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Cárteles mexicanos en Colombia

Rubén Aguilar Valenzuela
Existe relaciones entre el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), la última guerrilla colombiana, según la Policía Nacional (PN) de ese país.

De acuerdo con la Dirección Antinarcóticos de la PN en agosto de 2018, el ELN cobró 70 dólares por cada kilo de cocaína, para garantizar al CJNG su salida hacia el puerto mexicano de Manzanillo.

En esa ocasión el CJNG operó en tres departamentos del litoral del Pacífico colombiano: Chocó, Nariño y Valle de Cauca y el traslado de la droga se hizo en lanchas rápidas, barcos pesqueros y veleros.

El ELN en enero de 2019 suspendió la gestión de paz con el gobierno de Colombia, después de un atentado perpetrado contra una escuela de policía en Bogotá donde murieron 22 cadetes.

Desde 2017, las autoridades colombianas registraron un aumento de la actividad del Cártel de Sinaloa y CJNG en la compra de cocaína en los departamentos de Putumayo, Nariño y Santander.

En entrada los narcotraficantes mexicanos utilizaron la cobertura de turistas, empresarios y estudiantes de acuerdo a la investigación realizada por la PN de Colombia.

La Fundación Paz y Reconciliación sostiene que la relación entre los cárteles mexicanos y grupos criminales de Colombia se ha dinamizado a partir del ingreso de armas y de un importante flujo de capital.

En Colombia como parte de la actividad de los cárteles mexicanos se han beneficiado las organizaciones: Clan del Golfo, Caparrapos, Los Pachenca y el propio ELN.

Los mexicanos financian a los grupos colombianos y así el Clan del Golfo, en el bajo Cauca, recibe el apoyo del Cártel de Sinaloa y Los Caparrapos, que operan en el departamento de Antioquia, del CJNG.

Al pagar la cocaína los cárteles mexicanos utilizan dinero, pero también la entrega de armas sofisticadas que traen del mercado de Estados Unidos al que acceden con facilidad.

La presencia de los cárteles mexicanos ha incrementado la violencia en el enfrentamiento de los grupos colombianos como ocurre en el caso del departamento de Nariño donde se disputan por el control de las zonas de cultivo.

El Cártel de Sinaloa y el CJNG se hacen cargo de la exportación de la cocaína a Centroamérica y a México, pero también directamente a Estados Unidos de acuerdo a las autoridades colombianas.

Con altas y bajas, la relación de los cárteles mexicanos y colombianos se ha mantenido estable en los últimos 30 años y no hay nada que indique que ésta vaya a cambiar, en todo caso solo se modifican las formas del intercambio.

Cuatro años de comunicación de Trump  

Rubén Aguilar Valenzuela 
El próximo tres de noviembre son las elecciones presidenciales en Estados Unidos. El presidente Donald Trump intenta reelegirse. En estos cuatro años de gobierno, que están próximos a terminar, su manera de comunicarse ha sido lo más característico de su mandato.

Trump en la presidencia siguió la misma estrategia de comunicación que utilizó en la campaña: el escándalo y la polarización. Y el mismo instrumento para operarla: los mensajes en Twitter desde muy temprana hora.

Estrategia e instrumento lo mantuvieron presente día con día en todos los medios de su país y del mundo. Pocos, muy pocos, son los que escaparon al atractivo que produce el insulto, la descalificación, el discurso políticamente incorrecto, las posiciones racistas, xenófobas y también los exabruptos.

El presidente en la implementación de la estrategia fue constante y disciplinado. Sabe muy bien que el escándalo vende. En su proyecto político le resulta fundamental todos los días marcar la agenda mediática.

Escándalo y polarización los utiliza para construir una narrativa que expresa su visión de Estados Unidos y el mundo. Esto le permite mantener un vínculo permanente con sus simpatizantes. Es a ellos a quien habla.

