Back to Top

contacto@nuestrarevista.com.mx

headerfacebook headertwitter
 

Museo Militar en Sudáfrica

Rubén Aguilar Valenzuela

Historia

El Museo Militar en el Castillo Buena Esperanza, Ciudad del Cabo, Sudáfrica, se funda en 1975, y depende del Departamento de Defensa de Sudáfrica y forma parte del sistema de museos gestionados por la Dirección de Museos de las Fuerzas Armadas de Sudáfrica.

Edificio

El museo se ubica en uno de los edificios que da al patio principal del Castillo de Buena Esperanza construido en el siglo XVII por la Dutch East India Company (DEIC), la compañía holandesa que controlaba el comercio de especies entre Asia y Europa. Ante de ser museo fue un Hospital Militar.

Exhibición

Se exponen espadas, rifles, pistolas y lanzas de la época colonial, tanto de la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales como de los ejércitos de los gobiernos de Holanda e Inglaterra. Hay maquetas del castillo. Maniquíes con uniformes. Láminas que dan cuenta de batallas históricas.

Comentario

Los objetos se exponen en una sala rectangular larga. La museografía está rebasada y deteriorada, le urge una renovación. La colección es pobre. Me llamó la atención el uniforme militar de personal de la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales, que tenía su propio ejército.

Displacement, la lucha de los palestinos

Rubén Aguilar Valenzuela

Exposición

Displacement, exposición en el Museo Bo-Kaap, Ciudad del Cabo, Sudáfrica, narra la historia de la apropiación de la tierra y el desplazamiento de los habitantes de Palestina por la política del Estado de Israel. Se da cuenta de la lucha por la autodeterminación y la justicia que desarrollan los palestinos hoy en día, y llama la atención sobre los problemas que experimenta la comunidad palestina en el eterno conflicto entre los dos Estados.

La nuestra es la culminación de los esfuerzos de colaboración de Lynn Abrahams y Annelize Kotze, curadoras de Historia Social, de los Museos Iziko de Sudáfrica, y Mamdouh Froukh, curador, del Museo Yasser Arafat.

Quienes curaron la exportación pretenden honrar el legado de la resistencia contra la opresión y reafirmar el compromiso de Sudáfrica de solidarizarse con todas y todos los que luchan por la libertad, la justicia y la igualdad. Dicen que Nelson Mandela, el padre de nuestra nación, articuló con profunda claridad: "Sabemos muy bien que nuestra libertad está incompleta sin la libertad de los palestinos" (4 de diciembre de 1997).

Y señalan que esta cicatriz indeleble está grabada en el tejido mismo de la memoria nacional sudafricana. La ocupación israelí de Palestina desde 1948 ha llevado al desplazamiento violento y despojo de millones de palestinos, alterando fundamentalmente su patria y su forma de vida. Esta ocupación ha desencadenado extensos abusos contra los derechos humanos, traumas profundos, pérdida de vidas, que también se traducen en el desempleo continuamente creciente, el acceso restringido a la tierra y los servicios esenciales, y la pobreza generalizada de quienes habitan Palestina.

Comentario

La exposición adquiere especial relevancia frente a la guerra genocida que ahora desarrolla el Estado de Israel en contra de los palestinos en Gaza. Las y el responsable de la curaduría quieren subrayar que la lucha de Palestina se hace eco de la dolorosa historia de segregación racial y opresión de Sudáfrica.

Las políticas brutales del apartheid resultaron en la expulsión y el desplazamiento brutales de sus tierras, hogares y comunidades ancestrales de los sudafricanos negros como ahora ocurre con los palestinos en Gaza.

En las paredes del barrio Bo-Kaap hay pintas en solidaridad con los palestinos y de condena a la guerra que genocida que ahora desarrolla el Estado de Israel. Diría, que sin serlo oficialmente, estos se hacen parte de la exposición.

África mía

Rubén Aguilar Valenzuela

En 1985, cuando se estrenó África mía (Estados Unidos, 1985) dirigida por Sydney Pollack, ganó siete Premios Oscar: Mejor película; Mejor director; Mejor guion adaptado; Mejor fotografía; Mejor banda sonora; Mejor dirección de artes y Mejor edición de sonido.

