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Museo Arqueológico de Varna

Rubén Aguila Valenzuela

Varna, Bulgaria
Historia
 
Su fundación, en 1906, y posterior desarrollo se relacionan estrechamente con los hermanos Herman y Karel Škorpil, que en 1894 se establecen en la ciudad. En 1901, un grupo de ciudadanos constituye la Sociedad Arqueológica de Varna, que durante décadas ha sido fundamental, para el estudio en la historia de la región y el noreste de Bulgaria.

Karel Škorpil fue el primer director del museo y permaneció en su cargo hasta su muerte en 1944. En 1945, al museo se declara como propiedad estatal. En 1952, la colección se traslada a un edificio escolar y en 1983 al lugar que ahora ocupa.

Edificio
 

El edificio se construye entre 1892-1898. Es diseño del arquitecto búlgaro Petko Momchilov. El estilo arquitectónico es neorenacentista. Se levanta para alojar un colegio de niñas. Tiene un sótano y dos niveles. La planta es casi cuadrada con un amplio patio interior. Algunos de las salas y de los pasillos están decorados con pinturas murales.
 
Colección
 
La colección alberga más de 100,000 objetos de las épocas por las que ha pasado esta región de Bulgaria. Comienza con objetos humanos del 100,000 a.C. y a partir de ahí recorre el desarrollo de las distintas culturas que se han asentado en el territorio a lo largo de los últimos 100,000 años, pero sobre todo desde la necrópolis de 4,500 a.C.

- Primera sala
 
En una de las vitrinas se encuentran estos objetos líticos humanos del 100,000 a.C.
 

 
- Necrópolis de Varna
 
En 1972 se descubre frente al puerto de Varna. Los arqueólogos Mijaíl Lazarov (1972-1976) e Ivan Ivanov (1972 – 1991) estuvieron a cargo de las excavaciones.
 
La necrópolis data del 4,600 – 4,200 a.C. según las pruebas de radicarbono. Periodo calcolítico. Contiene las primeras piezas en oro trabajadas por el hombre que se conocen en el mundo. Se han encontrado 300 tumbas con collares, brazaletes, cetros y amuletos.








  
- Reproducción de la sepultura 43





La sepultura 43 es una de las más ricas. Está enterrado un hombre entre 40 y 50 años de 1.75 metros de alto. Con él se encontraron 990 objetos de oro que en conjunto pesan 1.5 kilos. Hay brazaletes, cilindros, un cetro y otros objetos.


 
Hay sepulcros simbólicos (vacíos), que son los más ricos en artefactos de oro. En estas tumbas se encontraron 3,000 objetos, con un peso total de seis kilos de oro. Los entierros revelan que esta cultura tenía creencias religiosas elaboradas con relación a la vida del más allá de la muerte.

Evidencia también la existencia de una estructura social piramidal, que hace relación a una sociedad compleja. Aquí está el sepulcro más antiguo que se conozca de un hombre que pertenece a la élite social. Está lleno de oro. Tiene un cetro.


 
Pieza encontrada en una de las tumbas de la Necrópolis de Varna (4,600 – 4,200 a.C.)




Del 1,500 a.C. 
 
- Salas griegas y romana
 

El jinete de Varna o Caballero tracio. Siglo II – III d.C.
 

- Salas de íconos
 






Comentario

 
Es un museo extraordinario por las dimensiones y la calidad de sus colecciones. En muy pocos museos del mundo se pueden ver objetos líticos humanos del 100,000 a.C. 
 
La colección de piezas de la Necrópolis de Varna, que se ubican entre el 4,600 y el 4,200 a.C., son espectaculares por muchas razones histórico, culturales y artísticas.
 
Son los primeros objetos de oro elaborados por el hombre y también las primeras tumbas que muestran la estructura jerárquica de la sociedad y una compleja visión religiosa con una idea del más allá.
 
En el museo están representadas las distintas culturas que a lo largo de los siglos han estado presentes en esta región: tracia, griega, helenística, romana, bizantina y otomana.
 
También la expresión de las culturas originales de Bulgaria y la época de los dos imperios, que dominaron grandes extensiones territoriales. 
 
