Back to Top

contacto@nuestrarevista.com.mx

headerfacebook headertwitter
 

Jornada Laboral

Héctor A. Gil Müller

La disminución de la jornada laboral ha sido presentada por el Gobierno Federal poniendo un rumbo más claro a uno de los compromisos de campaña y advirtiendo una de las mayores modificaciones en materia laboral desde 1917. Ya se ha modificado la gestión sindical, los topes del salario mínimo se han aumentado, diversas prestaciones se han modificado y ahora los números máximos de trabajo se van a modificar bajo un esquema presentado por la presidenta Sheinbaum y el secretario del trabajo Marath Bolaños López. Nadie dudó de la factibilidad de la reforma, ya sabemos que después de la reforma judicial todo es posible.

La iniciativa ha sido enviada al Senado de la Unión para realizar las modificaciones necesarias que entraran en vigor desde mayo del 2026 y preparar el camino para que desde enero del 2027 se reduzca la jornada máxima permitida a 46 horas, y así cada año disminuir dos horas hasta llegar al 2030 con 40 horas por semana. También impacta en el manejo que la ley da a las horas extraordinarias, poniendo un tope máximo de 12 horas por semana.  La medida, según explica el boletín oficial, beneficiará a 13.4 millones de trabajadores en el país.

El número de horas no es extraño y es común en el mundo. El promedio de horas por semana trabajadas en los países miembros de la OIT es de 43.9 horas. Países asiáticos mantienen una jornada superior a las 50 horas por semana y países europeos reducen la jornada a 35 horas por semana. La tendencia de 40 horas es adoptada por muchos países, siendo una opción viable para construir modelos de fuerza de trabajo que cubra la totalidad de la semana calendario.  

En marzo de 2018, Corea del Sur aprobó una ley que permitió la reducción de la jornada semanal máxima de 68 horas a 52. En Japón “karoshi” es un término que existe para identificar la muerte por exceso de trabajo. Japón alcanzó un número histórico durante 2024 de 1,304 casos de muertes relacionadas con el exceso de trabajo o la presión del mismo, 196 más que el año inmediato anterior según cifras del ministerio de salud y bienestar japonés. Sin embargo, la cifra puede ser mucho mayor si se toma en cuenta que la cantidad de suicidios registrados durante ese año es superior a 20 mil, tres veces más que el número en México.

Tener jornadas más largas de trabajo no implica necesariamente una mayor productividad. Ocurre lo mismo en sentido inverso, menos tiempo de trabajo tampoco implica una mayor eficiencia. La captura del tiempo no significa la gestión de este. La paremiología, ciencia que estudia los dichos, ya lo había descrito: “No por mucho madrugar amanece mas temprano”, el tiempo para ser eficiente debe ser gestionado de manera tal, con un enfoque en la calidad y no solamente en la cantidad, que permita salvaguardar lo vital y gestionar lo actual. Este concepto de la productividad llena los discursos en relación con los beneficios de esta reducción para el sector empresarial. Sin embargo, diversos sectores resentirán la medida con lo que seguramente será una disminución de sus operaciones. La pequeña empresa, mayoría de empleadores del país seguramente no abrirá diversos turnos, sino reducirá el actual. El mercado habrá de hacer el resto.

Lo que el viento a Juarez

Héctor A. Gil Müller

La frase: “le hizo lo que el viento a Juárez” es de origen incierto. Tres cosas sabemos en verdad del dicho; que es aplicable al Benemérito de las Américas, Benito Pablo Juárez García quien enfrentó en su gobierno la lucha contra otro presidente nacional, contra un emperador y contra los aciagos tiempos que el país atravesaba. También sabemos que se refiere al viento que todo lo mueve, que sin ensoberbecerse es capaz de tallar las más altas montañas, de tumbar los mas viejos árboles y de alzarse a cualquier altura, el viento que impulsa, detiene y alienta. Finalmente sabemos que la usamos para referirnos a situaciones que, debiendo hacer mella, no hacen nada.