 

El guion se basa en el libro de carácter autobiográfico Memorias de África de la escritora danesa Karen Blixen (Rungsted, 17 de abril de 1885-Rungsted, 7 de septiembre de 1962) publicado en 1937. La historia cuenta que a principios del siglo XX Blixen (Meryl Streep) decide casarse con un primo lejano, el barón Bror Blixen-Finecke (Klaus Maria Brandauer) e irse a vivir a Kenia, entonces una de colonia del Imperio británico.

 

Los dos deciden poner en operación una finca dedicada a la producción y el procesamiento del café, la The Karen Coffee Company. Este matrimonio de conveniencia seis años después se rompe, debido al carácter mujeriego de este y a que en los hechos no hay amor entre la pareja. Él la contagia de sífilis que había contraído antes de casarse.

 

Ella se queda con la finca y en la medida que pasa el tiempo disfruta de su trabajo y de su estancia en África. Establece una buena relación con los pobladores del grupo originario que trabajan con ella. Les facilita que ellos y sus hijos vayan a la escuela.

 

En ese tiempo conoce a un cazador británico, Denys Finch Hatton (Robert Redford), con quien establece una relación amorosa. Esta no es fácil, él no concibe la vida sin su independencia y ella precisa de un compañero permanente y comprometido.

 

Un incendio destruye la plantación al mismo tiempo que los precios del café caen. Karen se arruina y vende la finca. En 1931, antes de regresar a la casa familiar en Dinamarca, Denys tiene un accidente en su avioneta y muere. Lo entierran en las colinas de Ngong.

 

Blixen siempre quiso regresar a África, pero ya nunca volvió. Su nostalgia por la tierra africana se refleja en una carta a una vecina ​de su antigua propiedad: "Saluda de mi parte a todos los que aún se acuerden de mí, también al paisaje que tienes alrededor, al bosque detrás de la casa donde vivían los N`derobo, y a los viejos árboles retorcidos y llenos de flores blancas de la sabana. También, si vieras a alguno de aquellos animales que en mis años aún podíamos encontrar allá arriba, y que siempre he pensado que eran los auténticos dueños de aquellas tierras".

 

La historia que se narra en la película está muy bien construida por Pollock. La fotografía de David Watkin es muy buena y también lo son las actuaciones de Meryl Streep y Robert Redford. Además de los Oscar, la película ganó los Premio BAFTA de 1985 como Mejor película, Mejor guion adaptado; Mejor fotografía, Mejor banda sonora y Mejor actor de reparto para Klaus Maria Brandauer. Y se hizo de otros muchos premios.

 

En 1986 vi por primera vez la película, y la he vuelto a ver estos días, después del regreso de un viaje por África, donde estuvimos en la finca y en la casa donde vivió Karen Blixen, hoy un museo cerca de Nairobi, Kenya. La película no ha envejecido y sigue siendo una historia muy bien contada y con magníficas actuaciones. 

 

África mía

Título original: Out of Africa

Producción: Estados Unidos, 1985  

Dirección: Sydney Pollack

Guion: Kurt Luedtke en base al libro de Karen Blixen 

Fotografía: David Watkin

Música: John Barry

Con: Meryl Streep, Robert Redford, Klaus Maria Brandauer (...)

 

Recuperar el control del territorio

Rubén Aguilar Valenzuela

Antes de la presidencia de López Obrador (2018-2024) los grupos del crimen organizado habían ocupado espacios del territorio nacional en algunos estados como consta, para poner algunos ejemplos, en Sinaloa, Michoacán y Guerrero.

A su llegada al poder, con la estrategia de seguridad en base a dos grandes pilares: Abrazos y no balazos y no uso de la fuerza pública porque con ella se genera más violencia, permitió que estos grupos ampliaran el espacio de su control territorial.

