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La guerra y los patriarcas de la Iglesia ortodoxas de Rusia y Ucrania

Rubén Aguilar Valenzuela
En la tradición histórica de las Iglesias ortodoxas, en sus distintas versiones, ha estado siempre presente una postura nacionalista, al tiempo que mantener una relación muy cercana con el poder político. Se definen como iglesias nacionales y parte de la identidad de sus naciones.
 
La invasión a Ucrania que ordenó el presidente de Rusia, Vladimir Putin, ha hecho patente las distintas posiciones de estas Iglesias expresadas por sus cabezas, el patriarca de Moscú y de toda las Rusias, Kirill, y el patriarca de Kiev, Epifanio.
 
Al inicio de la guerra, en su homilía dominical en la catedral de Cristo Salvador, el patriarca ruso calificó a los ucranianos que se oponen a la invasión como "fuerzas del mal" bajo el pretexto de que Rusia y Ucrania son un mismo pueblo.
 
En esa misma ocasión planteó que "no debemos permitir que las fuerzas oscuras externas y hostiles se burlen de nosotros" y pidió rezar por "el restablecimiento de la paz" y las relaciones de "buena vecindad".
 
Nadie puso en duda, a pesar de su retórica retorcida, que su posición era en apoyo a la invasión. Se conoce y es pública la estrecha relación entre el patriarca y el presidente ruso. En 2012 dijo que la presidencia de Putin es "un milagro de Dios".
 
En diversas ocasiones ha justificado la represión policial de las manifestaciones de la oposición y también ha bendecido las armas del Ejército en las guerras que sostiene el régimen ruso.
 
La declaración de Kirill provocó la reacción en contra de diversas iglesias ortodoxas, incluidas algunas que son parte del Patriarcado, y tomaron distancia de lo dicho por el patriarca.
 
A partir de 2019, en Ucrania existe una Iglesia ortodoxa autónoma, con 7,000 parroquias, reconocida por el Patriarcado Ecuménico de Constantinopla. Su cabeza es el Patriarca de Kiev, Epifanio.
 
En Ucrania también está presente una Iglesia ortodoxa que es parte del Patriarcado de Moscú. Es la mayoritaria y tiene 12,000 parroquias.
 
La posición del patriarca Epifanio ha sido clara en condenar la invasión y en apoyo a la resistencia, para hacerle frente. Y también ha manifestado su apoyo a la lucha que encabeza el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky.
 
Quien ahora está en una posición muy difícil es el metropolitano de Kiev, Onufriy Berezovsky, cabeza de la Iglesia ortodoxa de Ucrania fiel al Patriarcado de Moscú.
 
Él, en contrario de Kirill, condenó enérgicamente la invasión rusa e interpeló directamente a Putin, pidiéndole el fin inmediato de la "guerra fratricida".También ha llamado a Kirill, de quien depende, para que ayude a resolver el conflicto. Aunque no lo enfrentó por apoyar la invasión.
 
Los creyentes ucranianos de la Iglesia ortodoxa, que es parte del Patriarcado de Moscú, han reaccionada en contra de la postura del patriarca Kirill.
 
¿Qué puede pasar en el futuro cercano? Se habla de una rebelión de la Iglesia ucraniana fiel a Moscú en contra del patriarca Kirill. El descontento crece todos los días.
 
Ya hay diócesis de Ucrania que como parte de su desacuerdo han dejado de mencionar a Kirill en los actos litúrgico. Es un tema relevante dentro de las Iglesias ortodoxas.
 
Sacerdotes de manera pública, en sus homilías y en las redes sociales, han expresado que Kirill: "Nos defraudó y ya no es nuestro patriarca, no podemos confiar en él".
 
Diversas diócesis en Ucrania, parte del Patriarcado de Moscú, han manifestado su intención de independizarse de la Iglesia ortodoxa rusa.
 
Algunos obispos de proponen convocar a un consejo con el fin de tomar una decisión que los encamine a abandonar su histórica relación con la institución liderada por Kirill.
 
