 54.6 % lo rechaza y el 45.0 % lo aprueba.

En los próximos meses los porcentajes se van a seguir modificando. Que por ver si se confirma la tendencia de que el presidente entra a una etapa donde los niveles de rechazo serán ya mayores a los de aprobación.

Valoración del presidente

Rubén Aguilar Valenzuela   
Antes del confinamiento hice sesenta entrevistas a académicos, periodistas, politólogos, economistas, empresarios, líderes sociales y dirigentes de la sociedad civil como parte del proceso de planeación estratégica de una organización sin fines de lucro muy reconocida. Aquí los puntos centrales que derivo de esos encuentros, en el tema de la valoración del presidente y su gobierno, como parte del diagnóstico del entorno.
 
Economía. El presidente tiene una visión populista-estatista de los años setenta. No genera confianza, para la inversión. La economía no crece. Los recursos del gobierno no alcanzan para financiar sus proyectos. Su política genera desempleo y pobreza.
 
Política. El presidente tiene un proyecto político (4T) que se propone restaurar: el presidencialismo; el partido de Estado y la República Central de facto. Cualquier contrapeso al poder presidencial debe ser eliminado. No hay lugar para los órganos autónomos del Estado. Se propone controlarlos (CNDH) o desmantelarlos (INEE). Cuestiona la vigencia del Estado de Derecho. Ataca a los medios, a los opositores y a quien no piensa como él. Al Ejército lo ha metido al campo de los negocios.
 
Social. La política social es clientelar con propósitos electorales. No generan nuevas oportunidades ni resuelven los problemas de las personas. Se destruyen exitosos programas institucionales por transferencias directas de recursos que se entregan a nombre del presidente. Con fondos públicos se construye la base electoral de Morena vía los superdelegados (32) y subdelegados (266) con el apoyo de los Siervos de la Nación (20 mil). La estructura depende del presidente y pretende socavar el poder de los gobernadores.

Personaje. Cuando el gobierno está centralizado en una persona las características del personaje son claves, para entender el funcionamiento de toda la administración. Algunas son: posiciones mesiánicas; traslado de convicciones religiosas como fundamento de la política (Evangelismo pentecostal); pensamiento único; dogmatismo ideológico; altera la realidad y miente de manera sistemática. "Tengo otros datos".

Pueblo. El presidente lo entiende como individuos aislados que no se asocian entre sí y no lo aceptan como un conjunto social con sus propios intereses y representaciones. El pueblo bueno se relaciona de manera directa con él, sin ningún intermediario, a través de los programas sociales. Lo entiende también como una masa informe a la que se puede alinear a través del dinero de los programas sociales.

Sociedad civil y gobierno. Para el presidente la sociedad civil organizada es una "aberración" del neoliberalismo y potencial enemigo. De ahí surge su descalificación y rechazo a la sociedad civil organizada. Ésta no tiene lugar en la construcción de las políticas públicas. Eso solo le corresponde al gobierno. Las únicas organizaciones ciudadanas bien vistas son las que se alinean al presidente y el gobierno (Estado corporativo).

Página 181 de 212