Back to Top

contacto@nuestrarevista.com.mx

headerfacebook headertwitter
 

Los papables

Rubén Aguilar Valenzuela

De los 135 cardenales con derecho a elegir al papa, en el cónclave van a participar 133. De estos, 53 son europeos, 37 de América, 23 de Asia, 18 de África y cuatro de Oceanía. La composición de la reunión habla de la presencia universal de la Iglesia católica. De los cardenales electores el papa Francisco nombró a 108, el papa Benedicto XVI a 22 y el papa Juan Pablo II a cinco. El papa Francisco puso especial cuidado en el nombramiento de cardenales de la periferia en particular de Asia y África, que son los continentes donde ahora el catolicismo crece más.

La gran mayoría de los cardenales fueron electos por el papa Francisco y tienen una visión del mundo y de la iglesia semejante a la suya. Son conscientes de la necesidad de seguir trabajando en la transformación de la Iglesia para hacerla más sencilla y cercana a los fieles.

Y también para que responda de mejor manera a las necesidades espirituales de las mujeres y los hombres en todos los espacios del mundo en los que está presente. Asumen que la Iglesia debe seguir abriéndose a las realidades del mundo y luchar por la justicia social. La lista de los papables, con reales posibilidades de ser elegido papa, se reduce a cuatro:

Pietro Parolini (Schiavon, Vicenza, Italia, 1955). Se ordena sacerdote en 1980. A partir de 1986 forma parte del servicio diplomático de la Santa Sede. Al inicio de la década de 1990 se incorpora a la Secretaría de Estado. En 2002 se le nombra subsecretario de ese dicasterio y en 2009 como nuncio apostólico en Venezuela. En ese mismo año es obispo. En 2013, el papa Francisco lo designa como secretario de Estado de la Santa Sede, cargo que mantuvo a lo largo de su pontificado, y en 2014 lo hace cardenal.

Luis Antonio Tagle (Manila, Filipinas, 1957) Se ordena sacerdote en 1982. En 1991 obtiene en Estados Unidos el doctorado en teología con una tesis sobre la colegialidad episcopal según el Concilio Vaticano II. En 2001 el papa lo nombra obispo de Imus, y en 2011 de Manila. En 2012 es nombrado cardenal. Es muy activo en las redes sociales y tiene un programa de televisión. Su mensaje central la misericordia y la justicia social.

Matteo María Zuppi (Roma, Italia, 1955). Se ordena sacerdote en 1981. En 2012, papa Benedicto XVI lo nombra obispo auxiliar de Roma. En 2015 se le designa como arzobispo de Bolonia, Italia. En 2019 es cardenal. Desde 2022 es presidente de la Conferencia Episcopal Italiana. ​Es miembro de distintos dicasterios. Medio en las negociaciones para restablecer la paz en Mozambique, que se firma en 1992. En 2024 el papa le encomendó una misión de paz en el contexto de la guerra ruso-ucraniana.

Peter Kodwo Appiah Turkson (Wassaw Nsula, Ghana, 1948). En ese momento Ghana era una colonia del imperio británico. Se ordena sacerdote en 1975. Estudia teología en Estados Unidos y en Roma. Fue profesor en el seminario de Cape Coast. En 1993 es nombrado arzobispo de la ciudad. De 1997 a 2005 fue presidente de la Conferencia de obispos de Ghana. Fue canciller de la Universidad Católica de Ghana. En 2003 el papa Juan Pablo II lo nombra cardenal. Ha sido responsable de distintas congregaciones vaticanas y consejos.

En el cónclave, los cardenales habrán de discutir que proyecto de Iglesia quieren impulsar y quien de ellos es el mejor para sacarlo adelante. Todos son conscientes del trabajo que hizo el papa Francisco, que abrió la Iglesia al mundo. Volver a atrás, como lo plantean unos cuantos cardenales muy conservadores, sería un suicidio, pero sus posibilidades son nulas. En unos días sabremos quien es el papa 267 de la Iglesia Católica.

