Rubén Aguilar ValenzuelaManual para mujeres de la limpieza (Alfaguara, 2016), que se publica en 2015, es una obra póstuma de la estadounidense Lucía Berlin (1936-2004).
Reúne 43 relatos que se basan en la vida de la autora, una mujer bella, que se casó tres veces, fue alcohólica y trabajó en toda clase de oficios para mantener a sus cuatro hijos.
Ella, como plantea un crítico, pertenece a esa clase de escritoras estadounidenses "perdidas y halladas en el templo". Empezó a publicar ya tarde.
Es hasta finales de la década del 2000 que se comienza a leer y reconocer como una narradora excepcional.
Son relatos verdaderos, que suenan verdaderos. Tiene una manera de contar su vida, de decir las cosas, con una naturalidad y fluidez que la hacen única.
En sus textos, siempre frescos y auténticos, cada palabra tiene un lugar. La ascesis de la palabra es uno de los elementos centrales de su escritura.
Sus historias son claras dicen lo que quieren decir. Y en esa claridad va de un lado a otro, como quien está en una conversación entre amigos.
Los relatos tienen la magia de lo espontáneo y al tiempo de lo radicalmente humano. Su historia personal y las otras que cuenta hablan de la vida como es. Nada se esconde.
Lo más difícil y complicado, pero también lo más doloroso e incluso terrible está ahí. Es la fuerza contundente y radical de la verdad.
En la realidad que plasma, ella ve lo que los otros no ven. Es una mirada profunda, que da cuenta de la condición humana, con sus negros y blancos.
Sus personajes, ella misma es uno, es gente que ha sido golpeada por la vida, por su familia y la sociedad en la que vive.
Más de un crítico señala como una de las grandes virtudes de la obra de Berlin "su olor a verdad" donde la experiencia personal es fuente de la historia y la credibilidad de la misma.
El lenguaje de Berlin es el de la cotidianidad. Su prosa tiene un ritmo, que va de lo fluido y tranquilo a lo telegráfico y rápido. La economía del lenguaje da a sus narraciones una gran fuerza.
Sus historias, como la realidad, están cargadas de sorpresas, de situaciones imprevistas e inimaginables, pero que siempre suceden.
Los relatos de Berlin son literatura y no biografía, siempre hay espacio para la ficción, para construir historias donde la realidad y la invención fluyen y son parte de un todo.
Es el primer libro que leo de Berlin y para mí ha sido un gran descubrimiento. Es gran literatura. Es también una mujer, un ser humano, con una historia complicada que al final pudo resolver.
El prólogo del libro es de Lydia Davis y la introducción de Stephan Emerson. Los dos textos son una guía, para introducirse a la vida y obra de Lucia Berlin.
Manual para mujeres de la limpieza
Lucia Berlin
Editorial Alfaguara
Madrid, 2016
pp. 432
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Versión original: A Manual for Cleaning Women: Selected Stories, 2015. Traducción del inglés al español de Eugenia Vázquez Nacarino.
Lucia Brown Berlin (Juneau, Alaska, 12 de noviembre de 1936-Marina del Rey, Los Ángeles, 12 de noviembre de 2004). Escribió 77 cuentos con temas conectados con su experiencia de una vida compleja con una historia sentimental atormentada, alcoholismo, serios problemas económicos que solventó limpiando casas ajenas.
Su obra ha sido comparada con la de Hemingway y Carver. En 1991 con Homesick ganó el American Book Award, pero su trabajo quedó olvidado durante años hasta que en 2015 se publicó a título póstumo Manual para mujeres de la limpieza libro que en su momento fue considerado por las principales revistas literarias como uno de los mejores del año.
En 1994 obtiene una plaza en la Universidad de Colorado en Boulder donde pasa seis años como escritora visitante y profesora asociada. En 2001, un cáncer de pulmón fuerza su retiro. Se traslada a California para estar cerca de sus hijos y se instala en casa de uno de ellos.


