Back to Top

contacto@nuestrarevista.com.mx

headerfacebook headertwitter
 

Rebelión contra la Real Academia de la Lengua

Rubén Aguilar Valenzuela
 
El diccionario del dramaturgo español Manuel Calzada Pérez y puesta en escena de Enrique Singer, director de la Compañía Nacional de Teatro (CNT), es un homenaje a María Moliner Ruiz (Paniza 1900- Zaragoza 1981), autora del Diccionario de uso del español (DUE).

La obra cuenta su vida personal, familiar y profesional. En medio de esa realidad ella cuestiona el trabajo y el diccionario de la Real Academia Española (RAE) y se da a la tarea de construir uno alternativo que le llevó 15 años de una labor minuciosa y agotadora.

En 1921 Moliner terminó su Licenciatura en Historia en la Universidad de Zaragoza con las máximas calificaciones. De 1917 a 1921, al tiempo que estudia su carrera, trabaja en la elaboración del Diccionario aragonés dirigido por Juan Moneva.

El método de trabajo que adquiere en estos años va a ser fundamental en su formación como filóloga y después en la elaboración del diccionario.

En 1922 gana por oposición un puesto como bibliotecaria y se le destina al Archivo General de Simancas y en 1924 pasa al Archivo de la Delegación de Hacienda en Murcia y al inicio de la década de los treinta al de Valencia.

Cuando trabaja en Murcia conoce a Fernando Ramón Ferrando con el que se casa en 1925. Tienen cuatro hijos. Él en 1918 había ganado la cátedra de Física General. En 1924 ella es la primera mujer que imparte clases en la Universidad de Murcia.

Estuvo ligada al trabajo de las Misiones Pedagógicas de la Segunda República. Dirige la Biblioteca de la Universidad de Valencia. En 1937 se desempeña como vocal de la Sección de Bibliotecas del Consejo Central de Archivos y se hace cargo de la Subsección de Bibliotecas Escolares.​

En 1939, ante el triunfo del dictador Francisco Franco, por haber colaborado con el gobierno de la República su esposo pierde la cátedra y ella regresa al Archivo de Hacienda en Valencia, pero dieciocho niveles abajo en el escalafón.

Su marido es rehabilitado y obtiene la cátedra de Física en la Universidad de Salamanca en 1946. La familia se instala en Madrid y ella se incorpora a la Biblioteca de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales. Llega a ser su directora, cargo que ocupa hasta 1970 cuando se jubila.

Su marido lo hace en 1962 y en 1968 queda ciego. Ella lo cuida. Moliner en 1973 empieza a sentir los primeros síntomas de arterioesclerosis cerebral que con el paso del tiempo la retiran de toda actividad intelectual. Su marido muere en 1974.

Hacia 1952 es cuando empieza a trabajar en el Diccionario del uso del español. Siempre lo hizo sola y en su casa. Construye y propone definiciones, sinónimos, expresiones y frases de uso común y también familias de palabras.

La primera y única edición original autorizada por ella fue publicada en 1966-1967 en dos tomos. En 1998, se publicó una segunda edición y una tercera en 2007 también en dos volúmenes.

Ella de su obra dijo: "El diccionario de la Academia es el diccionario de la autoridad. En el mío no se ha tenido demasiado en cuenta la autoridad (...) Si yo me pongo a pensar qué es mi diccionario me acomete algo de presunción: es un diccionario único en el mundo".

La RAE nunca la designó como miembro de la misma. En 1973 le otorgó por unanimidad el premio Lorenzo Nieto López "por sus trabajos en pro de la lengua", pero lo rechaza.

La obra de Calzada Pérez recupera la historia hasta aquí narrada. Y lo hace desde dos ángulos de mirada. De un lado los hechos propios de la realidad y de otro desde el interior de Moliner donde se hacen presentes sus recuerdos, sus fantasmas y sus miedos.

Se subraya el esfuerzo titánico que supuso la redacción del diccionario hecho por ella sin contar con ningún apoyo. Y también la conciencia que tiene de su enfermedad. Acude con frecuencia al médico, con el que establece una relación cercana, para ver cómo evoluciona su arteriosclerosis cerebral.

El texto del dramaturgo español es una pieza muy bien construida que contempla muchos planos y momentos. La construcción de la República, la represión y el autoritarismo de los años de la dictadura franquista. La relación de la pareja y el desarrollo del trabajo que emprende Moliner.

La actuación de Luis Huertas en el papel de Moliner es muy buena. Llama la atención la manera que registra los diversos estados anímicos del personaje. El papel de Fernando, su compañero, lo realiza Óscar Narváez que construye un personaje creíble. La escenografía de Auda Caraza y Atenea Chávez Viramontes crea con muy pocos recursos una ambientación que ayuda al desarrollo de la obra. Singer, como concertador de todos los elementos, logra una gran puesta en escena.