Habrá que ver como se desarrollan los acontecimientos, pero una real posibilidad, en la medida que se prolonga la guerra y Kirill se mantiene fiel a Putin, es que la Iglesia de Ucrania, parte del Patriarcado de Moscú, rompa con él. Ya se verá.

La ratificación del mandato de Hugo Chávez y Evo Morales

Rubén Aguilar Valenzuela
En 2004, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y en 2008, el presidente de Bolivia, Evo Morales, organizaron eventos de ratificación de mandato como el que tuvo lugar el 10 de abril en México.
 
Chávez ganó la primera elección presidencial en 1998 con 3.6 millones de votos, 56 %, con una participación electoral del 63 % de la población. En 2004, la ratificación la obtuvo con 6.0 millones de votos, 60 %, y una participación electoral del 70 %.
 
Del triunfo como presidente a la ratificación como mandatario en funciones obtuvo 2.4 millones más de sufragios, alcanzó cuatro puntos más en el porcentaje de los votos y elevó la participación en siete puntos. Fue un rotundo éxito.
 
Con ese capital, y un congreso mayoritario, decidió volver a cambiar la Constitución, para, entre otras cosas, garantizar la figura de la reelección permanente.
 
Morales ganó la primera elección como presidente de Bolivia en 2005 con 1.5 millones de votos, el 54 %, con una participación electoral del 85.0 %. En el ejercicio de ratificación de 2008 obtuvo 2.0 millones de votos, el 67.4 %, con una participación electoral del 83.3 %.
 
De su victoria como presidente a la ratificación de su mandato obtuvo 500 mil votos más y elevó su ventaja en un porcentaje de 13.4 % puntos. La participación electoral fue prácticamente la misma. Una variación de 1.7 puntos. Su éxito fue evidente.
 
En 2006, el presidente Morales convoca a una Asamblea Constituyente, para reformar la Constitución, pero no alcanza las dos terceras partes de la votación requerida para ser aprobada por el Congreso.
 
Es hasta 2009, tres años después, que obtiene su aprobación en un referéndum con el 63 % de los votos. Ese mismo año la promulga.
 
En su momento Chávez y Morales hicieron cambios a la Constitución, con mayoría en el Congreso, para que se reconociera el derecho a la reelección permanente.
 
El primero se mantuvo en el cargo de 1999 hasta su muerte en 2013 y el segundo de 2006 a 2019 cuando fue destituido. Uno 14 años y el otro 13 años.
 
Todas las realidades son distintas, pero el resultado de los ejercicios de ratificación de mandato de Chávez y Morales ofrecen datos para medir el éxito del mismo.
 
Tres son los elementos a considerar: si se obtuvo una mayor votación que cuando fueron elegidos presidentes, si el porcentaje de los votos fue mayor y si se convocó a una mayor participación electoral.
 
Bajo estos criterios se puede medir el resultado del ejercicio de ratificación de mandato que impulsó el presidente López Obrador, para lo que él y los suyos hicieron intensa e ilegal publicidad, para invitar a que lo ratificaran.

Interconexiones, Yvonne Domenge

Antiguo Palacio de Iturbide. Ciudad de México
Rubén Aguilar Valenzuela
Título de la obra: Cicek.
 
Se exponen 140 obras de la escultora mexicana Yvonne Domenge (Ciudad de México, 1946-2019). De acuerdo a Cristina Gálvez, curadora de la exposición, esta: "Trata de hacer una síntesis de todas las búsquedas conceptuales y formales de Yvonne Domenge, siempre a partir de la perfección armónica de la esfera, que se convirtió en una especie de obsesión y en una gran aportación".
 
La artista en vida tuvo 40 exposiciones individuales y participó en 200 colectivas en México, Estados Unidos, Canadá, Europa y China, incluyendo el Museo del Louvre en París y el Millennium Park de Chicago. A esta, post mortem, hay que añadir la que ahora se organiza. Es una de las más importantes que se hayan presentado.


 
Según Gálvez y Fernanda Muñoz, también curadora de la muestra, la artista tuvo como fuente permanente de inspiración la belleza de la naturaleza y las grandes estructuras geométricas de las estructuras naturales. La esfera, dicen, fue para ella una búsqueda constante, un elemento fundamental en su obra. La abordó de múltiples maneras.
 
