Rubén Aguilar Valenzuela 

 

Exposición

 

La exposición de Damián Ortega (Ciudad de México, 1967) presenta 82 obras donde hay instalaciones, esculturas, pinturas, fotografías, películas y bordados, producidas de la década de 1990 al presente. La curaduría es de José Esparza Chong Cuy.

 

Es la primera exposición en México que revisa la totalidad de la producción de su carrera artística. La muestra reúne obras de más de 30 años de trabajo de uno de los artistas mexicanos con más presencia y reconocimiento a nivel internacional.

 

Se estructura a partir de tres ejes: cosechar, ensamblar y colapsar. Ofrecen una visión crítica de carácter conceptual y estético que ponen en duda la idea del progreso de México.

 

De acuerdo a los críticos y estudiosos de la obra de Ortega ha desarrollado una práctica artística donde coincide la filosofía, la exploración del espacio y también el humor.

 

Y que su aproximación crítica le lleva a cuestionar las maneras de ver, habitar y relacionarnos con los objetos, espacios y organismos que nos rodean.

 

Esta exposición se enfoca en conceptos que funcionan como metáfora a lo largo del recorrido. Por un lado el cultivo y la cosecha, y por otro lado los procesos de industrialización.

 

Los barriles tienen movimiento.

 

Botellas de Coca Cola en la colección de FEMSA.

 

 

Comentario

 

La exposición estuvo antes en Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (MARCO). Me pareció extraordinaria y la gocé mucho. Me provocó una gran experiencia estética. Interpela e invita a pensar y a reconsiderar qué es arte y qué es belleza.

 

Lo que más me impresionó fueron las instalaciones y los bordados. La curaduría de José Esparza Chong Cuy es muy buena. El guion de la exposición, a partir de los tres ejes, que son cosechar, ensamblar y colapsar ordena muy bien los conceptos, los espacios y las obras.

 

Cosechar hace una reflexión sobre la inversión extranjera y el aumento de los procesos industriales; ensamblar presenta una postura crítica de hacia las compañías transnacionales en la creciente industria del ensamblado automotriz en México; mientras que colapsar aborda las catástrofes ambientales derivadas de las precarias condiciones laborales en el país y la extracción indiscriminada de los recursos naturales.

 

Es una gran exposición, de gran calidad artística, y una gran oportunidad de ver en conjunto el trabajo de más de 30 años de Damián Ortega. Su concepción del arte y sus obras, expresión de la misma, son originales y novedosas. Es un lenguaje muy propio que lo lleva a producir obras únicas de gran contenido conceptual y al mismo tiempo belleza.