Rubén Aguilar Valenzuela
San Francisco Totimehuacán, Puebla
Toponimia
Totimehuacán, que en náhuatl significa: totime, pájaro y huacan, lugar de. "Lugar de pájaros".
Historia
- Época prehispánica
Hacia el siglo VI a.C. aquí se desarrolló una cultura todavía no identificada a la que se ha puesto el nombre de Tepalcayos. Tepalcayotl es el nombre de la zona arqueológica que aquí se encuentra. Ya para el siglo II a.C. esta civilización había desarrollado un compelo sistema de riego y tenía un gobierno teocrático.
En el siglo VII, una tribu proveniente de Tabasco, los Olmeca-Xicalanga, conquistaron la zona del Valle de Puebla y establecieron su capital en Cholula. En el proceso de conquista sometieron a los pueblos de la región entre ellos a los Tepalcayenses.
En 1174, el territorio anteriormente ocupado por los Olmecas-Xicalangas, fue repartido tras la conquista de Cholula por parte de los Toltecas-Chichimecas y sus aliados. Se funda el señorío de Totimehuacán. Hacia 1468 la región cae bajo el control de los mexicas. Los distintos pueblos fueron obligados al pago de tributos.
- Época colonial
Tras la conquista este territorio fue asignado a la encomienda de Alonso de Ávila y Benavides quien en 1525 la cedió a Alonso García Galeote y su familia quien la retuvo por 90 años. Totimehuacán fue reconocida como República de indios. Esto implicaba autonomía e independencia que implicaba tener leyes propias y elegir a sus autoridades, siempre manteniendo la fidelidad a la Corona española.
- Conjunto conventual
Por 1530, la Orden de Frailes Menores de la Provincia del Santo Evangelio inicia la labor de evangelización en Totimehuacán al ser un poblado de tránsito obligado entre Tlaxcala y Puebla. El primer tlatoani cristiano de Totimehuacán fue Malacatl o Macario, quien donó el predio para levantar el templo y convento después de recibir el bautismo. Los frailes, con anuncio del tlatoani, utilizan las piedras de los templos prehispánicos, para levantar el conjunto conventual. En su origen el predio abarcaba veinte hectáreas cercadas por muros de piedra.
Hasta el momento no se han encontrado datos que aseguren la fecha de construcción. El historiador José Rivera Carvallo propone que se levantó entre 1528 y 1530 sin pruebas para respaldar su dicho. Kubler dice que el convento aún estaba en construcción en 1585 basándose en archivos franciscanos. En estos no hay reporte de la actividad franciscana en Totimehuacán antes de 1569. El arquitecto Ignacio Ibarra Pedrasa, del INAH, Centro Regional de Puebla ubica el inicio del proyecto hasta después de 1569. Esta afirmación se basa en las conclusiones de Kubler.
El cronista Gonzalo Carrillo Vivas propone que el famoso arquitecto Francisco de Becerra fue responsable de la construcción del convento y lo data en 1574. Esta hipótesis es difícil de aceptar. Al principio del siglo XVII, Totimehuacán pertenecía al Obispado de Tlaxcala. También contaba con una cofradía de la Tercera Orden que edificó su propia iglesia al lado sur de la plaza central. Este templo es hoy la parroquia. En el siglo XVIII la parroquia estaba sujeta a la diócesis de Puebla. Desde entonces Totimehuacán cuenta con su propio sacerdote.
En 1667, el convento cambia su vocación de evangelización por la de formador de nuevos evangelistas, es cuando se establece un centro de estudios teológicos. La proximidad de Totimehuacán a la ciudad de Puebla lo destinó a ser lugar de muchas batallas importantes en las guerras del siglo XIX y más tarde en la Revolución Mexicana. Los cuerpos militares llegaron a Totimehuacán por primera vez entre los años de 1811 y 1814, cuando José María Morelos y Pavón alojó a sus tropas ahí.
En 1857 la Ley Lerdo dispuso que las propiedades eclesiásticas pasarán a ser bienes nacionales. Sin embargo la posesión del ex convento permaneció en manos privadas a partir de 1845 cuando los franciscanos vendieron el predio a un comprador desconocido. De este modo fue imposible expropiar el predio dado que ya no era propiedad de la Iglesia. El nuevo dueño permitió que los frailes siguieran viviendo en el convento hasta que ellos mismos decidieron abandonarlo en 1868. Un hecho que ayudó para que tomaran tal decisión fue el temblor de 1862, el cual ocasionó enorme daño a los edificios. La biblioteca franciscana pasó entonces a formar parte de los acervos de la parroquia. Las imágenes de santos, pinturas, altares y otros objetos del culto del templo franciscano se trasladaron a la iglesia parroquial.