El diccionario
Sala Héctor Mendoza
Compañía Nacional de Teatro (CNT)

Autor: Manuel Calzada Pérez
Dirección: Enrique Singer
Elenco: Luisa Huertas, Óscar Narváez, Roberto Soto, Eduardo Candás, Antonio Rojas e Israel Islas, (voz de reportero de televisión).
Diseño de escenografía: Auda Caraza y Atenea Chávez Viramontes
Diseño de iluminación: Víctor zapatero
Diseño de vestuario: Estela Fagoaga
Diseño de maquillaje y peinados: Maricela Estrada.
Música original: Antonio Fernández
 
---------

El diccionario, la Compañía Nacional de Teatro (CNT) la ha presentado en diversos teatros en 2018 y en 2019. La más reciente temporada del 26 de septiembre al 6 de octubre en el Foro de las Artes en el Centro Nacional de las Artes (CENART). Es posible que la vuelva a poner en 2020.

Colegio cardenalicio

Rubén Aguilar Valenzuela
 
El pasado cinco de octubre, el papa Francisco nombró a 13 nuevos cardenales y son ya 84 los que ha promovido en los seis años de su pontificado. De estos 67, por tener menos de 80 años, son parte de los 128 integrantes del Colegio cardenalicio que pueden votar en el próximo cónclave, para elegir papa.

De los 13 nuevos cardenales dos son de España, dos de Italia y uno en cada caso de Guatemala, Cuba, Portugal, República del Congo, Indonesia, Lituania, Luxemburgo, República Checa y Reino Unido. Por la edad diez podrán ser electores en un futuro cónclave.

El perfil de los cardenales nombrados por el papa Francisco tiene las siguientes características: son abiertos en su forma de pensar; quieren un cambio en la iglesia; están comprometidos con la justicia social y los derechos humanos; ejercen su ministerio en regiones remotas; están presentes en el territorio; se dedican a la atención de los fieles y tienen una postura ecuménica.

Los integrantes totales del Colegio cardenalicio son ahora 225, pero de ellos sólo 128, como ya se dijo, por tener menos de 80 años, como lo señala la legislación eclesial, tienen derecho a votar en el cónclave que elige al papa. A más de los cardenales nombrados por el papa Francisco viven todavía 70 de los elegidos por Juan Pablo II (18 son electores y 52 no electores) y 71 por Benedicto XVI (43 electores y 26 no electores).

Ahora todas las regiones del mundo están representadas en el Colegio cardenalicio. De los 225 cardenales, los europeos son 108; los africanos 27; los sudamericanos 26; los asiáticos 26; los norteamericanos 23; los centroamericanos nueve y los de Oceanía seis.

El Colegio cardenalicio, a lo largo de su historia, nunca había sido tan diverso y tan representativo de las diversas regiones del mundo donde está presente el catolicismo. Hoy la iglesia se expande sobre todo en África y Asia y cada vez hay más cardenales de estos continentes.

Después de siglos de papas italianos, los tres últimos no lo han sido; el polaco Juan Pablo II, el alemán Benedicto XVI y el argentino Francisco Bergoglio es el primer papa americano en 2000 años. En el siglo XIV, durante 70 años, se sucedieron siete papas franceses.

Los cardenales ahora nombrados son: De España, Miguel Ángel Ayuso (67) y Cristóbal López (67); de Italia, Matteo Zuppi (63) y Eugenio dal Corso (80); de Guatemala, Álvaro Leonel Ramazzini (72); de Cuba, Juan de la Caridad García (71); de Portugal, Juan Tolentino Calca (53); de la República del Congo, Fridolin Ambongo (59); de Indonesia, Ignatius Suharyo (69); de Luxemburgo, Jean-Claude Höllerich (61); de Lituania, Sigitas Tamkevicus (80); de República Checa, Michael Czzerny (73) y del Reino Unido, Michael Louis Fitzgerald (82).

Los atributos del presidente

Rubén Aguilar Valenzuela
Todas las encuestas coinciden que el presidente López Obrador tiene una buena valoración que se mantiene entre el 60% y 70%, pero que las acciones de su gobierno están cada vez más mal valoradas.

Estas mismas encuestas dan cuenta que la mayoría de la población no está de acuerdo con la gestión presidencial en temas como la seguridad y la economía que son los más relevantes, para la ciudadanía.

