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El drama de Chernobyl

Rubén Aguilar Valenzuela

Chernobyl (Estados Unidos y Gran Bretaña, 2019) es una serie de televisión de cinco capítulos creada por Craig Mazin en base al libro Voces de Chernóbil de la bielorrusa Svetlana Aleksiévich (1948), Premio Nobel de Literatura 2015.

La serie, dirigida por Johan Renck, se rodó en un barrio residencial de Vilna, la capital de Lituania, que sirvió para recrear la ciudad de Prípat donde ocurren los hechos. El lugar conserva el estilo arquitectónico de tiempos del socialismo soviético. Y en la central nuclear de Ignalia, fuera de servicio, que visualmente se asemeja a la de Chernobyl.

Los cinco capítulos narran el desastre que ocurrió en abril de 1986 en esa central nuclear y devela el funcionamiento de la burocracia de lo que fue la Unión Soviética que hizo de un problema muy grave todavía más grande al tratar, de manera irresponsable, de esconderlo y minimizarlo.

El guión, de Mazin, es muy fiel al libro de Aleksiévich que es fruto de una rigurosa investigación a base de entrevistas realizadas de manera directa por ella con personas relacionadas con los hechos de manera diversa.

Las y los entrevistados cuentan lo que vivieron y al mismo tiempo nos enteramos de la incapacidad, incluso perversión, de la manera como, ante los hechos, reacciona el aparato burocrático soviético en todos sus niveles. Y también del heroísmo de quienes conscientes de que pueden morir deciden participar en la solución del problema.

La serie está muy bien construida y articula de manera magistral las biografías con la historia. Se adentra a la intimidad de los hogares y también a las discusiones del Partido Comunista y al interior de las juntas de gobierno. La narrativa, en ese ir y venir, resulta muy atractiva e interesante.

Aleksiévich, Mazin sigue su relato, hace un retrato profundo y una crítica demoledora, con muchos testimonios a la mano, del funcionamiento del Partido Comunista en la que fue la Unión Soviética y también de la manera como operaba la burocracia gubernamental.

Y también da cuenta de la relación perversa que se establece entre el partido y el gobierno. Uno y otro se esconden y protegen. La mentira y el autoengaño son la norma. La verdad siempre queda relegada. Nadie, ni el partido ni el gobierno, la quieren enfrentar.

La Premio Nobel con el caso de Chernobyl, lo hace también con otras de sus obras, como Los muchachos de zinc, ilustra el fracaso no sólo de la Unión Soviética, sino del sistema socialista como un todo. Y en buena medida explica, al mismo tiempo que anuncia, era ya inminente, la caída del socialismo con el derrumbe de Muro de Berlín en 1989.

Chernobyl
Título original: Chernobyl
Producción: Estados Unidos y Gran Bretaña, 2019

Dirección: Johan Renck
Creador: Craig Mazin
Guión: Craig Mazin en base al libro Voces de Chernóbil de Svetlana Alesksiévich
Música: Hildur Gundnadóttir
Fotografía: Jacob Ihre
Con: Jared Harris, Sellan Skarsgard, Emily Watson, Paul Ritter, Jessie Buckley, Robert Emms, Adam Nagaitis, Sam Troughton, Adrian Rawlins, Con O'Neill, Joshua Leese, Ross Armstrong, Lucy Speed, Sam Strike, Michael Socha, Laurence Spellman, Joe Tucker, Sakalas Uzdavinys, Laura Elphinstone, James Cosmo, Philip Barrantini, Karl Davies, David Dencik, Caoilfhionn Dunne, Fares Fares, Alex Ferns, Peter Guinness, Mark Lewis, Ralph Ineson, Gerard Kearns, Barry Keoghan, Hilton McRae, Kyn James Kermack, Diarmaid Murtagh, Lucy Rusell, Ian Pirie, Kieran O'Brien, William Postlethwaite, Michael Shaeffer, Jay Simpson, Jamie Sives.

