Rubén Aguilar Valenzuela
El callejón de las almas perdidas (Estados Unidos, 2021) del director mexicano Guillermo del Toro cuenta una historia que aborda el tema de los monstruos, que siempre ha tratado en sus películas, pero ahora de otra manera.
 
En lugar de mostrarnos la belleza que se esconde en el monstruo, en esta ocasión cuenta la historia de un hombre que tiene al monstruo no en su parte exterior sino interior.
 
El guion de la película se basa en la novela de William Lindsey del mismo nombre, publicada en 1946, que pone en evidencia las grietas del sueño americano. En 1947 la obra se lleva al cine. El papel estelar lo interpreta Tyrone Power.
 
La película se sitúa en los años treinta del siglo pasado. Stanton "Stan" Carlisle deja una vida terrible y llena de sufrimientos, para iniciar una nueva y distinta trabajando en un circo. Pronto se gana el cariño de todos los que ahí laboran.
 
De manera particular de una pareja de quienes aprende los trucos del arte de la "lectura de la mente". Con esta nueva habilidad Stan piensa que tiene un futuro prometedor. Forma pareja con una joven que tiene uno de los espectáculos del circo.
 
Los dos montan un atractivo e innovador acto de lectura de la mente. Stan, con el apoyo de ella, logra la fama y el dinero. El poder que consigue, preso de la ambición, lo lleva más allá del espectáculo para convertirle en un "vidente". Surge, entonces, su verdadera personalidad.
 
Conoce a una psiquiatra, también muy ambiciosa, que ha tenido como pacientes a personajes pudientes de la comunidad. Se asocian, para engañar a esas personas. Ella a Stan le proporciona datos de su vida íntima que éste sabe manejar muy bien.
 
El diseño y la construcción de todos los escenarios donde transcurre la historia es muy buena. Trasmiten lo que se propone. Sencillez o decadencia, pobreza o lujo. Cada detalle, lleno de símbolos, está cuidado.
 
La luz juega un papel fundamental en la creación del ambiente en el que se desarrolla la historia. Es un juego de luces, que no son la realidad, que dota a la película de un gran dramatismo. Un crítico dice que cada cuadro de la película puede considerarse como un cuadro. Así es.
 
Del Toro se propone con esta obra rendir homenaje al cine negro clásico. La película es una gran expresión de ese género cinematográfico. Están presentes todas las claves que caracterizan y dan forma a esta propuesta.
 
Hay en la película un gran manejo de actores. En todos los personajes hay una teatralidad exagerada, que es parte, elemento central, en la construcción del conjunto. Por la cantidad de los elementos en juego de la película se puede decir que es una obra barroca de enorme calidad.
 
Muestra una vez más la gran capacidad del director de construir mundos, ambientes y personajes que no existen en la realidad. Él los crea.  A mí la película me gustó mucho. Destaco el guion, la actuación y la fotografía.
 
Está nominada a: Premios Oscar como Mejor película, Mejor fotografía, Mejor diseño de producción y mejor vestuario. Premios BAFTA con tres nominaciones que incluye Mejor fotografía. Premios Critics Board of Review con ocho nominaciones que incluye Mejor película y Mejor dirección. Sindicato de guionistas como Mejor guion adaptado.
 
El callejón de las almas perdidas
Título original: Nightmare Alley
Producción: Estados Unidos, 2021

Dirección: Guillermo del Toro 
Guion: Guillermo del Toro y Kim Morgan, con base en la novela de William Lindsay Gesham
Fotografía: Dan Laustsen
Música: Nathan Johnson
Actuación: Cate Blanchett, Bradley Cooper, Rooney Mara, Toni Collette, Willem Dafoe, David Strathairn, Richard Jenkins, Mark Povinelli, Ron Perlman, Holt McCallany, Jim Beaver, Mary Steenburgen, Tim Blake Nelson (...)