El nacimiento del cristianismo en esta región y el desarrollo del arte religioso en particular los íconos. Los hay de enorme belleza.
 
Hay una sala dedicada a los arqueólogos, que con su trabajo han contribuido a conocer la riqueza histórica y el patrimonio cultural y monumental de la región.    
 
Para ver bien este museo se requieren semanas y siempre se puede volver para aprender y admirar las expresiones de los pueblos que han pasado por esta región.

El papa y la revista América (IV)

Rubén Aguilar Valenzuela
El papa Francisco concedió una entrevista a la revista América, que desde 1909 publican los jesuitas de Estados Unidos, donde fija su posición sobre temas difíciles y de gran importancia para la Iglesia universal y en particular para la de ese país.
 
La entrevista, dada a conocer por la Agencia Zenit (28.11.22) en español de la versión original en inglés, fue realizada en el Vaticano por Matt Malone, S.J., Sam Sawyer, S.J., Gerard O'Connell, Kerry Weber, Gloria Purvis y Elisabetta Piqué.
 
En la primera entrega (26.2.22) el papa habla de la polarización, la Conferencia Episcopal de EEUU y el aborto y en la segunda (02.01.23) trata de manera amplia el problema de los abusos sexuales de menores en la iglesia y en la tercera (02.09.23) toma posición sobre la guerra de Ucrania y la realidad de los católicos afroamericanos en Estados Unidos.
 
La cuarta y última entrega realiza un muy amplio desarrollo del tema del papel de la mujer en la Iglesia desde una reflexión teológica, responde a las acusaciones de ser un comunista, habla de las bienaventuranzas, el acuerdo con el gobierno Chino sobre el reconocimiento de la Iglesia, el diálogo y los derechos humanos.
 
Kerry Weber: (...) Y usted ha designado muchas mujeres en el Vaticano, lo cual es muy bueno. Sin embargo, muchas mujeres se sienten dolidas porque no pueden ser ordenadas sacerdote. ¿Qué le diría a una mujer que ya está sirviendo en la vida de la Iglesia, pero que siente específicamente estar llamada al sacerdocio?
 
Papa Francisco: Es un problema teológico. Creo que amputamos el ser de la Iglesia si consideramos solo la vía de la ministerialidad. El camino no es sólo la ministerialidad. La Iglesia es mujer. La Iglesia es la esposa. No hemos desarrollado una teología de la mujer que refleje esto. La vía de la ministerialidad podríamos decir que es la de la Iglesia Petrina. Estoy usando una categorización de los teólogos. El principio petrino es el de la ministerialidad. Pero hay otro principio que es más importante todavía, del que no hablamos y es el principio Mariano, que es el principio de la femineidad en la Iglesia, de la mujer en la Iglesia, donde la iglesia se espeja a sí misma porque ella es mujer y es esposa.
 
Una Iglesia con solo el principio Petrino sería una Iglesia que se puede pensar reducida a la ministerialidad, nada más. Pero la Iglesia es más que un ministerio, es el pueblo de Dios todo. La Iglesia es mujer. La Iglesia es esposa. Entonces la dignidad de la mujer va espejada en esta línea.
 
Hay un tercer camino que es el administrativo. El camino ministerial; el camino eclesial, digámoslo así, Mariano; y el camino administrativo, que no es una cosa teológica, es una cosa de administración normal. Y en este aspecto, creo que hay que dar más lugar a la mujer. Y acá, en el Vaticano, los lugares donde hemos puesto mujeres están funcionando mejor.
 
Por ejemplo, en el Consejo de la Economía, que son seis cardenales y seis laicos, hace dos años nombré a cinco mujeres entre los seis laicos y eso es una revolución. La vice gobernadora del Vaticano es una mujer. Cuando una mujer entra en política o en gestionar cosas, generalmente lo hace muy bien. Y son las mujeres, hay muchas economistas, las que están renovando la economía en sentido constructivo.
 