 

 

Antígona de Jean Anouilh

Rubén Aguilar Valenzuela 

El francés Jean Anouilh (1910, Burdeos, Francia – 1987, Lausana, Suiza) presenta por primera vez la obra Antígona (Editorial Losada, Buenos Aires, 1964) en 1944, cuando Francia está ocupada por el ejército de Alemania. Se basa en la obra homónima de Sófocles (Atenas, 495 a.C. – Atenas, 406 a.C.) que fue representada en su ciudad natal en 440 a.C.

 

Cuando Anouilh escribe la obra tenía 32 años y en ella retoma el texto del trágico griego. Antígona es hija de Edipo y Yocasta. Sus hermanos, Eteocles y Polinices, se han dado muerte entre sí. Creonte, ahora rey de Tebas, decide enterrar solamente al que había ayudado a su ciudad (Eteocles) y dejar insepulto al otro (Polinices).

 

Antígona cree que su deber es conseguir que su hermano descanse en paz, tratando de cubrir su cuerpo, a pesar de la prohibición de su tío Creonte. Ella es descubierta por los centinelas, que informan al rey que se ve obligado a condenar a su sobrina a muerte en la aplicación de la ley. Tras una larga discusión con su tío acerca del sentido de la vida es enterrada viva.

 

En el momento en que se cierra la tumba se descubre que el prometido de Antígona, Hemón, hijo de Creonte, su primo, se ha enterrado con ella. Al volver a abrir el sepulcro es demasiado tarde: Antígona se ha ahorcado con el cinturón y Hemón escupe a su padre y se abre el vientre con su propia espada. Al saber la noticia, la madre de Hemón se corta el cuello. El cuerpo de Polinices nunca recibirá sepultura.

 

La Antígona de Sófocles aborda el problema moral y la ley divina, pero en la Antígona de Anouilh los temas son otros.  Es la misma historia, que cuenta Sófocles, pero con distintos diálogos.

 

En la tragedia de Anouilh no hay culpables y cada uno de quien intervienen en ella deben aceptar y desempeñar el papel que le ha tocado en suerte. Su Antígona es alguien que rechaza todo lo que limite y condicione su libertad. Y ella está dispuesta a pagar cualquier precio con tal de ser verdaderamente libre, incluso frente a la posibilidad de perder la vida.

 

En esta obra, la muerte aparece como la única solución posible para alcanzar el ideal de la libertad. La muerte, que es la absoluta negación, la absoluta imposibilidad de ser, es al mismo tiempo, la absoluta negación de los límites. Desde el no-ser es imposible encadenar al ser. He ahí el sentido que Antígona encuentra en la muerte.

 

Creonte se muestra como incapaz de comprender la posición de Antígona. Para él ella, está obsesionada por la autenticidad individual, que le conduce inexorablemente al hundimiento del barco de su vida. ¿Es el barco tan importante como para sacrificar la felicidad individual de uno mismo? Tal vez no, pero ha de cumplir el papel que le corresponde, aunque ello exija esfuerzo, trabajo, sudor y lágrimas. ¿Quién de ellos tiene razón?

 

En la misma tragedia está la imposibilidad de que los personajes encuentren un "modus vivendi" que solucione la situación, la ausencia de un punto, sea el que sea, que pueda servir como puente entre las posiciones radicales que cada uno de ellos defiende. Sus posturas son irreconciliables.

 

La obra de Anouilh encierra una doble tragedia: La del que ha sido sentenciado por el destino a la muerte y la del que ha sido condenado por los dioses a dictar la sentencia y a ocupar un lugar que no quiere, pero al que no puede negarse porque es necesario servir a los intereses públicos. Creonte no ha elegido el papel que le toca representar, pero lo tiene que hacer, es su destino.

 

A Creonte el principio de la responsabilidad es el motor que impulsa a continuar adelante. Hay que hacerlo y se hace. Creonte termina renunciando a la vida individual en favor de una vida dedicada a la polis, que no le reportará más beneficio que el de la ingratitud. Sin embargo, está absolutamente convencido de que el pueblo necesita de alguien que lo mantenga a flote. El desgarramiento de Creonte es tan auténtico como su sentido de la responsabilidad.

 

En la Antígona de Anouilh, el tema que una y otra vez aparece es el del sentido de la existencia y de los límites que la vida impone a la autenticidad, así como la imposibilidad de elegir el personaje a representar; es decir, la determinación absoluta a la que nuestra conducta está expuesta desde el principio de nuestro nacimiento. Creonte renuncia a la autenticidad personal en virtud de la responsabilidad a la que está obligado, que es la de gobernar, y Antígona, por su parte, representa el anhelo absoluto de autenticidad, aunque haya que renunciar a la vida, que es justamente la que lo hace imposible.

