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CAPITALES: Como vamos en el proceso de descarbonización 

Francisco Treviño Aguirre

De acuerdo con la certificadora mundial de gestión ambiental DLV GL, aún estamos a 15 años de llegar a una descarbonización profunda con emisiones de carbono que se mantendrán obstinadamente altas hasta mediados de la década del 2030. Las emisiones de dióxido de carbono por el uso de energía caerán solo un 15 por ciento hasta 2035, para después caer un 40 por ciento hasta 2050. La industria del petróleo y el gas representará más del 80 por ciento de las emisiones mundiales de carbono relacionadas con la energía en 2050. 

Los pronósticos de DNV GL den el tema de transición energética aún no son lo suficientemente rápidos como para cumplir con el Acuerdo de París de la COP 21, que tiene como objetivo mantener el calentamiento global "muy por debajo de 2°C" y limitar el aumento a 1.5°C. En virtud de lo anterior, aumenta la presión sobre la industria del petróleo y el gas para que se descarbonice, y esto viene de todos lados: de la sociedad y los gobiernos, el sector privado y también de las personas dentro de la propia industria. Vemos que el sector coloca cada vez más la transición energética en el centro de su agenda, pero el cambio climático y las ambiciones de reducirlo están superando la acción. La industria necesita prepararse para un sistema energético que no acepta la liberación de emisiones de carbono. 

Los compromisos asumidos por las empresas de petróleo y gas indican que las reducciones de emisiones en el corto plazo provendrán en gran parte de los esfuerzos para descarbonizar la producción de petróleo y gas. Las soluciones incluyen electrificar los activos, reducir la quema y la ventilación de gas durante la producción, aumentar los esfuerzos para detectar y detener las fugas de metano y aumentar la eficiencia a través de la tecnología. Sin embargo, la producción y distribución de petróleo y gas representa solo una cuarta parte de las emisiones de carbono de la industria; la mayoría ocurre durante el proceso de combustión.

La transición a las energías renovables y los esfuerzos para reducir la intensidad del carbono reducirán significativamente las emisiones, pero no descarbonizarán profundamente el gas natural, del que dependerá el sistema energético mundial durante los próximos años. Solo eliminando el carbono del gas natural, antes o después de la combustión, la industria del petróleo y el gas puede descarbonizar profundamente, llegando a los sectores difíciles de eliminar a lo largo de la cadena de valor.

Los gases descarbonizados y verdes podrían tener un futuro brillante después de la transformación, gracias al hidrógeno y la captura y almacenamiento de carbono que complementan el mayor uso de electricidad renovable, tecnología de baterías y combustibles alternativos bajos en carbono como el amoníaco para brindar a la sociedad un suministro seguro y asequible de energía limpia. Las políticas públicas de energía son clave no solo para establecer el camino para que el mundo y la industria del petróleo y el gas se descarbonicen, sino también para decidir qué tan rápido se encamina por ese camino. El organismo señala que las políticas en Europa, China y América del Norte crearán el desarrollo para escalar el hidrógeno y otros combustibles bajos en carbono, e impulsarán el reconocimiento de que escalar la captura y almacenamiento será esencial para cumplir con los objetivos climáticos.

Por lo anterior, los gobiernos deben promulgar políticas públicas para estimular una mayor adopción de las tecnologías que descarbonizarán la industria, según DNV GL. Cuanto más rápido el gobierno incentive a la industria a adoptar tecnología, más rápido se llevará la tecnología por la curva de aprendizaje de costos para que sea económicamente viable de manera independiente.

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Índice iPhone

Hola soy Francisco Tobias y en esta videocolumna te platicaré sobre el índice iPhone.

En el transcurso de la semana pasada, que publiqué la descripción y mis comentarios sobre el índice BigMac, algunos jóvenes pertenecientes a las generaciones posteriores a la “X”, es decir los millennials, los alfa, los centennials, me comentaron que tal vez ese indicador empírico se encontraba fuera de lugar, pues muchas costumbres han cambiado, como por ejemplo el uso de la tecnología y una alimentación más sana. Pareciera que como en botica, en la economía tenemos de todo y para muestra un índice “más moderno”, “más tecnológico” y mucho más sorprendente. Me refiero al índice iPhone.

Este indicador económico intenta de manera sencilla, no ciéntifica y empírica, darnos la información sobre el nivel salarial de los países.

En octubre de este año cuando Apple presentó su nueva gama de teléfonos inteligentes, el iPhone 12, con información del observatorio laboral, el staff de Picodi.com, realizó y publicó un indicador considerando los precios del iPhone y los niveles salariales en 43 países de los distintos continentes.

