Back to Top

contacto@nuestrarevista.com.mx

headerfacebook headertwitter
 

Estela Raimondi, Dios de tres poderes en el Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú

Rubén Aguilar Valenzuela 

Exposición

 

La exposición "La Estela Raimondi: Dios de tres poderes" se propone, según sus curadores, que se conozca mejor la historia de uno de los seres míticos de mayor presencia en el Perú Antiguo, el Dios de los Báculos.

 

Su poder e influencia llegó más allá de su centro de origen, el templo de Chavín de Huántar, su presencia, con matices, también se observa, entre otras, en culturas como Pucará, Paracas, Tiahuanaco, Nasca y  Wari.

 

- Pieza

 

Es un monolito de granito de 1.98 metros de alto por 74 centímetros de ancho y 12 centímetros de grueso. Está tallada en una de sus caras.

 

 

- Época y sitio

 

La estela pertenece a la etapa tardía de la Cultura Chavín hacia el 200 a.C.​ La pieza estaba en la parte superior del Templo Nuevo de Chavín, expuesta públicamente para ser reverenciada por los peregrinos que venían de todas partes del mundo andino.

 

En cambio, el Lanzón monolítico, otro importante monolito chavín, se hallaba oculto en una galería subterránea del Templo Viejo, adonde solo podrían entrar los nobles y los sacerdotes.

 

- Descripción

 

El dios aparece representado con sus brazos abiertos, sosteniendo dos grandes bastones o báculos, decorados con intrincados dibujos de felinos y serpientes. El dios está parado y mira de frente, con expresión severa.

 

Tiene una boca con colmillos de felino, y sus manos y piernas terminan en garras del mismo espécimen, de largas uñas. Lleva en su cintura lo que parece un cinturón del que emergen dos pares de culebras. En su cabeza tiene una gigantesca mitra o tocado del que brotan serpientes a manera de cabellera, la cual cubre casi dos tercios de la escultura.

 

- Interpretaciones

 

Para el arqueólogo Julio C. Tello, la imagen representa un dios jaguar coronado con un tocado ritual. Tiene dos báculos en las manos, y es un antecedente del dios Viracocha que se representa en la iconografía Tiahuanaco. Para Tello, la representación de un dios jaguar, animal propio de la selva, era prueba del origen amazónico de Chavín, misma que ahora se cuestiona. ​John Rowe destacó también la similitud con la deidad Tiahuanaco y lo denominó como el Dios de los báculos.

 

El arqueólogo alemán Max Uhle, consideró que las expresiones iconográficas del monolito derivan del estilo nazca e interpretó la imagen como un felino-hombre, de cuya cabeza se desprende una escolopendra o tal vez un milpiés con sus patas estilizadas en forma de bastones o culebras.

 

Federico Kauffmann Doig sostiene que se trata de un dios humanizado con atributos combinados de felino y de ave de rapiña. El cuerpo superior que se ve encima de la cabeza del dios sería en realidad su espalda desplegada, provista de alas estilizadas. Kauffmann ha denominado a esta divinidad como Piscoruna-Pumapasimi (en quechua: hombre ave con boca atigrada). 

 

Estela de Raimondi

- Descubrimiento

 

La estela fue descubierta hacia 1840 por Timoteo Espinoza, vecino del pueblo de Chavín, cuando removía un campo cercano al Templo Nuevo. Se lo llevó a su casa y la colocó en su patio con el lado de los relieves sobre el suelo, utilizándola como mesa de uso doméstico.

 

En 1860, el viajero italiano Antonio Raimondi visitó el sitio de Chavín y Espinoza le enseñó la estela, de la que hizo una copia en papel. En 1873 publicó el libro El departamento de Ancash y sus riquezas minerales, donde expresa el valor histórico y arqueológico que tiene el monolito.

 

Por esa misma época, el historiador José Toribio Polo hizo una visita a las ruinas de Chavín, como secretario de la prefectura de Huaráz y profesor del Colegio Nacional La Libertad (1871). Encontró la estela abandonada en un patio, y al igual que Raimondi, vio su importancia arqueológica.​ Años después, en 1890, escribió artículos para la Revista Americana, donde describe tanto al Templo de Chavín como la estela, y en 1900 publicó un libro titulado La piedra de Chavín.​

 

En 1873, tomando la recomendación de Raimondi, el gobierno de Manuel Pardo y Lavalle dispuso el traslado de la piedra a Lima. De esa labor se encargó el sargento mayor Manuel Marticorena. Inicialmente fue exhibida en el Palacio de la Exposición, inaugurado años antes con motivo de la celebración por los cincuenta años de la independencia.