La escultura participó en la organización de la exposición y creó para ella la pieza Cicek de cinco metros de alto, que se expone al centro del patio. Su muerte, a los 73 años, le impidió ver esta gran exposición dedicada a su obra. La inauguración de esta se pospuso por la pandemia del Covid-19 que mantuvo cerrado el lugar.
 

Diversas esculturas en la reconstrucción de un área de su casa.  
 
Domenge inició su trabajo haciendo esculturas figurativas, pero luego evolucionó hacia la abstracción. La espera la proporcionó a forma ideal, para realizar su trabajo. Las hizo en todo tipo de materiales. Trabajó en pequeños formatos, pero destacan sus obras en grandes y muy grandes formatos. Piezas para exhibirse en exteriores.
 
Gálvez, la curadora de la muestra y amiga personal de la escultora, comenta: "Decía Yvonne que todos nacimos de la esfera y acabamos siendo esfera: partículas, moléculas y átomos". Ahora es una esfera, pero en otra realidad.
 
 
Comentario


 
La exposición forma parte de los festejos de los 50 años de Fomento Cultural Citibanamex, que cumplió en noviembre de 2021. El Viejo Palacio de Iturbide siempre ha sido la sede de sus exposiciones.
 
Gálvez y Muñoz hacen una gran curaduría, que se refleja, entre otras cosas, en los textos que guían la exposición. Dan una idea acabada de las etapas en la obra de la escultora, de su concepción del arte y de las ideas que inspiraron su trabajo. 
 
La museografía es muy buena y la iluminación es parte de ella. Cada obra tiene aire para poder verse. La distribución de las piezas en el espacio está bien hecha y cada obra luce mucho. Hay algunas muy bellas con las que me identifiqué. La exhibición estará hasta mayo.

 

 

Historia de una revocación ilegalmente anunciada

Rubén Aguilar Valenzuela
El primer ejercicio de revocación de mandato que se organiza en nuestro país tiene vicios de origen. No lo solicitan quienes están en desacuerdo con la gestión del presidente Andrés Manuel López Obrador para hacer que éste deje su cargo.
 
Lo pide el propio presidente de la república, y no como un evento que pide su revocación, sino como uno que propone la ratificación de su mandato. Por eso, sin recato alguno, el presidente ha sido quien más se ha dedicado a promover el evento, que tiene lugar el día de hoy, 10 de abril.
 
La Constitución y la Ley de Revocación de Mandato establece con claridad que en el tiempo de la veda electoral el Instituto Nacional Electoral (INE) "será la única instancia a cargo de la difusión" de ese ejercicio. La ley no se presta a ninguna duda o interpretación.
 
El INE no hizo la ley, que para su aprobación contó con el voto de los senadores y diputados de Morena en el Congreso de la Unión. Estos legisladores fueron sus más entusiastas promotores. La aprobación de la ley la celebraron como una victoria.
 
La misión del INE es organizar el evento y vigilar que todos los actores políticos cumplan con la ley. De no hacerlo se convertiría en cómplice de quienes violan la Constitución y la ley. Y se sería objeto de señalamientos jurídicos por parte de los órganos del Estado correspondientes.
 
Desde el primer día que empezó la veda electoral, el presidente se dedicó a promocionar que las personas fueran a votar. Y, de manera implícita, que lo hicieran para que él permaneciera en el cargo. Lo hizo a sabiendas de que violaba la Constitución y la ley.
 
No era la primera vez. En el proceso electoral de 2021 violó la Constitución y la Ley Electoral en 89 de los 90 días que duró la campaña, como en su momento lo hicieron ver el INE y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF). A ninguno de los señalamientos de estas instancias del Estado hizo caso.
 
A imitación de López Obrador, amparados por su desacato a la ley, el presidente de Morena, Mario Delgado, gobernadores morenistas y funcionarios del gobierno federal se han dedicado a promocionar el ejercicio de "ratificación" de mandato.
 
Como parte de esa estrategia en el país entero, de un día para otro, aparecieron cientos de espectaculares que invitan a votar para que el presidente se quede en su cargo. Nadie conoce quién ha pagado esa publicidad. Todo indica que es Morena con otra cara y nombre.
 
