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UNAM: Defensa del Patrimonio Cultural de la Humanidad

Rubén Aguilar Valenzuela
Desde 2007, el campus de Ciudad Universitaria está reconocido como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco. En 2016 la desarrolladora Be Grand recibió la autorización de las autoridades de la Ciudad de México, para construir un complejo habitacional.
 
Se levantaría en la avenida Copilco 75, en las inmediaciones de la UNAM, y contaría con tres torres: dos de 23 niveles y otra de 27 niveles para dar cabida a más de 600 viviendas en una superficie de 115.000 metros cuadrados.
 
La UNAM logró detener las obras por un amparo que un juez concedió en 2019. El litigio siguió estos años y el pasado mayo la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), por unanimidad, concedió la suspensión definitiva de la obra.
 
El argumento que siempre sostuvo la UNAM fue que esa construcción afectaba el paisaje urbano del campus de Ciudad Universitaria porque se construía en la zona de amortiguamiento que se deriva de la declaración del Patrimonio concedido por la Unesco.
 
Quien tuvo a su cargo el proyecto de sentencia fue el ministro Javier Laynez Potisek. Plantea que el conjunto proyectado: "Se ubica en una zona de amortiguamiento o zona protegida, derivado de la inscripción del Campus de Ciudad Universitaria en la lista del Patrimonio Mundial, lo cual exige que se limiten a dos niveles las construcciones que sean autorizadas en esa zona, a fin de conservar y proteger el referido conjunto arquitectónico, lo cual tienen sustento en evidentes razones de interés público".
 
Los abogados de Be Grand, argumentaron, sin base alguna, que las zonas de amortiguamiento solo son sugerencias, no mandatos vinculantes, cuyo incumplimiento genere alguna sanción. Y también rechazó, contra toda evidencia, que su propiedad en Copilco 75 esté claramente incluida en dichas zonas. La compañía sostuvo, también sin razón, que imponerle restricciones al uso de su terreno equivalía a una expropiación.
 
La SCJN replicó a la empresa: "Considerar que las zonas de amortiguamiento únicamente constituyen recomendaciones, implicaría ir en contra del objeto y fin del Convenio para la Protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural que obliga al Estado mexicano a identificar, proteger, conservar, rehabilitar y transmitir a las generaciones futuras el patrimonio cultural situado en su territorio, toda vez que dichas zonas son un mecanismo de protección que garantizan la salvaguarda a largo plazo del bien declarado Patrimonio Mundial".
 
Y añadió que en ningún momento se está expropiando el inmueble, que, conforme a la ley, seguirá siendo propiedad de Be Grand, pero que cualquier construcción quedará sometida al límite de edificios de dos niveles y todos los requisitos que implica la declaratoria de Patrimonio Cultural de la Humanidad de la Unesco.
 
La decisión de la UNAM de defender y hacer valer la declaratoria como Patrimonio Mundial de Ciudad Universitaria debe servir de ejemplo. Ahora hay otros patrimonios, también de Unesco, que en el país están amenazados por el avance de la mancha urbana o por construcciones que no cumplen las normas señaladas en el espacio protegido de las zonas de amortiguamiento. La victoria de la UNAM, que lo es de la ley, es objeto de celebración.

AMLO: Su discurso ante el crimen organizado

Rubén Aguilar Valenzuela
El presidente López Obrador nunca condena de manera abierta al crimen organizado y para relacionarse con él utiliza un lenguaje ambiguo, al tiempo que realiza actos simbólicos de acercamiento.
 
Su ambigüedad manifiesta se basa en su estrategia, para enfrentar la acción de los bandos criminales, que se sustenta en dos principios: "Abrazos y no balazos" y "no utilizar la fuerza porque genera más violencia".
 
Está convencido que es posible que los cárteles reduzcan sus niveles de violencia si estos asumen, que tienen garantía de que el gobierno no actuará frontalmente en su contra.
 
