Rubén Aguilar Valenzuela
La Habana, Cuba
Historia
En 1969 se inaugura como un espacio dedicado al arte de la época colonial, que va del siglo XVI hasta la independencia en 1902. Propósito de la nueva institución fue también conservar el inmueble.
Edificio
El edificio está en la plaza en el extremo opuesto a la catedral. El lugar donde se encuentra el Palacio de los Condes de Bayona, tiene antecedentes constructivos desde 1622. El actual edificio es de 1720 y es el más antiguo de la plaza.
Lo construye el teniente coronel Luis Chacón, natural de La Habana, que ocupó el cargo de gobernador militar de Cuba y, en 1712, el de gobernador civil y militar, jerarquías que nunca antes había detentado al mismo tiempo un criollo.
El patio y los corredores, que hoy lo cierran por sus cuatro lados, fueron reedificados en la segunda mitad del siglo XIX. A partir de entonces y hasta 1959, con el triunfo de la Revolución, acogió instituciones como el Real Colegio de Escribanos de La Habana, el diario La Discusión y la firma licorera Arechavala.
En 1931 experimentó un proceso que trató de rehabilitar su imagen colonial, pero con poco éxito. En la década siguiente se realizaron otros intentos. Antes de su inauguración como museo vive un profundo proceso de restauración.


Colección
La colección se ubica en los dos pisos que tiene el edificio y se organiza en ocho espacios: Sala de vajillas; Sala cochera; Sala arquitectura; Salas de mobiliario; Salón; Gabinete; Comedor y Dormitorio.
- Sala de Vajillas
Se exhiben vajillas de los siglos XVIII y XIX. Destacan las de las familias: conde de la Fernandina; conde San Juan de Jaruco; Sagunto; Pedroso y Garro; Macuriges; Romero; Montalvo; marqueses de la Real Campiña, Almendares y de la Real Proclamación. Están fabricadas en España, Francia e Inglaterra. Ente las marcas: Limoges; Worcester; Royal Doulton; William Adams; Pickman y Sargadelos.
- Sala cochera
Destaca un quitrín de lujo y las colecciones de espuelas y estribos. Hay también atuendos, para esclavos caleseros.
- Sala de Arquitectura
Se exhiben diversos tipos de rejas, portafaroles, verjas y aladeabas de los siglos XVIII y XIX. Son muestra del trabajo artesanal de herreros y orfebres en los talleres de fundición de la época colonial.
Hay también un conjunto de las puertas utilizadas en las casas en el siglo XVIII y XIX. Se pueden ver también esculturas en piedra y mármol, que adornaban las fachadas de las casas en el siglo XIX.


- Sala de mobiliario
Está en la planta alta y se exhiben muebles y vidrieras. Se muestra el desarrollo de la ebanistería cubana de los siglos XVII al XIX. Hay muebles utilizados en las casas, pero también en los conventos.
Se pueden ver armarios, arcones, sillones de brazos y fraileros, taburetes y diverso tipo de sillas, que incluye las utilizadas en las casas de los campesinos.
Destaca la colección de muebles de la primera mitad del siglo XIX, con ejemplares del llamado "Imperio cubano", que evidencia el empleo del enchapado, la talla y la marquetería. Hay muebles de mimbre.

Vidriera.

- Salón 
Reúne piezas de una casa cubana del siglo XIX. Tiene un juego completo del tipo "de medallón" de talla inspirada en elementos naturalistas, una cómoda de las llamadas "de sacristía", con la corona tallada de los condes de Lagunillas. Un armario-vitrina, con colecciones de cristal de opalina y de abanicos. Un juego de salón de estilo rococó-victoriano, original del ebanista norteamericano John Henry Belter. Y objetos de porcelana, biscuit y cristalería, de manufacturas europeas.

- Gabinete
Se exhibe muebles utilizados por las familias en el siglo XIX. Destaca un piano inglés y las mecedoras.
- Comedor
La ambientación es del siglo XIX. Se exhibe cristalería francesa, vajillas europeas, mantelería, cuadros al óleo, uno del paisajista cubano Esteban Chartrand, y butacas de Campeche.
- Dormitorio
La ambientación es del siglo XIX. Una recámara que perteneció al conde de San Juan de Jaruco. El rincón religioso un reclinatorio, una imagen, una pila de agua bendita y cuadros religiosos. En el armario se exhiben elementos del vestuario femenino.
Comentario

El lugar donde está el edificio es espectacular, cierra uno de
los lados de la Plaza de la catedral. Construcción de inicios del siglo XVIII con dos niveles; en el primero cinco puertas y en el segundo cinco ventanas con vidrieras de colores. La actual forma del patio central es obra del siglo XIX.
La mayor parte de las piezas de la colección son del siglo XVIII y XIX, sobre todo de este último. Es expresión de que en la época colonial el gran desarrollo de Cuba corresponde a estos siglos.
No hay piezas importantes de arte colonial, pero las que se exhiben dan una idea de forma que vivían las familias adineradas y de la nobleza en los siglos XVIII y XIX. Está bien conservado. Lo que más me gusta son las vidrieras, verdaderas obras de arte. El juego de la forma, el color y la luz.


