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El presidente, la sociedad y el COVID-19

Rubén Aguilar Valenzuela  
El gobierno carece de credibilidad en la información que proporciona sobre el COVID-19. El 53.5 % piensa que existen más enfermos de los que reconoce el gobierno y solo el 26.4 % dice que el número es correcto (Consulta Mitofsky, 25.03.20)

De acuerdo a una encuesta de Reforma (24.03.20) el 42 % si le cree al presidente cuando habla del COVID-19, pero el 41 % no le cree. Sobre el tema la población está dividida en partes iguales. El presidente debería, para el caso, tener niveles de credibilidad superiores al 80 %.

La mayoría, el 46 %, piensa que el gobierno no habla con la verdad en el caso del COVID-19 contra el 39 % que considera sí lo hace. El 46 % asegura que el gobierno ha actuado a tiempo contra el 44 % que dice no lo ha hecho.

Para el 51 % de la población el gobierno no está tomando las medidas necesarias, para hacer frente a la crisis frente al 41 % que dice sí lo está haciendo.

El 81 % de la población piensa que el presidente debe de suspender todos sus eventos públicos y sólo el 11 % que los debe continuar. El mandatario actúa en contra de lo que estima la gran mayoría de la población.

Y por lo mismo si el presidente se infectara, el 55.1 % de la ciudadanía dice que sería por no atender a las recomendaciones, para enfrentar la pandemia y 20.9 % por mala suerte como le puede pasar a cualquiera, de acuerdo a Consulta Mitofsky.

El 56 % de la ciudadanía considera que el sistema de salud no está preparado para enfrentar la crisis contra el 39 % que dice sí lo está, según Reforma.

A un alto porcentaje de la población, el 79 %, le preocupa que a él o su familia puedan contagiarse con el COVID-19 contra el 20 % que no le preocupa. El 62 % no ve posibilidades de contagio y el 29 % sí.

El 62 % de la población ha modificado su vida cotidiana a raíz de la pandemia. El 71 % ha dejado de saludar de beso, el 66 % ya no saluda de mano, el 58 % ya no va a restaurantes y bares y el 48 % ha cancelado su asistencia a eventos.
 
Para el 46 % de la población el mayor impacto de la pandemia a nivel mundial será una crisis económica, para el 22 % el número de miles de muertos y para el 26 % ambos casos.

El 91 % de la ciudadanía considera que la crisis del COVID-19 va a afectar su economía familiar en la encuesta de Reforma y el 52.1 % que la afectación será mucha, según Consulta Mitofsky.

La mayoría de la población, el 56 %, no sigue las conferencias de prensa del gobierno sobre el tema y 44 % sí lo hace. A principios del mes no lo hacía el 73 %. Han aumentado las personas que sí les ponen atención.

Estas dos encuestas registran la visión de la ciudadanía al final del mes de marzo. Es altamente probable que en los próximos días se modifique lo que la sociedad piensa. El gobierno debería estar muy atento a lo que considera la ciudadanía y hacer caso a lo que esta plantea.  
 

La avaricia por el oro

Rubén Aguilar Valenzuela 
El director español Agustín Díaz Yanes filma Oro (España, 2017) a partir de un breve relato inédito de Arturo Pérez Reverte. Los dos ya habían trabajado juntos en la película Alatriste (España, 2006) cuando el director lleva al cine al personaje creado por el novelista que se mueve en la España del siglo XVII.
 
En esta ocasión la historia se sitúa en el siglo XVI en América. Un grupo de conquistadores va a la búsqueda, dentro de la selva, de una ciudad que dice la leyenda está construida toda de oro.

Los expedicionarios son hombres, pero en el grupo hay dos mujeres. La esposa de quien hace cabeza y la compañía de ésta. Las escenas de la selva están filmadas en Panamá.

A lo largo de la ruta los integrantes del grupo se enfrentan a los ataques de las comunidades indígenas, a la selva y los animales que la pueblan, pero sobre todo a la violencia entre ellos mismos. Se matan, sin más, por distintas y triviales razones.

Los 40 integrantes de la expedición salen del imaginario Puerto Cristo para adentrarse a la selva a las órdenes de Gonzalo de Baztán (José Manuel Cervino). El viaje dura 72 días y al final solo quedan dos con vida. Ellos pueden constatar que la leyenda es solo leyenda. No hay la tal ciudad.

El relato de Pérez Reverte es una ficción inspirada en textos del siglo XVI escritos por los conquistadores. En la película el licenciado Ulzama (Andrés Gertrudix) es el encargado de escribir el diario de la expedición, mismo que da lugar a contar la historia.

La avaricia por el oro guía el comportamiento de todos los integrantes del grupo. Por él están dispuestos a morir y matar. El realismo que le imprime el director sobrepasa la propia realidad. El sudor, la sangre y la muerte son los y protagonista de la película.
 
Lo mejor es la fotografía que está bien cuidada y los paisajes naturales que registra la cámara. La narración es plana y le falta estructura dramática y profundizar en la caracterización de los personajes. Los actores sobreactúan. La película no me dijo nada y no me gustó.
 