El presidente reacciona a las advertencias del INE y el TEPJF de que está violando la ley y debe rectificar su actitud con andanadas de insultos y mentiras en contra de estas instituciones, porque no se someten y no le dicen lo que él quiere escuchar.
 
En una decisión que sólo puede calificarse como golpista, el presidente ordenó a sus diputados y senadores modificar la ley, para permitir que los funcionarios públicos hicieran propaganda sobre el ejercicio de la revocación de mandato.
 
La ley se aprobó tal como el presidente quería, aunque sabía que no tenía ninguna validez jurídica. Era solo humo para justificar su violación consciente y sistemática a la Constitución y la ley.
 
Para que esa ley fuera legítima se necesitaba cambiar la Constitución, pero los de Morena no tenían los votos para hacerlo. La reacción inmediata del INE fue asegurar que seguiría aplicando la ley vigente, como es su obligación.
 
Días después el TEPJF emitió una sentencia por mayoría de votos, cinco de siete, donde señala que no es aplicable el concepto de "propaganda gubernamental" para la consulta de revocación de mandato que votaron Morena y sus aliados.
 
Los magistrados sostienen que la interpretación que hace Morena es inaplicable en el caso de la revocación de mandato porque no se realiza una interpretación auténtica del concepto "propaganda gubernamental".
 
Lo que se hace, dicen, es una modificación sustancial a las reglas de comunicación política establecida en la prohibición que se expresa en la Constitución. Por lo mismo, toda publicidad en torno a la revocación de mandato que realicen los distintos órdenes de gobierno es propaganda gubernamental que está prohibida por la Constitución y la ley reglamentaria en la materia.
 
El TEPJF sostiene que con esta resolución se protege el modelo de comunicación para la revocación de mandato que se establece en la Constitución. Y que así se "tutela el principio de certeza y legalidad en su desenvolvimiento".
 
Los magistrados confirmaron las medidas cautelares dictadas por el INE para eliminar la propaganda de apoyo al presidente que invita a los electores a ir a votar el próximo 10 de abril para que éste permanezca en su cargo.
 
El desacato del presidente y los suyos creció a lo largo del proceso de revocación de mandato que organiza el INE. Un salto de calidad en la violación de la Constitución y la ley ocurrió el domingo dos de abril, una semana antes del evento.
 
Ese día el secretario de Gobernación, Adán Augusto López, el presidente de Morena, Mario Delgado, con el apoyo y compañía del comandante de la Guardia Nacional (GN), general Luis Rodríguez Bucio, se dedicaron a promover el evento sabiendo que violaban la Constitución y la ley.
 
Lo nuevo y muy preocupante es que, en esta violación, a la vista de todos, haya participado un alto mando del Ejército. Y que se haya utilizado un avión de la GN para hacer los traslados de los funcionarios que participaron en eventos partidarios de carácter ilegal.
 
La presencia del comandante de la GN se entendió —no puede ser de otra manera— como un signo de que la postura oficial de los altos mandos del Ejército es que se puede violar la Constitución y la ley si así lo ordena el comandante en jefe.
 
El general secretario no se pronunció para descalificar a un subalterno que viola la Constitución y la ley. Por la vía de los hechos hace saber que el Ejército avala y es parte de la estrategia de propaganda que impulsa el presidente.
 
La acción desesperada e ilegal que promueve el presidente —a la que arrastra al Ejército, a su partido, a los gobernadores morenistas y a los funcionarios— obedece a que quiere que el 10 de abril se presenten a las urnas millones de ciudadanos para "ratificarlo" en el cargo.
 
De su parte es un acto de narcisismo y egolatría. Se sabe de antemano que los que se presenten a votar lo van a hacer mayoritariamente porque se quede en su cargo. Las encuestas registran que el 80% así va a votar.
 
El tema no es que el presidente corra algún peligro y que los asistentes a las urnas voten a favor de su revocación. Lo que sí hace la diferencia en este gigantesco acto de vanidad es el número de participantes.
 