Homero, el poeta, escribió; “He construido algo mas alto que las regias montañas y más duro que el frio metal, cuando muera no lo haré del todo”, a nosotros nos quedó en el refranero; “le hizo lo que el viento a Juárez”. En muchas otras veces hemos marcado nuestra clara posición y hemos traducido la idea a nuestro hablar. Por ejemplo, en Salamanca, una de las más antiguas universidades, escribieron en el dintel de su puerta: “Quod natura non dat, Salamantica non praestat” refiriendose que la dádiva que por la naturaleza fue negada, ninguna universidad, por más prestigiada que sea, será capaz de otorgarla. Ese adagio da la bienvenida a jóvenes y profesores que durante siglos han pasado por las puertas universitarias buscando cambiarse a sí mismos y cambiar al mundo. Nosotros ya lo sabiamos también pero decimos: “el que nace barrigón, ni aunque lo fajen de chiquito”

El viento mueve, pero hay cosas que el viento les hace los mandados. Como el caso del dicho de Juárez. Hay quienes refieren el origen del comentado adagio al mural de Chapultepec de Antonio González Orozco, en el que plasma al Benemérito sosteniendo una bandera ondeando en medio de la justa de México contra la intervención francesa, el peinado de Juárez se mantiene intacto. Otros ligan al dicho con la estatua de Juarez en el Cerro de las Campanas en Queretaro que con sus más de 13 metros de altura ha estado expuesto a fuertes vientos sin sufrir daño alguno.

Así, como Juárez y el viento ha estado la aprobación presidencial de Claudia Sheinbaum, que ha sorteado las protestas en su gobierno, críticas y situaciones internas y externas. Aunque las encuestas son diversas según el método de recolección y la zona geográfica todas coinciden en una marcada aprobación que destaca sobre la desaprobación de su mandato. A nivel mundial la mayoría de los estudios estadísticos la ubican en los primeros diez peldaños de la aprobación a líderes mundiales; junto con Bukele, Putin y Narendra Modi el primer ministro de la India. La figura presidencial ha sido la única carta de gestión que puede usar MORENA, ningun otro ejemplo exitoso se ha podido levantar, ni en estados, ciudades o curules legislativos.

Sin embargo, es notorio que el desgaste ha estado, la crítica comienza a calar esperando algo más que una esperanza, el viento pega. El benemérito murió a causa de una angina de pecho porque el oxigeno no fue capaz de suministrarse en el torrente sanguineo, quiza el viento cansado de su lucha se fue.

La protesta de la generación Z

Héctor A. Gil Müller

Un antiguo fantasma pasea por las calles del país, la protesta relacionada a una generación se vuelve un escenario antes visto. Ya en 1968 los jóvenes habían emprendido una protesta que modificó en mucho la manera de entender al gobierno tras la perpetración del funesto 2 de octubre. La institución se resquebrajó ante el individuo y la protesta triunfó aunque requirío del tiempo. Hoy se alerta de una manifestación por la “generación Z” un movimiento internacional que se asocia a la generación actual entre los 13 y 28 años. El nombre, a nivel mundial, ha ganado especial relevancia como en su momento fue la juventud revolucionaria en los 60’s. Lamentablemente la definición generacional es amplia, hace alusión a lo que siguió de la generación “X”, generación que equivocadamente se asocia a la letra (de ahí la generación Y y Z) pero que representa la palabra griega “equis” o igual. La generación equis es una generación caracterizada por percibir todo como igual. Una generación adormilada que obvió la libertad, descuidó la democracia, erró las decisiones distrayendo el futuro y centrándose en un presente. Esa generación modificó, manteniendo la placidez del hoy, las pensiones a recibir en el mañana.