Entonces son tres principios, dos teológicos y uno administrativo. El principio Petrino que es el de la ministerialidad, pero la Iglesia con solo eso no funciona. El principio Mariano, que es el del esponsalicio de la Iglesia, la Iglesia esposa, la Iglesia mujer. Es mariano porque María es superior a Pedro y marca toda esa línea mística de la Iglesia mujer. Y el principio administrativo, que no es teológico, sino que es de administración, que es lo que se hace.
 
¿Y por qué una mujer no puede entrar a los ministerios, a la ordenación? Es porque el principio Petrino no da cabida a eso. Sí, tiene que estar en el principio Mariano, que es más importante. La mujer es más, asemeja más a la Iglesia, que es mujer y que es esposa.
 
Yo creo que aquí en nuestra catequesis hemos fallado mucho en explicar estas cosas, que en última instancia la hemos explicado con un principio administrativo que, a la larga, no funciona. Esto es una cosa muy reducida, pero quise marcar los dos principios teológicos, el principio Petrino, el principio mariano que conforman la Iglesia.
 
Entonces, que la mujer no entre en la vida ministerial no es una privación, no. Tu lugar es aquello, que es mucho más importante y eso es lo que nosotros no hemos desarrollado todavía, la catequesis sobre la mujer en la línea del principio Mariano.
 
Y sobre esto, sobre el carisma de la mujer, me permito una experiencia personal. Para ordenar sacerdotes se piden informes a personas que conozcan al candidato. Los mejores informes que yo he recibido, los más justos, o son de hermanos coadjutores, hermanos legos que no son sacerdotes o de las mujeres. ¡Tienen un olfato! Un olfato eclesial para ver si este hombre es o no apto para el sacerdocio.
 
Una anécdota: una vez pedí informes de un muchacho brillante, brillante, que estaba por ordenarse sacerdote y pedí a los profesores, a los compañeros y también a la gente de la parroquia donde él iba. Y me dieron un informe muy negativo, diciendo «es un peligro, este chico no va a funcionar» en general, de una mujer. Yo la llamé y le pregunté «pero por qué». «Mire, no sé por qué, pero si fuera mi hijo, yo impediría que se ordenara sacerdote. Le falta algo». Y yo le hice caso y le dije al muchacho «mirá, este año no te vas a ordenar». A los tres meses tuvo una crisis y se fue. La mujer es madre y ve mejor el misterio de la Iglesia que nosotros los varones. Por eso el consejo de una mujer es tan importante. Y la decisión de una mujer es mejor.
 
Matt Malone, S.J.: En Estados Unidos hay quienes interpretan sus críticas al sistema capitalista de mercado, como críticas a Estados Unidos. Incluso hay quienes lo llaman un socialista, un comunista, un marxista. Usted ya dijo muchas veces que sigue el Evangelio, pero ¿cómo le respondería a quienes dicen que lo que usted o la Iglesia dicen sobre la economía no es importante?
 
Papa Francisco: Yo siempre me pregunto ¿de dónde viene la calificación? Por ejemplo, cuando regresábamos de Irlanda en el avión, había explotado una carta de un jerarca americano, que me decía de todos los colores. Yo trato de seguir el Evangelio. A mí me ilumina mucho las bienaventuranzas, pero sobre todo el protocolo con el cual vamos a ser juzgados: Mateo 25. Tuve sed y me diste de beber, estuve preso y me visitasteis, estuve enfermo y me cuidaste. ¿Jesús es comunista entonces? El problema que está detrás de esto, que usted tiene razón en tocarlo, es el reduccionismo sociopolítico del mensaje evangélico. Y si yo veo el Evangelio, solamente en modo sociológico, y, sí, soy comunista y Jesús también. Detrás de esas bienaventuranzas y de Mateo 25 hay un mensaje que es propio de Jesús. Y eso es ser cristiano. Los comunistas nos robaron algunos valores cristianos (risas). Algunos otros, un desastre lo que están haciendo.
 
Gerard O'Connell: Hablando de comunismo, usted fue criticado en cuanto a China. Usted firmó un acuerdo con China sobre la designación de obispos. Algunos y usted mismo dijeron que no es un gran resultado, pero es un resultado. Algunos en la Iglesia y en política dicen que usted está pagando un precio elevado por mantener silencio sobre los derechos humanos.
 