En los cuatro años son diez los puntos que traducen en la acción su estrategia de comunicación: 

  1. La violencia discursiva. El insulto y la descalificación de políticos de su país y también del mundo, que no piensan como él.
  2. La mentira. Dice cosas falsas sobre la acción de su gobierno, los temas de la política interna y del mundo. Los medios estadunidenses registran más de 200 estas al mes.  
  3. El nacionalismo exacerbado. Su país debe ser el primero en todo y desde ahí se relaciona con los otros países. Implica abandonar organismos internacionales y acuerdos de la comunidad internacional.
  4. La supremacía blanca. De una u otra manera siempre está en la lógica de privilegiar a los blancos y de excusar sus errores e incluso crímenes.
  5. El racismo. En sus actitudes y en ocasiones, de manera abierta, expresa sus posiciones racistas que descalifican a estadounidenses que no son "blancos".   
  6. La xenofobia. De manera abierta se pronuncia contra personas de otras naciones en razón de su raza, credo y cultura.   
  7. El machismo. En sus actitudes y discursos descalifica a las mujeres. Las ve como objetos sexuales. Defiende de manera pública a pederastas y violadores.           
  8. Los liberales. Descalifica a las personas de pensamiento liberal a quienes acusa de ser enemigas de Estados Unidos y estar en contra de él y su gobierno.
  9. México. En su discurso, burdo y primitivo, buena parte de los males de Estados Unidos tiene su origen en nuestro país: drogas, violencia, migrantes, desempleo y déficit comercial. La respuesta es construir un muro, que por cierto ya está hecho. 
  10. La descalificación de los medios que lo critican. Los acusa de ser "enemigos del pueblo estadounidense", de alterar la realidad y de ser constructores de noticias falsas.


La comunicación articulada a partir de estos diez puntos le ha permitido, a pesar de sus pocos resultados, mantener a sus votantes. Eso quieren oír los estadounidenses blancos y conservadores. La realidad del país pluriétnico y pluricultural no la aceptan. Se sienten amenazados. Trump les presenta el que quieren ver, pero sobre todo oír. Queda por ver si logra la reelección.

El PIB per cápita se va a recuperar en 2031

Rubén Aguilar Valenzuela

 
Volver al PIB de antes de la pandemia será  hasta 2025, de no haber ningún otro problema, y en el caso del PIB per cápita hasta 2030 ó 2031, según el área de estudios económicos de CitiBanamex.
 
En 2019, PIB per cápita era de 9,939 dólares y al cierre de 2020 sumará 7,790 dólares. Lo que representa 2,149 dólares menos. Para recuperar esa cantidad habrán de pasar entre 10 y 11 años.

Estos datos se explican por el efecto de la pandemia agravada por el mal manejo que en el campo de la economía se hizo ella lo que provoca que en 2020 el PIB caiga en menos 11.2 %.

El crecimiento del PIB  será nulo a lo largo del sexenio. La expectativa es que en 2021 el PIB crezca 4.1 %, y en 2.0 % en 2022, 2023 y 2024.

Durante la pandemia no ha habido estímulos fiscales, para las empresas lo que complica la recuperación de la economía, dicen los analistas.

En 2020 habrá una pérdida acumulada de 900,000 plazas de trabajo y en 2021 se podrán recuperar 400,000, pero el empleo formal llegará a los niveles de 2019 hasta principios de 2023.

La crisis del mercado laboral ha dejado "cicatrices que tardarán en sanar".

Resultado de lo anterior, el mercado interno va a permanecer débil por las condiciones laborales precarias que afecta al consumo y así se genera un círculo perverso, que complica la recuperación.

La ausencia de la inversión privada, pero también de la pública, contribuye a que la economía no crezca.

Los economistas de CitiBanamex señalan que existen posibilidades de aminorar el impacto de la crisis y para eso habría que otorgar estímulos fiscales y dar garantías, para reactivar la inversión. Eso depende de la decisión del gobierno.

Ellos estiman que lo peor de la crisis ya pasó, pero no pueden descartarse la posibilidad de nuevos problemas en relación directa con la evolución que pueda tener la pandemia en los próximos meses.

Y sostienen que hay una gran incertidumbre sobre la dirección que van a seguir las cosas. Les preocupa la situación financiera de PEMEX, que no cuenta con recursos para pagar sus deudas.

Pederastia sin castigo

Rubén Aguilar Valenzuela
Monserrat Peralta escribe un artículo en El Universal (17.02.20) donde da cuenta que de 2009 a 2019 se han abierto 156 expedientes de casos de pederastia en el país relacionados con la iglesia.

De ellos 152 son del fuero estatal y cuatro del federal. La periodista se hizo de la información por la vía de la Solicitud de transparencias en procuradurías y fiscalías estatales y la Fiscalía General de la República (FGR).

Los casos incluyen pederastia, corrupción de menores, atentados al pudor, violación, acoso, abuso y hostigamiento cometidos por sacerdotes, pastores, catequistas, músicos de la iglesia e integrantes de diversas asociaciones religiosas.

