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La amistad en Suecia

Francisco Tobías

La cadena de farmacias más grande de Suecia, Apotek Hjärtat, este año inició con un proyecto junto con sus y para sus trabajadores, dándoles 15 minutos semanales para sus relaciones de amistad.

Aquí en México muy probablemente veamos esta acción como algo “innecesario” pues conformamos una sociedad donde prevalece y hasta abunda la amistad, sin embargo, en países como Suecia, la soledad, la falta de amistades se ha empezado a considerar un problema hasta de salud pública.

Esta cadena de farmacias, que tiene cerca de 400 sucursales en todo Suecia y cuenta con cerca de 3,500 trabajadores, desde el mes de enero de este año, ha iniciado con un programa para 11 colaboradores, yo también pienso que son pocos, pero es un magnífico inicio; otorga 15 minutos a la semana, durante las horas laborales para que este grupo de trabajadores para actividades sobre sus relaciones personales. Además de darles una “ayuda” por 1,000 coronas suecas, cerca de 2 mil pesos mexicanos, para que sean gastados en actividades sociales como almuerzos, café con amigos y hasta salidas culturales.

Cuando le platiqué a un amigo sobre esta acción empresarial y le dije del impacto económico que tendrá la empresa y después la sociedad y el gobierno me respondió con la pregunta: ¿y dónde está el dinero? La respuesta mía fue: “En economía no todo se trata de dinero”.

Y es que esta acción que podría convertirse en política pública sueca generará por un lado la satisfacción de la necesidad de la amistad, de vínculos; generando a la vez que estos trabajadores sean más productivos, es decir generar más con menor. En caso de extender este programa a toda la población trabajadora el gobierno sueco podría combatir un problema que tanto les preocupa como lo es el aislamiento además de incentivar el bienestar emocional.

Suecia ocupa actualmente la cuarta posición en el ranking mundial del índice de la felicidad, en caso de tener éxito este programa, en el mediano plazo; subirá algunas posiciones más.

La amistad definitivamente es un satisfactor de las necesidades humanas, tan fuerte que genera productividad y combate hasta las enfermedades. Mucho éxito a los suecos, por mi parte ¡ya me voy con mis amigos!

El “FOMO” en la economía

Foto._DIP_RAÚL_ONOFRE.jpegFrancisco Tobías

Hace algunos días mi amigo Juan Campos Rodríguez, quien parece escéptico a la ciencia económica, me preguntó que, si todo en este mundo tenía un costo, mi respuesta, con la seguridad de que estaba por iniciar un debate fue un contundente: Sí.

Y es que no todo el costo se refiere, necesariamente, a lo que gastamos o invertimos, en términos monetarios, para adquirir ya sea un bien terminado o un insumo. Sino que en todas las decisiones que tomamos los entes integrantes de un sistema económica, ya sea una persona, una familia, una empresa, una ONG o hasta e gobierno. Ya que al tomar una decisión estamos dejando de lado otras opciones que tenemos.

A esto los economistas le llamamos el costo de oportunidad, siendo lo que dejamos de percibir o recibir por tomar una decisión distinta. Un ejemplo diario para quienes trabajan es la decisión que levantarte de la cama para llegar puntal al trabajo, siendo el costo de oportunidad de esa acción, la perdida de más tiempo en cama descansando. O bien para quienes realizamos ejercicio por la mañana, todas las mañanas nos encontramos ante la disyuntiva de dos opciones, seguir acostado o levantarte para ir al gimnasio. Por su parte un empresario al decidir si invierte su dinero en CETES o en un negocio, al tomar una de las dos opciones, la no elegida se convierte en el costo de oportunidad.

El costo de oportunidad es un concepto poco conocido, pero a la vez utilizado muy frecuentemente en la administración de las empresas, de las personas, familias y del gobierno, pues nos permite elegir la mejor alternativa para maximizar los recursos y así obtener el mayor de los beneficios en una decisión. Vamos la idea es que siempre el costo de oportunidad sea menor que el beneficio que recibimos por tomar otra opción.

El costo de oportunidad es tan importante en las decisiones que los estudiosos de la economía han desarrollado una fórmula matemática para su cálculo, siendo tan sencilla como eficiente, pues sólo se trata de una resta, de la alternativa no elegida menos la tomada. Si el resultado es negativo el costo de oportunidad por haber tomado esa decisión es menor que el beneficio que recibiremos, siendo lo contrario al tener un resultado positivo.

Existe una sensación de miedo que, a pesar de tener sus orígenes en el mundo antiguo, hoy los jóvenes lo han llamado “FOMO” por sus siglas en inglés que significa “Fear of Missing Out”, que en español quiere decir algo así como perderse de algo por no estar en cierto lugar. Pues bien, al conocer y considerar el costo de oportunidad nos permite reducir el “FOMO económico”, pues todo individuo o institución que busca la maximización de sus utilidades escoge la opción que más beneficio puede darle.

