Back to Top

contacto@nuestrarevista.com.mx

headerfacebook headertwitter
 

El libro del profeta Habacuc

Rubén Aguilar Valenzuela
El profeta Habacuc desarrolla su ministerio hacia finales del siglo VII a.C. Algunos especialistas ubican su predicación en el reinado de Josías (641-610 a.C.) y otros en el de Joaquín (610-599 a.C.).

No hay información confiable sobre su lugar de nacimiento y su vida. Le toca vivir en una época de transición. El imperio de Asiria deja paso al imperio de Babilonia. Israel y Judá contemplan el cambio de quienes los oprimen.

En Judá cada rey que pasa por el trono mantiene las injusticias y el pueblo las sufre. El monarca Joaquín las profundiza.
 
Dios, para el pueblo parece no existir porque de otra manera no permitiría que la historia esté llena de injusticias. Ante esta situación, el profeta no se conforma, sino que protesta, interpela, denuncia y se pregunta: ¿Qué sentido tiene todo lo que pasa?
 
El libro se divide en dos partes: la primera (1,2 - 2,20) es un diálogo entre Dios y su profeta. Inicia con el lamento de Habacuc sobre la iniquidad de la tierra, y sobre la opresión del injusto sobre el justo. ¿Cuánto tiempo podrá el impío prosperar? Yahveh contesta que pronto ocurrirá un nuevo despliegue de su justicia. Entonces el profeta discute con Dios sobre las crueldades que permite existan.

La respuesta de Yahveh es en forma de un oráculo, que el profeta está obligado a escribir en una tablilla para que todos puedan leerlo, y que predice la última condena del caldeo invasor. Satisfecho con este mensaje, el profeta pronuncia una canción burlesca, compuesta de cinco "imprecaciones" que él pone con viveza dramática en los labios de las naciones que los caldeos han conquistado y desolado.

La segunda parte del libro (3, 1-19) es una oda lírica con las características de un salmo. Yahveh tiene como único propósito la salvación de su pueblo. La oda concluye con la declaración de que aunque las bendiciones de la naturaleza pueden fallar ese día el salmista se regocijará en Yahveh.

Hasta llegar a su versión canónica, el libro tuvo muchas alteraciones sobre todo adiciones. A pesar de eso los especialistas consideran que el texto tiene calidad literaria y que el redactor original era un buen escritor.

El mensaje teológico es que Dios sigue actuando fielmente a pesar de que esto no se vea. Él nunca ha abandonado a Israel y ahora tampoco lo hará. El Señor es fiel con su pueblo y de él espera también su fidelidad. Dios es el sumo gobernante del universo y su palabra no puede fallar. Su gloria será reconocida por todas las naciones.

Habacuc
Biblia de América
PPC Editorial
Madrid, 2013

En un barrio de la Ciudad de México

Rubén Aguilar Valenzuela
Chicuarotes (México, 2019) es la segunda película dirigida por Gael García Bernal. El guion es de  Augusto Mendoza. El ​Cagalera (Benny Emmanuel) y El Moloteco (Gabriel Carbajal) son dos jóvenes que como payasos, haciendo rutinas cómicas en los camiones urbanos de la Ciudad de México, pretenden obtener los recursos, para vivir.

No les va bien cuando piden la colaboración voluntaria a los pasajeros y deciden, entonces, asaltarlos. Después empiezan a realizar pequeños robos y recurren también al secuestro, para que El Cagalera se haga de los recursos que necesita, para comprar una plaza en el sindicato de electricistas e irse del pueblo con su novia Sugehili (Leidi Gutiérrez).

Viven en San Gregorio Atlapulco, Xochimilco, donde la pobreza está extendida. El gentilicio de los habitantes del lugar es chicuarotes que viene del nombre de un chile endémico de la zona que es muy duro y muy picante. Dicen que eso caracteriza a sus habitantes.

La película aborda al tema de la pobreza, la violencia y el crimen de forma maniquea, no ofrece matices y la estructura compleja que exige el tratamiento de estas problemáticas presentes en nuestra realidad. El desarrollo es plano y está  lleno de lugares comunes.

Desarrolla al mismo tiempo muchas líneas temáticas - violencia contra las mujeres, corrupción, homosexualidad, secuestros, asesinatos - que no aportan, más bien confunden, a la historia central.

Lo mejor de la película es la actuación de Benny Emmanuel, Pedro Joaquín y Leidi Gutiérrez, los tres trasmiten naturalidad y frescura en sus interpretaciones.