 

Inicialmente la estela se conoció como la Piedra de Chavín, pero después se le nombró Estela Raimondi, en homenaje al italiano que fue el primero en percibir su importancia y en hacer las gestiones necesarias para posibilitar su conservación.​ En 1881 se salvó fortuitamente del pillaje de las tropas chilenas que ocuparon Lima.

 

Posteriormente fue trasladada al Museo Nacional de Antropología, Arqueología e Historia de Pueblo Libre, donde se halla actualmente. El terremoto de 1940 hizo que cayese al suelo quebrándose en uno de sus extremos.

 

En septiembre de 2021, el Ministerio de Cultura del Perú  anunció que, atendiendo a un pedido de los pobladores de Chavín de Huántar, se estudiará la posibilidad de que la estela regrese a su lugar original. En 2024, la ministra de Cultura, anunció que el próximo año, la Estela Raimondi, será trasladada al Museo Nacional de Chavín, tal como es el deseo de la ciudadanía del lugar al que pertenece.

 

Comentario

 

La Estela Raimondi es un relieve de una extraordinaria calidad artística obra de la Cultura Chavín en su parte final hacia el 200 a.C. Fue encontrada en lo que ahora es la Zona Arqueológica de Chavín de Huántar.

 

Es la imagen de lo que se ha dado en llamar el Dios de los báculos, muy presente en diversas culturas del Perú  prehispánico. Es de granito y mide 1.98 metros de alto por 74 centímetros de ancho y 12 centímetros de grueso. Está tallada en solo una de sus caras.

 

Los arqueólogos piensan que se estaba en la parte principal del Templo Nuevo de Chavín, expuesta públicamente para ser reverenciada por los peregrinos que venían de todas partes del mundo andino.

 

El dios aparece representado con sus brazos abiertos, sosteniendo dos grandes bastones o báculos, decorados con intrincados dibujos de felinos y serpientes de notable calidad artística. El dios está parado y mira de frente, con expresión severa.

 

Tiene una boca con colmillos de felino, y sus manos y piernas terminan en garras del mismo espécimen, de largas uñas. Lleva en su cintura lo que parece un cinturón del que emergen dos pares de culebras. En su cabeza tiene una gigantesca mitra o tocado del que brotan serpientes a manera de cabellera, la cual cubre casi dos tercios de la escultura.

 

La estela fue descubierta hacia 1840 por Timoteo Espinoza, vecino del pueblo de Chavín, cuando removía un campo cercano al Templo Nuevo y decidió llevársela a su casa. Esto la salvo del saqueo la destrucción.

 

En 1860, el viajero italiano Antonio Raimondi visitó el sitio de Chavín y Espinoza le enseñó la estela de la que hizo una copia en papel. En 1873 publicó el libro El departamento de Ancash y sus riquezas minerales, donde expresó el valor histórico y arqueológico que tenía el monolito.  

 

En 1873, la estela se lleva a Lima. Estuvo expuesta en diversos sitios y finalmente en Museo Nacional de Antropología, Arqueología e Historia del Perú. Existe el compromiso por parte del Ministerio de Cultura del Perú, que en 2025 la estela sea trasladada al Museo Nacional de Chavín, tal como es el deseo de la ciudadanía del lugar al que pertenece.

La Catedral del Mar y Barcelona

Rubén Aguilar Valenzuela

La serie de ocho capítulos, La Catedral del Mar (España, 2018), se basa en la obra homónima de Ildefonso Falcones, publicada en 2006 con gran éxito editorial, que es su primera novela.

 

Solo en el primer año de su edición en España (español y catalán) se vendieron 1 000 000 de ejemplares. La obra se ha traducido en 15 idiomas y se ha vendido en más de 40 países.

 

Los ocho capítulos, de poco menos de una hora, han sido dirigidos por Jordi Frades, que en el quinto contó con la colaboración de Salvador García.

 

El guion del primero y octavo capítulo es de Rodolf Sirera. El segundo de Antonio Onetti. El tercero de Sergio Berrejó y Antonio Onetti. El cuarto y el quinto de Sergio Berrejó. El Sexto de Rodolf Sirera, Sergio Berrejó y Antonio Onetti. El séptimo de Rodolf Sirera y Antonio Onetti.