Papa Francisco: No es problema de hablar o silencio. Eso no es la realidad. La realidad es dialogar o no dialogar. Y uno dialoga hasta el punto que se puede. Para mí el modelo más grande que tuvo la época moderna en la Iglesia es el Arzobispo Casaroli.
 
Hay un libro que es todo el trabajo que hizo él con la Europa del Este, que se llama «El martirio de la paciencia». Los papas, sean Pablo VI como Juan XXIII, lo mandaron sobre a los países de media Europa para tratar de restablecer relaciones durante el comunismo, durante la Guerra Fría. Y este hombre dialogaba con los gobiernos, lentamente, y hacía lo que podía y lentamente fue reestableciendo la jerarquía católica en esos países.
 
Por ejemplo, pienso en un caso, no siempre podían poner como arzobispo de la capital al mejor, sino al posible, según el gobierno. El diálogo es el camino de la mejor diplomacia.
 
Con China yo he optado por la vía del diálogo. Es lento, tiene sus fracasos, tiene sus éxitos, pero no encuentro otra vía. Y esto quiero subrayarlo: el pueblo chino es un pueblo de gran sabiduría y que merece mis respetos y mi admiración, chapeu. Y por eso trato de dialogar, porque no es que vamos a conquistar gente, no. Hay cristianos ahí, hay que cuidarlos, que sean buenos chinos y buenos cristianos. El diálogo siempre abre puertas, siempre.
 
Una cosa muy linda de cómo la Iglesia hace también este apostolado es la anécdota de la última vez que Casaroli vino a ver a Juan XXIII y le rindió cuenta de cómo iban las negociaciones en esos países. Casaroli los fines de semana iba a una cárcel de menores a Casal del Marmo a visitar a chicos. Entonces en esa audiencia con Juan XXIII hablaron del problema de tal país, de tal otro, de tal otro. Había que tomar decisiones difíciles, por ejemplo, el hacer venir a Roma a Mindszenty que estaba en la embajada de Estados Unidos en Budapest. Fue un problema, una decisión muy dura, pero la preparó Casaroli. Y cuando se estaba por ir, Juan XXIII le preguntó: «Eminencia, una cosita. ¿Usted sigue yendo los fines de semana a ese instituto de menores?». «Sí». «Déle mis saludos y no los deje».
 
En el corazón de estos grandes hombres era tan importante reestablecer relaciones con Praga, con Budapest o con Viena, que ir a una cárcel de menores a atender a los chicos. Estos son los grandes. Eso los pinta de cuerpo entero.
 
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En el pontificado de Francisco como ningún otro se han integrado mujeres a las tareas administrativas de la Iglesia en cargos de muy alta responsabilidad, pero el papa sigue sosteniendo que no es posible la ordenación de las mujeres, que ellas se hagan cargo de lo que llama la "ministerialidad". Ahora en todas las grandes iglesias de la Reforma existe la ordenación de las mujeres. Sectores de la Iglesia católica consideran que se debe caminar en esa dirección. Son cada vez más.
 
A la crítica de grupos de la Iglesia católica de Estados Unidos que lo acusan de ser enemigo del capitalismo y lo ven como un comunista, el papa responde que trata de seguir el camino de las bienaventuranzas que traza el Evangelio. Y si eso para algunos es ser comunista pues él lo es.
 
Sobre el acuerdo con el gobierno chino del reconocimiento de una sola Iglesia católica que implica el tema del nombramiento de los obispos, el papa considera que es un paso adelante y asume los costos. A la pregunta de por qué no condena la violación de los derechos humanos en China responde que ha optado por el diálogo, que es un camino lento pero es el que considera le toca impulsar.
 
Con las respuestas que el papa da a las preguntas de la revista América se puede estar o no de acuerdo. Son temas complejos que tiene múltiples ángulos de mirada. La entrevista muestra a un hombre enterado de lo que sucede en la Iglesia y el mundo y que de manera abierta, sin dar vueltas, ofrece su punto de vista. Se abre al diálogo. No se refugia en el dogma y la ortodoxia.
 

