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Inicia el declive del poder presidencial

Rubén Aguilar Valenzuela  
En el gobierno de Vicente Fox (2000-2006) pude ver desde dentro que significa, para el presidente la elección de medio término que es cuando se renueva la Cámara de Diputados.

Desde el primer día que gana la elección un presidente empieza un proceso gradual de acrecentar su poder. Llega a la cima en el tiempo de los comicios, para elegir diputados federales.

A partir de ese momento inicia un proceso gradual de pérdida de poder. Comienza el declive. El presidente pasa a ser el que ya se va. Cada día que pasa es uno menos.

Al interior de su equipo, también de cara a los actores externos, se empieza a ver quien será el próximo presidente, todavía faltan tres años, pero la disputa se instala.

Da principio, entonces, así ha sucedido por lo menos en los últimos ochenta años, el juego interno por la sucesión presidencial. ¿Quién sigue?

En el grupo cercano del presidente da comienzo la lucha por la sucesión. No hay excepciones. Así ya empezó a suceder en el gobierno del presidente López Obrador (2018-2024).

Por su manera de ser y de pensar es muy probable que no se de cuenta de esta realidad, pero ya está presente. Su gobierno no es diferente a los anteriores. La historia se repite.

Existe la posibilidad de que hasta el final conserve la capacidad del dedazo y elija como candidato a quien quiera. Esos eran los usos y costumbres en los gobiernos del PRI de donde procede el presidente.

Esto, con todo, no evita la lucha interna por el poder. Ya inició. Así ha sido antes y ahora también. Los bandos en disputa, cada uno con su candidato, hacen todo lo que está en sus manos, para asegurar su triunfo.

Esa contienda abierta no estaba presente, aunque era latente, en los tres primeros años de la gestión presidencial. Ésta se desata cuando comienza el segundo tramo del gobierno.

Los candidatos en disputa van a tratar de quedar siempre bien con el príncipe elector y harán todo lo que esté a su alcance, para congraciarse con él. Ya lo estamos viendo. El poder del presidente ha entrado en declive, ya se va.

La tradición del malambo

Rubén Aguilar Valenzuela
Una historia sencilla (Anagrama, 2013) de la escritora Leila Guerrero da cuenta del concurso más prestigiado de malambo, baile tradicional argentino, que todos los años se celebra en Laborde (Córdoba, Argentina).

En 2011 la periodista y escritora viaja a esa localidad, para hacer una crónica del concurso y en ese trabajo queda impactada de la vida de uno de los participantes, Rodolfo González Alcántara.

Ese año Rodolfo quedó en el segundo lugar y todo el siguiente se preparó para ganar la próxima edición. La autora sigue su vida en ese tiempo, para poder elaborar un retrato a profundidad del personaje.

La periodista fue testigo de como la vida de Rodolfo se organiza a partir del objetivo de ganar la competencia y también de su disciplina y agotadores entrenamientos. Al fin el sueño largamente acariciado de ser campeón en Laborde se hace realidad.

Guerrero describe hasta el último detalle no solo la vida de Rodolfo sino del mundo de quienes participan en el concurso. Personas de los sectores populares que hacen del malambo el centro de su vida.

Y su meta final es participar en el concurso de Laborde donde a los ganadores no se les entrega premios en metálico sino la única recompensa es el honor y el prestigio de haber estado ahí y medirse con los mejores. Nada se le compara.

La autora describe con gran precisión como se baila el malambo que es una danza compuesta por sucesivas figuras de zapateado llamadas mudanzas que se ejecutan cada vez a mayor velocidad e intensidad según avanzan los cinco minutos que dura el baile.

Los golpes, giros, torsiones de pies se realizan a una gran velocidad, tanto que en ocasiones la mirada no puede percibir todos los movimientos que muchas veces terminan con los pies de los danzantes sangrando.

El malambo se baila acompañado del ritmo de una guitarra o un bombo. Hay estilo norte y estilo sur, y cada uno de ellos tiene su propio atuendo compuesto por múltiples prendas todas necesarias para el baile.

En Laborde una vez que se alcanza la victoria y, con ella la gloria, los bailarines nunca más se pueden presentar en un concurso. Es un pacto de honor, para mantener el prestigio del concurso.