 

La novela y la serie están ambientadas en el siglo XIV cuando Barcelona, la ciudad condal, bajo la corona de Aragón, vive ese momento uno de los más prósperos de su historia. La ciudad ha crecido hacia la ribera del mar y ahí, un humilde barrio de pescadores, con sus propios recursos ha iniciado la  construcción de la iglesia de Santa María del Mar.

 

En ese entorno, se sitúa la historia del siervo, Bernat Estanyol (Daniel Grao), un campesino que presencia, el día de su boda, como el señor feudal abusa de su esposa  según el derecho ius prima enoctis, que estos señores poseían en esa época.

 

Un día logra "raptar" a su hijo recién nacido, que se encuentra con su madre en el castillo del noble, para amamantar al hijo de este. De manera accidental mata a un guardia del castillo.

 

Con su hijo, huye hacia Barcelona donde vive su hermana casada con un artesano que ha hecho fortuna. Este y su hijo, Arnau Estanyol (Hugo Arbues, de niño, y Aitor Luna, de adulto), pese a ese parentesco viven en una situación económica muy difícil.

 

Arnau, para sobrevivir trabajará en lo que se le ofrece, por una serie de circunstancias que le resultan favorables logra convertirse en hombre libre y después en un rico cambista, oficio que aprende de un judío, que lo protege después de que salva la vida de sus hijos pequeños.

 

Su nueva situación de vida provoca la envidia de sus enemigos, quienes consiguen, mediante delitos inventados, llevarlo a juicio de la Inquisición. Huye de Barcelona y se incorpora a la guerra. Después de años regresa a la ciudad donde vuelve a tener una posición privilegiada y de reconocimiento social.

 

Un personaje central de la serie es la ciudad de Barcelona y la evolución que vive en el siglo XIV mientras se construye la iglesia de Santa María del Mar. El caso de Arnau es un ejemplo de cómo alguien, en esa nueva realidad, nacido pobre puede escalar socialmente y hacerse rico.

 

La serie es una gran producción. La historia está bien construida aunque a veces me parece que se vuelve maniquea, los buenos son radicalmente buenos, y los malos radicalmente malos. Se les caricaturiza.

 

Hay una segunda temporada que se basa en la novela Los herederos de la tierra de Ildefonso Falcones y lleva el mismo nombre que la novela.

 

 

Las dos se pueden ver en Netflix

 

 

La Catedral del Mar

Título original: La Catedral del Mar 

Producción: España, 2018

Creación: Rodolf Sirera 

Dirección: Jordi Frades

Guion: Rodolf Sirera, Antonio Onetti y Sergio Berrejó

Fotografía: Teo Delgado

Música: Federico Jusid

Actuación: Daniel Grao; Aitor Luna; Hugo Arbués; Andrea Duro; Tristán Ulloa; Pablo Derqui; Michelele Jenner; Silvia Abascal; Nathalie Poza (...) 

 

Mis clases de Sistema Político Mexicano

Rubén Aguilar Valenzuela

De 1995 a 2004 en la licenciatura de Ciencia Política y Administración Pública, de la Universidad de Iberoamericana, Campus Santa Fe, Ciudad de México, impartí la materia Sistema Político Mexicano.

 

En los dos semestres de los años de 1994 al 2000 el curso tuvo una misma estructura, y a partir de la alternancia en la presidencia de la República, con el triunfo del panista Vicente Fox (2000-2006), otra de 2001 a 2004.

 

En el segundo semestre de ese último año dejé de dar clases cuando fui nombrado coordinador de Comunicación Social de la Presidencia de la República y luego portavoz del gobierno. Regresé a la academia en 2007.

 

El presidente López Obrador ha restaurado el sistema político que crea el PRI después de la fase armada de la Revolución Mexicana. Tiene los mismos diez elementos con los que estructuraba el curso.

 

La primera parte del curso era la historia de la construcción del sistema político a partir de la presidencia del general sonorense Álvaro Obregón Salido (1880-1928), que en sus rasgos fundamentales termina de tomar forma en la presidencia del general michoacano Lázaro Cárdenas del Río (1895-1970).

 

En la presidencia del primer civil, el veracruzano Miguel Alemán Valdés (1903-1983), se añadieron algunos nuevos elementos, de la misma manera que en los siguientes gobiernos, pero todos marginales. Ninguno estableció componentes centrales al modelo que se construye entre 1920 a 1940.

