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A la deriva en el espacio

Rubén Aguilar Valenzuela  

En 2014, Alfonso Cuarón ganó el Óscar como mejor director por Gravity (Estados Unidos, 2013) y por la misma película ganaron Óscares Emmanuel Lubezki, como mejor fotografía; Steve Price como mejor banda sonora; Glenn Freemantle como mejor edición de sonido; Cuarón como mejor montaje y también el equipo responsable de la mezcla de sonido y el equipo responsable de los efectos visuales.

En la película dos astronautas, en una misión espacial de rutina, sufren un grave accidente y quedan flotando en el espacio. Uno es el veterano Matt Kowalsky (George Clooney) y la otra Ryan Stone (Sandra Bullock) brillante ingeniera que participa en su primera misión espacial. Mientras están en una actividad fuera de la nave una racha de basura espacial, que se desplaza a gran velocidad, golpea la estructura y la daña. Pierden contacto con el puesto de control en la tierra y solos deben agenciárselas, para regresar.

En el esfuerzo de enfrentar su situación Matt cae al vacío y corta la cuerda que lo une a Ryan, para salvar la vida de ésta. Ahora, ella sola debe ingeniárselas con los elementos a su alcance, para regresar a la tierra. Lucha, pero se cansa. Llega el momento que se rinde, pero Matt se le aparece en una visión y la anima, para seguir intentando el regreso, que al fin logra.

Entre los críticos hay consenso de que visualmente la película es espectacular y también se reconoce el trabajo técnico con muchas innovaciones. Algún crítico plantea que con esta película Cuarón ha llegado a la "perfección del entretenimiento audiovisual", que consigue la total inmersión del espectador en el espacio, arrancándolo de la butaca y poniéndolo en órbita alrededor de nuestro planeta. Algunos críticos especializados señalan que la película se la juega todo por la carta del "impacto visual", pero que no tiene más.

En la película de Cuarón otros críticos especializados reconocen otras muchas virtudes. El guión estuvo nominado al Óscar. Algún crítico plantea que existen "películas que te entran por los ojos, otras por el cerebro y algunas que te tocan el corazón. Gravity es el perfecto ejemplo de que se pueden conseguir las tres cosas".

El manejo de Cuarón permite, dicen algunos críticos, que el espectador abandone la condición de quien ve, para pasar a ser parte de la película que sufre y se alegra de lo que sucede a la astronauta Ryan. Las imágenes de la fotografía de Lubezki son extraordinarias y perturbadoras.

Hay consenso en que la música de Steven Price se integra de manera total a la película. Se reconoce también la labor de integración que el director, como gran concertador, hace de los elementos que constituyen la totalidad de la obra. Hay críticos que plantean estamos frente a una obra de arte y que la película está destinada a marcar una época y que pronto se convertirá en un clásico. Ya lo es.

La película se puede ver en 3D y en versión normal. A mí me gustó y dijo mucho. Están los aspectos técnicos, que son notables, y la creación de imágenes únicas en el trabajo excepcional de Lubezki. Pero, más allá de eso, entendí que el tema central de Cuarón es mostrar que si uno se lo propone es posible siempre superar la mayor de las adversidades. La idea me pareció bien tratada. La narración es afectiva, pero no melodramática. Pienso que es una gran película y que Cuarón realiza un gran trabajo como director quien es el que articula todas las partes.

A más de los Óscar la película ganó otros muchos premios entre ellos: Premios Globos de Oro 2014 a Alfonso Cuarón como mejor director; Premios BAFTA 2014 a Alfonso Cuarón como mejor director; a Steve Price como mejor banda sonora; al equipo de efectos especiales; al equipo de mezcla de sonido; a la mejor película británica (Cuarón vive y trabaja en Londres).

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EUA, 2013

Director: Alfonso Cuarón
Guión: Alfonso y Jonás Cuarón
Fotografía: Emmanuel Lubezki
Música: Steven Price
Con: George Clooney, Sandra Bullock

Golpe de Estado al Poder Legislativo

Rubén Aguilar Valenzuela  

En América Latina existen casos de presidentes que para "saltarse" al Congreso han gobernado a base de decretos. Los que han actuado así tienen en común que son gobernantes autoritarios. Ahora el presidente López Obrador se suma a ellos.

El pasado 16 de marzo, en Semana Santa, firmó un memorándum, fuera de las atribuciones que le concede la Constitución, donde instruye a los secretarios de Hacienda, Educación y Gobernación a "dejar sin efecto todas las medidas en las que se haya traducido la aplicación de la llamada reforma educativa".

Los estudios del derecho coinciden en que el presidente no tiene ninguna facultad, para desconocer una reforma constitucional como la de educación. Eso solo corresponde al Poder Legislativo quien es el que la emitió. No hay espacio, para las interpretaciones.

López Obrador lo sabe, pero de manera consciente viola la ley como lo hacen los presidentes autoritarios que se ponen por encima de la Constitución y obliga a sus secretarios a que también participen en la violación de las leyes. Ellos obedecen.

