Rubén Aguilar Valenzuela
Es el libro que cierra los escritos proféticos. De la primera mitad del siglo V a.C. son la colección de oráculos que integran el texto atribuido a Malaquías que en hebreo significa "mi mensajero". No se conoce nada del autor.
Poco antes del 445 a.C. Nehemías llega a Jerusalén para llevar a cabo la reforma política y religiosa de la comunidad judía. El texto ofrece datos valiosos sobre las condiciones de vida del judaísmo a mitad del siglo V a.C.
Los exiliados en Babilonia regresan a Jerusalén y después de ciertas dificultades terminan de reconstruir la ciudad y el Templo. Sin embargo, no se ha cumplido lo que los profetas Ageo y Zacarías habían anunciado una vez que finalizaran estas obras.
La desilusión renace y también la desconfianza en Dios. Aparecen de nuevo las infidelidades ante la ley. La conducta de los sacerdotes deja mucho que desear (2, 1-9); los ricos oprimen a los pobres (3, 5); muchos repudian a sus esposas para casarse con extranjeras (2, 14) y otros sostienen que es inútil servir al Señor, ya que a los malos les va mejor que a los buenos (2, 17; 3, 13-14). Estos pecados son condenados por el profeta.
Frente a la indiferencia y al escepticismo generalizado, Malaquías reafirma decididamente el amor de Dios hacia su pueblo (1, 2-5). Con la misma energía condena los abusos cometidos en el Templo (1, 13-14), reprueba los matrimonios con mujeres paganas (2, 11) y exhorta a la fidelidad matrimonial (2, 15-16), que encuentra su prototipo en la fidelidad del Señor hacia Israel.
El Señor, con todo, ama a su pueblo y lo trata con justicia. El profeta propone una serie de recomendaciones, para guiar la vida: cómo comportarse cuando se hacen ofrendas, en el matrimonio con extranjeras, en el divorcio y en el pago de los diezmos.
Por último, el profeta anuncia el "Día del Señor", que purificará a los sacerdotes, destruirá toda injusticia y dará el triunfo a los justos. Esta restauración del orden moral (3, 5) y cultual (3, 4) culmina en el sacrificio perfecto ofrecido al Señor por todas las naciones (1, 11).
Malaquías en el más célebre de sus oráculos proféticos describe la llegada del Señor, que es preparada por un misterioso mensajero (3, 1). Que luego en el Nuevo Testamento se va a identificar con Juan el Bautista, el precursor de Jesús (Mt, 11. 10).
Malaquías
Biblia de América
PPC Editorial
Madrid, 2013