Este análisis calcula la cantidad de días que un trabajador debe de laborar para poder comprar un iPhone 12 de 64 GB.

Para asombro los Estados Unidos no ocupa el mejor lugar, sino este es ostentado por Suiza, o más bien por sus trabajadores quienes tienen el salario mínimo más alto del mundo equivalente a 23 francos suizos es decir $25 USD por hora, logrando con 4.4 días de salario comprar un iPhone 12.  Mientras los empleados norteamericanos que devengan un salario mínimo tendrían que trabajar 6.1 días para adquirir un teléfono de la marca Apple.

Mientras un trabajador francés con un salario mínimo de 1,539 euros, con 10 días y medio laborales podría comprar su nuevo aparato telefónico, por nuestra parte México junto con la India ocupamos el último escaño de este indicador, ya que 54 días serían insuficientes para poder comprar el iPhone 12 en México.

Este indicador nos permite evaluar la capacidad adquisitiva que tienen los trabajadores de distintos países de acuerdo al nivel del salario mínimo vigente en sus economías.

Al comparar la cantidad de días laborados que se necesitan México para adquirir el iPhone 12 respecto 11, hoy es necesario trabajar 1/5 de un día más que hace un año, es importante aclarar que este incremento en las horas laboradas no se debe a una baja salarial, sino al aumento en el precio del dispositivo. Sin embargo es importante señalar que la economía Suiza que menos horas laborales necesitaban para adquirir el iPhone 11, redujeron la cantidad de trabajo para adquirir el 12, reduciendo de 4.8 a 4.4 mientras los trabajadores de norteamérica tienen que laborar casi medio día más.

Aquí un índicador más tecnológico, más moderno para las nuevas generaciones, pero eso sí más duro para la realidad de los trabajadores mexicanos.

CAPITALES: Hidrógeno verde: el combustible del futuro

Francisco Treviño Aguirre

E El hidrógeno verde será el combustible del futuro mismo que reemplazará a todos los combustibles fósiles actuales. En la actualidad se llevan a cabo análisis del impacto del hidrógeno en el sector energético como factor clave en la transición ecológica del uso presente y futuro de este gas en diversos en sectores de la economía.  El hidrógeno es el elemento más abundante en el universo. Se utiliza como insumo en la refinación del petróleo, la producción de amoníaco y metanol y la fabricación de acero entre otros usos. La demanda mundial actual de hidrógeno es de más de 70 millones de toneladas al año, por lo tanto, el suministro de hidrógeno a los usuarios industriales es ahora un negocio importante en todo el mundo.  Desde 1977 a la fecha, La demanda de hidrógeno se multiplicó más de 3 veces y sigue aumentando, teniendo como fuente generadora casi en su totalidad los combustibles fósiles con un 6 por ciento del gas natural mundial y un 2 por ciento del carbón mundial.

Hoy en día los países con políticas que apoyan directamente la inversión en tecnologías de hidrógeno están aumentando, junto con el número de sectores a los que se dirigen. Hay alrededor de 50 objetivos, mandatos e incentivos de políticas en vigor que apoyan directamente el hidrógeno, la mayoría de ellos centrados en el sector del transporte.  Si bien casi todo el hidrógeno actual se produce a partir de hidrocarburos como el gas natural y el carbón, como consecuencia la producción de hidrógeno es responsable de la emisión de alrededor de 830 millones de toneladas de dióxido de carbono al año, equivalente a las emisiones combinadas de CO2 del Reino Unido y Francia.

Sin embargo, para estar en posibilidades de reducir las emisiones de CO2 a la atmósfera existe el llamado hidrógeno verde el cual se obtiene a través de la electrólisis del agua. Este método utiliza la corriente eléctrica para separar el hidrógeno del oxígeno que hay en el agua, por lo que, si esa electricidad se obtiene de fuentes renovables, se produce energía sin emitir dióxido de carbono a la atmósfera. Con la disminución de los costos de la electricidad a través de esquemas renovables como la energía solar fotovoltaica y la eólica, el interés por el hidrógeno verde está creciendo y en los últimos años se han llevado a cabo varios proyectos de demostración.

 La construcción de electrolizadores en lugares con buenas condiciones de recursos renovables podría convertirse en una opción de suministro de bajo costo para el hidrógeno, incluso después de tener en cuenta los costos de transmisión y distribución de transportar el hidrógeno desde plantas de energía renovable. Una de las primeras aplicaciones prácticas de las baterías de combustible de hidrogeno han sido los vehículos espaciales, donde además del suministro de electricidad, el agua resultante puede ser utilizada por los astronautas para su consumo o para enfriar los sistemas de la nave. De esta manera, la generación de electricidad con baterías de combustible a partir de hidrógeno es 100 por ciento limpia, generando también agua potable como subproducto.