Oro
Título original: Oro
Producción: España, 2017

Dirección: Agustín Díaz Yanes
Guion: Agustín Díaz Yanes de una historia de Arturo Pérez Revert.
Fotografía: Paco Femenía
Música: Javier Limón
Actuación: Raúl Arévalo, Óscar Jaenada, José Coronado, Bárbara Lennie, Juan José Ballesta, Antonio Dechent, José Manuel Cervino y Amaruk Kayshapanta.

La renta básica y el COVID-19

Rubén Aguilar Valenzuela 
Milton Friedman en Capitalismo y libertad (1962) propuso un impuesto negativo que se parece mucho a lo que hoy se ha dado en llamar renta básica universal.

En el texto proponía que el gobierno otorgara un recurso a todos los ciudadanos de Estados Unidos que no hubieran obtenido un ingreso anual de 10,000 dólares, para que lo pudieran completar.

El presidente Richard Nixon consideró la posibilidad de implementar esta idea de Friedman en 1969, pero al final no lo hizo.

Ahora quienes proponen esta idea son políticos y economistas que se dicen de izquierda y liberales que ven en este mecanismo una manera de remplazar las distintas ayudas sociales.

Éstas suelen ser utilizadas con claras intenciones de proselitismo político por los distintos gobiernos. Esto hoy es muy evidente en la administración del presidente López Obrador.

Los últimos tres premios Nobel de Economía se han ocupado del tema y la discusión sobre la conveniencia o no de esta propuesta se hará cada vez más intenso.

En este momento a nivel mundial hay cuatro proyectos piloto: uno en comunidades rurales de Kenia, otro en la ciudad de Stockton, Estados Unidos, uno más en Maricá, Brasil y el último en una ciudad de Alemania.

La crisis económica que a nivel mundial se ha abierto con el COVID-19 plantea la pertinencia de que los países contarán con la renta universal como un derecho ciudadano.

Si hoy en México se tuviera este instrumento de política social y económica bien distinta sería la manera en que los sectores más amplios de la población enfrentarían la crisis.

Una vez que pase la pandemia el tema de la renta universal debería ser discutido con seriedad a nivel mundial y de manera particular en el caso de México. (Con información de Luis Doncel, El País, 24.11.19)

La comunicación del gobierno ante el COVID-19

Rubén Aguilar Valenzuela

Al problema objetivo de la pandemia COVID-19 se añade la equívoca y contradictoria política de comunicación del gobierno, para enfrentar la crisis. De entrada, ubico siete grandes errores:

Dos conferencias, para hablar del mismo tema. La de las 19.00 y la mañanera del presidente. El vocero oficial del tema, el subsecretario de salud, encabeza la de la tarde, pero también está presente, con frecuencia, en la de la mañana. En la primera actúa como técnico y en la segunda como político. El mismo se contradice y sabotea. Y el presidente siempre mal informa sobre el tema y sabotea la comunicación oficial y sus orientaciones.
El esfuerzo constante del discurso del presidente y de los funcionarios del sector salud, por minimizar la gravedad del COVID-19 y de los efectos que pueda tener. Esto provoca entre los especialistas, los medios de comunicación y la sociedad, dudas y sospechas. La idea que comunica del gobierno no es la de tranquilidad sino de que algo esconde y transmite, lo quiera o no, la sensación de que las cosas son peores a lo que dice.
El mensaje vacío del presidente de que el país está preparado, para resolver el problema de salud y el económico. Frente a los datos objetivos los discursos del presidente suenan demagógicos y de vulgar propaganda política que son ajenos a la realidad y a la visión que tienen los especialistas, los medios de comunicación y lo que la sociedad percibe.
Los mensajes tímidos y confusos de las autoridades, nunca una definición contundente, sobre la etapa en la que se está y lo que debe hacerse. Esta ambigüedad sistemática provoca desconfianza y desconcierto entre los especialistas, los medios de comunicación y lo que la sociedad percibe. Los gobiernos de los estados y la sociedad han decidido tomar medida por su cuenta al margen de lo que diga el gobierno.
La idea instalada en el imaginario público, no son buenos argumentos, de que los otros países en todo el mundo se toman medidas que las autoridades mexicanas se niegan a implementar. Entre otros temas está el número de pruebas, para detectar el COVID-19, el cierre de fronteras, la suspensión de vuelos y los cercos sanitarios. El gobierno no ha sabido contrarrestar esta visión.
La actitud del presidente quien con sus acciones y discursos sabotea las normas de sanidad que su propio gobierno ha establecido. Por la vía de los hechos dice que éstas valen, para los otros sectores de la vida nacional, pero no para él. Al parecer el mensaje mesiánico que quiere transmitir es que él está por encima de esta contingencia y es invulnerable.
Las recomendaciones del presidente. No invita a la población a cumplir con las normas de salud y ser especialmente cuidadoso sino en una posición obscurantista y contraria a la ciencia promueve se confíe en la magia y en el uso de amuletos protectores.

