Rubén Aguilar Valenzuela

Targu Jiu, Rumania
  
Historia
  Las dos esculturas que están en el parque tienen la misma historia de La Columna Sin Fin, que también se encuentra en esta ciudad. En 1935, la Liga Nacional de Mujeres Gorj encarga a Constantin Brâncuși (1876–1957) una obra en honor a los soldados que mueren defendido la ciudad durante la I Guerra Mundial (1916). Aceptó la invitación de crear una obra en esta región. Nació en Hobita un pueblo a 24 kilómetros de aquí. No quiso cobrar. En 1937 se inauguraron las dos esculturas que están en el parque.
 
Alguna vez había dicho que: "Quiero que mis obras se levanten en parques y jardines públicos, que los niños jueguen sobre ellas, como si fuesen piedras o monumentos nacidos de la tierra, que nadie sepa que son y quien es su autor, pero que todo el mundo sienta su necesidad y su amistad, como parte del alma de la Naturaleza".
 

 

 


Esculturas
 
- Puerta del Beso
 

 
Es un arco del triunfo con tres elementos. Dos gruesas columnas y el travesaño horizontal de la parte superior. El material es mármol travertino de la región de Banpotoc. Tiene 6.46 metros de largo, 2.0 metros de ancho y 5.13 metros de alto. En cada columna está el símbolo del beso, que se representa con la unión de dos semicírculos. El travesaño está labrado de manera muy sencilla.


 
- Mesa del silencio
 

 
Es una mesa redonda con doce taburetes. El material es mármol travertino de la región de Banpotoc. El conjunto visto desde arriba tiene la forma de un reloj, con las doce horas.  Los taburetes tienen la forma de un reloj de arena. La mesa tiene dos partes.   

 

Comentario
 
Estas obras de Brâncuși han sido objeto de muy diversas interpretaciones. Se asume que en estas obras de Brâncuși hay una clara intención de imprimirles una dimensión espiritual. Dicen que el mensaje invita a descifrar el silencio de la sabiduría, la entrada hacia las tierras del silencio y de la armonía, la reconciliación consigo mismo y con los demás.
 
Desde esa óptica de acercamiento a estas obras, La Puerta del beso, que tiene la forma de un arco del triunfo representa la victoria de la vida sobre la muerte. El beso a los caídos se representa mediante la unión de los semicírculos en las columnas.
 
La Mesa del silencio aparece, entonces, como una expresión final de la meditación filosófica del escultor hacia la significación del silencio. Las doce sillas en forma de reloj de arena, lugar de descanso, de tranquilidad y de pensamiento, parecen organizar, de esta manera, en espacio y tiempo, sin discriminación, a todos los seres que podían ocupar los asientos alrededor de la mesa redonda, símbolo de la unión concéntrica, de la igualdad, de la solidaridad y la armonía.
 
Estas dos piezas y La Columna Sin Fin, que forman un tríptico, se unen por un eje imaginario rectilíneo que enlaza a los dos parques. Las obras son muy bellas y distintas a otras esculturas de Brâncuși.