 

Después de hacer un recorrido por la historia me adentraba en la explicación de los diez elementos que integraban el Sistema Político Mexicano, el pasado lunes publiqué un artículo en Animal Político y otros periódicos donde los explicaba de manera sintética.

 

Esto porque ahora están de regreso en el restaurado sistema impuesto por López Obrador. Los componentes: partido hegemónico; presidencialismo autoritario; mayoría en las cámaras; no distinción de poderes; república central; control del partido; corporativismo; clientelismo; paternalismo; control de los medios.

 

De 2001 a 2004, en mi clase de Sistema Político Mexicano, veía con las y los alumnos como empezaban a desaparecer los elementos constitutivos del sistema presidencialista autoritario y empezaban a surgir los propios de la democracia, aunque todavía de manera incipiente. A partir de 2000 y hasta 2018 se caminó en esa dirección.

 

A la llegada del presidente López Obrador inició el camino del regreso al sistema del presidencialismo autoritario donde se formó y militó por 14 años. En la elección del 2 de junio pasado del 100% de los que votaron, el 54%, la mayoría, decidió que continuara este proyecto restaurador.

 

Las clases del Sistema Político Mexicano que impartí de 1994 a 2000 las podría dar ahora con los mismos componentes de entonces y al tiempo explicar como lo que se había ganado en los años de la democracia se viene a tierra.

 

Hay, con todo, cambios significativos que habrá que estudiar. López Obrador es todavía más autoritario y reclama un culto permanente a su personalidad, como lo hizo Luis Echeverría Álvarez (1970-1976). Solo escucha a quienes están con él y le rinden pleitesía. Piensa que el mundo gira en torno a su persona.

 

En estos seis años de gobierno su narcisismo enfermizo, que ha sido componente del sistema, se mezcla con la política y crean un coctel permanentemente explosivo, que se expresa en una verborrea agresiva que insulta y descalifica. Solo le quedan días de micrófono matutino. ¿Con qué lo va a suplir?

Dorothy Day, una mujer comprometida

Rubén Aguilar Valenzuela 

En Dorothy Day (Fundación Emmanuel Mounier - Imdosoc – ISO, España, 2011) Ana Colomar Segura ofrece una biografía sintética sobre la vida de esta feminista y activista social.

 

Day nació en 1897 en Brooklyn, Nueva York, su padre fue un periodista, que escribía sobre carreras de cabellos. Con él no tuvo una relación cercana, sí con su madre y una hermana. Sus padres episcopalianos nunca hablaron a sus hijos de religión.

 

En 1914, a los 16 años, va a estudiar becada a la Universidad de Illinois en Urbana. Aquí se empieza a interesar en la realidad social y se acerca a las posiciones anarquistas e ingresa al Partido Socialista de América.

 

Después de dos años deja la universidad, y empieza su trabajo como periodista en el diario socialista Call (La voz) donde escribe sobre protestas, huelgas y actividades pacifistas. Fue asidua lectora de Tolstoi y Dostoievski.

 

Se casa con Forster Buttermann, un hombre de ideas radicales y filantrópicas, con la que tiene a su hija Tamar. Se convierte al catolicismo y se separa de su compañero. Tiene 30 años.

 

En 1933, junto con Peter Maurin, funda Catholic Worker Movement (Movimiento del Trabajador Católico). Es una respuesta a los problemas que genera la Gran Depresión en la clase trabajadora.

 

Aparece, entonces, el primer número del periódico Catholic Worker, que contenía información sobre la situación de los trabajadores y campesinos. En 1936 se imprimían 150 000 ejemplares.

 

Desde entonces, su hogar será una de las casas de acogida del movimiento: "Yo soy madre, y la madre de una familia muy numerosa, por cierto. Ser madre es plenitud, es entrega a otros, es Amor, y, por lo tanto, es sufrimiento (...)".

 

En vida, personaje controvertido y al tiempo admirado por su coherencia de vida y talante profético. Su compromiso social y su pacifismo la llevaron en distintas ocasiones a la cárcel.

 

Day escribió su autobiografía Loneliness (La larga soledad) donde profundiza sobre sus ideas del amor, la justicia y la comunidad. Es una obra de 1952.