El convento se abandona y queda a su suerte durante la invasión francesa y en la Revolución Mexicana. Los dueños del convento fraccionaron parte del predio en la década de 1940, vendieron los pedazos colindantes al zócalo y la carretera, donde los compradores edificaron casas y negocios. En 1960 los descendientes del dueño original aun poseían el casco del predio. Posteriormente, sin que existan datos exactos del año en que ocurrió, la propiedad pasó al gobierno federal.
En 1992, el centro regional del INAH empezó el trabajo de reconstrucción parcial del ex convento de San Francisco Totimehuacán. Un grupo de totimehuacanos se ofrecieron, para comprar la propiedad y encargarse de su mantenimiento, pero los dueños no quisieron cooperar. Ese caso siguió en litigio por décadas y mientras tanto las ruinas del ex convento fueron deteriorándose y llenándose de vegetación y basura.
Sobre la iglesia el arquitecto José Gabriel Amozurrutia Cortés plantea que: "Hay vestigios de las bóvedas de distintas épocas constructivas, por lo que se ve que intentaron techarlo en distintas ocasiones y en las mismas veces se vino abajo, tiene varios contrafuertes y añadidos que muestran cómo trataron de evitar estos daños estructurales. También se perdieron los arcos de peregrinos". Esto por las condiciones sísmicas de la región. A lo largo de los siglos el convento tuvo ocho etapas constructivas.
Descripicón
- Atrio
Frente a la plaza principal se encuentran los arcos de la arcada, que eran la entrada principal al atrio.
- Iglesia
Exterior
La fachada es de estilo plateresco realizada en mampostería. La fachada tiene dos elementos: La portada y un cuerpo superior de la misma que actúa también como remate. La portada solo tiene un cuerpo con tres calles. En la central un arco de medio punto que da entrada a la iglesia. A los lados, entre columnas, las calles laterales con nichos. El cuerpo superior tiene la ventana del coro, dos ventanas cuadradas a los lados, y en el remate semicircular una ventana octagonal.

Interior

El techo se vino a tierra. El ábside se conserva techado y tiene nervaduras góticas. Cuenta con un mural. Se pueden ver los muros de las paredes, el altar, el sotocoro, los confesionarios y la sacristía.
- Convento
Se conservan en ruinas. Hay pilares y arcos de los claustros. Se pueden ubicar 26 celdas, la Sala de profundis, la cocina, la alacena, las caballerizas, el aljibe y lo que fue el huerto.

Comentario
En su tiempo fue un convento particularmente grande muy cercano a la ciudad de Puebla. Todo indica que las fechas de posible fundación y construcción son las que propone Kubler y no las que sostienen que la obra inicia en 1528 ó 1530. En 1667, el convento se convierte en un centro de formación teológica de la Orden de los Frailes Menores.
El conjunto a lo largo de los siglos tuvo ocho etapas constructivas. El arquitecto Luis Fernando López Cortés y la arquitecta Claudia Sabag han realizado un estudio de cada una de estas. Una venta anticipada de 1845 impidió que el conjunto fuera intervenido en el marco de las leyes de reforma de 1857. Los franciscanos siguieron aquí hasta 1868. En 1862 tiene lugar un temblor que daña de manera severa a todo el conjunto. El sitio se abandonó. Lo que ahora quedan, son ruinas. Han habido proyectos para intervenir el conjunto, pero por falta de recursos no se han realizado.

En esta imagen se puede ver donde estuvo el Portal de Peregrinos, con tres arcos, y la Capilla abierta, con un arco de mayor dimensión.
Proyecto de restauración
La tesis de maestría en arquitectura La reconversión de la ruina. Intervención: ex Convento San Francisco Totimehuacán, del arquitecto José Gabriel Amozurrutia Cortés, ganó la mención honorífica del Premio Francisco de la Maza 2013 que otorga el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), al mejor trabajo de conservación del patrimonio arquitectónico y urbanístico.
El proyecto propone la reintegración social y el rescate arquitectónico del exconvento, para darle un nuevo uso cultural y se revalore su importancia histórica.
El proyecto, nueve años después. no ha prosperado por falta de recursos. Contempla tres etapas de reconversión, apoyándose en la experiencia del ex Convento de Tecalli de Herrera, estructura que consolidó el INAH en la década de los años noventa y que funciona como un espacio de áreas verdes rodeado de los vestigios coloniales.
La primera etapa se enfoca en consolidar la crujía de dormitorios que se anexa en el siglo XVIII, en la parte de arriba se pretende alojar una sala de usos múltiples y en la planta baja convertir los arcos en un portal de peregrinos, destinado al desarrollo educativo del pueblo, teniendo en cuenta que se podrían impartir talleres a los alumnos de la secundaria aledaña.
Asimismo, para darle nueva vida a la zona y atender las necesidades del poblado y de visitantes externos, el claustro se transformaría en un parque público como en Tecalli y la nave se recuperaría para instalar una sala mediateca o biblioteca digital.
Otras propuestas son: implementar un corredor entre la plaza central del pueblo y el ex convento, entrando por la arcada real del siglo XVI, y arbolar la calle que conecta ambos puntos. En 2004 se conformó la asociación civil Amigos del ex Convento de Totimehuacán, cuyos integrantes cuidan el área.
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Fuentes consultadas:
- Kubler, George, Arquitectura mexicana del siglo XVI, FCE, México, 1982.
- Boletínes de prensa del INAH.
- López Cortés, Luis Fernando, Arq. y Arq. Claudia Sabag Moreno, Construcción y destrucción histórica: ex convento de San Francisco Totimehuacán, Metauxblog, 10 enero de 2019.
- Amozurrutia Cortés, José Gabriel, La reconversión de la ruina. Intervención: ex Convento San Francisco Totimehuacán, Tesis de maestría, 2013.