Elegir, en la vida y en la economía, no es otra cosa más que renunciar.

No cash, be happy

Francisco Tobías

Dentro de la ciencia económica se pueden analizar dos variables de manera simultánea para interpretar si éstas tienen alguna relación, a esto se le conoce como correlación. Esta relación, puede ser positiva o directa en caso de “moverse” juntas, si llegarán a “moverse” de manera opuesta es negativa o indirecta.

Ejemplos sencillos son la ley de la oferta, la cual establece que cuando el precio de la mercancía aumenta el vendedor está dispuesto a vender más y si el precio baja el mismo vendedor desea vender menos, mostrándose en este caso una correlación positiva. Sucediendo una correlación indirecta en el caso de la ley de la demanda, la cual sostiene que los compradores están dispuestos a comprar más cuando el precio baja, y a comprar menos cuando el precio sube.

La correlación de las variables pareciera interminable, como el caso del uso del dinero en efectivo y la felicidad, ya que, de manera por lo menos intuitiva o empírica, podemos darnos cuenta de la existencia una relación indirecta, o negativa, entre estas dos variables. Es decir que en aquellos países donde se usa más efectivo se vive de una manera menos feliz.

Ya que, al analizar el ranking del índice de la felicidad y el uso de efectivo, existe una tendencia negativa, por lo menos de manera general. La mayoría de los países que utilizan más efectivo se encuentran, desafortunadamente, en las posiciones más bajas del índice de la felicidad, mientras que la mayoría de las economías que utilizan métodos de pago “no cash” se encuentran en las primeras posiciones. Caso curioso, situación que no sucede con México.

Los países que menos utilizan efectivo son Australia, Islandia, Noruega, Países Bajos y Suiza. Australia ocupa la posición 11 en el índice de la felicidad, mientras Islandia se ubica en la tercera posición, seguido de Suiza y después Países Bajos, y en la 7ª. Posición Noruega.

Por su parte los países que utilizan más efectivo se encuentran al final del ranking de la felicidad, excepto, afortunadamente México. Birmania es la economía que utiliza más efectivo ocupa el lugar 126 de 147 en el índice de la felicidad, Etiopía lugar donde el 95 por ciento de las transacciones son en efectivo tiene el lugar 132 referente a la felicidad, Gambia siendo el tercer país donde se usa más efectivo, ocupa la posición 112 en el índice de la felicidad. El único país que se ha declarado ateo, Albania, según el índice de la felicidad se encuentra en la posición 87 mientras ocupa el 4º lugar mundial con el uso de más efectivo.

Es cierto que el uso de “no cash” o “sin efectivo” depende de muchos factores como lo son la tecnología, la infraestructura, el ingreso de los habitantes de un país, la confianza, el contar con reglas y leyes adecuadas, además de la facilidad de su uso.

El caso de nuestro país pareciera ser la excepción, pues a pesar de ser la 14va economía que utiliza más efectivo en el mundo, 80 por ciento de las transacciones son con este medio de pago, ocupamos el décimo lugar en el índice de la felicidad.

Pareciera que para los mexicanos las palabras de la diva, María Félix siguen presentes cuando dijo: “El dinero no es la felicidad, ah pero como calma los nervios”.

El super peso

Francisco Tobías

Desde hace algunos meses se ha hablado del “super” peso, debido a la apreciación que ha tenido nuestra moneda ante el dólar norteamericano.

A mediados de enero de 2026 el tipo de cambio nominal, según datos de Banxico, es de 17 pesos con 65 centavos por dólar, una cifra ¿para presumir?, considerando que en abril del 2020 por cada dólar pagábamos 25 pesos con 78 centavos, o bien los 20 pesos con 35 centavos que se requerían el 20 de noviembre del 2018 para obtener un dólar.

El tener una moneda que se aprecia, es el término que se utiliza en la economía para el momento en que una moneda aumenta su valor cuyo valor ante otra moneda, la cual llamamos divisa, tiene como la misma moneda; dos caras. Una favorable y otra “desagradable”.

Cuando una moneda aprecia su tipo de cambio nominal, es decir cuando pagamos menos pesos por una divisa, en México generalmente hablamos de pesos por dólar, se abaratan los productos que importamos, no sólo de EEUU sino del mundo entero, ya que el comercio internacional se realiza, generalmente, con el uso de la moneda norteamericana. Además, se logra contener la inflación, por supuesto, haciendo que los precios aumentan más. La deuda externa, que se maneja en divisas y no en pesos, disminuye. Por si fuera poco, el tener una moneda que se aprecia ocasiona un efecto magnético para las inversiones indirectas, es decir en activos financieros.

Por el otro lado tenemos los daños que se obtienen por la apreciación de una moneda; como lo es el encarecimiento de los productos nacionales en el extranjero, lo que ocasiona que las exportaciones se reduzcan; las remesas bajan, ya que los trabajadores mexicanos en el extranjero envían la misma cantidad de divisas (dólares) y los mexicanos en nuestro país reciben menos pesos; la inversión extranjera directa, que genera empleos directos, se reduce, ya que es más caro invertir; siendo todo esto un factor determinante para el riesgo del crecimiento económico y de la generación de empleos.