La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) reconoce que son 106 los casos de sacerdotes sobre los que hay investigación en los ministerios públicos.

En otra ocasión la CEM ha dicho que son 271 los casos de sacerdotes pederastas en un espacio de tiempo mayor. Ese dato incluye a los Legionarios de Cristo.

La investigación señala que del total de las 156 averiguaciones solo en seis casos se han dado sentencias. Los expedientes siguen en curso.

Las averiguaciones previas y las carpetas de investigación están abiertas en Jalisco (28); Baja California (21); Veracruz (16); Ciudad de México (11) y Guanajuato (11).

En Tamaulipas (9); Durango (9); Chihuahua (7); Sonora (7); Oaxaca (6); Aguascalientes (5); Campeche (4) y en Zacatecas (4).

Dos casos en Baja California Sur, Coahuila, Michoacán, Querétaro, San Luis Potosí y Tabasco. Un caso en Morelos y Puebla. A esto hay que añadir los cuatro casos federales.

Es muy probable que el número de casos a los que hace mención Peralta a través de su investigación sean todavía más, pero estos no han llegado a las fiscalías y procuradurías.

Sin duda llama la atención que del total de los 156 casos a los que se hace mención solo seis hayan recibido sentencia que es menos del cinco por ciento.

La pederastia es un tema presente en la sociedad donde más del 95 % de los casos se da en el seno de los hogares, de acuerdo a datos de la UNICEF.

Por obvias razones llama mucho la atención los casos perpetrados por los sacerdotes, pero el problema es mucho mayor y más extendido de lo que se piensa.

Gemelos excepcionales

Rubén Aguilar Valenzuela
El gran cuaderno (Seix Barral, 1995) de Agota Kristof, de origen húngaro que escribe en francés, gana el Premio Libro Europeo en 1987. En 2013 la lleva al cine el director húngaro János Szász, que gana el premio del Festival Internacional Karlovy Vary.

Es el primer libro de una trilogía al que siguen La prueba (1988) y La tercera mentira (1999). La novela narra la historia de los gemelos Claus y Lucas que, en Hungría, en tiempos de la Segunda Guerra Mundial, su madre los lleva con su abuela que vive en el campo, ante el peligro de los bombardeos en la ciudad.

A ella la ven por primera vez. En el pueblo la conocen como "la bruja" y la acusan de haber asesinado a su esposo. La abuela, que hacía años no veía a su hija, termina por aceptar a los nietos a quienes maltrata y los hace trabajar todo el día.  Siempre les llama "hijos de perra".

En la nueva e inédita situación en la que ahora se encuentran, para sobrevivir construyen su propia moral y todos los días se entrenan en el autocontrol físico y emocional. Están de tal manera unidos que parecen ser una misma persona.

Ellos aprenden a escribir por su propia cuenta y en su diario, el "gran cuaderno", que esconden en el desván, narran en la primera persona del plural su vida de todos los días. Son 62 breves capítulos.

Los gemelos construyen una personalidad singular y única, por un lado, pueden ser solidarios con quien lo necesita y de otros ser sádicos e incluso llegar al asesinato. La autora presenta a dos personajes, que actúan como una solo, que son psicópatas juveniles.

Kristof, lo plantea en uno de los capítulos de la novela, propone que al escribir en todo momento hay que atenerse a la descripción fiel de los hechos, porque las palabras que definen los sentimientos siempre son muy vagas.

En el texto solo se debe plasmar lo estrictamente necesario y plantea que "seguramente mi forma de escribir viene del teatro. Diálogo puro. Lo justo, sin relleno, sin grasa. ¿Para qué darle vueltas? ¿Para hacer literatura? No me interesa la literatura".

El gran cuaderno
Agota Kristof
Editorial Seix Barral
España, 1995
pp. 192


Versión original. Le grand cahier, 1986. Traducción del francés al español de Ana Herrera Ferrer.
 
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Agota Kristof (Hungría, 1935 - Suiza, 2011) En 1956 cuando ocurre la Revolución húngara y entran las tropas de la URSS a sofocar la rebelión huye con su marido y su hija hacia Suiza. En ese tiempo salieron de Hungría 200,000 personas. Tiene 21 años. Cinco años trabaja en una fábrica. Estudia francés y empieza a escribir en esa lengua. Como escritora sus primeras obras son poesía y teatro. En 1986 aparece su primera novela, El gran cuaderno que ha sido traducida en más de 30 lenguas. En 2004 escribe La Analfabeta obra de corte autobiográfico.
 

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