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La gran belleza: Roma en verano

Rubén Aguilar Valenzuela 
En La gran belleza (Italia, 2013) el director italiano Paolo Sorrentino desarrolla una compleja reflexión sobre el vacío existencial de los seres humanos.

La historia se ubica en la decadente y hermosa Roma, una de las ciudades más bellas del mundo. Jep Gambardella (Toni Servillo), que tiene 65 años, es un hombre atractivo y seductor.
 
Disfruta al máximo la ciudad y la intensa vida social que ahí tiene lugar. Acude a reuniones y cenas donde su ingenio y compañía son siempre bienvenidos.
 
Periodista de éxito, escribió una única novela cuando tenía 25 años, El aparato humano, con la que consiguió un premio literario. Esconde su frustración, de no haber sido lo que quiso ser, tras una actitud cínica.

Su departamento tiene vista al Coliseo y ahí organiza fiestas con invitados que hacen evidente que en esa sociedad se desarrolla la gran "comedia de la nada".

Jep, que sueña con volver a escribir, se aferra a la memoria de un joven amor en el que sigue anclado. Siente un profundo rechazo así mismo y a la sociedad en la que vive. ¿Podrá sobrevivir a esa situación?
 
La película da cuenta de la historia de una serie de personajes, de seres humanos, que van por la vida sin rumbo. Son presa del vacío y del sinsentido. Son expresión de la decadencia de la sociedad.

Roma, la decadente y la bella, es el espacio donde ocurren esas historias. Es parte de ellas. Sus calles y edificios ofrecen el marco donde se desarrollan esas vidas.
   
La estructura de la película es intencionalmente caótica. El caos es parte del vacío existencial. Es una gran película. Toni Servillo realiza una extraordinaria actuación.

Sorrentino crea una obra de arte muy bella y atractiva. Las imágenes son excepcionales. La narración atrae y cautiva. Es un homenaje a Roma.

En su momento la película tuvo numerosas nominaciones y premios en los festivales cinematográficos del mundo. En 2013 ganó el Premio Oscar, el BAFTA y los Globos de Oro como Mejor película extranjera.

También en 2013, en los Premio David di Donatello de Italia, ganó nueve premios, entre ellos como Mejor director y Mejor actor (Servillo).
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La gran belleza
Título original: La grande belleza  
Producción: Italia, 2013

Dirección: Paolo Sorrentino
Guion: Paolo Sorrentino y Umberto Contarello
Fotografía: Luca Bigazzi
Música: Lele Marchitelli
Actuación: Toni Servillo, Carlo Verdone, Sabrina Ferilli, Serena Grandi, Galatea Ranzi, Isabella Ferrari, Giulia Di Quilio, Luca Marinelli, Giorgio Pasotti, Massimo Popolizio (...)

En 2022, se rompe el récord de violencia

Rubén Aguilar Valenzuela
 
El primer semestre de 2022 ha sido el más violento en lo que va del sexenio del presidente López Obrador, al registrar 183,789 víctimas de todo tipo de delito del fuero común, de acuerdo al Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).
 
En el mismo tiempo en 2019 fueron 172,582; en 2020, 153,332 y en 2021, 171,278. El crecimiento en 2022 es de 12,511 víctimas con relación al mismo tiempo el año anterior.
 
Los delitos del fuero común contabiliza los homicidios en todas sus modalidades, feminicidios, lesiones, secuestros, trata de personas, tráfico de menores, extorsión y otros delitos.
 
La suma de delitos y víctimas del primer semestre de 2022 es superior a la de los seis semestres anteriores, lo que pone en evidencia, vía los datos duros del propio gobierno, que la violencia se mantiene y crece.
 
El presidente, con "otros datos", habla en sus comparecencias mañaneras de la reducción de la violencia como resultado del éxito de su estrategia de seguridad, pero los datos oficiales de su propio gobierno lo desmienten.
 
En el caso de todo tipo de homicidios en el primer semestre de 2022 hubo 25,000 contra 25,873 en 2021, 25,666 en 2020 y 26,097 en 2019. El presidente a partir de este dato lanza las campanas al vuelo y dice que los homicidios ya se redujeron.
 
En apariencia la reducción es marginal, pero incluso de ésta, los especialistas señalan que no hay tal. Que los homicidios se mantienen en cifras muy elevadas y no ha "hay una reducción real".
 
A partir del análisis mensual hablan de la existencia de un rebote. Señalan que en junio de 2021 hubo 4,019 homicidios de todo tipo, en 2020, 4,112, en 2019, 4,388 y en 2022 son 4,282. Cifra superior al mes de junio de los dos años anteriores.
 