Las semanas pasan y no se ve que de parte del presidente y de los funcionarios exista una autocrítica a la manera como se comunican, para hacer las modificaciones correspondientes. Todo señala, piensan que su comunicación está bien y es exitosa, a pesar de sus resultados, y todos los días de manera reiterada cometen los mismos errores.

Una introducción a la obra de Michel de Certau

Rubén Aguilar Valenzuela 
El doctor Alfonso Mendiola, profesor e investigador del Departamento de Historia de la Universidad Iberoamericana (Campus Santa Fe), escribe Michel de Certau: Epistemología, erótica y duelo (Ediciones Navarra, 2014).

El trabajo de Mendiola es una introducción, muy bien elaborada y documentada del pensamiento y la obra, que es muy amplia y diversa, del jesuita francés Michel de Certau (1925-1986).

Desde hace años, el departamento de historia de la Ibero se ha dedicado a traducir y publicar al español la obra de este intelectual francés y también algunos de sus integrantes han trabajado en torno a su pensamiento.

El sugerente prólogo es del historiador francés Pierre Antoine Fabre quien dice que el libro de Mendiola, en relación a De Certau como jesuita, "puede comprenderse como una tentativa de orientación en una trayectoria en el espacio. De los efectos de la renuncia al lugar teológico y la paradoja de esta renuncia, que ayuda a pensar otra paradoja, la de la presencia libre de Michel de Certau a la institución que elige y que seguirá siendo su "lugar" toda su vida".

La obra se estructura en cinco capítulos. Los tres primeros, dice Mendiola, estudian la formación del jesuita desde 1943 a 1970. "estos capítulos tratan de mostrar la riqueza y multiplicidad de saberes que este jesuita estudió. Por un lado, se centran en su producción infinita de ensayos para revistas de todo tipo. Michel fue un escritor de artículo más que de libros".

Y añade que, "después de su formación universitaria en varias disciplinas, nos encontramos con un personaje que tiene una avidez por leer saberes en los cuales no se formó. Bastará con decir algunos: antropología, lingüística, sociología, filosofía analítica, etc. Vuelvo a resaltar el hecho de que todas las disciplinas que manejaba lo hacían con un inmenso rigor y conocimiento".

Los dos últimos capítulos se concentran en las tres obras más importantes y más debatidas: La escritura de la historia (1975), La invención de lo cotidiano (1980) y La fábula mística (1983). El análisis de esos textos "se hace refiriéndolo a otros ensayos de la misma época. Considero que estas obras (...) muestran la culminación de un modo de pensar", asegura Mendiola.

Ese modo de pensar continúa Mendiola, "se mueve entre lo factual y su construcción conceptual. Estamos ante un historiador que siempre trabaja con conceptos, nunca veremos en él que los hechos hablan. Pare él, los hechos son construcciones que se hacen a través de una articulación entre documentos y modelos teóricos".

La obra de este jesuita francés se puede estudiar desde muy diversos ángulos (teología, mística, filosofía, antropología, psicoanálisis...), pero Mendiola elige de manera especial, sin ignorar las otras vertientes, la de la historia y la del oficio del historiador.

El autor estructura el pensamiento de Michel de Certau en función de cuatro contextos sociales:

- El primero surge con la publicación, en 1950, de la encíclica Humanis Generis por Pío XII. El jesuita ve el miedo que tiene la Iglesia al "relativismo moderno". En respuesta decide utilizar el lenguaje de la ciencia, para comunicarse con los laicos. Es el momento que abandona el lenguaje teológico que le es propio.

- El segundo se genera con el Concilio Vaticano II (1962-1965). El jesuita vive con ilusión la apertura de la Iglesia al mundo contemporáneo. Ésta se termina cuando la Orden le pide deje la dirección de la revista Christus. El proyecto renovador de la Iglesia dura pocos años.

- El tercero está marcado por el movimiento estudiantil de mayo de 1968 en Francia. El jesuita se sumerge en los acontecimientos de la época. Este hecho, que tiene repercusión mundial, es el espacio de ruptura del pensador que ahora se convierte en un intelectual laico. Es cuando publica su primer gran éxito, La posesión de Laoudun (1970).

- El cuarto corresponde a 1980. Es cuando publica La invención de lo cotidiano (1980) y La fábula mística (1983).  Es el trabajo de más de 20 años. Son la expresión acabada de su pensamiento. En la culminación de su madurez intelectual que se ve truncada con la muerte cuando solo tiene 61 años.

La obra de Mendiola es un aporte al estudio del pensamiento y la obra del jesuita e intelectual francés Michel de Certau. Es una guía, para que el lector se adentre al extraordinario mundo intelectual de este historiador, pero también filósofo, antropólogo y teólogo. Ese precisamente es el propósito del texto.

Michel de Certau
Epistemología, erótica y duelo

Alfonso Mendiola
Ediciones Navarra
México, 2014
pp. 173

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