 

Antígona

Jean Anouilh

Editorial Losada

Buenos Aires, 1964

pp. 114

 

Humanidad: La reimaginación de la historia de la evolución humana Museo de Sudáfrica Ciudad del Cabo, Sudáfrica

Rubén Aguilar

Exhibición

Se exhiben reproducciones de cráneos y huesos que dan cuenta de la evolución humana en el proceso que ocurrió primero con los homínidos y luego con los homos.

Está una reproducción de los restos del Niño Taung de 2 300  000 años un Austrolopithecus Africanus encontrado en 1924 en Taung, Sudáfrica, que fue uno de los primeros homínidos hallados por los paleontólogos. Sudáfrica es muy rica en estos vestigios.

La exposición da cuenta de la rica diversidad de los seres humanos, que aunque todos tenemos un mismo origen somos muy diversos en nuestros fenotipos en los cinco continentes y al interior de los mismos. La exposición subraya la riqueza de esa diversidad. Las huellas de un homo sapiens de 117 000 años.

Comentario

La exposición surge de la colaboración del Museo de Sudáfrica y el Instituto de Investigación de la Evolución Humana de la Universidad de Ciudad del Cabo (UTC).

 

El centro de la propuesta de la diversidad humana y el camino que se ha dado en ese proceso. El foco está en lo que ha ocurrido en Sudáfrica y África. El desarrollo de la idea es muy buena, lo son los textos y la museografía. Aprendí mucho.

 

Se pueden ver reproducciones de vestigios de los primeros homínidos encontrados en África y también de los homos. Y el proceso de evolución que vivieron ambos grupos.

 

La museografía contempla la reproducción de una casa de un pueblo originario hecha con materiales orgánicos.  

La Pantalla al Mundo

Héctor A. Gil Müller

México es el país hispanohablante con mayor cantidad de expectadores en la televisión. Según datos del Instituto Federal de Telecomunicaciones, el 74 % de las personas en México consumen contenidos audiovisuales en tv abierta y 55% por internet. En promedio, cada día se consumen 2.3 horas por persona para ver televisión abierta. Según la encuesta Nacional de Consumo de Contenidos Audiovisuales 2024 que genera ese Instituto, en México el 91% de los hogares cuentan con un promedio de 2 televisores por casa. De ellos el 51%, el máximo segmento, ve la programacion entre las 12 a las 24 horas. Por mucho estos datos expresan que la televisión es la reina de los medios y su poder de difusión es inalcanzable. Quien tiene presencia en TV esta adentro de la mayoría de los hogares mexicanos. Ese poder mediatico forma, transforma y reforma los contenidos y las comunidades. Dijo Carl Berstein: “Cuando la television informa de un hecho marginal, en ese momento deja de serlo”. El gran Federico Fellini opinaba de la televisión: “…es el espejo donde se refleja la derrota de todo nuestro sistema cultural”. Entre críticas o aplausos la televisión se ha mantenido como una ventana de fácil acceso para ver una realidad que puede ser modificada según los propios creadores del contenido.

En medio de la fiesta nacional futbolística, un ritual mexicano que también religa en los hogares mexicanos, circuló un anuncio diferente y llamativo. El gobierno de Estados Unidos a traves de su Secretaria de Seguridad Kristi Noem lanzó una millonaria campaña y desde el medio de comunicación masivo en México, entre banderas americanas apareció para advertir: “…si estas considerando ingresar ilegalmente a los Estados Unidos, ni lo pienses, te cazaremos, en EUA los criminales no son bienvenidos …”

El anuncio causó revuelo entre los líderes políticos que inmediatamente se pronunciaron y aprovecharon el tema para exigir el respeto a la soberanía nacional y los tele-espectadores. Desde Palacio Nacional fue catalogado como discriminatorio por la presidenta Sheinbaum y adelantó a los medios su iniciativa para reformar la ley de Radio y Televisión y desde ahí prohibir la difusión y promoción de gobiernos extranjeros. En el 2014 se eliminó un artículo en la legislación mexicana que prohibía la difusión de propaganda política e ideológica de gobiernos extranjeros. Todo esto para resguardar al pueblo bueno ante la amenaza que se difundió. Sobre la mesa de discusión se colocó este episodio como en un museo de opinión. Todos elaboraron un discurso para aumentar o disminuir el impacto. Quienes apoyan al regimen morenista insisten en la correcta actuación con mesura, lo cierto es que el anunció se emitió y con los anuncios alrededor ha resultado por demás exitoso.