Así en la encuesta que El Financiero (07.10.19) levantó en septiembre, donde el presidente tiene una aceptación del 68%, el 45% tiene una opinión desfavorable del trabajo en seguridad y solo el 34% favorable. Y en el campo de la economía el 39% tiene una opinión desfavorable y solo el 35% favorable.

En los temas prioritarios del presidente los números están todavía más bajos. El 46% tiene una opinión desfavorable sobre lo que hace en el combate a la corrupción y solo el 31% favorable. Y en la lucha contra la pobreza el 43% tiene una opinión desfavorable y solo el 33% favorable.

¿Cómo entender la evidente contradicción entre una gestión presidencial mal evaluada y un presidente en lo personal bien evaluado? Algunos encuestadores, comparto su visión, plantean que la explicación está en que la ciudadanía valora bien los atributos personales de López Obrador.

En la percepción ciudadana los temas mejor evaluados hacen relación a los atributos personales del presidente. Se piensa que es honrado (63%) y tiene liderazgo (60%). Se menciona también que es cercano a la gente y cumple sus promesas.

Solo el 48% piensa que el presidente tiene capacidad de ofrecer buenos resultados y el 24% que es mala. Y ante esto dedica una buena parte del tiempo de sus comparecencias mañaneras a reforzar sus atributos personales.

Habla de que es austero (no tiene avión presidencial, no vive en Los Pinos, ya no hay Estado Mayor Presidencial ...); que es honrado (no tiene propiedades ...) y se diferencia de todos los políticos de antes que según él sí eran corruptos.

Y con frecuencia afirma que para él lo más importante es el pueblo bueno al que defiende y ayuda y que a diferencia de los presidentes que lo antecedieron sí cumple las promesas.

Hasta ahora el ejercicio cotidiano de autoelogio le ha dado buenos resultados y los atributos personales suplen la incapacidad de ofrecer resultados en los temas que importan a la ciudadanía.

El ciudadano común todavía no hace una relación directa entre el presidente y la falta de resultados de su gobierno. Es muy probable que en los próximos meses se radicalice la crítica a la gestión presidencial, pero sin que se afecte su imagen.

Y es muy posible que pase por lo menos un año más, de no mejorar la gestión del presidente en los temas relevantes, para que la ciudadanía sí empiece a relacionar los malos resultados con la imagen del presidente. Ya se verá.

  @RubenAguilar
 

El presidente al bat

Rubén Aguilar Valenzuela 
En la encuesta mensual de El Financiero hay un apartado que se llama "AMLO al bat". La pregunta a los encuestados se formula como: Usando el lenguaje del béisbol, ¿cómo describiría las acciones de López Obrador durante el último mes? Diría que: Bateó jonrón, sencillo, de foul, lo poncharon o no sabe.

Los resultados de la encuesta de septiembre (El Financiero 07.10.19) señalan una evolución que marca una tendencia donde disminuyen los positivos y crecen los negativos, pero que por ahora todavía no alteran la buena valoración del presidente que ronda entre el 60 y el 70 %.

- En el apartado "Bateó jonrón" en febrero describía así las acciones del presidente el 37 %, pero en septiembre ya solo el 16 %. Una caída de 21 puntos. El mes más bajo fue junio con el 11 %.

- En el apartado "Bateó sencillo" en febrero describía así las acciones del presidente el 36 %, y en septiembre el 34 %. Una caída de dos puntos. El mes más alto fue marzo con el 45 %.

- En el apartado "Bateó de foul" en febrero describía así las acciones del presidente el 11 %, y en septiembre el 17 %. Un aumento de seis puntos. El mes más alto fue mayo con el 20 %.

- En el apartado "Lo poncharon" en febrero describía así las acciones del presidente el 11 %, y en septiembre el 18 %. Un aumento de siete puntos. El mes más alto fue junio con el 24 %.

- En el apartado "No sabe" en febrero era el 5 % de los encuestados y en septiembre el 15 %. Un aumento de diez puntos. El mes más alto fue agosto con el 16 %.

El dato que más llama la atención es el sector que en febrero pensaba que las acciones del presidente las calificaba como "Bateó jonrón" y cayó en septiembre de manera considerable al bajar 21 puntos.

Este sector dejó de pensar que el presidente está haciendo las acciones de gobierno muy bien. Ese sector se pudo ir al campo de los que "No sabe", pero también los que hacen crecer el número de "Bateó de foul" o "Lo poncharon".

La encuesta también muestra que cada vez son más los ciudadanos que "No saben" como calificar las acciones del presidente. Hay un salto de nueve puntos de julio a agosto, al pasar del 7 % al 16 %, que se mantiene en septiembre.