Posterior a la generación equis, los millenials actuan diferente, un enfoque temporal en “siempre” contrasta con el “hoy” de la generación previa. Una percepción de los “otros” sobre el “yo” previo. Y de ahí se han ido construyendo las generaciones afrontando sus retos, desafios y usando las herramientas que de alguna u otra manera la propia cultura ha entregado. Las protestas de la generación z llegan a México y se han anunciado para el 15 de noviembre. La Presidenta Sheinbaum ha mandado instalar barreras para evitar la confrontación y el daño a bienes históricos, entre ellos al Palacio Nacional. Ha asociado la protesta con figuras políticas que, según su dicho, pretenden sacar partido del caos.

El país es un caldo de cultivo, motivos hay muchos si se incorpora la creciente oleada de inseguridad, las complicaciones económicas y otros temas que no han podido resolverse. En medio de ello, agregar un grupo etario como singular afectado resulta la receta explosiva. El bono popular que cuenta el régimen de la 4T es precisamente etario, una generación ha recibido importantes beneficios económicos mediante las becas y pensiones, en espejo debe ser preocupante que un grupo etario proteste.

Si el movimiento es usado con otros con fines ajenos a los que lo hicieron constituirse, el riesgo debe ser percibido como menor, pero si la protesta es genuina, si es una generación la que se levanta y que no cuenta más que con el impulso de su experiencia y la ambición de su expectativa es de poner atención. A 57 años de los movimientos internacionales del 68 que implicaron crisis sociales y culturales en diversos paises, ¿puede ser esto la antesala de una nueva oleada?, es dificil saberlo aun. Las instituciones se resquebrajan, porque exigen abandonar al individuo, el individuo se fortalece porque exige cambiar a la institución, en ese péndulo estamos, algunos de los “equis” como expectadores y no creadores, pero el péndulo se mueve. El futuro se construye desde los presentes que se deciden, estemos pendientes.

Un buen deber

Héctor A. Gil Müller

Entendemos que el hombre es capaz de hacer las más terribles atrocidades, la capacidad para la maldad parece no tener ningún límite, la historia es una compilación de ello, dependiendo como se cuente narra siempre los más graves dolores de la sociedad que han sido causados por la misma sociedad. “El hombre es el lobo del hombre” afirmó Hobbes y no solo describe a un simple lobo, tampoco aquel salvaje lobo que entró en razón con el hermano Agustín, sino al más feroz y voraz. Los ejemplos abundan y parece la consecuencia de ellos la costumbre del anterior. Hay elementos que agravan el dolor, y calan más hondo que la gravedad del asunto y no está con la crueldad sino con el dolor que proviene por aquel que debiendo hacer algo no lo hace.

El incumplimiento del oficio es la dolorosa evidencia de la crisis. El peso que debe orientar la vertical que nos mantiene está en que cuidemos el propio deber. Maldita es la sociedad en la que el cuidador no cuidar, el gobernante no gobierna, el maestro no enseña o el médico no cura. A esa sociedad solo le queda el pasado, no tendrá ninguna expectativa. En temas de seguridad pública, el dolor es por quien debiendo cuidar no lo hace. La traición le quita cualquier significado.

La función pública descansa en ese honor, la esperanza del deber que se cumple. Eso es el buen deber. La satisfacción del deber cumplido empieza con la dignidad, ser digno es cumplir y hasta cierto punto convertir el deber en querer. No puede haber desarrollo en el caos del incumplimiento.

Las protestas que se levantaron por la situación de violencia en México han sido disipadas por un cierto viento de conformismo. El gabinete de seguridad Federal ha presentado sus avances para esclarecer el homicidio de Carlos Manzo, alcalde de Uruapan, y que ha servido como estandarte de una sensible y amplia protesta que aunque manifiesta parece no calar tanto aún. En días previos se presentó un nuevo detenido como autor intelectual y que se suma a los tres identificados participantes que se han encontrado asesinados, el primero, como autor material que fue abatido por las escoltas del alcalde y otros dos encontrados en una carretera de Michoacán. Hasta ahora todos han sido relacionados con un cartel criminal.  