En el primer semestre de 2022, hubo 401 secuestros contra 389 en 2021. La extorsión también creció al pasar de 4,414 en 2021 contra 5,813. Un aumento de 1,399 casos.
 
Hubo 493 feminicidios en el primer semestre de 2022, contra 452 en 2019, 489 en 2020 y 536 en 2021. Son 43 casos menos de un semestre al otro.
 
En este rubro también se registra un rebote en el mes de junio en 2021 cuando hubo 86 feminicidios y en 2022 son 89.
 
Los estudiosos del tema plantean que mientras el presidente López Obrador no modifique su estrategia de seguridad las cifras se mantendrán en los mismos números y seguirán las mismas tendencias.
 
Sostienen, que los datos oficiales confirman que la estrategia no está funcionando y que la total impunidad hace posible que sigan aumentando todos los índices de violencia.
 

Museo Capuchinas

Rubén Aguilar Valenzuela
Convento de las Capuchinas 
Antigua, Guatemala

 
Sala de arte colonial
 
Historia
 
El Museo Capuchinas se inaugura en 2008 y se abre al público en mayo de 2019. Surge como una iniciativa del Consejo Nacional para la Protección de Antigua Guatemala. Su propósito es mostrar y conservar piezas del arte colonial. Proceden de distintos conventos e iglesias de la ciudad.
 
Edificio
 
El museo se encuentra en un segundo nivel del convento de las Capuchinas que fue destruido con el terremoto de 1773. Ha sido restaurado una buena parte.
 
Exposición
 
Hay una sala dedicada a la época prehispánica. En la sala más grande se exhiben ochenta piezas de arte colonial de los siglos XVI, XVII, XVIII y XIX. Lo más importante son pinturas y esculturas.
 

 
Esta es la sala dedicada a las piezas prehispánicas. La museografía es buena y también la iluminación. Los objetos se ven muy bien. Resaltan. 


 



 



 
Comentario
 
El museo está bien montado. La iluminación es buena. Hay obras de gran calidad artística. Aquí uno se puede dar cuenta de la importancia que tuvo la pintura y la escultura en Santiago de los Caballeros. Es pequeño, pero vale mucho la pena visitarlo. Es una apretada síntesis del arte colonial de Guatemala.
 
En el caso de la escultura se puede hablar de una escuela de santiagueña o de Antigua a la manera que se habla de una escuela quiteña (Quito, Ecuador) o paceña (La Paz, Bolivia). Son piezas de extraordinaria calidad artística. Hace años me tocó ver una exposición en la Ciudad de México dedicada solo a la producción escultórica que se hizo en esta ciudad.

Desapariciones: Discurso y realidad

Rubén Aguilar Valenzuela
En torno a la tragedia de las desapariciones en el actual gobierno está instalado el discurso de que en las anteriores administraciones fueron más, de las que ahora ocurren, pero antes no se era tan riguroso en contabilizarlas.
 
Desde 1964 a la fecha se registran más de 100,000 desapariciones de acuerdo al Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas.
 
De ese total, el 83.7 % ocurrió de 2006 a mayo de 2022. Son 17 años, que corresponden a los sexenios de Calderón, Peña Nieto y lo que va de López Obrador.
 
En el de Calderón, desparecieron 17,211 personas; en el de Enrique Peña Nieto, 35,039 y en lo que va del de López Obrador ya son 30,897.
 
De seguir la tendencia que se ha tenido en los tres años y medio del actual gobierno, todavía le faltan dos años y medio, el número de las personas desparecidas podría llegar a las 50,000 o todavía más.
 
Con Calderón el registro de personas desparecidas al año fue de 2,818; con Peña Nieto de 5,884 y con López Obrador, hasta ahora, de 9,267.
 
Especialistas como Santiago Corcuera y Eliana García, plantean que el aumento de las personas desparecidas está relacionado, de una u otro forma, con la presencia del Ejército en las calles.
 
La oficina de Michelle Bachelet, Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, sostiene que en México solo hay 35 sentencias por la desaparición de personas.
 
Y que la "abrumadora tasa de impunidad se atribuye principalmente a la falta de investigaciones efectivas". Esta es prácticamente del 100 %.
 
La incapacidad de las autoridades es la que obliga a las familias de las víctimas a darse a la tarea de la búsqueda y de investigar qué fue lo que pasó.
 
El Comité Contra la Desaparición Forzada (CED), que a finales de noviembre de 2021 realizó trabajo de campo en México, sostiene que: "Las desapariciones continúan ocurriendo a diario en México, reflejando un patrón crónico de impunidad".
 