Las nadadoras, una historia real

Rubén Aguilar Valenzuela
Las nadadoras (Reino Unido, 2022) de la directora Sally El Hosaini cuenta la historia de las hermanas Yusra (Nathalie Issa) y Sara Mardini (Manal Issa).
 
Se basa en hechos de la vida real, las dos, junto con su primo Nizar (Ahmed Malek), salen huyendo de la guerra en Siria, su país de origen, en 2015.
 
Ezzat Mardini (Ali Suliman) su padre, que fue un deportista, es ahora un entrenador de natación que prepara a sus hijas, para que un día puedan representar a su país en las Olimpiadas.
 
En Siria estalla la guerra y ese objetivo se hace imposible. En Damasco los bombardeos y la muerte está cada vez más cerca de la familia Mardini.
 
La madre Mervat Mardini (Kinda Alloush) ante la situación apoya que sus hijas se vayan del país, el padre se resiste, pero termina siendo solidario con ellas.
 
Toma un préstamo, para que sus hijas tengan recursos en el camino. Su objetivo es llegar a Europa. Los padres deciden que en el viaje las acompañe un hombre, su primo.
 
La película da cuenta de la travesía con dificultades y peligros. De Siria pasan a Líbano y de ahí a Turquía donde contactan con un contrabandista de personas, para llegar a Grecia.
 
Pagan por adelantado, al igual que otros migrantes, que también pretende llegar a Europa. Desaparece, pero regresa días después.
 
Trae consigo un bote inflable con un motor fuera de borda en el que deben viajar todos los que han pagado. Este les enseña cómo manejar el motor. En el cruce del Mar Egeo van solos.
 
En el camino se apaga el motor y el agua empieza a entrar al bote. Hay miedo. Tiran todo lo que pueden, para aligerar el peso. Sara se tira al mar y la sigue Yusra.
 
Las dos, que son muy buenas nadadoras, hacen esto, para empujar el bote a la costa griega. Es una decisión heroica. Después de tres horas de nadar llegan a tierra firme. Las 18 personas que van en el bote se salvan.
 
Ya están en Europa, pero quieren llegar a Alemania. En ese país consiguen ser acogidas, también su primo, como refugiadas. El proceso de asilo y la posibilidad de que venga la familia es lenta y se aleja.
 
Las hermanas escuchan de la existencia de un centro de natación cercano y se presentan. Sven (Matthias Schweighöfer) es el entrenador.
 
Le explican su situación y le comentan sus tiempos en las diversas pruebas en las que han participado. Este, frente a esos datos, decide darles una oportunidad y les ayuda con el alojamiento.
 
Con el paso de las semanas, Yusra se sujeta al rigor del entrenamiento, la natación es su pasión, pero Sara deja de entrenar y se dedica a otras actividades.
 
En 2016, Yusra, ante la imposibilidad de competir por Siria, se convierte en una de las 10 atletas del primer Equipo Olímpico de Refugiados del COI que participa en la Olimpiada de Río en 2016.
 
En ese mismo año los padres logran salir de Siria y obtienen el asilo en Alemania. La familia vive en Berlín. Nunca han regresado a Siria.
 
Yusra continuó con su entrenamiento de natación y logra ir a la Olimpiada Tokio 2020 también como parte del Equipo Olímpico de Refugiados del COI.
 
Sara entra a trabajar en una organización de ayuda a los refugiados en Lesbos, actividad que la llevó a ella y dos compañeros a ser arrestados por las autoridades en 2018.
 
Pasó 107 días en prisión antes de ser liberada bajo fianza tras ser acusada de contrabando de inmigrantes. En un juzgado griego, presentó declaratoria en la que afirma ser inocente. Su caso sigue en investigación.
 
La película de Sally El Hosaini, a partir del caso de las hermanas Mardini, va más allá y sitúa el drama de los migrantes en particular de los más de seis millones de sirios que tuvieron que dejar el país en los años de la guerra.
 
Es una historia muy bien contada que impacta y ante la cual no se puede permanecer ajeno. Hay críticos que consideran que la directora en la narración cae en el melodrama. No me lo parece, sí es una película emocional, pero no melodramática.
 