Esta estrategia, que puede interpretarse como parte de la negociación del gobierno anterior con los grupos del crimen organizado, trajo como consecuencia que hoy día estos controlen un tercio del territorio nacional.

A esa cifra han llegado los estudiosos del tema, nacionales y extranjeros, y también las agencias de inteligencia de los Estados Unidos y el Comando Sur del Ejército de ese país. Hay quienes sostienen que puede ser todavía mayor el espacio de control territorial.

La Iglesia católica, la organización con mayor presencia cotidiana en la profundidad del territorio nacional, en diversas ocasiones, a través de los obispos de ciertas diócesis, han denunciado que los grupos criminales tienen bajo su control amplios territorios de los estados.

Ahora de manera cotidiana es evidente, que en ciertas regiones del país, la fuerza de los grupos criminales se ve como mejor organizada, capacidad de reacción y con mayor poder de fuego que las fuerzas de las policías estatales y también que las Fuerzas Federales.

Altos mandos del Ejército me han dicho que bajo ninguna circunstancia los grupos criminales van a entregar el territorio que han conquistado y el que les concedió el gobierno anterior. Nunca nadie cede el territorio que gobierna y tiene bajo su control, que es el caso.

Y que la única posibilidad de recuperar el territorio, para que una vez más pase al real control del Estado Mexicano requiere de una acción de fuerza, que hay que llamarla por su nombre y es la guerra en contra de estos grupos.

Una guerra que tiene dos grandes frentes: Cerrar todas las fuentes de financiamiento, estado por estado, y entrar en combate, para desalojarlos de los territorios hoy en su poder.

En el país hay un ejemplo concreto de cómo esta estrategia, con otros elementos relacionados con la economía, la educación y la cultura, se operó con éxito en el estado de Coahuila cuando fue gobernador Rubén Moreira Valdez (2011-2017). De esa experiencia se da cuenta en Jaque Mate al crimen organizado. Coahuila: una estrategia multidimensional, para la paz (Editorial Planeta).

Después de ocho meses de la gestión de la presidenta Sheinbaum Pardo, su gobierno no ha dado a conocer si hay la voluntad política de recuperar el control del territorio. En su plan de seguridad no existe este capítulo, que debe ser el central. Si ella no asume la necesidad de la solución de fuerza, de la guerra, un tercio del país, tal vez más, seguirá en manos de los grupos criminales.

Edipo Rey de Sófocles

Rubén Aguilar Valenzuela

 

Sófocles (496 a.C - 406 a.C.) estrenó Edipo Rey en 429 a.C. Los especialistas sostienen que la obra fue escrita antes de 430 a.C. De las tres obras sobre temas tebanos en los que trabajó este trágico griego, esta fue la segunda en escribirse, la primera Edipo en Colono y luego Antígona.

 

El origen de esta tragedia está en la maldición que pesa sobre Layo por violar las sagradas leyes de la hospitalidad. En su juventud fue el invitado de Pélope, el rey de Elis, y se convirtió en tutor de Crisipo, el hijo menor del rey, en una carrera de carros. Layo sedujo, raptó y violó a Crisipo, quien se suicidó por vergüenza. Esta muerte lanzó una sombra sobre Layo y todos sus descendientes.

 

Cuando nace su hijo, el rey consulta un oráculo para saber su destino. Este le revela que "está condenado a perecer a manos de su propio hijo". Después de su nacimiento le amarra los pies, y ordena a Yocasta que lo mate. Ella incapaz de hacerlo ordena a un criado que lo haga. Este expone al bebé en lo alto de una montaña, donde lo encuentra y rescata un pastor. Al niño lo llama Edipo, "pies hinchados". El pastor lleva al niño a Corinto, y se lo entrega al rey Pólibo, que no tiene hijos, quien lo cría como propio.

 

Al crecer, Edipo escucha un rumor de que no es realmente el hijo de Pólibo y su esposa, Mérope. Le pide al oráculo de Delfos que le diga quienes son sus verdaderos padres. El oráculo le responde que está destinado a matar a su padre y casarse con su madre. Aterrorizado por evitar este destino, Edipo, quien asume que Pólibo y Mérope son sus verdaderos padres, deja, entonces Corinto, para que no se realice la profecía, y se va a Tebas.

