Rubén Aguilar Valenzuela
Es una colección de poemas de amor que se propone como el "más bello cantico" o "el cantar por excelencia", por eso el título en superlativo. El libro se encuentra en el Tanaj hebreo y en el Antiguo Testamento cristiano.
Los especialistas ubican que esta colección de poemas de amor se realiza durante el siglo III a.C. Esto contradice a la tradición que siempre ha dicho que es una obra del rey Salomón.
La historia que se describe es común a la literatura de los cuentos de amor del Oriente Medio. Los temas son los amantes que se buscan, el sufrimiento de la ausencia, las delicias del amor y la naturaleza como cómplice de los amantes.
El centro de la narrativa poética es describir, con todos los recursos a manos del poeta, la transmisión de la experiencia, del encuentro amoroso entre un hombre y una mujer.
Se recurre a la metáfora a través del mundo de la naturaleza, los frutos, las flores, los capullos, los árboles y la miel, para describir la relación de los enamorados.
Ahora la división más aceptada del libro es que consta de un prólogo, cinco poemas y dos apéndices: El prólogo (1, 2-4); Primer canto (1, 5 - 2,7); Segundo canto (2, 8 - 3, 5); Tercer canto (3, 6 - 5, 1); Cuarto canto (5, 2 - 6, 3); Quinto canto (6, 4 - 8, 7) y dos apéndices añadidos posteriormente.
A lo largo de los siglos los exégetas, para la interpretación de esta obra han aplicado distintos métodos: alegórico, simbólico, naturalista y literal.
Los especialistas de la Biblia, en particular en el Antiguo Testamento, proponen que la obra debe ser leída como un todo que plantea que el amor humano encuentra su plenitud en el amor de Dios.
Cantar de los Cantares
Biblia de América
PPC Editorial
Madrid, 2013


