Con la llegada de Salvador Allende a la presidencia de Chile el 4 de noviembre de 1970, de acuerdo a sus simpatizantes, se iniciaba en el país el más ambicioso proceso de cambios sociales, económicos y políticos del que haya sido testigo Chile durante su historia. Como abanderado de la Unidad Popular, Allende no sólo se convirtió en el primer mandatario socialista en el mundo en ser elegido democráticamente, sino también el primero en intentar en transitar al socialismo mediante la vía pacífica, también llamada vía chilena al socialismo.
Esa era la expectativa para algunos chilenos, sin embargo, el 11 de septiembre de 1973 mediante una acción militar llevada a cabo por las Fuerzas Armadas de Chile conformadas por la Armada, la Fuerza Aérea y el Ejército, se realizó un golpe militar para derrocar, con éxito, al presidente Salvador Allende y al gobierno izquierdista de la Unidad Popular.
En la víspera, en una entrevista con el periodista Julio Scherer, Salvador Allende no vislumbraba posibilidades de una guerra civil en Chile, y argumentaba: “El pueblo es suficientemente fuerte para impedirla. Las Fuerzas Armadas chilenas son profesionales y respetuosas de la Constitución y de la ley. No son guardias pretorianas al servicio de un hombre. La lección del pueblo chileno estas últimas semanas avala mi pensamiento y justifica la confianza en el futuro”.

El presidente Andrés Manuel López Obrador enviará por escrito a la Cámara de Diputados su segundo informe de gobierno y desde Palacio Nacional, el martes 1 de septiembre, brindará un mensaje sobre el estado que guarda la nación.
En la mañanera del pasado 9 de junio, el presidente Andrés Manuel López Obrador hizo público un informe confidencial, que, según se dijo, llegó de manera anónima a Palacio Nacional.