Chicuarotes
Título original: Chicuarotes
Producción: México, 2019
 
Dirección: Gael García Bernal
Guion: Augusto Mendoza
Fotografía: Juan Pablo Ramírez Ibáñez
Música: Leonardo Heiblum y Jacobo Lieberman
Actuación: Benny Emmanuel, Gabriel Carbajal, Leidi Gutiérrez, Dolores Heredia, Enoc Leaño, Daniel Giménez Cacho, Ricardo Abarca, Pedro Joaquín, Esmeralda Ortiz, Silverio Palacios
 

Construir reputación a través de movilizar las emociones

Rubén Aguilar Valenzuela
"El mundo de la apariencia es lo que atrae las voluntades, el que persuade o disuade, mientras que el de lo que realmente alguien se queda en el misterio de la conciencia", afirma la filósofa española Adela Cortina (1947).

En su artículo "Conciencia y reputación" (El País, 12.08.15) desarrolla como en el hoy se construye la reputación de los personajes públicos, de manera particular de los políticos y cómo se relega la conciencia.

Es un propósito legítimo el tratar de labrarse una buena reputación a través de una vida y un trabajo que se rigen a partir de una ética personal y social.

"Los medios de comunicación sacan a la luz constantemente las valoraciones que la ciudadanía hace de los líderes sociales de los partidos políticos, con el sobrentendido de que su reputación influirá en los votos que recibirá su partido", afirma Cortina.
 
Esto, dice, siempre ha sido así, pero ahora, en la Era de las Redes Sociales, lo es más que nunca. "La visibilidad de las actuaciones aumenta de forma exponencial y la reputación se gana en votaciones de "me gusta" o "no me gusta" refiriéndose a hoteles (...) y un larguísimo etcétera", que incluye a los políticos.

De aquí se sigue, plantea la filósofa, "que crear buena reputación o destruirla no es difícil siempre que se cuente con la inteligencia suficiente como para movilizar las emociones de las gentes en una dirección, a poder ser con mensajes simples y esquemáticos que den en la diana de los sentimientos de la mayoría".

Nuestro tiempo, continúa, es "el de las reputaciones, y no el de las conciencias. Saber movilizar las emociones es la clave del éxito".

De una u otra manera "nos las arreglamos mal con nuestra mala reputación" porque la imagen pública afecta, para bien o para mal, la realidad del propósito de vivir feliz.

"La buena o mala conciencia se queda en el fuero interno. Parece la conciencia una cosa demasiado olvidada, como decía el principito de Saint-Exupéry. Nuestro tiempo es el de las reputaciones, no el de las conciencias", asegura Cortina.

Lo lógico, afirma la catedrática de la Universidad de Valencia, debería ser "confiar en que crea en su conciencia y en que la valore hasta tal punto que no está dispuesto a traicionarla a ningún precio". Así tendrían que comportarse las y los hombres públicos.

En la conciencia de que la apelación a la conciencia "no exime a una sociedad de elaborar leyes, a poder ser claras y precisas, referidas a la trasparencia, la rendición de cuentas y la responsabilidad. Dar cuenta ante la ciudadanía es lo propio de una sociedad democrática, en la que se supone debería gobernar el pueblo".

Para la filósofa de la ética "los iluminados que no quieren aceptar para sus actuaciones más juez que su propia conciencia son un auténtico peligro, y todavía más lo son los grupos de fanáticos que asesinan sin compasión por una fe grupal, del tipo que sea".

Y añade de que por eso "es esencial formar la conciencia personal a través del diálogo, nunca a través del monólogo, ni siquiera solo a través del diálogo con el grupo cercano, sea familiar, étnico o nacional. Somos humanos y nada de lo humano nos puede resultar ajenos, el diálogo ha de tener en cuenta a cercanos y lejanos en el espacio y en el tiempo".

"Cada persona ha de formarse su juicio y tomar sus decisiones, no puede depender solo de mensajes ajenos, si es que sigue teniendo un sentido el ideal de la libertad, entendida como autonomía personal" plantea Cortina.

Y concluye con un tema que hoy resulta fundamental y es dónde se forma la conciencia, la respuesta es difícil, pero "sin embargo, es preciso encontrarla si no queremos dejar de ser, junto con otros, los protagonistas de nuestra propia historia. Los artesanos de nuestra existencia, como aconsejaba Séneca".

Feminicidios

Rubén Aguilar Valenzuela
En los primeros ocho meses de 2020 hubo 645 feminicidios y en el mismo periodo en 2015 fueron 263, lo que supone un aumento de 145% en los últimos seis años de acuerdo al Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).

Desde años atrás se incrementa el nivel de los feminicidios y en los dos primeros de este gobierno la tendencia ha seguido para convertirse en los años con el mayor número en la historia reciente del país.