Que el Poder Ejecutivo pase sobre la Constitución y las decisiones que corresponden a otro poder, para el caso el Poder Legislativo, implica, por la vía de los hechos, un Golpe de Estado. No es una exageración. Eso es.

La decisión del presidente es un atentado contra la vida democrática del país que tanto ha costado construir. Ha implicado la vida de muchas y muchos. Ahora, él está en la presidencia precisamente porque existe un sistema electoral propio de la democracia que cuenta los votos y reconoce como ganador al que tiene más.

Los líderes de Morena en el Congreso justifican el Golpe de Estado al Poder Legislativo dado por el presidente a pesar de que ahí su partido tiene la mayoría. Se suman al rompimiento del orden constitucional que ellos están obligados a defender como integrantes de ese poder. Ellos también obedecen al presidente.

La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), órgano del Estado, le pide al presidente que rectifique el memorándum porque es una medida que pasa sobre la Constitución y que suspender la reforma educativa violenta los derechos humanos de los niños y los adolescentes.

Y le dice al presidente que "nada debilita más al Estado de derecho y a las instituciones que el hecho de que se promueva y ordene desde las instancias de poder el que la ley se desconozca, se incumpla y se deje de aplicar. Los derechos humanos solo pueden ser vigentes en un entorno de legalidad, donde se respeten las atribuciones y funciones constitucionalmente concedidas a autoridades y poderes".

Tan grave como el Golpe de Estado del presidente, al no respetar la división de poderes, es que la sociedad, las instituciones y los medios no reaccionen con la fuerza que exige una acción de esta gravedad. Está en juego la democracia y el orden constitucional que fundan la República. El presidente se asume como un gobernante autoritario capaz de todo, para hacer lo que le venga en gana. No son buenos tiempos para México.

@RubenAguilar

El gasto del gobierno en publicidad

Rubén Aguilar Valenzuela

Cuando era coordinador de Comunicación Social y portavoz de la Presidencia de la República propuse al presidente Fox (2000-2006) que se dejaran de utilizar los recursos públicos en la compra de publicidad a los medios.

En esa ocasión me dijo que, si yo convencía a los gobernadores, la gran mayoría del PRI, de no comprar publicidad discutiríamos mi propuesta. Le respondí que eso era imposible y las cosas se quedaron como estaban.

En las democracias más desarrolladas los gobiernos no gastan los recursos públicos en anunciarse y promoverse. El actual gobierno, con su legitimidad y mayoría en el Congreso, pudo haber decidido que se terminara para siempre esta práctica.

Cuando la relación del gobierno con los medios de comunicación está mediada por el dinero, por la compra directa de publicidad, siempre será perversa. No puede ser de otra manera.

La intención del presidente López Obrador (2018-2024) es gastar la mitad del presidente Peña Nieto (2012-2018), que es una reducción, pero que aún así es una cantidad enorme y el doble de lo que se gastó en el gobierno del presidente Fox.

En 2018, el gasto en publicidad fue de 8 mil 988 millones de pesos, un año electoral, la mitad son 4 mil 494 millones de pesos, pero el actual gobierno ya dijo que el gasto para 2019 será de 4 mil 711 millones que son 217 millones más.

A esto se añade que Jesús Ramírez, coordinador de Comunicación Social del gobierno, dice que para este año existen mil millones adicionales, por lo que el presupuesto podría alcanzar los 5 mil 800 millones de pesos, que sería solo el 35 por ciento menos que el último año de Peña Nieto.

En principio, el gasto del gobierno de López Obrador en publicidad, para el sexenio sería de 28 mil 626 y los 39 mil 800 millones de pesos que equivale a 4 mil 771 anuales, pero podría ser más. De hecho, ya es más.

Ramírez se comprometió a que en 2019 no habrá ampliaciones. Queda por verse si en los próximos años el presupuesto y el gasto se sujetan a lo dicho. En todos los años de Peña Nieto el gasto ejercido fue mayor al presupuestado.

La nueva política implica que el gasto en publicidad no rebase nunca el 0.1 por ciento del Presupuesto de Egresos. Con este límite, que es una medida acertada, todos los años el gasto en publicidad va a crecer en la medida que aumente el presupuesto, cosa que siempre ocurre.

El presidente, en el anuncio de la nueva Política de Comunicación Social, sostuvo que no se van a "utilizar los recursos públicos para premiar o castigar a ningún medio, que el presupuesto no sea un mecanismo de coerción, de castigo". Ya se verá cómo se distribuyen los recursos.

Ramírez anunció que para evitar la concentración del presupuesto en pocos medios "queda prohibido que un medio de comunicación concentre un porcentaje mayor al 25 por ciento de la pauta publicitaria".

El presidente al presentar la nueva política, que en lo sustantivo es la de siempre ya que el gobierno sigue con la compra directa de publicidad, dijo que "al final somos simplemente administradores de los dineros del pueblo".

Si esta administración quiere romper la relación perversa entre gobierno y medios de comunicación debe crear un órgano de Estado, no del gobierno en turno, que sea el que contrate la publicidad en los medios. Pienso, con todo, que el ideal es que el gobierno, por ley, no gaste en publicidad.