La autora en una prosa sencilla, precisa y elegante logra penetrar en el alma de los danzantes de malambo que dedican toda su vida a ésta que es su pasión.

Una historia sencilla
Leila Guerrero
Editorial Anagrama
Barcelona, 2013
pp. 152

Los resultados de la elección, para diputados federales

Rubén Aguilar Valenzuela   
En la pasada elección el partido que más escaños pierde en la Cámara de Diputados es Morena que tenía 253 diputados y ahora cuenta con 199 perdió 54 y el que más gana es el PAN que pasa de 78 a 113 cuenta con otros 34. [1]

El PVEM es quien sigue en el aumento de diputados al pasar de 11 a 42, para ganar 31 más. Luego viene el PRI que tenía 48 y ahora cuenta con 70, para hacerse de otros 22. El PRD con 15 gana 4, antes tenía 11.

Pierden también el PT que pasa de tener 47 diputados y ahora cuenta con 39, pierde 8 y el MC que antes contaba con 26 ahora tiene 23 pierde 3.

Antes Morena solo tenía la mayoría absoluta (50 + 1), pero ahora necesita del PVEM y el PT, para obtenerla. Es muy probable que siempre o la mayoría de las veces la logre, pero el costo será muy alto.

La alianza Juntos Hacemos Historia en la actual legislatura tenía una amplia mayoría calificada, pero ahora está muy lejos de ella. Para llegar a los 333 diputados que se requieren faltan 54. Son los mismos que perdió Morena.

En la próxima legislatura, Juntos Hacemos Historia va a tener 279 diputados (199 Morena, 42 PVEM y 37 PT) y la coalición Va por México 198 (113 PAN, 70 PRI y 15 PRD). Si se suman los diputados del MC, la oposición tendría 222. La diferencia es de 57 diputados, poco más del 10%.

Por número de votos Juntos Hacemos Historia suma 20 millones 191 mil (16 millones Morena, 2 millones 579 mil PVEM y 1 millón 537 mil PT) y Va por México 18 millones 788 mil (8 millones 660 mil PAN, 8 millones 388 mil PRI y 1 millón 740 mil PRD). Si se suman los 3 millones 793 mil del MC la oposición tendría 22,581 que son 2 millones 390 más que Juntos Hacemos Historia.

Más allá de los discursos, los números señalan que hubo cambios significativos como resultado de la elección pasada. Son evidentes tres: La oposición tiene más voto que el partido del gobierno y sus aliados; el partido del gobierno y sus aliados perdió la mayoría calificada y el partido del gobierno perdió la mayoría absoluta (50 +1).

A estos cambios producen tres nuevas realidades: En el segundo tramo del gobierno va a existir la oposición y si se quieren cambios constitucionales habrá que acordar con ella; se quiebra la sensación de que el partido en el gobierno y sus aliados eran invencibles y queda claro que la oposición unida sí suma y se hace más fuerte que si va sola.
 
[1] De manera marginal el cómputo final todavía sigue cambiando.
 
 

La lucha de Marichuy

Rubén Aguilar Valenzuela
La vocera (México, 2020) es un documental de Luciana Kaplan que da seguimiento al esfuerzo de María de Jesús Patricio, Marichuy, para ser la primera indígena en tratar de ser la presidenta de México.

En 2017 el Consejo Indígena de Gobierno la elige para encabezar los trabajos, para obtener las firmas necesarias con objeto de obtener el registro como candidata independiente a la presidencia de la República.

La cámara sigue a Marichuy en su recorrido por el país, da cuenta de sus encuentros, reuniones y también de sus planteamientos con relación a la cultura de los pueblos originarios, la defensa del territorio, la preservación de la naturaleza y nuevas maneras de entender el progreso y el desarrollo.

El documental aborda los retos que ella y el Consejo Indígena de Gobierno enfrentan para poder obtener las firmas que posibiliten que pueda estar en la boleta electoral.

Marichuy, que trabaja con la medicina tradicional en su natal Jalisco, se reúne con los pueblos originarios y recoge sus inquietudes, necesidades y las causas por las que luchan.

Kaplan entiende bien que Marichuy no es solo ella sino parte de un movimiento y por eso la mayoría de las veces aparece en asambleas, encuentros y concentraciones de los pueblos originarios. De manera particular de mujeres.