Desde la presidencia de la República se realizó el anuncio de una fuerte inversión para combatir la situación de inseguridad bajo n llamado plan de paz contra el crimen y la situación que atraviesa Michoacán. El estado que ahora parece superar la preocupación que hace unos meses causaba Sinaloa. El plan concibe una mayor presencia miliar, diversas acciones en materia de atracción económica y algunas otras para la reconstrucción social que se mencionan como elementos de ese plan nacional para recuperar a Michoacán. La exigencia sigue, lo importante es el deber cumplido. La confianza es un ambiente que se construye muy lentamente y se destruye con rapidez. Todo plan debe incluir la dignificación de los participantes, la brecha entre el ciudadano y el gobierno en cualquier materia hace perder la expectativa. No se trata de decir que hacer, sino de hacerlo y aproximar el gobierno que desde su lejanía se percibe frio e insensible. El deber cumplido debe ser una frase para empezar el día y no un recuerdo o buen deseo.

Acoso

Héctor A. Gil Müller

Mientras caminaba en la ciudad de México, en agenda oficial, un sujeto aparentemente alcoholizado se acercó a la presidenta Claudia Sheinbaum y pretendió besarla por la espalda y tocar su cuerpo, hasta ese momento intervino el equipo de seguridad retirando al sujeto quien después sería denunciado por acoso por la propia presidenta. Todo el episodio quedó registrado en un video bastante claro y desde un ángulo afortunado que muestra al tipo realizando su fechoría y exhibiendo en medio de su parranda sus eróticas y concupiscentes intenciones. La viralidad del video hizo el resto poniendo el rostro de alguien con un buen corte de cabello, la imagen del acoso y el gobierno de los impulsos. 

Varias interpretaciones tiene este acontecimiento, una de ellas, por su gravedad, evidencia el vulnerable estado de falta de seguridad que envuelve a la presidenta de México, el país pudo cambiar drásticamente su historia a causa de un sujeto alterado. El episodio pudo ser trágico de haber sido otra la intención del tipo. Seguramente en las reuniones diarias que se promocionan del gabinete de seguridad para atender la estrategia nacional nunca se había planteado la opción de resguardar a la mandataria.

Sin embargo, tambien el episodio deja a la presidenta como una persona normal que ha sufrido lo que muchas mujeres sufren en medio de una cultura que aun mantiene esas muestras intimidantes y carentes de total respeto. Aunque es considerado como un delito el acoso, aun es muy comun. El paise está en medio de una fuerte oleada de seguridad; el magnicidio en Michoacán del alcalde de Uruapan y la violencia que ha desatado en el estado las protestas por la crisis, en la capital del pais, fue un acoso por un hombre alcoholizado. ¿Todos los funcionarios, incluyendo el de más alto rango del ejecutivo federal estarán a la libertad de cualquier acercamiento?, quiza simplemente no somos capaces de aprender las lecciones en un momento para aplicarlas en otro, el asesinato del alcalde de Uruapan el 2 de noviembre no fue suficiente para alertar a todo el país de la situación y riesgo actual.

Algo tenemos como país contra las alertas, las mismas que usamos en todos los simulacros no fueron suficientes para alertar una población de la creciente de un rio. La alerta exige la reacción y también la acción. Ser sabios en la alerta es aplicar el conocimiento para disminuir el riesgo y normalizar la situación. Yo estoy convencido que la alerta nos trae a la realidad. El pensamiento mágico parece siempre atraparnos en una complicada espiral, pensamos en el pasado mejor de lo que fue, en el presente peor de lo que es y en el futuro más complicado de lo que será, ahí la importancia de la alerta, que nos advierta de los límites y reitera nuestra intención de no perder algo.

La presidencia no se ha pronunciado por el episodio solamente en el cause institucional de denunciarlo como acoso y dando el ejemplo al igualar a la mandataria en la situación de muchas mujeres en México, pero entre líneas yace la alarma, de montar un espectáculo o de evidenciar una deficiencia. La alarma de no entender las señales o la intención de disminuir los riesgos. Si el ayer nos deja experiencia, hoy experimento y el mañana expectativa, ¿Qué es lo que nos espera?

Página 1 de 29