Días atrás dio un paso más en la ambigüedad de su discurso cuando sostuvo que su gobierno "protege" a los delincuentes porque son personas.
 
Sus declaraciones con relación al crimen organizado producen desconcierto, incluso entre los suyos, pero de manera abierta reitera que ese, no otro, es el camino y que tiene la razón.
 
En términos de la reducción de la violencia y los crímenes dolosos, la estrategia presidencial no ha sido exitosa y los indicadores manifiestan que son peores a los de los gobiernos anteriores.
 
El Ejército, como parte de la estrategia de seguridad de su comandante en jefe, ha dejado de tener un papel central en la lucha contra el crimen organizado. Actúa como un espectador.
 
Se le impide enfrentarse. El presidente, ahora también el general secretario, califican de virtud, cada vez que el Ejército cede a la presión de los criminales.
 
Dicen que la "retirada" responde a una estrategia. En otro país eso se calificaría como derrota de las fuerzas armadas o incluso como un acto de cobardía.
 
La ambigüedad del discurso presidencial ante el crimen organizado se radicaliza cuando se encuentra en estados o en regiones donde su presencia es clara y manifiesta.
 
La mayor parte de sus actos simbólicos, en búsqueda de acercamiento, se han dado en Sinaloa, cuna y centro de acción del Cártel del Pacífico.
 
No lo ha hecho en territorios donde el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) tiene una mayor presencia. ¿Es parte de la estrategia?
 
A lo largo de tres años y medio, el presidente ha tratado, con su estrategia, de reducir los niveles de violencia y los asesinatos dolosos. No lo ha logrado.
 
Cuando en alguna de sus comparecencias mañaneras se le ha cuestionado la estrategia responde, en contra de toda evidencia, que está dando resultados. No es así.

Una estrategia multidimensional, para la paz

Rubén Aguilar Valenzuela 
En Coahuila, durante el gobierno de Rubén Moreira Valdez (2011-2017), se implementó una estrategia para enfrentar la violencia e inseguridad que en seis años redujo los asesinatos por rivalidad delincuencial en 92.14 % y los homicidios dolosos en 87.0 %.
 
De esta experiencia exitosa, única en el país, da cuenta Jaque Mate al crimen organizado. Coahuila: Una estrategia multidimensional, para la paz (Planeta, 2022), obra del que escribe y de Rubén Moreira Valdez. El Prólogo es de Jorge G. Castañeda.
 
Estamos convencidos que la estrategia de "guerra" para enfrentar la violencia y al crimen organizado que siguieron los presidentes Felipe Calderón (2006-2012) y Enrique Peña Nieto (2012-2018) fue un fracaso.
 
Y también lo es la estrategia de "abrazos no balazos", que implementa Andrés Manuel López Obrador (2018-2024) que ha provocado todavía mayores niveles de violencia y asesinatos dolosos que en los sexenios anteriores.
 
En el origen del fracaso no solo está el hecho de la implementación de una estrategia equivocada sino también, y es parte fundamental del fracaso, que el gobierno federal no es quien puede resolver el problema de la violencia en los estados.
 
La tesis que aquí sostenemos, con base a la experiencia del gobierno de Coahuila (2011-2017), es que el problema solo se puede resolver cuando el gobernador de un estado, en el marco de una estrategia multidimensional, se decide a enfrentarlo.
 
Y lo hace a partir de sus propias fuerzas de seguridad. Las federales actúan de apoyo, pero no son las responsables de la estrategia. El Ejército, la Guardia Nacional como parte de él, y la Marina ofrecen una contribución valiosa, pero sobre ellos no puede recaer la responsabilidad de devolver la paz al estado.
 
Se requiere sí, la acción concertada de los tres órdenes de gobierno, pero es el peso de las decisiones y la operación y seguimiento de la estrategia es responsabilidad del gobernador. Mientras eso no ocurra el problema nunca se va a resolver.
 