No es claro si este sector tiene dudas sobre la acción del presidente y no quiere pronunciarse o está en un tránsito de antes tener una opinión positiva que ahora se puede convertir en negativa.

Habrá que seguir el trabajo de El Financiero que para el mes de septiembre da al presidente el 68 % de aprobación. En febrero lo tenía en 83 %. Implica una caída de 15 puntos.

El oficio de Celestina

Rubén Aguilar Valenzuela 
La Celestina es un texto de finales del siglo XV (1492) escrita por Fernando de Rojas (1475-1541). Los especialistas consideran que es una de las obras cumbres de la literatura española y la ponen al nivel de El Quijote de Miguel de Cervantes (1547-1616).

En la adaptación de Rosenda Monteros, que es la que presenta la Compañía Nacional de Teatro (CNT), se sigue el argumento de la obra clásica. Calisto (Misha Arias de la Cantolla) es un joven noble, apuesto e inteligente que se enamora de Melibea (Paulina Treviño) una joven particularmente bella. Él se le declara, pero ella lo rechaza y ante esto Sempronio (Eduardo Candés), que está al servicio de Calisto, decide contratar a Celestina (Laura Padilla), para que ayude a su amo a conseguir la aceptación de la joven.

La mujer con sus embrujos consigue que Melibea se enamore de Calisto. Éste paga a Celestina sus servicios, pero sus sirvientes quieren parte del pago y se lo reclaman. Ella se niega y la matan. Calisto acuerda una cita nocturna con Melibea. Cuando ya se va a marchar la escalera se rompe y él se mata ante la vista de su amada. Ella sube a la torre de la casa paterna y se arroja tras decir a su padre Pleberio (Gastón Melo) la causa del suicidio. La obra termina con unas reflexiones morales de su padre.

Óscar Narváez del texto de Monteros dice que ella "nos ha legado una apasionada adaptación de la obra de Fernando de Rojas, rescatando la esencia misma de su compleja amplitud literaria en una síntesis dramatúrgica llena de valores teatrales".

Y añade que "sabedora de que este proceso artístico sería el colofón de más de 65 años de labor creativa, y ante la imposibilidad de llevarlo a cabalidad personalmente, nos heredó, con inteligencia extrema, los conceptos estéticos y teatrales a considerar en el desarrollo de la puesta de escena".

Monteros, creadora emérita y estudiosa del teatro clásico español y de la lengua de Cervantes y de Rojas, no pudo ver el estreno de su adaptación. Falleció días antes del estreno. El trabajo de preparación lo continuó Ruby Tagle que colaboraba con ella en el montaje. La puesta en escena es un homenaje de la CNT a Monteros que fuera parte de ella.

A propósito de este montaje Narváez, que junto con Gastón Melo asesoró el español antiguo que está presente en la obra, afirma: "La palabra escrita, hablada, escuchada y leída tiene pasado y futuro, pero, sobre todo, posee la virtud del infinito. El lenguaje no tiene propiedad privada, tiene complicidad".

La puesta en escena me gustó mucho. Hay un uso del español antiguo con su particular cadencia, pero que es posible entender para cualquier espectador. Los movimientos de los actores por el espacio de la escenografía, partida por una gran barra que se mueve a distintas profundidades, están muy bien logrados. Dan agilidad a la presentación.

Las actuaciones de todas y todos son muy buenas, pero de manera particular me impresionaron las de Laura Padilla (Celestina) y Paulina Treviño (Melibea). A las dos ya las había visto en otras obras de la CNT, pero en esta ocasión en papeles estelares lucen particularmente bien. Y también la actuación de Eduardo Candás (Sempronio).

La Celestina
Sala Héctor Mendoza
Compañía Nacional de Teatro (CNT)

Autor: Fernando de Rojas
Adaptación e idea original: Rosenda Monteros
Dirección y movimiento corporal: Ruby Tagle
Dramaturgia: Miguel Cooper
Elenco: Adrián Aguirre, Misha Arias de la Cantolla, Eduardo Candás, Miguel Ángel López, Ana Paola Loaiza, Gastón Melo, Carlos Ordóñez, Azalia Ortiz, Laura Padilla, Pablo Ramírez y Paulina Treviño.
Diseño de Escenografía e iluminación: Jesús Hernández
Diseño de vestuario: Jerildy Bosch
Diseño sonoro: Pablo Ramírez
Diseño de maquillaje y peinados: Maricela Estrada
Asesoría en español antiguo: Gastón Melo y Óscar Narváez
Asesoría musical: Joaquín López "Chas"
 
---------


La Celestina se presenta del 25 de septiembre al 13 de octubre en la Sala Héctor Mendoza de la CNT en Coyoacán.

Página 183 de 196