 

En el camino a Tebas, se encuentra con Layo y los dos disputan sobre qué carro tiene derecho de paso. El rey tebano se mueve para golpear al insolente joven con su cetro, pero Edipo, sin ser consciente de que Layo es su padre, arroja al viejo de su carro y lo mata. Así, Edipo asesina a su padre y se cumple la profecía que el rey había intentado eludir matando a Edipo al nacer.

 

Antes de llegar a Tebas, Edipo se encuentra con la Esfinge, bestia con la cabeza y el pecho de una mujer, el cuerpo de una leona, y las alas de un águila. La Esfinge fue enviada a la carretera que se acerca a Tebas como castigo de los dioses, y va a estrangular a cualquier viajero que no pueda resolver un acertijo: "¿Qué criatura es la que camina a cuatro patas por la mañana, dos piernas a mediodía y tres por la tarde?".

 

Edipo acierta a decir que es "el hombre", quien se arrastra a cuatro patas de bebé, camina erguido en la madurez y se apoya en un bastón en la ancianidad. Vencida por el príncipe, la Esfinge se arroja desde un acantilado, poniendo así fin a la maldición. La recompensa de Edipo por liberar a Tebas de la Esfinge es el reino, y la mano de la reina viuda, Yocasta. Así, la otra parte de la profecía se cumple.

 

Edipo, ahora rey de Tebas, cuando vive el momento de su mayor esplendor, la ciudad es asolada por la peste, y Edipo manda a su cuñado Creonte a consultar el oráculo de Delfos. A su regreso le cuenta que según este, la peste es resultado de una contaminación religiosa, puesto que el asesino del rey Layo, no ha sido atrapado: su sangre derramada amenaza con dar muerte a todos los habitantes de la ciudad hasta que el asesino sea ejecutado o exiliado.

 

El rey inicia una investigación sobre la muerte del rey Layo. Creonte le aconseja que consulte al adivino ciego Tirisias, para que ayude a esclarecer los hechos. Este le dice que conoce la respuesta, pero se niega a hablar y le recomienda que deje de buscar. Edipo se molesta, y entre los dos se da un enfrentamiento y acusa a Tirisias de ser cómplice del asesinato de Layo. Enojado, entonces, se marcha, murmurando que cuando se descubra al asesino será un ciudadano nativo de Tebas, hermano y padre de sus propios hijos, e hijo y esposo de su propia madre.

 

En la búsqueda de la verdad esta se impone y Edipo descubre que ha matado a Layo, su padre, y Yocasta, ahora su esposa, es su madre. Esta al saber lo que ha pasado se suicida y Edipo, horrorizado por el parricidio y el incesto, se ciega a sí mismo. Pide a su cuñado Creonte que le deje partir al destierro y se quede con sus dos hijas, ya que sus dos hijos son hombres y sabrán cómo actuar.

 

Todo lo realizado por Layo, Yocasta y Edipo para evitar el cumplimiento de la profecía fracasa y esta se cumple como estaba señalado. No pueden ir contra el destino trazado por los dioses. En la obra de Sófocles, los seres humanos no pueden evadir el destino que les toca vivir. Este se impone y no les queda más que someterse. El esfuerzo desesperado de escapar del destino no hace otras cosas que cumplirlo. No hay escapatoria posible.

 

Aristóteles (384 a.C. – 322 a.C.) de esta tragedia dijo que era la mejor que se había escrito, que cumplía con todas las formas en que estas se deberían de construir y redactar. La primera vez que leí Edipo Rey de Sófocles fue en 1968, tenía 21 años. Siempre que la leo me impresiona y conmueve. Es un gran texto. Después de 2400 años del estreno de la obra sigue vigente.

 

Edipo Rey

Las siete tragedias

Sófocles

Editorial Porrúa

México, 1962


Versión original: La obra se escribió originalmente en francés, la traducción al español es de A.de Miguel Miguel.

Página 32 de 212