Si se presentan sólo diez millones, para poner un número, serían veinte millones menos de los treinta millones que lo votaron como presidente en 2018, lo que sería un golpe brutal a su ego. Lo que quiere es que millones del pueblo bueno le pidan que permanezca en el cargo. Diez millones son poca cosa.
 
Estamos a horas de saber el resultado del ejercicio de revocación de mandato que el INE, como siempre, hará de una manera pulcra y profesional. Lo que sí sabemos, de manera contundente, es que el presidente y los suyos de manera consciente han violado la Constitución y la ley.
 
Sabemos también que si el ego y narcisismo del presidente son golpeados por la escasa participación ciudadana ya hay un culpable de tal afrenta. Se llama INE. Él y no el pueblo bueno es el responsable de los resultados. La perversa organización del INE fue la que impidió que el pueblo bueno se manifestara.  

La novicia apasionada y encendida

Rubén Aguilar Valenzuela

Encendida (Océano, 2000) es una obra de Patricia Gaxiola, que fue religiosa mercedaria, que reúne una serie de relatos, con carácter autobiográfico, sobre la vida religiosa, la militancia de izquierda, el amor, el abandono y la soledad.
 
La autora ya había publicado dos o tres de estos textos en un suplemento de La Jornada. Los otros se hacían por primera vez. En ellos habla de su historia y también de sus fantasías.
 
Patricia me pidió comentara el libro. El día de la presentación, el 22 de noviembre de 2000, no pude asistir por razones imprevistas de trabajo y mi compañera, Sybille Flaschka, leyó el texto que preparé. Aquí lo comparto sin hacer ninguna modificación.
 

A Florentino
Que de alguna manera, que resulta difícil de explicar, está también aquí.

 
1)
 
La apasionada es ella y también no es ella. Linda todo el tiempo, porque así lo quiere, en los límites de la realidad y la ficción.
 
La apasionada, la novicia mercedaria, es ella pero también es todas las novicias mercedarias, carmelitas, teresianas, franciscanas, dominicas, clarisas y es también la novicia que fue Santa Clara (la de San Francisco), Santa Teresa (la grande), Santa Teresita (la pequeña) y la novicia que algún día tuvo que ser Teresa de Calcuta (la que estaba al lado de los que morían).
 
La apasionada, la novicia mercedaria, es también la novicia jesuita que siempre quiso ser, pero no pudo serlo porque San Ignacio se negó a la fundación de una orden de mujeres.
 
En la apasionada, la novicia mercedaria, están las ilusiones, los ideales, el desinterés y también las frustraciones y el desánimo de las novicias que siempre ha habido.
 
En la apasionada, la novicia mercedaria, están vivas las mismas ideas, la misma entrega y también las dudas y resistencias de todas las novicias.
 
En la apasionada, la novicia mercedaria, están las mismas alegrías y entusiasmo y también la misma soledad y angustia de las novicias de siempre.
 
En la apasionada, la novicia mercedaria, están las mismas razones para entra a la vida religiosa y también las mismas razones para salir que a lo largo de la historia han argumentado las novicias.
 
En la apasionada, la novicia mercedaria, está el mismo misterio, eso inexplicable, que un día empujó a todas las novicias que han sido a dejar su casa, para ingresar al silencio del convento y entregarse a Dios.
 
2)
 
La apasionada es ella y también no es ella. Linda todo el tiempo, porque así lo quiere, en los límites de la realidad y la ficción.
 
La apasionada, la joven militante de izquierda es ella, pero también es todas las jóvenes que se entregaron, con inmensa ilusión y desinterés, a la lucha por hacer de este un mundo más justo y algo mejor. Ella es también Mélida Amaya Montes (la comandante Ana María), Guadalupe Carlín (la mexicana), Alejandra Bravo (Jana), Virginia Peña (la comandante Susana) y muchas otras que ahora recuerdo y que siempre, cuando lo hago, a pesar del tiempo, me siguen doliendo.
 
A veces Susana se aparece y me platica de Jesús (Toño Cardenal) y Jana me cuenta de lo terrible de su muerte y la de su pequeña compañera socorrista. De nada valió la larga y agitada carrera. Cuando me habla ella no sufre, lo hace con mucha serenidad, pero yo soy el que se aterroriza de lo que me cuenta y sufro y me angustio por ella o será por mí.
 