El anuncio muestra, que quienes en su momento ensalzaron los valores nacionales, la unidad del pueblo, quienes circularon en su momento, con fines de deducibilidad la campaña: “tienes el valor o te vale” se rindieron ante el pago millonario de una publicidad.  No cabe duda que cuando la televisión es buena, nada es mejor, pero cuando es mala, nada es peor. El debate seguramente continuará para definir si la intervención es tal o si estabamos ya invadidos desde mucho antes. Quiza lo que queremos es engañarnos sin identificar con claridad el mensaje que entre noticias, discursos y estrategias se hace. Saque usted sus conclusiones.

Electra de Eurípides

Rubén Aguilar Valenzuela 

Electra es un antiguo mito de la Antigua Grecia, su primer versión es oral, y siglos adelante surge la escrita. Se cuenta la historia de la familia real de Micenas años después del asesinato del rey Agamenón a manos de Clitemnestra y Egisto.

 

Electra, hija de la víctima y de la asesina, vive un dolor que se ha tornado en ansias de venganza. Este sentimiento es la línea fuerza del relato, ella espera el regreso de su desaparecido hermano Orestes para poder llevar a cabo lo que considera un acto de justicia: el asesinato de su madre y de su consorte, usurpador del trono de su padre.

 

El mito fue desarrollado por tres de los grandes trágicos griegos: Esquilo escribe Las Coéforas hacia el 456 a.C., es la segunda parte de la trilogía la Oristíada, que abre con Agamenón y termina con Las Euménides.

 

Entre los especialistas hay acuerdo en fechar la Electra de Sófocles entre el 418 y 410 a.C, y la de Eurípides entre el 417 y el 413 a.C. La mayor parte de su relato se mantiene igual, pero también hay diferencias argumentales.

 

En la versión de Eurípides, Electra vive en Micenas, casada con un campesino de buen corazón con quien se ha visto obligada a unirse. En una fiesta se encuentra con un grupo de jóvenes, donde está Orestes, que ante ella se hace pasar como amigo de este.

 

Ella le dice que le diga que lo quiere ayudar y se lamenta de su situación y el abandono de la tumba de su padre Agamenón. Aparece el campesino y Orestes habla de la nobleza auténtica y de la aparente. Y dice que ha visto la miseria en el corazón de un rico y un alma grande en el cuerpo de un pobre.

 

Un joven visita la tumba de Agamenón y un anciano cree ver en él a Orestes. Una cicatriz le demuestra que sí es él y Electra también lo reconoce. Los tres preparan la manera de cómo habrán de matar a Egisto y a Clitemnestra.

 

En su propósito tiene éxito y matan primero a Egisto y después a Clitemnestra a manos de Electra. Orestes, Electra y el coro se lamentan ante los cadáveres. Aparecen Castor y Poideuces, que ordena el castigo que deben recibir Orestes y Electra. Los cadáveres son enterrados.

 

Eurípides, hijo de su tiempo, asume que la venganza en la Antigua Grecia se asocia al honor y forma parte de la cultura ciudadana. Cuando se comete una injusticia, el ciudadano se siente en el deber moral de limpiar esa acción devolviendo el gesto.

 

Él aborda un tema ya tratado por Esquilo y Sófocles, pero en su obra hay una preocupación de que la historia que se cuenta se vea como verosímil y pone énfasis en plasmar la complejidad psicológica de sus protagonistas.

 

Sus personajes son seres humanos abrumados por el peso de sus desgracias. En esta obra de Eurípides está presente el realismo psicológico y el valor de la moralidad racional. Es una de las grandes obras de Eurípides.

 

Electra

Las diecinueve tragedias

Eurípides

Editorial Porrúa

México, 1964



Página 40 de 218