Con relación a lo anteriormente expuesto, una de las principales limitaciones de las fuentes de energía renovables es que su generación depende de variables meteorológicas que tienen un comportamiento inmanejable. La generación de energía eólica depende de la intensidad del viento en las ubicaciones de los parques, que es una variable de gran aleatoriedad. La generación de energía solar depende de los perfiles de irradiación solar. Por lo anterior, esto conduce a que las fuentes de energía renovable no garantizan una cierta producción en un momento dado, pero es posible alternar períodos de alta y baja producción dependiendo de las condiciones climáticas de cada momento.

Una manera de hacer un mejor uso de los picos de alta generación de electricidad de estas fuentes renovables es utilizando el excedente para producir hidrógeno. Entonces, el hidrógeno producido podría ser vendido directamente o utilizado para generar electricidad en un momento en que la producción de la fuente renovable es escasa. Es en este sentido que la generación de hidrógeno representaría el elemento regulador de la balanza en el precio del mercado de la electricidad. En un escenario de producción de energía renovable, ya sea energía eólica, energía solar u otra fuente, el precio mínimo de mercado estaría marcado por el valor del que sería más rentable utilizar la electricidad para producir hidrógeno. Una caída de los precios implicaría la producción en masa de hidrógeno, lo que representaría un aumento de la demanda y, finalmente, se alcanzaría un equilibrio del mercado.

El almacenamiento de energía es uno de los principales retos a los que se enfrentará el sector en los próximos años. Las tecnologías de batería evolucionaron mucho, pero no resuelven el problema del almacenamiento a largo plazo todavía. Es este escenario donde el hidrógeno podría ser muy útil. No sólo por su capacidad para almacenar energía durante largos períodos de tiempo, sino también porque será mucho más fácil de manejar, ya que su peso será menor, porque la densidad energética de los tanques de hidrógeno comprimido es mayor que la de las baterías de litio.

El hidrógeno verde es el combustible del futuro. La capacidad de utilizar un combustible con cero huella de CO2 representa una revolución en el sector de la energía y el transporte. La gasolina, el gas, el carbón y todos los demás combustibles serán gradualmente desplazados por el hidrógeno. Desde el uso industrial hasta el doméstico, el camino a seguir es el uso del hidrógeno como combustible principal. Además, como ya se ha mencionado, será en última instancia el elemento regulador del equilibrio del mercado de la electricidad.

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CAPITALES: Los PROMEXICO de otros Países

Francisco Treviño Aguirre

Con la finalidad de incrementar tanto la inversión como la exportación de productos, muchos países cuentan con organismos de promoción con oficinas donde se considera importante incrementar tanto el intercambio comercial como promocionar a dichos países como destino de inversiones. Ese organismo en México era PROMEXICO. Durante el tiempo que dicho organismo estuvo en operación en nuestro País, se lograron atraer importantes inversiones a nuestro País, se incrementaron las exportaciones y el dinamismo económico de México creció de manera importante.

En alguna ocasión, un ex colaborador de dicho organismo me comentó que el costo operativo de todas las oficinas de PROMEXICO en el mundo, incluidas las que se encontraban en nuestro país, ascendía a 80 millones de pesos mensuales, es decir, 960 millones de pesos al año o 48 millones de dólares. En su reporte de resultados del 2017, a 10 años de iniciadas las operaciones, el organismo había contribuido a atraer al país 1,100 nuevos proyectos con una inversión extranjera de 144 mil millones de dólares. En función de lo anterior en promedio por año, la inversión fue de 14 mil 400 millones de dólares y 110 proyectos.

Reconociendo los efectos positivos de la inversión en el apoyo al crecimiento económico y al desarrollo sostenible, los gobiernos de muchos países han establecido agencias de promoción de inversiones para crear conciencia sobre las oportunidades de inversión existentes, atraer inversores que puedan fomentar la creación de empleo y el crecimiento de la productividad, y facilitar su establecimiento y expansión en la economía.

Prácticamente los gobiernos de todo el mundo buscan incrementar la inversión extranjera directa para apoyar el crecimiento, el bienestar y la prosperidad. Los responsables de la toma de decisiones pueden adoptar una amplia gama de instrumentos de política para atraer empresas multinacionales y han establecido organizaciones específicas, en su mayoría conocidas como agencias de promoción de inversiones.

