El teólogo Oscar Cullmann nació en Estrasburgo, Francia, que entonces formaba parte del Imperio Alemán, el 25 de febrero de 1902. Fue el menor de nueve hermanos en una familia luterana, y su padre era maestro de escuela. Estudió en el instituto Jean-Sturm de su ciudad natal.
Estudios
Ingresa en la facultad de teología protestante de Estrasburgo, donde adquiere un profundo conocimiento del griego, el hebreo y el arameo, y en 1925 a la facultad de teología protestante libre de París, así como en la sección IV (Ciencias y religiones) de la École Pratique des Hautes Études (EPHE), donde asiste a las clases de Maurice Goguel (1880-1955) y de Alfred Loisy (1857-1940).
Enseñanza
En 1926, se le nombra director del colegio Saint-Guillaume de Estrasburgo, donde residen estudiantes protestantes de teología. En 1927, estuvo a cargo de las clases de griego en la facultad de teología. En 1930, presenta su tesis de licenciatura sobre los vínculos entre el gnosticismo y el judocristianismo, y es nombrado profesor asociado de griego y Nuevo Testamento en Estrasburgo. Sus clases incluían los Evangelios, las Epístolas de Pablo y los Hechos de los Apóstoles.
En 1938 es adscrito a la facultad protestante de teología de la Universidad de Basilea, donde imparte clases de Nuevo Testamento e historia de la Iglesia del primer siglo, en alemán. Colabora con Karl Barth (1886-1968). Entre 1945 y 1948, tras la guerra, sigue en Basilea, pero también retoma la docencia en Estrasburgo, una vez que en 1945 presenta su tesis doctoral, Tiempo e historia en el cristianismo del primer siglo.
En 1948 imparte clases en la Facultad Valdense de Roma y asiste al Instituto Bíblico Pontificio que dirige el padre Agustín Bea (1881-1968). Durante su estancia, lo recibe el papa Pío XII. En 1948 se le nombra director de estudios de la cuarta sección de la EPHE en París. Sucede a Maurice Goguel y es profesor de Nuevo Testamento y griego en la facultad de teología protestante libre de París (1945-1968).
En 1972, es elegido miembro de la Academia de Ciencias Morales y Políticas, para ocupar el puesto del pastor Marc Boegner (1881-1970). En este mismo año se jubila, pero sigue activo. Participa en la creación y dirige el Instituto Ecuménico Tantur en Jerusalén, que colabora con la Universidad Católica de Notre-Dame en Illinois, Estados Unidos, en temas relacionados con la Historia de la Salvación.
Pensamiento y obras
Su pensamiento tiene influencias de Albert Schweitzer, así como de la escuela de la "historia de las formas" de Rudolf Karl Bultmann, Martin Dibelius, Karl Barth y Karl Ludwig Schmidt. Se especializa en la exégesis del Nuevo Testamento y en la historia del cristianismo del siglo I. Subraya que el cristianismo tiene sus raíces en el judaísmo y se interesa por los vínculos con los esenios. Según él, la Historia de la Salvación en la fase final ya ha comenzado, pero solo podrá completarse en los tiempos por venir.
Sostuvo un debate con el teólogo luterano alemán Rudolf Bultmann (1884-1976), quien consideraba que el discurso del Nuevo Testamento era en parte mítico y necesitaba ser traducido al lenguaje moderno. Cullmann en la discusión sostiene que la Biblia debe interpretarse, pero la historia de la salvación no puede considerarse "mítica", a menos que se proponga una fe radicalmente diferente; Jesucristo fue tan difícil de aceptar para los primeros cristianos como para el hombre de hoy.
Entre sus obras más conocidas están: Cristo y el tiempo (1946). Es la más influyente, trata sobre el concepto de tiempo y la historia de la salvación en el Nuevo Testamento; San Pedro: discípulo, apóstol, mártir (1952);Inmortalidad del alma o resurrección de los muertos (1956); El Estado en el Nuevo Testamento (1956); Cristología del Nuevo Testamento (1957); Salvación como historia (1965); Unidad a través de la diversidad (1986).
Posiciones políticas
Ya en 1934, tras el ascenso de Hitler al poder, se puso del lado de la Iglesia confesante alemana contra la Iglesia protestante afín al régimen y se opuso a los Deutsche Christen, cristianos alemanes protestantes que se unieron al nazismo, y a la manipulación del mensaje del Evangelio.
Tras la Segunda Guerra Mundial, lamenta el silencio de las Iglesias ante los crímenes del comunismo soviético, mientras condenaban los crímenes del nazismo. Defiende públicamente a su colega Ernst Lohmeyer (1890-1946), un teólogo alemán falsamente acusado de crímenes de guerra en el frente ruso y finalmente ejecutado por los soviéticos.
Ecumenismo
A lo largo de su vida fue un decidido promotor del ecumenismo, que lo veía no como una fusión de las Iglesias cristianas, sino como una búsqueda de la unidad a través de la diversidad. Cada Iglesia debe conservar su autonomía, pero todas vivir en comunión, respetándose mutuamente. La comunión entre las iglesias debe posibilitar el culto común y no excluir la hospitalidad eucarística.
Fue amigo durante mucho tiempo del teólogo dominico Yves Congar (1904-1995). En 1962, el padre Bea, nombrado cardenal en 1959 y jefe de la Secretaría para la Unidad de los Cristianos, lo invita a nombre del papa Juan XXIII a asistir al Concilio Vaticano II (1962-1965). Está presente en todas las sesiones y participa en el grupo de trabajo de la Secretaría para la Unidad de los Cristianos. Se entrevista con el papa Juan XXIII y Pablo VI. Después de 1972, estrecha sus contactos con los ortodoxos y visita Rumania en 1975, y Grecia en 1978. En 1980 inaugura el jardín ecuménico del Monte de los Olivos, donde los cristianos oran por la unidad.
El teólogo Oscar Cullmann muere a los 94 años, el 16 de enero de 1999, en Chamonix, Francia. En la Iglesia luterana y en la Iglesia católica se le reconoce como un teólogo, innovador y de gran profundidad, especialista en el Nuevo Testamento, y la primera comunidad de cristianos, y un gran promotor del ecumenismo. Fue un gran catedrático en universidades de Francia y Suiza.