En las diversas regiones donde existen pueblos originarios el documental recoge las manifestaciones compartidas y la voz colectiva de esas comunidades que expresan su manera de comprender la realidad.

Marichuy es la representante, la vocera, de un colectivo con muy diversas expresiones, pero que tienen mucho en común: la defensa de su cultura, de su lengua y de su territorio con lo que hay en él.

Así, el documental se construye en la tensión entre el personaje, la vocera, y la comunidad. El protagonismo es de las dos. Habla de otra manera de ser y de construir.

A lo largo de las distintas intervenciones se teje la idea de que otro mundo es posible, uno más justo y digno, que vive en armonía con la naturaleza.

Marichuy dice que aunque no le gusta ser el centro de atención y tener las cámaras a su alrededor sabe que este trabajo se tenía que hacer, para que más personas conozcan el mundo de los pueblos originarios.

La vocera
Título original: La vocera
Producción: México, 2020
 
Dirección: Luciana Kaplan
Guion: Luciana Kaplan
Fotografía: Ernesto Pardo
Música: Alejandro Castaños y Federico Schmucler
Actuación: Personajes reales que son entrevistados o captados en sus actividades

El dictador Ortega imita al dictador Somoza

Rubén Aguilar Valenzuela
El pasado domingo policías y paramilitares del gobierno de Nicaragua detuvieron a dos dirigentes históricos de lo que en los años setenta fue el Frente Sandinista para la Liberación Nacional (FSLN), la comandante guerrillera Dora María Téllez y el comandante guerrillero y general en retiro Hugo Torres Jiménez.
 
En la lucha contra la dictadura de Anastasio Somoza, Téllez y Torres lucharon juntos con el actual presidente, el comandante Daniel Ortega, para sacar del poder al dictador Anastasio Somoza. Ortega, de comandante de la Revolución que tomó el poder en 1979, en imitación de Somoza se ha vuelto un dictador. Se vuelve al punto de origen.
 
Antes de ser arrestado, de manera ilegal, Torres puso un mensaje en las redes sociales: "Hace 46 años arriesgué mi vida para sacar de la cárcel a Daniel Ortega (...), pero así son las vueltas de la vida, los que una vez acogieron principios hoy los han traicionado". Y añadió "estos son zarpazos desesperados de un régimen que se siente moribundo, que no tiene asidero legal, que no tienes justificación como para permanecer en el poder".
 
El gobierno del presidente Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, en los últimos días han arrestado a los candidatos de la oposición que pretenden participar en la elección presidencial de noviembre de este año y a otros políticos, la comandante Téllez, ahora en la cárcel, dice que el propósito es "eliminar toda candidatura, toda oposición, es el objetivo de una dictadura en agonía. Por eso recurre a la represión masiva. Nada le ha funcionado".
 
Desde hace años Ortega y Murillo optaron por la represión y la persecución ante cualquier tipo de oposición, para mantenerse el poder, pero en las últimas semanas han radicalizado su postura. No admiten el menor comentario crítico a la dictadura que encabezan. Las cárceles están llenas de opositores de muy distinto nivel.
 
La pareja presidencial tiene el control de los otros poderes del Estado y mandan sobre el Poder Legislativo y el Poder Judicial. Controlan también la Policía Nacional, el Ejército y una vasta red de paramilitares que operan en las colonias populares de las distintas ciudades del país. Se asemeja a la estructura que controlaba Somoza y que en alguna época de su vida combatió Ortega. Ahora es su ejemplo.
 
Bajo la dictadura de Ortega y Murillo, Nicaragua no tiene ningún futuro. La situación económica del país se deteriora día con día y aumentan los niveles de pobreza y desempleo. El manejo que el gobierno hizo de la pandemia del Covid-19 fue un desastre. La información del número de los contagios y de muertes se mantiene en el más estricto secreto.
 
La comunidad internacional no ve lo que ocurre en Nicaragua. Está preocupada por la vacunación, para hacer frente a la pandemia en pelear sus efectos y recuperar la economía. Esto lo aprovecha la dictadura Ortega-Murillo para hacer de las suyas. La situación cada día se hace más grave. Se intensifica la represión y la persecución de cualquiera que piense distinto. Eso está prohibido. Solo se puede estar con la dictadura. Es tiempo de voltear a ver lo que sucede en Nicaragua.

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