Rubén Aguilar Valenzuela






El Museo de la Romanidad está en el Centro histórico de Nîmes, Francia.

 

Historia

 

En el siglo XIX, en la ciudad empieza el trabajo arqueológico sobre las construcciones de la Época Romana y se crea el Museo Arqueológico de Nîmes. En 2018 se inaugura el nuevo museo.

 

Edificio

 

En 2006-2007, se realizaban excavaciones arqueológicas preventivas en los callejones de Jaurès y en estas se descubren una domus (casa romana) con dos mosaicos. Este  descubrimiento lleva a alcalde de la ciudad a la decisión de construir un nuevo museo.

 

Se organiza un concurso de arquitectura, que en su fase final quedan los proyectos de tres arquitectos: Rudy Ricciotti, Elizabeth de Portzamparc y Richard Meier. En 2012, estos se exponen al público y el jurado elige el proyecto de Elizabeth de Portzamparc. En 2015 inicia la construcción. La arquitecta concibe una toga romana plisada de vidrio. En 2016 el proyecto del museo gana el Future Heritage Award.













El edificio se encuentra frente al Anfiteatro romano. La arquitectura busca el diálogo entre pasado y presente. El volumen ovalado y sólido del Anfiteatro contrasta con el volumen rectangular y aparentemente ligero del museo. La piedra se enfrenta visualmente al vidrio; la permanencia de la construcción romana contrasta con la apariencia dinámica de la arquitectura contemporánea. La fachada está formada por miles de piezas de vidrio serigrafiado colocadas sobre una estructura ondulada de acero inoxidable.





Esto hace que el edificio pueda considerarse también como una pieza museística. El museo no intenta copiar la arquitectura romana ni reproducir un edificio antiguo; propone, en cambio, una manera moderna de relacionarse con el patrimonio histórico.

 

La transparencia de algunos espacios permite observar al Anfiteatro desde el interior. De esta manera, el edificio funciona como un marco que dirige la mirada hacia el patrimonio de la ciudad. En la visita al museo se contempla simultáneamente una pieza arqueológica dentro del museo y un monumento romano fuera de él. La experiencia no se limita entonces a las vitrinas: la propia ciudad se convierte en una extensión del museo. Este es el concepto, que organiza el diseño de la arquitecta.






Colección

 

La colección del museo tiene 25 000 piezas arqueológicas.

 

Exhibición






En el museo se exhiben 5000 piezas y hay mosaicos, esculturas, inscripciones, objetos de uso cotidiano, cerámicas, piezas de vidrio, monedas, elementos arquitectónicos y otros testimonios materiales. La exposición permanente ocupa 3500 metros cuadrados distribuidos en diferentes niveles del edificio. La exposición se organiza en cuatro espacios:

 

- Período prerromano: Siglos VII al I a. C.

 

Se muestran objetos de esa época, que abarca 700 años. Esta sección resulta fundamental porque permite conocer a las comunidades galas que habitaron el territorio de Nîmes antes de la incorporación de la región al mundo romano. Hay escultura, cerámica, objetos relacionados con la vida cotidiana y testimonios arqueológicos que permiten reconstruir aspectos de aquellas sociedades.

 

Entre los elementos destacados se encuentra la relación con la fuente sagrada y con el culto al dios Nemausus, divinidad vinculada a los orígenes de la ciudad. En el centro del atrio del museo puede observarse un antiguo frontón relacionado con el santuario de la fuente.

 

- Período romano: Siglos I a.C. – Siglo III d. C.

 

El segundo espacio se dedica a la época romana, el núcleo central del museo. Durante este período Nîmes experimenta una profunda transformación urbana, política, económica y cultural. Las piezas que se muestran permiten conocer tanto los grandes proyectos monumentales como los aspectos cotidianos de la vida.

 

Las esculturas y los elementos arquitectónicos muestran la importancia que tuvieron las formas romanas en la transformación de la ciudad. Los mosaicos, por su parte, ofrecen información sobre las viviendas, los gustos y las condiciones económicas de determinados grupos sociales.

 

Se exponen mosaicos, esculturas en mármol y bronce, inscripciones y numerosos objetos relacionados con la vida cotidiana. Se exhiben también monedas, objetos de vidrio, lámparas, elementos de hueso y marfil y fragmentos arquitectónicos.





Entre las piezas más notables están el mosaico de Penteo y la reconstrucción de una villa romana.










- Período medieval: Siglos X-XV


Durante el período medieval, la ciudad se redujo en el número de sus habitantes y los vestigios de las construcciones romanas fueron reutilizadas como material para el levantamiento de nuevas edificaciones. En ese entonces el Anfiteatro se transforma en un recinto con viviendas e iglesia.

 

Los restos romanos pasaron a formar parte de una nueva sociedad marcada por el cristianismo y por otras formas de organización política y cultural. La Antigüedad dejó de ser únicamente el pasado y se convirtió en un elemento presente en la identidad de la ciudad.

 

Las construcciones posteriores dentro del Anfiteatro se destruyeron siglos después. En 1622, la iglesia de San Martín se demuele y entre 1786 y 1809 las casas que se habían construido en ese espacio. Los relieves de las antiguas construcciones romanas se empiezan a conservar en el Museo Lapidario. Hay elementos arquitectónicos y esculturas de esa época. Destacan los tres relieves del siglo XIII que fueron parte de la portada de la iglesia de San Martín.

 

- Legado de la antigüedad

 

Esta sección amplía la mirada y permite comprender que el interés por Roma continuó durante siglos. La recuperación, conservación, estudio y reinterpretación de la herencia romana forman parte de la propia historia cultural de Nîmes.

 

Se menciona a los pioneros del rescate de las construcciones romanas y los trabajos de reconstrucción y también la rica herencia cultural de la ciudad que tiene casi 3000 años de existencia. Se cuenta la historia de cómo las sociedades posteriores han mirado y utilizado su propio pasado.

 

Comentario







La decisión de construir el museo frente al Anfiteatro genera un diálogo entre patrimonio antiguo y arquitectura moderna, que ofrece una nueva perspectiva sobre él.

 

El diseño del edificio de la arquitecta Elizabeth de Portzamparc es muy bueno. La fachada, que se inspira en una ondulante túnica Romana, es muy bella. En el interior del edificio destaca la escalera que comunica el primero con el segundo piso.

 

La narrativa del guion museográfico es establecer la relación entre diferentes épocas y culturas, mostrando cómo una comunidad gala se transformó progresivamente mediante su contacto con el mundo romano y cómo ese legado continuó presente durante la Edad Media y hasta la época moderna.

 

Se dice que la romanización no fue un proceso de sustitución de una cultura por otra. Lo que ocurrió de describe como un fenómeno complejo de encuentros, adaptaciones y transformaciones. Nîmes constituye un ejemplo especialmente interesante porque en ella todavía pueden contemplarse importantes monumentos romanos.

 

Es un museo con muchos recursos tecnológico y cuenta con 65 dispositivos multimedia, entre ellos proyecciones inmersivas, cartografías interactivas y otros recursos audiovisuales.

 

La museografía es muy buena y todas las piezas se pueden ver muy bien. El guion museográfico está bien construido y articula los cuatro espacios: prerromano, romano, medieval y la influencia del mundo romano en Nimes. Disfruté la visita y también aprendí sobre nuevos episodios de la historia de Roma, de la Galia y la ahora Francia.