 

Su autobiografía es también testimonio de su trayectoria espiritual. Su búsqueda y encuentro con Dios a través del trabajo a favor de los más pobres.

 

De ella se puede decir lo que escribió a la muerte de su amigo Peter Maurin: "Su amor a Dios le hacía amar al prójimo, sacrificar su vida por los hermanos, denunciar a voz en grito los males de la época: el Estado, la guerra, la usura, la degradación del hombre, la falta de una filosofía del trabajo... Cantó las delicias de la pobreza (no hablaba de indigencia) como un medio para avanzar en dirección a la tierra, para recuperar las queridas cosas naturales de la tierra y el cielo, del hogar".

 

Dorothy Day murió en 1980, tenía 83 años. Catholic Worker contaba entonces con 70casas de acogida, cuatro comunas agrarias y un periódico con una tirada de 95000 ejemplares. En 1996 fue reconocida como sierva de Dios y en 2000 inició el proceso de su causa para la canonización, que sigue adelante.

 

Dorothy Day

Ana Colomar Segura

Fundación Emmanuel Mounier - Imdosoc - ISO

España, 2011

pp.114

 

Convento de la Purísima Concepción Otumba de Gómez Farías (Municipio de Otumba, Estado de México)

Rubén Aguilar Valenzuela

Toponimia

 

Otumba proviene del náhuatl otompan, que significa "lugar de otomíes".

 

Historia

 

En 1520, en Otumba, Hernán Cortés libra una sangrienta batalla después de la Noche Triste, en su huida a Tlaxcala. En esta región, la primera evangelización se inicia en 1527. Es una fundación de la Provincia del Santo Evangelio de la Orden de Frailes Menores (OFM). Los evangelizadores fueron fray Juan de Romanones y fray Francisco de Tembleque.

 

Según Enciso, la construcción del conjunto conventual se hizo sobre una plataforma prehispánica de 2.70 metros de alto. En 1560 había cuatro frailes que servían a 4000 tributarios en 20 congregaciones. La iglesia y el convento estaban terminados para 1569.

 

En 1585 Ponce vio el conjunto acabado, que se surtía de agua por el acueducto de fray Tembleque, que se levanta entre 1541 y 1557. Tienen 45 kilómetros de longitud y 126 arcos. Es una de las grandes obras de ingeniería de la colonia. Hoy sigue siendo impresionante. Es Patrimonio Cultural de la Humanidad de Unesco.

 

Fray Ciudad Real dice: "el convento está acabado, con su claustro alto y bajo, celdas, dormitorios e iglesia, todo de buen edificio. Tiene una muy buena huerta, riégase con un golpe de agua que se sangra de una fuente que trujo a aquel pueblo un fraile nuestro de aquella provincia, por unos arcos de obra maravillosa que el día de hoy llaman de Tembleque el nombre de dicho fraile. Moraban en el convento cuatro religiosos".

 

El padre Garibay afirma que la iglesia original tuvo techo de madera. Más tarde los muros fueron reforzados con soportes y contrafuertes ocultos, al convertirse la bóveda de cañón corrido. Estos contrafuertes redujeron la amplitud y la altura de la nave.

 

El lugar tuvo una gran importancia porque era paso obligado del camino a Veracruz. Para el siglo XVII tenía casas reales y un hospital. Vetancurt se refiere a la iglesia como "muy capaz" y con "bóvedas famosas". Estas debieron tener nervaduras.

 

La bóveda actual es del siglo XVIII. En 1791 el conjunto de Otumba fue descrito como "todo en ruina, edificios caídos y pobreza ...". Los franciscanos permanecieron aquí hasta 1756 cuando fue secularizada la parroquia.

 

Descripción:

 

- Atrio

El conjunto conventual, que está construido sobre una plataforma prehispánica, se encuentra arriba del nivel de la calle. La diferencia es de tres metros. El atrio conserva las dimensiones originales. Ahora es un jardín. Al centro un pasillo que va de la entrada principal a la iglesia. Tiene dos entradas. La que da a la plaza y otra al lado derecho del atrio.

La entrada principal, la primera en la fotografía, es una escalinata de piedra que en 1949 sustituyó a la original. Tiene tres arcos de medio punto que se sostienen sobre columnas de piedra. En la parte superior un ojo de buey. El remate es mixtilíneo. Obra del siglo XVII. La entrada de la derecha, la segunda fotografía, tiene también tres arcos de medio punto. El remate mixtilíneo.