@RubenAguilar

Crear y mover pasiones

Rubén Aguilar Valenzuela

El presidente López Obrador tiene una extraordinaria capacidad para mover las pasiones de quienes simpatizan con él.

En su manera de entender y ejercer el poder siempre es necesario tener un enemigo al cual golpear.

Los enemigos cambian de acuerdo a circunstancias y momentos. Todo con relación a lo quiere obtener y hacer valer.

Para eso construye historias, algunas verdaderas, pero con mucha frecuencia francamente mentirosas.

El objetivo es dar nota y a través de ella llegar a sus audiencias que quieren oír precisamente esas narraciones.

Son historias que ubican con nombre y apellido al enemigo y polarizan siempre a la sociedad. De eso se trata.

La narrativa es sencilla y muy efectiva. Se articula a partir de dos binomios: bueno y malo y culpables e inocentes.
 
Los buenos e inocentes somos nosotros, dice el presidente, y los malos y culpables los otros, que son los enemigos.
 
En su comunicación no se ubica como el presidente y el jefe del Estado, sino como la cabeza de una fracción.
 
A él no le interesa gobernar para todos. Lo hace solo para los suyos. Solo para los que están de acuerdo con él.
 
Sabe que paga un precio, pero en su análisis de costo-beneficio le reditúa. Es la lógica del cálculo político. 
 
Sus historias y discursos están hechos para crear y promover pasiones. Las que quiere se despierten y operen.
 
La comunicación busca que sus simpatizantes estén siempre activados en apoyo a él y sus decisiones.
 
Dice, es parte del discurso, que no entra en provocaciones y enfrentamientos, pero los busca y provoca. Tirar la piedra y esconder la mano.

Así, el presidente incita, entre otras cosas, a que sus simpatizantes reaccionen con mucha violencia en las redes sociales.

No hay nada que indique que vaya a cambiar su manera de comunicarse y de actuar. Para él son muy rentables.

¿En la sociedad qué puede provocar seis años de pasiones creadas y movidas por el presidente?

En la medida que pase el tiempo lo sabremos.

@RubenAguilar

El nuevo papel de Notimex

Rubén Aguilar Valenzuela

La directora de Notimex, Sanjuana Martínez, dio una entrevista exclusiva a la agencia rusa Sputnik donde plantea cual será el nuevo papel de la agencia de prensa del gobierno de México.

Para ella es central "el peligro que enfrentan en este momento Venezuela y Cuba, en particular con nuestro país vecino, EEUU, y este presidente que tienen ahora, Donald Trump, es para nosotros una gran preocupación".

Con respecto de Cuba, "la semana pasada tuvimos una reunión ministerial que fue muy fructífera para incrementar nuestra presencia en la isla que nos necesita igual que Venezuela, y vamos a estar allí porque somos hermanos", afirmó.

Martínez dice que Notimex quiere convertirse "en un contrapeso de todas las informaciones más relacionadas con la ideología estadounidense, con una posición más plural y sobre todo con una intención más abierta en términos informativos y noticiosos, que cubra todo lo que otros medios de comunicación con visión estadounidense no cubren".

"En este momento otra prioridad es Brasil, que está viviendo un momento crucial con el presidente Bolsonaro", asegura Martínez y añade que el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2011) "cumplió un año en la cárcel en un contexto de violencia, y su política doméstica nos interesa en términos de crear contrapesos".

El propósito de Notimex, asegura Martínez, es "convertirla en la más grande agencia de habla hispana en nuestro mundo latinoamericano" y añade que "ha tenido épocas de oro, queremos rescatar y reforzar esa tradición latinoamericanista que comparativamente es mayor", respecto de otras agencias europeas y estadounidenses.

En la versión de la directora de Notimex ahora México vive "una transformación profunda que no es la continuidad de gobiernos, sino un cambio de régimen". En ese nuevo régimen, dice Martínez, Notimex se está abriendo "a todos los grupos políticos, estamos dirigiendo una agencia del Estado, no del Gobierno, con toda la libertad y el compromiso social de defensa del derecho de información de los mexicanos".

Esta agencia del Estado no partidista, Martínez fue nombrada por el presidente, "la idea es que los mexicanos tengan acceso a la información de la agencia porque nuestro principal objetivo es velar por garantizar el derecho a la información que a ellos les corresponde, y nosotros debemos defender".

Llama la atención de que una de las prioridades de Notimex en el gobierno de López Obrador sea la defensa de Cuba y Venezuela. Esto supone, así se debe de entender, que la agencia mexicana se pone del lado de los actuales gobiernos de esos países y en su cobertura noticiosa no serán objeto de la crítica pero sí los opositores a esos regímenes.

Resulta también novedosa la visión de lo que Martínez llama "la ideología estadounidense" y la posición que la agencia quiere jugar con relación al Brasil de Boslonaro. De las declaraciones de la nueva directora de Notimex, la agencia del gobierno de México, se deriva que hay un proyecto ideológico muy semejante al proyecto chavista de TELESUR. Ya veremos.

@RubenAguilar

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