Rubén Aguilar Valenzuela
La madre del blues (Estados Unidos, 2020) del director George C. Wolfe es una adaptación, para el cine de la obra teatral homónima escrita en 1982 por August Wilson.
En 1927, la pionera del blues Ma Rainey (Viola Davis) graba un disco en un estudio. Los cuatro integrantes de la banda y la diva interactúan en ese espacio cerrado.
A Ma Rainey se le presenta como una mujer poderosa que triunfa como cantante y su éxito discográfico le permite poner ciertas condiciones. Algo excepcional en el tiempo que le tocó vivir.
La historia nos acerca a la diva del blues que fue una pionera y una mujer adelantada a su tiempo, excéntrica, temperamental y abiertamente bisexual, lo que la lleva a la cárcel.
En el espacio de ese estudio en Chicago se viven las tensiones entre blancos y negros que se expresan, entre otras cosas, por las desiguales y desventajosas condiciones laborales.
La crítica reconoce el trabajo de Davis que es su primera película y también el de Chadwick Boseman que interpreta a Levee, el trompetista de la banda. Personaje rebelde y atormentado.
Cuando Boseman filmó la película sabía o presentía que pronto iba a morir a causa del cáncer. Lo que ocurrió en el mismo 2020. La crítica señala que es la mejor actuación de su carrera.
El soundtrack es del saxofonista Branford Marsalis y por éste ganó el Grammy. Es un homenaje al blues y a quienes lo han interpretado como cantantes y músicos.
La película me pareció confusa en el planteamiento de la historia. ¿Es un homenaje a Ma Rainey? ¿Es una crítica al racismo? ¿Es la caracterización de una época? ¿Es la conflictiva relación entre los artistas?
La madre del Blues
Título original: Ma Rainey´s Black Bottom
Producción: Estados Unidos, 2020
Dirección: George C. Wolfe
Guion: Ruben Santiago-Hudson
Fotografía: Tobias A. Schiliessler
Música: Brandford Marsais
Actuación: Viola Davis, Chadwick Boseman, Colman Domingo
Glynn Turman, Michael Potts, Jonny Coyne, Taylour Paige, Jeremy Shaos, Joshua Harto