@RubenAguilar

México, líder en deportaciones

Rubén Aguilar Valenzuela

En mayo el gobierno de Donald Trump exigió al de México que detuviera a los migrantes centroamericanos, para impedir llegaran a su frontera.

El presidente López Obrador, en obediencia a ese mandato, ordenó la militarización de las fronteras a cargo de la Guardia Nacional.

De enero a agosto de 2019, como resultado de esa política, las autoridades mexicanas deportaron a 102,314 centroamericanos. Un aumento del 63 %, según el Instituto Guatemalteco de Migración (IGM).

En 2018, en ese mismo periodo, pero antes de la nueva política migratoria, el gobierno de México deportó a 62,746,  en 2017 a 26,071 y en 2016 a 81,234.

Solo en 2015, cuando se deportaron a 109,547, el número fue más alto que el de 2019, para los primeros ocho meses del año.

De enero de 2010 a agosto de 2019, las autoridades mexicanas han deportado a 855,450 centroamericanos.

Para las organizaciones de la sociedad civil que en Centroamérica trabajan con migrantes, México se ha convertido "en la frontera extendida de Estados Unidos".

Dicen que ahora el muro es doble y el primero está en la frontera sur de México y el segundo en la frontera sur de Estados Unidos, pero reforzado por la Guardia Nacional mexicana.

El canciller mexicano, Marcelo Ebrard, plantea con orgullo que como parte de la militarización, entre mayo y agosto, se redujo en 56 % el número de los migrantes centroamericanos que intentaron ingresar a Estados Unidos, de acuerdo a fuentes oficiales de ese país.

La ONU, a través de Michelle Bachelet, alta comisionada para los Derechos Humanos, ha criticado la nueva política migratoria de México.

La ha calificado como un "retroceso" que pone a los migrantes en "un creciente riesgo de sufrir violaciones y abusos de derechos humanos".

Culiacán

Rubén Aguilar Valenzuela

Los lamentables hechos de Culiacán ponen de manifiesto, a partir de lo que es conocido y público, siete temas relacionados con el actual gobierno.

El ahora presidente pensó que el tema de la seguridad era algo más fácil y manejable. A lo largo de sus 18 años de campaña uno de sus temas preferidos fue criticar a los gobiernos en turno por su supuesta incapacidad, para resolver el problema del crimen organizado y la inseguridad. En diversas ocasiones aseguró que a su llegada a la presidencia el problema se iba a resolver de inmediato. No ha sido así y ahora se ha agravado.
El gobierno no ha demostrado tener una estrategia de cómo enfrentar al crimen organizado y reducir los niveles de violencia. La posición del presidente es no hacer nada porque la violencia produce violencia. Su posición es la de dejar hacer al tiempo que invita a los criminales, con el tono de un pastor evangélico pentecostal, a convertirse y volver al camino del bien.
En ese marco no se sabe qué plantean las Fuerzas Armadas. ¿Qué piensan de la posición de su comandante en jefe? ¿Qué piensan de su posición permisiva frente al crimen? ¿Qué piensan que todos los días los acuse de que en el pasado fueron represivos y desataron un baño de sangre? ¿Qué piensan de que no los deje actuar conforme a la doctrina y sus protocolos?
No queda claro quién decide y ordena la política y la estrategia de combate al crimen y la lucha por reducir los niveles de violencia. ¿Es directamente el presidente? ¿Es el secretario de Seguridad? ¿Son los altos mandos de las Fuerzas Armadas? ¿Es el gabinete de seguridad.
Las contradicciones en el gobierno se hacen evidentes en la medida que no sea solo el presidente quien fije la posición. Si otros lo hacen de inmediato los contradice y desmiente. Los desmentidos salen de la escena y no vuelven a declarar o se alinea y sin más, de manera acrítica, repiten el dicho presidencial.
Se hace evidente que no hay espacios, para que el gabinete discuta y acuerde las posiciones a tomar. El único que decide es el presidente. El espacio de las y los secretarios es obedecer y operar lo que se les ordena. El presidente no dedica tiempo a exponer su proyecto y a oír otras opiniones. Él ya pensó lo que debería hacerse si llegaba a la presidencia. Los demás, incluyendo las Fuerzas Armadas, han sido invitadas a sumarse a su idea, pero no a discutirla.
El gobierno no tiene una estrategia de comunicación más allá de la comparecencia mañanera del presidente. En razón de lo mismo y, para el caso de Culiacán, en la medida que hablaron otros actores solo se produjo confusión y contradicciones. Y el presidente, en el único instrumento de comunicación del gobierno, organizado y operado en directo por él, terminó de "construir" la versión oficial que siempre es solo la suya.
En los sucesos de Culiacán hay otros muchos temas que no se han hecho públicos y por lo mismo se desconocen. Hoy día ya nada puede esconderse y todo termina por saberse. Es solo cosa de tiempo que surjan a la luz pública. Ya nos iremos enterando y a partir de eso articulando una posición mejor informada.