De enero a agosto de 2019 hubo 631, contra 581 en 2018, y 645 en 2020 como ya se dijo. El presidente López Obrador a pesar de la contundencia de los datos niega esta realidad e incluso ha llegado a decir que no existe este problema.

La gran mayoría de las víctimas son mujeres entre los 16 y los 31 años que estudiaban o ya habían concluido sus estudios, algunas la universidad, tenían un trabajo o eran amas de casa.

En el marco de la pandemia ha crecido la violencia contra las mujeres al interior de los hogares y también el feminicidio como lo señalan distintas investigaciones que el gobierno relativiza o niega.

Ante la dimensión del problema a lo largo de 2020, pese al Covid-19, han aumentado las movilizaciones de las mujeres que reclaman a las autoridades el diseño y la aplicación de políticas públicas, para prevenir la violencia de género, los feminicidios y la aplicación de la justicia.

Las y los especialistas plantean que el actual gobierno no ha sido capaz de diseñar y operar una estrategia, para hacer frente al problema. Y sostienen que los feminicidios, las desapariciones y la violencia familiar van en aumento.

Esto por la falta de voluntad política de las autoridades que se traduce, entre otras cosas, en reducción de presupuestos y de personal especializado para hacer frente al problema.

Las y los especialistas ven no solo descuido de las actuales autoridades sino claros retrocesos y deterioro en las acciones destinadas a erradicar la violencia contra las mujeres y las niñas.

En su versión el presidente "banaliza la violencia contra las mujeres, trata de minimizar las situaciones relacionadas con esta agresividad, así como los datos de feminicidio".

Y añaden que es evidente que "la violencia de género no está dentro de las prioridades del gobierno federal y eso es muy preocupante".

No hay nada que señale habrá de darse un cambio en la manera como el gobierno, de manera particular es presidente, enfrentan los muy graves problemas del feminicidio, las desapariciones y la violencia de género.

Ante esta realidad lo que se debe esperar es que el número de los casos aumente en 2021 y los años que le quedan a la actual administración. Se requiere, es urgente, un cambio de la política en esta materia.

Déficit en las finanzas del Vaticano

Rubén Aguilar Valenzuela  
La Santa Sede acaba de publicar un informe con el estado de las cuentas de la curia, que arrojan un déficit de 11 millones de euros en 2019.

En 2019, el Vaticano ingresó 307 millones de euros y gastó 318 millones de euros. El déficit es menor al de 2018 que fue de 78 millones de euros.

El Vaticano genera el 68 % de sus recursos y el otro 32 % lo obtiene de donaciones externas voluntarias y también obligadas.

La fuente principal e ingresos es su patrimonio inmobiliario, 4,400 propiedades evaluadas en 2,700 millones de euros, que aportan el 32 % de sus recursos. El ingreso financiero representa el 21 %.

Del gasto la mayor parte es el rubro de difusión del mensaje con 22 %, el sostenimiento de las nunciaturas apostólicas con 21 % y apoyo a iglesias con dificultades el 16 %.

El Vaticano sostiene que "los fieles tienen derecho a saber cómo usamos los recursos" y es un paso adelante en el proceso de transparencia y rendición de cuentas que impulsa el papa Francisco en el manejo de las finanzas.

En el informe se plantea que la Santa Sede en algunos casos no solo pudo haber sido mal aconsejada sino también estafada. Un funcionario de la curia plantea que "estamos aprendiendo de los errores del pasado o la imprudencia".

Ahora en el Vaticano se muestra un cambio de rumbo en la gestión de las finanzas. Semanas atrás el papa aprobó un nuevo código para las contrataciones externas y también se publicaron las líneas de un proceso de centralización de todas las operaciones.

La centralización busca un mayor control y transparencia en el manejo de los recursos financieros y también poder garantizar que las inversiones se hagan de acuerdo con los principios del pensamiento social de la Iglesia.

En el mandato del papa Francisco se ha avanzado en poner orden a las finanzas del Vaticano, pero a pesar de esos esfuerzos siguen presentes los escándalos.

Semanas atrás el papa destituyó al poderoso cardenal italiano Angelo Becciu acusado de haber favorecido a su familia y participado en una compraventa de un inmueble en Londres que resultó una estafa.

El anterior director de la APSA, la empresa que controla todo el patrimonio inmobiliario del Vaticano, monseñor Nunzio Scarano, fue cesado de su cargo por blanqueo de dinero.

La iglesia tiene todavía mucho por hacer en el camino de poner orden en sus finanzas, en la transparencia y la rendición de cuentas y también en saber elegir a quienes pone como responsables en esa área. (Con información de Daniel Verdu, El País, 02.10.20)

Página 165 de 206