En el texto se describe, paso a paso, la estrategia multidimensional, compuesta de quince elementos, que permitió el abatimiento de los niveles de violencia en el estado.
 
El libro responde a seis preguntas fundamentales: ¿Cuál fue la estrategia? ¿Cómo se desarrolló? ¿Cómo se articularon y coordinaron los tres órdenes de gobierno? ¿Cómo se involucró la sociedad civil y sus organizaciones? ¿Cuál fue el papel de la policía del estado? ¿En qué consiste la voluntad política?

Museo de Artes y Artesanías Populares de Sacatepéquez

Rubén Aguilar Valenzuela

Paseo de los Museos / Convento de Santo Domingo
Antigua, Guatemala


 
Edificio
 
Está en una sección de lo que fue el convento de Santo Domingo destruido en el terremoto de 1773. Tiene entrada por éste, pero también da a la calle.
 
Colección
 
Es un museo etnográfico y artesanal con material de comunidades del departamento de Sacatepéquez al que pertenece Antigua. Se exhiben obras en bronce, cerámica, papel, madera, textiles, indumentaria, herrería, máscaras, hojalatería, carpintería y ebanistería.


Las famosas sillas de Antigua. Son un gran diseño. ¿Del siglo XIX o antes? 
 

 
Hay una reconstrucción del sitio donde estuvo la cocina. Hay una cúpula y vestigios de pintura antigua en las paredes.
 
Comentario
 
La variedad de los materiales y de los diseños es muy grande. Guatemala y en particular el departamento de Sacatepéquez tiene una enorme tradición en la producción de artesanías de alta calidad. Las piezas están bien expuestas. Hay buenas fichas técnicas.

¿Por qué se incrementa la disputa entre los cárteles?

Rubén Aguilar Valenzuela
En los tres años y medio que lleva este gobierno, los niveles de violencia y de asesinatos dolosos son los más altos de los últimos 60 años.

Asciende ya a 120,000 los homicidios dolosos que son todos los que ocurrieron en el sexenio del presidente Peña Nieto. Un promedio de 36,000 al año.

El presidente López Obrador, que a toda costa evita meterse al tema, obligado por las circunstancias, ha dicho que esas muertes son efecto de la rivalidad entre las organizaciones del crimen organizado.

En eso estoy de acuerdo con el presidente. La mayoría de esas víctimas son personas que pertenecen a los más de 150 grupos delincuenciales que operan en el país.

Una investigación del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) plantea que a nivel nacional la disputa por el control del territorio se da, sobre todo, entre el Cártel del Pacífico y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

¿Qué explica el incremento de la rivalidad entre los cárteles? La genera la estrategia de seguridad del presidente que pretende superar la "guerra" emprendida por el presidente Calderón y que siguió el presidente Peña Nieto.

Se basa en dos grandes principios que se expresan en dos frases coloquiales que se han hecho famosas: "Abrazos y no balazos" y "no hay que utilizar la violencia, porque esta genera más violencia".

Los líderes de los grandes cárteles y los grupos que trabajan entienden bien lo que significan estos dos grandes principios. No van a ser perseguidos y atacados por las fuerzas de seguridad del Estado.
 
Cada cártel quiere gozar de esa situación en los territorios en los que operan. La propuesta del presidente les resulta muy atractiva. Les dice que no hay que usar la violencia porque tienen el espacio abierto, para realizar sus actividades.

Como lo entiende bien y resulta muy ventajosa para sus negocios, los líderes del crimen organizado son hombres de negocios, quieren disfrutar de esas posibilidades solo ellos.

La disputa del territorio, de las plazas y de las rutas se vuelve encarnizada. Cada quien quiere para sí disfrutar de las ventajas que les ofrece el presidente. No lo quieren compartir con nadie.
 
Esa es la explicación de fondo del crecimiento de las disputas entre los cárteles y con ella el aumento de la violencia y los homicidios dolosos. Pese a esta realidad, el presidente no va a cambiar la estrategia.

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