 


Tendencias del 2020

Rubén Aguilar Valenzuela
En el 2020, la comunidad internacional se va a enfrentar a tres grandes desafíos: Un entorno global geopolíticamente complejo, la desaceleración de la economía y los retos que plantean el cambio climático, según el Foro Tendencias 2020 celebrado el pasado septiembre en Madrid (Domingo, El País, 22.09.19)

A nivel político el entorno se va a caracterizar, más que en años atrás, por el auge de los populismos y de los nuevos autoritarismos. Esto genera un ambiente de incertidumbre político que puede derivar en decisiones impredecibles por parte de los gobiernos.

En estos tiempos no vale aquello de que "la política no es importante para la economía". En los distintos países, el tipo de política que se adopte influye de manera decisiva en el comportamiento de la economía. Están ahí, solo para poner dos ejemplos, la crisis de la economía de Venezuela y Nicaragua derivadas de un modelo de hacer política.

La OCDE estima que en 2020, la economía mundial va a crecer en 3.0 % 0.6 puntos menos que en 2018. El crecimiento promedio de los países del G-20 será de 3.2 % y de la Eurozona de 1.0 %. Estados Unidos crece en 2.0 %, China en 5.7 % y Japón en 0.6 %. La estimación para México es de 1.30 % con proyección a la baja.

No queda claro cómo va a afectar a la economía de Europa y también mundial la salida de la Gran Bretaña de la Unión Europea (UE) y en qué habrá de terminar la disputa comercial entre Estados Unidos y China y cuáles serán sus efectos en la economía internacional.

La realidad y las consecuencias del cambio climático, a pesar de que algunos lo sigan negando o lo ignoren, se hace presente en todos los países. La lucha contra el cambio climático es un tema fundamental del debate político, pero también económico. Los gobiernos y las empresas están obligados a la "transición ecológica".

A los temas anteriores se añade el proceso permanente de la revolución tecnológica. Va a seguir apareciendo tecnologías disruptivas y la velocidad de adaptación se hace cada vez más corta. Ahora y en el futuro próximo la punta de lanza está en la velocidad de los procesos. Los cambios tecnológicos plantean nuevos problemas éticos.

Esta revolución, para Marta Martínez, presidenta de IBM en España, se sostiene en tres pilares: Lo primero es el ser humano. La tecnología está para potenciar a las personas y no para remplazarlas.

El segundo es la materia prima: los datos. Se requiere de su uso, pero siempre que se garantice la privacidad y la seguridad de las personas. Es necesario una estricta reglamentación no solo a nivel nacional sino también mundial. El tercer pilar es la transparencia y exige saber cómo se utilizan las tecnologías, que no pueden ser una caja negra.

La desmesura del poder

Rubén Aguilar Valenzuela

 
Algol-La tragedia del poder (Alemania, 1920) del director Hans Werckmesiter (1879-1929) es un clásico del cine mudo y un ejemplo notable del expresionismo alemán. Es una de las primeras películas de ciencia-ficción en la historia de la cinematografía mundial.