En la apasionada, la joven militante de la izquierda, están las ilusiones, los ideales, el desinterés y también las frustraciones y el desánimo de las jóvenes militantes de la izquierda de las que ahora parece ya no haber o haber muy pocas. Es una especie en extinción, como también lo son las novicias.
 
En la apasionada, la joven militante de la izquierda, están vivas las mismas jóvenes, la misma entrega y también las dudas y resistencias de todas las jóvenes militantes de la izquierda que en los años sesenta, setenta y ochenta se fueron a la guerrilla o ingresaron a los partidos de izquierda o que entonces parecían de izquierda. Algunos resultaron que no eran guerrillas ni partidos sino oficinas de la Seguridad Federal o de Gobernación.
 
En la apasionada, la joven militante de la izquierda, están las mismas alegrías y entusiasmo y también la misma soledad y angustia de las militantes de izquierda que se parecían entonces mucho, a muchas de las novicias de entonces. Eran los años sesenta y setenta.
 
En la apasionada, la joven militante de la izquierda, están las mismas razones que se esgriman para entrar a la guerrilla o la vida religiosa. El imperativo de cambiar al mundo. En ella también están las mismas razones que las militantes de izquierda se dieron, las que pudieron todavía para dejar la guerrilla o abandonar el partido.
 
En la apasionada, la joven militante de la izquierda, está el mismo misterio que animó a las militantes de la izquierda, al igual que a las novicias, a dejar su casa para ingresar a la vida dura, más imperativo moral que gozo, que implicaba la clandestinidad en la guerrilla y las reuniones sin fin y las tareas, a veces incomprensibles, del partido.
 
3)
 
La apasionada es ella y también no es ella. Linda todo el tiempo, porque así lo quiere, en los límites de la realidad y la ficción.
 
La apasionada, la amorosa amante, es ella, pero también es todas las amorosas amantes que se dieron sin pedir nada a cambio con inmensa entrega, a su pareja que no siempre, que casi nunca, correspondió lo que se le daba. Ella es también Floria Emilia (la de san Agustín), Eloisa (la de Abelardo), Lady Hamilton (la de Nelson), Madame Butterfly (la del oficial naval norteamericano) y también Camile (la de Rodin).
 
En la apasionada, la amorosa amante, están los deseos, los sueños, la entrega total y también la angustia, la desesperación, el deseo no cumplido de las amorosas amantes de todos los tiempos.
 
En la apasionada, la amorosa amante, están vivas las mismas razones, el mismo desinterés y el mismo dejarse ir, sin resistencia alguna al amado - como en el Cantar de los Cantares - y también las dudas, los miedos y resistencias fugases, pero sobre todo la soledad, de todas las amorosas amantes.
 
En la apasionada, la amorosa amante, están el mismo gozo, el mismo placer y la misma intensidad, que los místicos encuentran en la oración, que raya también, por lo menos en momentos, en la locura.
 
En la apasionada, la amorosa amante, están las mismas razones para darse sin reserva y condición al amado y también las mismas razones para poder sobreponerse y sobrevivir al abandono de todas las amorosas amantes.
 
En la apasionada, la amorosa amante, están el mismo misterio de todas las amorosas amantes que se abandonaron, para darse a su amado, aunque no siempre fueran correspondidas.
 
4)
 
La apasionada - la novicia mercedaria. la joven militante de la izquierda, la amorosa amante - es esa realidad que raya en la ficción o esa ficción que raya en la realidad, siempre en el lindero porque así lo quiere, que se hace vida en ese maravilloso personaje, en ese ser humano formidable, en la mujer extraordinaria que es Patricia, la que ella inventa en su ficción y la que ella es en su realidad.
 
Ella es todas y todas son ella, la apasionada, que también es la discípula y pregonera de Jesús. La ficción se hace en ella realidad y la realidad alcanza en ella el nivel de la ficción.
 
Con mi amor incondicional en un día que me hubiera gustado estar junto a ti.
 
Encendida
Patricia Gaxiola
Ed. Océano
México, 2000
pp. 102

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