Rubén Aguilar Valenzuela El historiador dominico Ramón Hernández Martín (Macotera, 1932) es un especialista en la figura y en la obra del también dominico Francisco de Vitoria (Burgos, 1483 – Salamanca, 1546).
En Francisco de Vitoria (Fundación Emmanuel Mounier, 2011) ofrece una visión sintética sobre la vida de este humanista, teólogo y jurista y también aborda su pensamiento y principales aportes.
De Vitoria ingresa a la Orden de Predicadores (OP) en 1505 en el convento de San Pablo de Burgos, donde recibió una sólida formación humanista.
En 1508, los dominicos lo envían a París para estudiar artes y teología. A partir de 1513 imparte clases de arte y filosofía, y en 1516 inicia su enseñanza de teología en el Colegio de Saint Jaques, al tiempo que estudia para obtener el doctorado en teología.
La Orden de Predicadores (OP) lo envía de regreso a España, para dar clases de teología en el Colegio de San Gregorio en Valladolid, hasta 1525 cuando gana la cátedra, para impartir la misma materia en la Universidad de Salamanca.
Aquí, fue una innovación, introdujo la lectura directa de la Summa Theologiae de Tomás de Aquino como el libro de texto básico en teología.
Desde la iniciativa que adopta la Universidad de Salamanca, ya entonces una de las más reconocidas de Europa, el tomismo fue adoptado por otro centro de estudio difundiéndose así el realismo aristotélico tomista.
Corriente que también se va a conocer como la Escuela de Salamanca, y a De Vitoria como su fundador. Es una variante muy influyente de la escolástica que, entre otras cosas, se preocupó por la economía desde un punto de vista moral.
Hernández Martín destaca, a partir de testimonios de la época, el gran reconocimiento que el gran teólogo y jurista tenía como maestro. El emperador Carlos V en alguna ocasión asistió a una de sus clases.
De Vitoria, que innovó en los métodos pedagógicos, formó a numerosos teólogos y juristas de manera directa o a través de sus obras entre ellos a Melchor Cano, Domingo Báñez, Domingo de Soto y Francisco Suárez.
El autor, que fue director del Instituto Histórico Dominicano (1975-1996), después de presentar los datos biográficos, ofrece una síntesis del pensamiento De Vitoria.
Aborda sus ideas en torno a diversos temas teológicos, éticos, económicos, filosóficos y políticos. Su visión sobre los límites del poder civil y eclesial.
Los planteamientos sobre el Ius gentium (derecho de gentes), De iure belli (guerra justa) y sus aportes al derecho internacional, del que a nivel mundial se considera su fundador.
El autor, que se ha dedicado a la investigación y la docencia, dedica un capítulo, que resulta particularmente interesante, para analizar las diferencias y coincidencias entre Erasmo, Lutero y De Vitoria, que son contemporáneos.
Aborda también la preocupación del humanista, teólogo y jurista por la realidad y el derecho de los indígenas en América. Su obra De indis recoge los textos en los que expresó su postura ante el conocimiento de los excesos cometido contra los indígenas en tierras americanas.
Hernández Martín trata también la relación epistolar que existió entre De Vitoria y fray Juan de Zumárraga, el obispo de la Ciudad de México, y también con el dominico Bartolomé de las Casas, Obispo de San Cristóbal, en Chiapas.
Francisco de Vitoria es una obra introductoria al pensamiento de este gran pensador, hijo del renacimiento, de quien fundó y fue director de la revista de investigación histórica "Archivo Dominicano" (1975 a 1996).
Francisco de Vitoria
Ramón Hernández
Fundación Emmanuel Mounier
España, 2011
pp. 122