En nuestro país el tipo de cambio, principalmente, depende de dos factores, primero la oferta y la demanda, cuando demandamos más dólares su precio (tipo de cambio) aumenta, cuando necesitamos menos dólares sucede lo opuesto; además de la intervención del Banco de México, que puede utilizar las reservas internacionales para intervenir en el mercado y así evitar que el dólar aumente o disminuya más de los conveniente para la economía nacional.

Contar con una moneda que le gana “terreno” al dólar norteamericano sólo es una ilusión si no se logra aumentar el poder adquisitivo de los integrantes de la economía. Nuestra fortaleza económica es generada por las políticas públicas, por las decisiones del Banco de México, pero sobre todo por el trabajo de clase, valga la redundancia, trabajadora de este país.

Ojalá la “kriptonita” siga escondida en su caja de plomo.

Mis 4 recomendaciones de ahorro para el 2026

Francisco Tobías

Para el 2026 se estima que la economía mexicana tenga un crecimiento bajo, entre el 1 y el 2.5 por ciento, con una inflación, oficial, baja del 4 por ciento y se espera que el Banco de México continúe con una política hacía la baja en la tasa de interés con altas probabilidades de que al cierre del año entrante la tasa de interés sea del 6 por ciento.

Por su parte la economía global, según la OCDE, crecerá menos durante el 2026, respecto al 2025, reduciéndose del 3.2 al 2.9 por ciento, por su parte la inflación seguirá a la baja, reduciéndose del 3.5 al 3 por ciento.

Los economistas analizamos la información con el objetivo de “pronosticar” el futuro y así poder contribuir en la toma de decisiones con el objetivo de maximizar la satisfacción de las necesidades.

Con datos posibles del futuro se pueden realizar recomendaciones para proteger el patrimonio, hacer crecer el capital, generar inversiones, cuidar el ahorro y hasta para poder irse de vacaciones. Para el 2026 me permitiré dar 4 recomendaciones.

La primera recomendación es aprovechar el uso de la tecnología para realizar inversiones en crowfunding, el cual es un sistema mediante el cual diversos ahorradores realizan una “polla” para prestarle dinero a quien lo necesita, con tres ventajas, la primera, este programa es regulado por la Comisión Nacional Bancaría y de Valores, segundo el ahorrador es decir quien presta dinero, recibe una tasa de interés mucho mayor que la ofrecida por cualquier banco y tercero por su parte quien solicita el prestamos paga una tasa de interés menor a la que le pagaría a una institución financiera. Me permitiré recomendar dos plataformas, yotepresto.com y prestadero.com.

La segunda recomendación para ahorrar es el Bitcoin, durante las jornadas recientes esta criptomoneda ha cotizado a la baja, ocasionando que este activo digital que por increíble que parezca se convierta en una excelente opción para el ahorro, pues al bajar su precio se presenta la gran oportunidad de compra, recordando que durante su tiempo de existencia esta nueva forma de “dinero” siempre alcanza un nuevo máximo en el mediano plazo. Una moneda digital que empezó con un valor de $0.00076 dólares en el 2009 y hoy con sus alzas y bajas tiene un precio de casi 88 mil dólares norteamericanos es sin duda el mejor aval para convertirse en una herramienta de ahorro y protección al patrimonio. Para realizar este tipo de inversión en México se puede realizar por medio de la plataforma de Bitso.

Mi tercera recomendación son los ETFs (Exchange Traded Funds) que en México conocemos como Fondos Cotizados en Bolsa, los cuales son como un tipo de “capirotada” de acciones que cotizan, como su nombre los dice, en la bolsa de valores, con la ventaja de que ofrecen diversificación, costo bajo y sobre todo con la gran facilidad de invertir de manera muy sencilla en mercados muy complejos. Estas inversiones se realizan por medio de un bróker digital siendo en nuestro país la más popular Capital.com

La cuarta recomendación, siendo la más conservadora, la más segura, pero a la vez la que menos ganancias puede dar son los CETES, los cuales, con Certificados de la Tesorería de la Federación, siendo un tipo de pagare que el gobierno emite y mediante el cual los ciudadanos podemos prestarle dinero al mismo gobierno a cambio de un interés, hoy oscilan entre el 7 y el 8 por ciento anual. Este tipo de inversión se puede realizar desde el celular con la aplicación Cetesdirecto.

Recuerde que bien lo dijo John Kenneth Galbrait, quien fue un economista, político, diplomático, embajador y profesor de las Universidades de Harvard y Princeton: “La única función de la predicción económica es hacer que la astrología parezca algo más respetable”. Por mi parte más allá del pronóstico o recomendación les deseo que el 2026 sea un año lleno de bonanza, abundancia, salud, éxito y amor.

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