Rubén Aguilar Valenzuela
Historia
A finales del siglo XVII aquí hubo un convento, que después sería la Hacienda San José de La Pila, que fue la más grande en el Valle de Toluca con grandes pastizales para el ganado y un manantial de agua dulce. Fue una escuela de capacitación agraria. En 1976, la hacienda pasó a manos del gobierno del estado. En 1986 se inauguró como museo.
Edificio

El museo está en la casa que fue de la hacienda, que la mayor parte debe de ser una construcción del siglo XIX. De 1836 es la troje que todavía se puede ver. En 1986 fue intervenida y remodelada por el arquitecto Pedro Ramírez Vázquez. Destaca una troje construida en 1836.


La troje de 1836.
El casco de la hacienda tiene cinco patios y donde está la troje es el más grande.
Exhibición
La exhibición se divide en dos partes, de un lado del edificio se puede ver una colección de productos artesanales que se elaboran en el Estado de México y de otro lado, al cruzar un patio, se reconstruyen espacios de lo que pudo haber sido una hacienda de finales del siglo XIX.

Telar en el área de exhibición de artesanías.

La reconstrucción de la cocina de una hacienda del siglo XIX es buena en independencia de si es o no fiel a lo que esta fue en su momento. Hay objetos artesanales de la vida cotidiana muy bellos. El espacio luce.

La reconstrucción del comedor de una hacienda del siglo XIX es buena en independencia de si es o no fiel a lo que esta fue en su momento. Hay objetos artesanales de la vida cotidiana. Es mejor la reconstrucción de la cocina. En las siguientes repisas con objetos artesanales; platos y jarros.





Dentro de las piezas que se muestran destaca este árbol de la vida elaborado aquí en 1986 por artesanos de Metepec. Mide cinco metros de alto y tiene dos frentes. El tema es el Arca de Noé y el repoblamiento de seres humanos y animales en el mundo.
Comentario

En algún tiempo aquí estuvo el Museo de Culturas Populares con una rica colección de la producción artesanal del Estado de México. Sybille y yo lo visitamos.
De aquella visita hice la siguiente nota: Se exhiben piezas de alfarería, cestería, muebles, instrumentos musicales, textiles, vidrio soplado, máscaras, juguetes, platería, pirotecnia.
Y también tapetes de Temoaya, rebozos de Tenancingo, textiles mazahuas, retablos de semillas de Metepec, cucharas, molinillos, palas de madera blanca de copalillo de Ixtapan de la Sal y de San Antonio la Isla. Se expone la colección en miniatura de hueso elaboradas por Roberto Ruiz uno de los grandes maestros del arte popular.
Hay la reproducción de una cocina de hacienda de principios del siglo XIX. Tiene todos los objetos que le eran característicos. Hay trajes y objetos antiguos de charrería y pinturas de principios del siglo XX.
El museo fue restructurado y ahora tiene una parte de artesanías, básicamente textiles, y la otra se dedica a la recreación de espacios de una hacienda del siglo XIX.
El casco, que fue intervenido y restaurado por Ramírez Vázquez, a lo largo de los siglos ha sufrido muchas modificaciones, pero sigue siendo una estructura muy interesante. Me llaman la atención los patios.
@RubenAguilar