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Las nadadoras
Título original: The Swimmers
Producción: Reino Unido, 2022
Dirección: Sally El Hosaini
Guion: Sally El Hosaini y Jack Thorne
Fotografía: Christopher Ross
Música: Steven Price
Actuación: Manal Issa, Nathalie Issa, Matthias Schweighöfer, Ahmed Malek, Ali Suliman, Kinda Alloush, James Krishna Floyd, Nahel Tzegai y Akuc Bol (...)
 

Los años, de la vida

Rubén Aguilar Valenzuela
La Premio Nobel de Literatura 2022, la francesa Annie Ernaux (82), en 2008 publica en Francia Los años (Editorial Cabaret Voltaire, 2019).
 
El libro es un relato autobiográfico, como todas sus obras, que abarca de 1941 a 2006. Lo hace a través de la descripción de fotografías que le reviven recuerdos que la trasladan al pasado.
 
En el desarrollo de su autobiografía entreteje la historia social, económica y política de la Francia de esa época, pero la trasciende y hace referencia a lo que en ese momento ocurre en el mundo.
 
Es su historia, pero también la de una generación de franceses, de hombres y mujeres como ella, y también de más allá de esa frontera.
 
Como lector me identifico no solo con muchos de los hechos descritos sino también como los analiza y valora Ernaux. Ella tiene siete años más que yo.
 
En su momento Le Monde describió a Los años como "una inmersión magistral en el tiempo y la memoria de una mujer a lo largo de más de 60 años".
 
Le Figaro dijo que es "su libro más bello" y ​Télérama que es un "logro asombroso" y añade que es un "libro grande y hermoso, deslumbrante en su maestría".
 
Coincido con estos comentarios, la manera como la escritora teje su historia personal, con la historia de lo que ocurre en el entorno francés y mundial, es genial.
 
Ella, en el discurso ante la Academia Sueca al recibir el premio, planteó que su objetivo siempre ha sido "inscribir mi voz de mujer y de tránsfuga social en lo que se presenta siempre como un lugar de emancipación, la literatura".
 
El comité que le concedió el premio destaca "el coraje y la agudeza clínica" con la que "desvela las raíces, los extrañamientos y los frenos colectivos de la memoria".
 
Por el libro pasan todos los grandes personajes de la política y la cultura de Francia, y también se hace mención a las novelas y las películas que hicieron época en ese país y en el mundo.
 
Lydia Vázquez Jiménez, que ha traducido al español doce de los libros de Annie Ernaux, en Traducir a Annie Ernaux (Letras Libres, 07.10.22) comparte lo que ha significado para ella esa tarea.
 
En su primera traducción de la ahora Nobel de Literatura dice "tuve muchas dudas" y no por inexperiencia sino porque "había algo en esa lengua de Ernaux, aparentemente tan sencilla, que me hacía dudar a cada momento".
 
Y continúa, "pedí a los editores de Cabaret Voltaire, que me pusieran en contacto con la escritora para poder aclarar el sentido exacto de esta o aquella frase. Ahí comenzó otra maravillosa historia en mi vida, mi amistad con Annie, que ha ido consolidándose a lo largo de este periodo".
 
"¿Qué tiene, pues, esa escritura ernaldiana para que se resista a sus traductores y traductoras? Yo diría que tras esa apariencia "blanca", como la califican en el país vecino donde nació y donde reside, su prosa es exacta, casi matemática. Cada palabra es la palabra justa, la que hay que decir, escribir en cada momento, esa y no otra", afirma Vázquez Jiménez.
 
Añade que "como traductora tengo el deber profesional y moral de hacer lo mismo, encontrar, en castellano, la palabra adecuada, que es una, siempre, y no otra. Esa búsqueda me lleva tiempo, mucho, y un rico intercambio de mails con la autora, donde siempre irrumpe lo personal, de manera natural (...) A su universo literario se superpone pues otro afectivo, sensual, ideológico, que nos acerca, y me da calor y fuerza".
 
