Rubén Aguilar Valenzuela
Crisis (Estados Unidos, 2021) del director Nicholas Jarecki, suyo es también el guion, trata el tema de la industria farmacéutica de Estados Unidos que produce y vende opioides sintéticos.
Hay otras películas que han abordado este tema y que, como esta, dan cuenta del nivel de corrupción de la industria, pero también de las autoridades que aprueban el consumo de medicamentos supuestamente no adictivos.
Se desarrollan tres historias entretejidas. La del doctor Tyrone Brower (Gary Oldman) un investigador universitario; la de Jake Kelly (Armie Hammer), un agente de la DEA infiltrado en un grupo de la mafia y la de Claire Reimann (Evangeline Lilly), una madre soltera a la que le matan a su hijo.
El doctor Brower es profesor y trabaja en el laboratorio que tiene en la universidad. Por años ha hecho análisis de nuevos medicamentos por encargo de laboratorios, en particular de uno, que lo apoya con recursos para su trabajo.
Esta empresa ha elaborado un opioide sintético que supuestamente tiene mínimos efectos en la generación de adicciones. La investigación revela que no es cierto y que incluso genera mayores niveles de adicción que otros productos en el mercado.
El laboratorio presiona a Brower para que de su consentimiento científico, pero se niega. La universidad recibe de este grandes donativos, que amenaza suspender. Ahora es el rector quien presiona al investigador y le dice que si no firma lo que solicita la farmacéutica lo va a correr. Esto es lo que finalmente pasa.
Brower se acerca a las autoridades del gobierno y les pasa su investigación. Se abre el caso, que a final se cierra porque estas, pese a la evidencia científica, aprueban el medicamento. Producto de esta decisión van a ser decenas de miles los que se harán adictos y otros tantos los que habrán de morir.
Jake Kelly, agente de la DEA, ha logado infiltrarse en una organización criminal que produce y vende fentanilo. Su hermana menor es una adicta que se escapa de una clínica para el tratamiento de adicciones. La búsqueda y la lleva a casa. En su trabajo encubierto conecta a dos grupos delictivos. Va a intermediar en la venta de la droga.
Un error de uno de sus compañeros que lo cubren produce que la venta no se dé y se arma una balacera con muchos muertos. El capo mayor escapa. La operación ha sido un fracaso.
Claire, que venció su adicción a la oxicodona, es una madre soltera. Tiene muy buena relación con su hijo adolescente, que un día aparece muerto. Se decide a investigar por su cuenta lo que ocurrió. Se contacta con conocidos de su hijo y va construyendo lo que pasó.
Su investigación la lleva al grupo en el que está infiltrado el agente de la DEA. Los dos, cada quien por su cuenta, llegan al lugar por donde el criminal piensa huir. Ella ha llegado a la conclusión de que este es el responsable de la muerte de su hijo. Ella y Kelly lo ajustician.
La película está bien construida y las tres historias entretejidas funcionan bien. Es un drama interesante, pero no más. La película se puede ver en Netflix.