El presidente y su gobierno intentan cubrir el crecimiento de las desapariciones y su incapacidad absoluta para hacer frente al problema, con el discurso de que en el pasado las cosas eran peores. Eso no es cierto.
 
Lamentablemente la tragedia del pasado continúa, pero se ha hecho todavía más grande. Y todo indica que será peor en los dos años y medio que le quedan a este gobierno.

El asesinato del jesuita Manuel Martínez

Rubén Aguilar Valenzuela
El primero de los jesuitas asesinados en la Nueva España fue el padre Gonzalo de Tapia (1561-1594) en la hoy Sinaloa. En 1632, 38 años después, ahí mismo son masacrados los padres Julio Pascual y Manuel Martínez.
 
Martínez nació en Tabira, Alegarve, Portugal, en 1600. Hijo de Jorge Martínez y María Farela. Tenían lazos familiares con san Antonio de Padua, que era italiano.
 
Estudió las primeras letras en Portugal y luego pasó a la Nueva España, al amparo de un tío que vivía en Puebla. Aquí estudió en el colegio de los jesuitas.
 
En 1620 ingresó en el noviciado de Tepotzotlán. Una vez que lo terminó fue enviado al Colegio de México. Después de doce años en la Compañía de Jesús, el provincial lo envía a las misiones de Sinaloa.
 
Ya en las misiones, el superior lo destina, para que acompañe al padre Pascual en su trabajo misional. Tomó camino, para encontrarse con él.
 
En la región de los pueblos de los tehuecos se reunió con algunos jesuitas que trabajaban en la región, para darle la bienvenida.
 
El historiador Atanacio G. Saravia, en Los misioneros muertos en el norte de la Nueva España (1943), sostiene que en esa reunión, el padre Martínez planteó que tenía el presentimiento de que "pronto moriría a manos de los indios".
 
Después siguió su camino a Chínipas, para encontrarse con el padre Pascual. Luego de pasar juntos cuatro días se dirigieron al pueblo de Vorohio.
 
Cuando ya estaban ahí supieron que sus vidas corrían peligro. El padre Pascual pide apoyo a los indígenas de Chínipas que se presentan al lugar, pero los rebeldes, en mayor número, los obligan a retirarse.
 
Al amanecer los indígenas alzados prenden fuego a la casa donde estaban los padres y también a la iglesia. El padre Pascual habla con ellos y logra que detengan el ataque por ese día y la noche.
 
Pasado ese tiempo, los rebeldes saltan la tapia, rompen las puertas y asaltan la casa. Ya ahí arrojan una "lluvia de flechas". Una atraviesa el estómago del padre Pascual.
 
Sarabia dice que el padre, ya herido, dijo: "No muramos como tristes y cobardes; demos la vida por Jesucristo y su santa ley".
 
Al salir de la casa los dos fueron cubiertos de flechas. Mueren de las heridas. Era el 1 de febrero de 1632. Saravia dice que el padre Martínez era "hombre de ánimo esforzado y de carácter ardiente y decidido".
 
Los cuerpos de los padres fueron arrastrados y maltratados de manera brutal. Cuando los vorohios salieron del lugar, los chínipas recogieron los cadáveres y les dieron sepultura en la iglesia el pueblo.
 
Poco después, el padre Marcos Gómez, los trasladó a la iglesia de Comicari, en las riberas del Río Mayo. El 14 de febrero se reunieron los misioneros jesuitas, para celebrar las honras fúnebres.
 
En 1907, sus cadáveres fueron exhumados. La labor estuvo a cargo del padre jesuita Manuel Piñán. No se encontraron los cráneos.
 
El historiador jesuita Antonio Pérez de Ribas en su Historia de los Triunfos de Nuestra Fe (1645) (Libro IV) dice: "Las cabezas golpeadas y heridas de los bárbaros sobre una viga, ha pedido el Colegio de México, donde estudiaron y vivieron, para gozar de tan benditas prendas. Colegio que los tuvo por hijos".
 
En 1695, el padre Eusebio Francisco Kino, 63 años después del asesinato, desde la Pimería Alta en la hoy Sonora, escribe: "El Padre Manuel Martínez, de nación portugués, de la ciudad de Tavira, en Algarve, pariente de San Antonio de Padua. María Santísima defendió su pureza. Sus penitencias fueron muy continuas y rigurosas. Al llegar a las misiones de Sinaloa, pronosticó lo propio; y a los diez días de llegando a sus misiones de Chínipas, murió en los Vorohios, en compañía de su queridísimo Padre Julio Pascual".

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