La traductora, pienso que como nadie, comprende la obra de Ernaux de la que dice: "Esta constelación socioautobiográfica, como podría llamarse a la imponente obra de Annie Ernaux, no solo nos ayuda a no sentirnos solas, no solo nos da fuerzas para seguir adelante en nuestra vida y en nuestro quehacer cotidiano, sino que supone un referente inusual en el panorama literario mundial, que es el de decir la verdad".
 
Y agrega "porque ante todo los libros de Annie Ernaux son verdad, una verdad profunda, que desvela lo mejor y lo peor de nosotros y nosotras, por eso cada palabra suya pesa tanto, porque carga con todo el peso de la verdad. Una verdad no disfrazada, no embellecida, no manipulada, la verdad pura y dura, expuesta a la luz cenital más cruda".
 
"Sin pensar en qué dirá la sociedad, su familia o sus lectores y lectoras. Y no es que a Annie no le importen sus lectores, al revés. Le importan mucho más que todos los premios, que este premio Nobel tan merecido. Pero precisamente por eso, porque se debe a su público, sobre todo, su deber como escritora comprometida con la causa de las mujeres y los oprimidos es decir toda la verdad, pese a quien pese".
 
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Los años
Annie Ernaux
Editorial Cabaret Voltaire
España, 2019
pp. 336


 
Versión original: Les Annés, Francia, 2008. Traducción del francés al español de Lydia Vázquez Jiménez.  

El Ejército y la creación de la Guardia Nacional

Rubén Aguilar Valenzuela
La propuesta de creación de la Guardia Nacional (GN) fue de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), de acuerdo a un documento en poder de Reforma (11.11.22).
 
Ésta, en su momento, se le presentó al entonces candidato a la presidencia de la República, López Obrador. La idea central es que con la creación de este cuerpo se libraba al Ejército de las tareas de seguridad pública.
 
En la carpeta, que hace semanas el secretario de la Defensa entregó a senadores de la Comisión de Defensa Nacional, se hace un alegato de la amenaza que representa para el país el crimen organizado.
 
De acuerdo al texto, el Colegio de la Defensa estudió la constitucionalidad de la creación de un organismo que contribuyera a contener y desarticular a las bandas del crimen organizado.

En el documento se dice que la creación de la GN tiene como finalidad: "(...) complementar y en su momento relevar al Ejército y Fuerza Aérea Mexicana de las tareas de seguridad pública".
 
Y añade "tomando como referencia los diferentes países que cuentan con organismos similares con una base militar, constatando que las naciones que han aplicado este modelo de seguridad han obtenido, resultados favorables, una vez que se han consolidado".
 
El documento lleva el nombre de "Presunto proceso de militarización del País y control operativo y administrativo de la Guardia Nacional (GN)".
 
Tal como se presenta el documento en Reforma, la creación de la GN era para relevar al Ejército, como en otros países, de las tareas de seguridad pública.
 
En un principio se dijo que la GN era un organismo civil, aunque se integró con elementos del Ejército y la Armada y estuvo a cargo de militares. En los hechos solo fue civil de membrete.
 
¿En algún momento hubo cambio de posición del Ejército que ya no vio a la GN como un instrumento para relevarlo en las tareas de seguridad pública? ¿Fue decisión del comandante en jefe?
 
Lo que ahora quiere el Ejército, hay un grupo del alto mando que se opone, es que la GN sea otro cuerpo dentro del mismo, a más de la Fuerza Aérea.
 
La mayoría de Morena en la Cámara de Diputados, violando la Constitución, votó que así fuera, y el caso está en manos de la SCJN, que todavía no resuelve sobre esa materia.
 
Lo correcto, en cumplimiento de lo que señala la Carta Magna, sería que la SCJN decretara que es anticonstitucional la incorporación de la GN al Ejército.
 
Esto obligaría a la creación de un organismo civil de carácter nacional que se haga responsable de la seguridad pública, para apoyar la acción de la policía de los gobiernos estatales.
 
La evidencia señala que si los estados no se hacen responsables de la seguridad pública, con el apoyo de las fuerzas federales, nunca habrá de resolverse el problema.

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