Los gobiernos son responsables del bienestar y la prosperidad de sus ciudadanos. Las políticas públicas en las economías orientadas al mercado están orientadas a alcanzar los objetivos socioeconómicos nacionales. La promoción de la inversión no es una excepción y consiste en intervenciones gubernamentales para influir en las decisiones de ubicación de las empresas a fin de atraer IED que puedan cumplir los objetivos de política pública (por ejemplo, generar empleos, crecimiento de la productividad, vínculos con empresas nacionales y transferencias de habilidades y conocimientos).

En este contexto, los gobiernos compiten entre sí por cada decisión de inversión con atractivas propuestas de valor de ubicación y esto requiere instituciones eficientes y bien coordinadas. La justificación de la promoción de la inversión se arraiga en la necesidad de corregir o mitigar las imperfecciones del mercado, en particular para superar las asimetrías de la información. Los inversionistas internacionales, que tienen la intención de invertir en un mercado extranjero, a menudo carecen de información específica, incluidos los costos operativos, los gastos de capital, los socios comerciales, la competencia, los impuestos y la legislación en lugares potenciales, de tal forma las agencias de promoción proporcionan información a dichos inversionistas.

En función de lo anterior, los gobiernos de los países que cuentan con agencias de promoción internacional son Brasil, Australia, China, Canadá, Francia, Japón, Estados Unidos, Singapur y Reino Unido entre otras, Dichos países cuentan con oficinas de promoción en varios países, incluidos México, donde las acciones para promover la inversión, buscar socios comerciales e incrementar las exportaciones, impulsan su balanza comercial y atracción de inversiones de manera positiva. Que

¿Y en México? El Gobierno federal optó por cerrar las oficinas de PROMEXICO, considerando que esto era un gasto y que su operación no aportaba beneficios tangibles para el País, aún y cuando los resultados están a la vista. Lamentable decisión.

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CAPITALES: La plataforma de Joe Biden sobre el sector energético y de medio ambiente

Francisco Treviño Aguirre

En medio de la polémica que genera Donald Trump por no estar de acuerdo en los resultados de las elecciones en Estados Unidos que no le favorecieron, el virtual presidente electo Joe Biden se encuentra desarrollando la estrategia para llevar a cabo la transición presidencial, para el cual ha designado un equipo de trabajo que incluye a importantes personalidades tanto del sector académico, privado y gente con amplia trayectoria en el servicio público.

Bajo esta premisa, el tema energético y de medio ambiente han sido parte fundamental en su agenda política, donde se ha proyectado la inversión de 2 billones de dólares para llevar a cabo una revolución de energía limpia que revitalizará la industria energética de Estados Unidos, la cual impulsará el crecimiento de toda la economía y que transformará al país en una super potencia en este sector.

Si bien Estados Unidos no se ha rezagado en el sector energético, ocupa el segundo lugar después de China en términos de generación de electricidad y, gracias a la revolución del fracking en la última década, ahora lidera el mundo en producción de petróleo y gas. La administración Trump ha adoptado un enfoque agnóstico para la generación de energía, defendiendo una política de libre mercado en la que todos los combustibles y tecnologías, desde el carbón, el gas y el petróleo hasta el eólico y solar tienen la oportunidad de contribuir al objetivo nacional de dominio energético en el escenario mundial.

El carbón está en un camino de claro declive, a pesar de las promesas del presidente Trump de reactivar la industria, y las energías renovables están creciendo, pero es la urgencia con la que se va a transformar este balance energético el objetivo del plan climático y energético de Biden. Con relación a lo anterior, quien será el líder en el equipo del presidente electo en el tema energético es Arun Majumdar, codirector del Instituto de Energía de la Universidad de Stanford y fundador de la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada del Departamento de Energía. En dicho equipo también se integra Jonathan Elkind, investigador del Centro de Política Energética Global de la Universidad de Columbia. Elkind trabajó en el Departamento de Energía durante la administración Obama de 2009 a 2017, cuya actividad se centró desarrollar en programas climáticos y energéticos con otras naciones. 

Asimismo, varios de los integrantes designados en este equipo también están familiarizados con la Ley estadounidense de recuperación y reinversión de 2009, que el presidente Obama empujó para sacar al país de la recesión. Biden ha propuesto un plan de energía limpia para reactivar la economía azotada por la pandemia y proporcionar puestos de trabajo, aunque podría enfrentarse a una negativa en el Congreso para obtener este financiamiento.

Por tanto, los miembros del equipo de Biden en los sectores de energía y medio ambiente podrán impulsar una política que permitan disminuir de manera considerable las emisiones de gas de efecto invernadero, desarrollar proyectos para la transformación energética hacia el sector de las renovables, y dar continuidad a los proyectos que se crearon durante la administración Obama, mismos que favorecen un balance hacía las energías limpias. 

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