El protagonista es Robert Herne (Emil Jannings) un minero que trabaja en una mina de carbón. Un día se le aparece un habitante de la estrella Algol quien le da una máquina que puede generar energía ilimitada a partir de la luz que esta emite.

Robert utiliza ese instrumento, no para ayudar a los demás, sino para convertirse en el hombre más rico y poderoso del mundo. Todos los países le compran la energía que produce. Él mantiene en el más absoluto secreto la forma en que la obtiene.

Los mineros ya no tienen que trabajar, para sacar el carbón que producía la energía, pero es esto lo que permite que Robert se convierta en un hombre poderoso. Una máquina que podría convertirse en generador del bien común se convierte en fuente de riqueza y poder solo para uno.

El antiguo minero con el dinero y el poder no se hace un mejor hombre y tampoco es más feliz. Su obsesión por tener cada vez más dinero y poder, provoca la destrucción de todo lo que tiene a su alrededor.

María Obal (Hanna Ralph) es la novia de Robert, pero lo deja cuando ve cómo cambia su personalidad. Se ha vuelto un hombre distinto al que ella conocía.

Pasan los años y María radica en el campo, su estilo de vida es sencilla y actúa de acuerdo a sus valores. La forma en la que vive contrasta con el mundo altamente industrializado y deshumanizado en el que se desarrolla quien fuera su novio.

El hijo de Robert, preso de la codicia, se ha propuesto arrebatar a su padre el secreto y el control de la máquina que genera la energía, para hacerse de dinero y poder.

Su hija se enamora del hijo de María que es un hombre bueno y trabajador. Ella decide dejar su posición de privilegio y asumir una vida modesta al lado de su amado.

La película es una crítica al capitalismo salvaje y a la industrialización que todo lo destruye y somete a su propia lógica. Es la primera película con un tema medioambiental.

Hay una confrontación entre el nuevo modelo urbano y el mundo rural. Entre las nuevas formas de la producción industrial y las propias de la producción tradicional.

Las primeras producen seres codiciosos y deshumanizados y las segundas a seres sencillos, amantes de la naturaleza y de sus semejantes.

Los especialistas plantean que la película de Werckmeister tuvo un gran impacto en la concepción de Fritz Lang para producir Metrópoli una de las más grandes películas de la historia del cine, que se filmó en 1927.

De Walter Reiman son los poderosos decorados futuristas. Son un elemento central de la película. De él es también la escenografía de El Gabinete del Doctor Caligari (Alemania,1920) de Robert Wiene.

La película incluye la única filmación que se conoce de Sebastian Droste (1892-1927), un poeta y bailarín alemán que al final de la misma interpreta una danza muy peculiar.
 
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Vi la película en la inauguración de la XVIII Semana del Cine Alemán (6 al 18 de agosto de 2019). En esa ocasión la música estuvo a cargo del grupo Cinema Domingo Orchestra que tiene más de 25 años trabajando en la musicalización de películas clásicas del cine mudo.

El grupo está compuesto por Steven Brown, su director, que toca el saxofón bajo, el clarinete y los teclados; Julio García en la guitarra acústica, el bandoneón y el requinto jarocho y Bruno Varela en el bajo eléctrico, en la percusión, cintas de audio y efectos. Me gustó mucho su trabajo. Acompaña muy bien todas las escenas y su música ayuda a entenderlas mejor.

Algol-La tragedia del poder
Título original: Trogödie der Mavcht
Producción: Alemania, 1920

Dirección: Hans Werckmesiter
Guión: Hans Brennert y Friedel Köhne
Fotografía: Axel Graatkjær y Hermann Kircheldorff
Con: Emil Jannings, John Gottowt, Hans Adalbert Schlettow, Hanna Ralph, Erna Morena, Ernst Hofmann, Gertrude Welcker, Käthe Haack

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