 

- Cruz atrial

En el atrio hay una cruz atrial de piedra sobre un pedestal de mampostería. No identifico la fecha de elaboración.

 

- Capilla abierta

La capilla abierta es una nave rectangular de 20 metros de largo por seis metros de ancho. Obra del siglo XVI. Tiene cinco arcos de medio punto, el central el más alto que los laterales. Las columnas con capiteles sostienen la arquería. La arquivolta, los capiteles y las bases de la columna son renacentistas. De esta arcada de la portería, que también es capilla abierta, dice Kubler que se compara con las capillas abiertas de Zinacantepec y Calimaya, las dos en el Estado de México. La de Otumba es anterior.

Al fondo del arco central se encuentra el altar que está arremetido. Está en alto y hay cuatro escalones, para llegar al nivel del altar. Un arco de medio punto lo enmarca.

Columna y capitel de la capilla abierta.

 

 

- Iglesia

Exterior

 

La fachada es de forma rectangular cubierta de "ladrillos" de cantera. Tiene cinco elementos, de épocas distintas.

Al centro la portada de estilo plateresco. Es un arco de medio punto rebajado con una doble archivolta que descansa sobre jambas integradas por cuatro baquetones, a cada lado. Están labrados a base de cruces griegas, rosas y follajes. Se enmarca en un  gran alfiz liso en cuya periferia aparece el cordón franciscano. Más arriba la ventana del coro, muy pequeña, decorada como si fuese una réplica de la portada con un alfiz y su cordón franciscano.

 

En la parte superior de la fachada, al lado izquierdo, una espadaña con dos arcos de medio punto y el remate un frontón triangular con un ojo de buey al centro. A la derecha una torre, que se monta sobre la fachada, y tiene tres cuerpos. Los tres con arcos de medio punto alargados en sus cuatro lados. El remate es una cúpula. Al centro, en la parte superior de la fachada, un reloj que debe ser de principios del siglo XX.

 

Interior

La planta es de una nave. Tiene seis capillas laterales en cada uno delos muros. El techo es una bóveda de cañón corrido el siglo XVIII (1791).

El altar mayor es neoclásico de finales del siglo XIX o principios del siglo XX. Tiene dos cuerpos y un remate. En el primer cuerpo está el altar. A los lados dos puertas, que van a la sacristía. En el segundo cuerpo tres calles. En la del centro la imagen de la Purísima Concepción de María. A los lados imágenes. El remate es un destello de luz.

Arco triunfal del siglo XVI.

 

Altar lateral

 

En la entrada de la iglesia están estas pilas bautismal y de agua bendita. Deben ser del siglo XVI y XVII.

Pila en la entrada de la iglesia.

 

Cenefa de cantera a la entrada de la iglesia. Siglo XVI.

 

 

- Convento

En el convento solo quedan las columnas de las esquinas. Se asemejan a las del convento de Texcoco.

Elementos en áreas que se conservan del convento. Siglo XVI.

 

Vestigios de murales en áreas del convento.

 

Vestigio de murales en el área del convento.

 

 

Comentario

El Convento de la Purísima Concepción es una fundación de la Orden de Frailes Menores (OFM) entre 1530 y 1540. Los evangelizadores fueron fray Juan de Romanones y fray Francisco de Tembleque. En 1569, la iglesia y el convento ya estaban terminados. Del siglo XVI es la portada, la capilla abierta, el arco triunfal de la iglesia y también algunas partes que quedaron del convento.

 

La portada plateresca y la capilla abierta son obras particularmente valiosas. Lo que queda del convento es ahora casa curial y oficinas de la parroquia. El conjunto está bien conservado. El atrio es muy bello. Otumba es Pueblo Mágico.

 

----------

 

- Visitas

 

1975; 1978; 2024 (agosto)

 

- Fuentes consultadas

 

· Notas de las visitas

 

· Kubler, George, Arquitectura Mexicana del Siglo XVI, FCE, México, 1983.

 

· Vergara Hernández, Arturo y Robert G. Jackson, Las doctrinas franciscanas de México afines del siglo XVI en las descripciones de  Antonio de Ciudad Real (O.F.M.) y su situación actual, Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, Pachuca de Soto, Hidalgo, 2022. Con base en el libro del siglo XVI Tratado curioso y docto de las grandezas de la Nueva España de fray Antonio de Ciudad Real.  

 

 

Página 41 de 202