Rubén Aguilar Valenzuela El pasado seis de septiembre en el Palacio de Bellas Artes se estrenó el espectáculo de The Silence of Sound obra conjunta de la directora Alondra de la Parra y la mimo Gabriela Muñoz, "Chula The Clown."
Es una puesta en escena, que incluye la música, a cargo de la Sinfónica de Minería, dirigida por de la Parra, la actuación de Muñoz y la creación audiovisual de Mariona Omedes.
Se cuenta una historia, con rasgos autobiográfico de la directora, de una persona, que su vida cambia cuando descubre la belleza de la música.
Después de años de soledad y silencio despierta a una nueva vida, el sueño se hace realidad. La vida, con todo, es compleja y está llena de luces y de sombras, de ruido y de silencio.
El escenario, el espacio donde se cuenta la historia, está lleno de cambios de luz y de los movimientos de las imágenes que lo inundan.
La música, seleccionada por de la Parra, es parte de la narración. También cuenta la historia. A su ritmo, que implica la profundidad, Muñoz se mueve por el espacio que cruza a la orquesta.
Los recursos tecnológicos "meten" en la escena al mar, al viento, al día y la noche. A la grandeza del cielo y también a la ciudad.
El público también participa, Muñoz elige a personas de las primeras filas, para que la acompañen en el desarrollo de la historia.
La puesta en escena es original y arriesgada. Es una creación artística que rompe con esquemas y convenciones. Inventa e innova.
Articula la música, la actuación y el uso de la tecnología lumínica y visual, con gran movimiento, en una propuesta de enorme calidad. El resigo se ve coronado con el éxito.
Sobre la propuesta de la Parra ha dicho: "Yo quería crear una herramienta para que cualquier persona tuviera la manera de entrar a este mundo de fantasías, de historias, de posibilidades del idioma de la orquesta". Lo logra.
La dirección de Alondra de la Parra y la actuación de Gabriela Muñoz son memorables. La puesta en escena está muy bien lograda es un todo, donde cada elemento está en su lugar.
Ninguno quita presencia al otro, la música está ahí, la actuación y también la ambientación con las imágenes y las luces. Me gustó mucho.
El programa contempló música de: Claude Debussy (1862 - 1918); Bela Bartok (1881 - 1945); Igor Stravinsky (1882 - 1971); Weber (1786 -1826); Berlioz (1803 -1869); Massenet (1842 -1912); Sibelius (1865 -1957); Serguéi Prokófiev (1891 -1953); Federico Ibarra (1946) y Johannes Brahms (1833 -1897).
The Silence of Sound
Palacio de Bellas Artes
Dirección orquestal: Alondra de la Parra
Mimo: Gabriela Muñoz, Chula, The Clown
Dirección de arte: Rebekka Doenhege Reyes
Dirección audiovisual: Mariona Omedes
Música: Orquesta Sinfónica de Minería.
Es una puesta en escena, que incluye la música, a cargo de la Sinfónica de Minería, dirigida por de la Parra, la actuación de Muñoz y la creación audiovisual de Mariona Omedes.
Se cuenta una historia, con rasgos autobiográfico de la directora, de una persona, que su vida cambia cuando descubre la belleza de la música.
Después de años de soledad y silencio despierta a una nueva vida, el sueño se hace realidad. La vida, con todo, es compleja y está llena de luces y de sombras, de ruido y de silencio.
El escenario, el espacio donde se cuenta la historia, está lleno de cambios de luz y de los movimientos de las imágenes que lo inundan.
La música, seleccionada por de la Parra, es parte de la narración. También cuenta la historia. A su ritmo, que implica la profundidad, Muñoz se mueve por el espacio que cruza a la orquesta.
Los recursos tecnológicos "meten" en la escena al mar, al viento, al día y la noche. A la grandeza del cielo y también a la ciudad.
El público también participa, Muñoz elige a personas de las primeras filas, para que la acompañen en el desarrollo de la historia.
La puesta en escena es original y arriesgada. Es una creación artística que rompe con esquemas y convenciones. Inventa e innova.
Articula la música, la actuación y el uso de la tecnología lumínica y visual, con gran movimiento, en una propuesta de enorme calidad. El resigo se ve coronado con el éxito.
Sobre la propuesta de la Parra ha dicho: "Yo quería crear una herramienta para que cualquier persona tuviera la manera de entrar a este mundo de fantasías, de historias, de posibilidades del idioma de la orquesta". Lo logra.
La dirección de Alondra de la Parra y la actuación de Gabriela Muñoz son memorables. La puesta en escena está muy bien lograda es un todo, donde cada elemento está en su lugar.
Ninguno quita presencia al otro, la música está ahí, la actuación y también la ambientación con las imágenes y las luces. Me gustó mucho.
El programa contempló música de: Claude Debussy (1862 - 1918); Bela Bartok (1881 - 1945); Igor Stravinsky (1882 - 1971); Weber (1786 -1826); Berlioz (1803 -1869); Massenet (1842 -1912); Sibelius (1865 -1957); Serguéi Prokófiev (1891 -1953); Federico Ibarra (1946) y Johannes Brahms (1833 -1897).
The Silence of Sound
Palacio de Bellas Artes
Dirección orquestal: Alondra de la Parra
Mimo: Gabriela Muñoz, Chula, The Clown
Dirección de arte: Rebekka Doenhege Reyes
Dirección audiovisual: Mariona Omedes
Música: Orquesta Sinfónica de Minería.


